×

Box 8: contra el silencio, obstinadamente

Autoría:

Meritxell Casellas, prevencionista. Beatriz Pérez, pedagoga y educadora social

Palabras clave

Reseña de libro

TÍTULO: Box 8: contra el silencio, obstinadamente
AUTORES: Marisol Sánchez Gómez
EDITORIAL: Editorial Fundamentos. Madrid. 230 páginas
AÑO: 2014

 

Marisol Sánchez Gómez es traductora, doctora en filología inglesa, investigadora de la poesía, estudiosa del Psicoanálisis y miembro del Consejo del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid y ya desde la lectura del prólogo y del prefacio de la obra debes tomar una decisión. ¿Te vas a atrever a seguir leyendo obstinadamente? Porque si es así, vas a comenzar tu andadura hacia el cambio de tu propia percepción de las cosas.

Y dice Marisol Sánchez al empezar la obra:

“… para cualquier mujer, viva donde viva, cualquier privilegio es siempre relativo y que la única prerrogativa auténtica que ella realmente posee es la que su mirada – la mirada privilegiada de quienes habitan los márgenes del discurso oficial – le otorga.”

Un lazo invisible, sutil, como el de toda obra de arte, une los textos, todos ellos diferentes, pero a la vez conectados por esas ideas breves que la autora introduce de manera muy particular. Una voz muy precisa pretende contarte algo importante, pero sin moralizar. Sánchez cree que hay varias cuestiones básicas para la supervivencia psicológica, pero la elegancia al trasmitirlo es lo que hace que sea tan especial. Su voz es cercana, como si para cada persona que lo lee tuviera un pequeño mensaje encapsulado. Da igual tu género, tu ideología o tu experiencia porque, si quieres, vas a encontrar un lugar para ti en este libro. Es posible que esta sea la razón por la que se pueda hablar de obra de arte. La autora tiene la capacidad de hacerle llegar a cualquier público lecturas eruditas encumbrándose en esa universalidad tan específica a la vez que singular de cada sujeto. Se trata nada menos que 102 ensayos que te sacuden, te cuestionan y te empoderan.

¿Por qué te sacuden? ¿Por qué contra el silencio?

Porque Sánchez te ofrece la diferencia entre las heridas producidas desde la crueldad de aquellas que se generan desde el afecto. Y te habla de cómo la palabra las cura. Del deseo como una cuestión política donde te juegas la suerte según tus decisiones. El cuerpo hipersexualizado de las mujeres como generador de violencia, como el arte en el que todo es válido, sin reflexión hacia otra mirada a la mujer expuesta, exhibida, agredida. Esas adolescentes que apenas comen y pasan frío en invierno para poder mostrar su cuerpo a sus compañeros y sobre quienes cruzándose con ellas cada mañana, la autora se pregunta: ¿serán asertivas como parecen?

Y es que lo personal es siempre político.

“Nunca ha sido tan necesario como en estos momentos – en que la vida personal y el cuerpo, exhibidos o utilizados impúdicamente en la red, parece haberse convertido en un fetiche de masas – Nunca ha sido tan necesario como en estos momentos, decía, tener una mirada empática que se convierta en una forma de conocimiento del entorno que exija su cuota de responsabilidad y que sepa percibir que las cosas no son nunca inocentes, que todo es político, políticamente liberador o políticamente embrutecedor.”

A pesar del título, que afirma que a veces no es necesario hablar, que incluso a veces deberíamos estar obligadas a no hablar porque el lenguaje, si es abstracto, manipulador o sordo a la necesidad del otro puede ensuciar un momento afortunado y único, dice la escritora, debemos protegernos de algunos silencios, de aquellos que excluyen e invisibilizan al otro, que lo anulan y que lo hacen desaparecer en su necesidad de palabra. El silencio puede ser un arma letal y hay palabras que curan.

El lenguaje nunca es suficiente para transmitir la magnitud del estrago y el dolor a un poder masculino ausente pero omnipresente e indiferente a su dolor, decía la poeta palestina Rafeef Ziadah.

La mirada de los poetas de la periferia aporta luz a la oscuridad. La poesía visionada en los márgenes lidia contra la homogeneidad y el dogma. Box8, contra el silencio, obstinadamente está repleto de poesía que lucha contra la crueldad. Hombres y mujeres están presentes a lo largo de los textos. Tomando algunos ejemplos del gran número de poetas que Sánchez Gómez menciona en su obra, encontramos a los presos inocentes de Guantánamo, a Marina Tsvieteivea, Sylvia Plath, Ángel Valente o Sarah Kane. Y en nuestros márgenes territoriales a Ana Vega y Ana Moya como representantes de nuestra voz poética vulnerable.

Quién acompaña a Marisol Sánchez en este viaje entre teoría y marginalidad?

Por nombrar solo a algunos teóricos tenemos a Foucault denunciando cómo el capitalismo atribuye enfermedades mentales principalmente a mujeres que se apartan de la norma. Bauman trata los vínculos frágiles en el contexto de las identidades digitales. En la sección sobre psicoanálisis la autora nos introduce a Lacan y nos habla ampliamente de la histeria, la misoginia y de cómo el narcisismo insensible deshumaniza el amor y lo convierte en objeto de desecho o en mecanismo de defensa y del terrorismo emocional convertido en fobia y humillación. Sin embargo, quien viaja a lo largo del libro con Sánchez en numerosos ensayos es Adrienne Rich quien explica que el sistema sanitario maltrata a las mujeres cuando está a merced del capitalismo, sobre la importancia de una red de escuelas públicas y universales como garantía de una educación basada en la igualdad, entre otras cuestiones sociales.

