Una educadora social de Badajoz entrega 110.000 firmas en Interior tras el crimen de Belén Cortés: «Pedimos ir a trabajar seguros»
El diario El Periódico de Extremadura publica, en su edición del 18 de marzo de 2025, lo siguiente:
Una educadora social de Badajoz entrega 110.000 firmas en Interior tras el crimen de Belén Cortés: «Pedimos ir a trabajar seguros»
«No se están poniendo los medios que necesitamos. Pedimos poder ir a trabajar seguros, que se exijan las medidas de seguridad, que se controlen», declara
«La educadora social de Badajoz Victoria Salinas ha entregado este martes más de 110.000 firmas, reunidas a través de Change.org, en el Ministerio de Interior para pedir más seguridad en los centros de menores tras el presunto asesinato de una compañera a manos de tres menores en un piso de cumplimiento de medidas judiciales de la capital pacense.
«No se están poniendo los medios que necesitamos. Pedimos poder ir a trabajar seguros, que se exijan las medidas de seguridad, que se controlen. Se exige una ratio mínima de educadores por cada turno, por cada centro de trabajo. Queremos que se aseguren de que se cumplen porque no se están cumpliendo a nivel nacional», ha advertido Salinas en declaraciones a los medios frente al Departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska esta mañana en Madrid.
Falta de cooperación de las Administraciones
Esta joven educadora social de 31 años nació en Badajoz, aunque gran parte de su vida la ha pasado en Valladolid. Allí estuvo trabajando en un centro de menores hasta hace unos meses: «Dejé el trabajo por la falta de