Es decir, que mediante la mirada de Adrienne Rich, Sánchez nos habla de los efectos devastadores de la globalización, del neoliberalismo y del capitalismo mal regulado, que destruyen los sistemas públicos con ansia de fagocitarlos y convertirlos en grandes negocios de dinero y de poder.

Efectos devastadores sobre los colectivos más frágiles. Entre ellos, el de las mujeres. Sometidas todas a este sistema patriarcal occidental, capitalista y heteronormativo que se ha basado y todavía se basa en buena parte del territorio en el hecho incuestionable de que los hombres deben ser un referente básico en la vida de todas y cada una de nosotras, como propiedad emocional y sexual. Este sistema se basa en la idea de que la independencia, autonomía e igualdad de las mujeres suponen una amenaza para la familia, la religión y el Estado. Están presentes en el libro las personas refugiadas, el colectivo LGTBI, las personas víctimas del racismo y la xenofobia, los obreros y trabajadoras, a los esclavos y esclavas, los depauperados, los excluidos, lo inmigrantes, las menores de edad (niños, niñas maltratadas, violadas, torturadas, explotadas y matadas por el sistema y el machismo), entre muchos otros.

Y de ahí la importancia de la palabra, la palabra catártica y liberadora, para hablar con nuestros muertos, para mentir, para sobrevivir o para transmitir cosas esenciales como las que transfirió Rich.

Un vídeo de youtube y la mirada de Sánchez en 2013 puesta en la plaza Syntagma de Grecia, mirando al cielo, intentando poner el foco desde una perspectiva global:

“No nos hacemos ilusiones de que vayan a tenerlo en cuenta. Todos los días entierran nuestros gritos en su mentira. Adiós. Nos van a ver en sus televisiones. Historia ahí vamos. Mira arriba, hacia el cielo.”

Box8 es activismo tal como sentencia Judy Grahn cuando le preguntan si ha cometido actos indecentes con mujeres. Se trata de mantener firme y avivado el fuego tras los ojos con el puño alzado. Esos ojos rojos que Sánchez nos menciona en su obra. Activismo visualizado como un una frágil estructura de cristal sustentada por un trípode tejido de un engranaje perfecto de lenguaje, mirada y disposición a actuar. Sacude especialmente ser consciente del alojo del dolor cuando éste se hace cuerpo, cuando el dolor vence y se atreve con la guadaña, cuando sale a las calles, desnudo por completo y gritando con los ojos ardiendo y encendiendo sus cuerpos ante la sordera global. Pero como el poder de la red y de las personas con ansia de transformación social hizo que las imágenes de Tamer Shaaban durante la primavera árabe, bloqueadas en varios países islámicos, se hiciera viral.

¿Sirve el arte para algo?

El arte actual necesita mucho de una mirada social que sea capaz de romper el silencio oficial como lo ha hecho Adrienne Rich o el poeta palestino Mourid Barghouti. El Arte hecho disidencia y combate radical. Hay una pregunta muy buena que dice: ¿sirve el arte para algo? Barghouti sentencia en Verbicidio que: El arte de la poesía puede resistirse al contenido del discurso autoritario. Acaba con las certezas existentes y sus representantes oficiales.”

Ante la indecencia la mirada del entorno a través del fuego y transformada en arte como mecanismo de denuncia y de grito silencioso. Adrienne Rich, Harold Pinter, Marina Abramovic o Edward Said desde la palabra, la escenografía, la performance o la pintura son necesarios. Como Balthus y su La Rue donde un misterioso aislamiento mental evita una mirada que realmente atienda un hecho moralmente rechazable. Todos ellos nos alertan de la naturalización y asimilación de hechos abominables y nos interpelan ante la indiferencia.

Estos breves 102 ensayos pronunciados con la voz de la autora son como cartas. Como cita en uno de los capítulos a Janet Malcolm en The silent woman: Las cartas son la más grande experiencia de fijación. El tiempo erosiona los sentimientos. El tiempo crea indiferencia. Las cartas nos prueban que alguna vez (algo) nos importó.

No existe otro lugar más seguro, un refugio antiaéreo más a salvo que la amistad. En ese afecto crecemos, no importa la edad que tengamos. Y habrá que seguir construyendo esos lugares a salvo a través de la conversación generosa que no cesa, la que surge como el musgo sobre las piedras más duras.

Marisol Sánchez nos deja con Box8, contra el silencio, obstinadamente estas cartas en forma de ensayo con su voz directa y tan precisa como el verso de Passolini que nos introduce al principio.

Parece, a veces, que odio y, sin embargo, escribo versos llenos de amor preciso.

__________________________
Beatriz Pérez Sánchez es pedagoga y educadora social. Ha publicado cuatro libros de poesía y es colaboradora de varias revistas digitales nacionales e internacionales. Es miembro de la ACEC.

Meritxell Casellas i Bigorra es prevencionista. Miembro activo de la plataforma de debat de l’escola pública catalana, madre e impulsora de redes de solidaridad dentro del ámbito de la educación y la cooperación internacional.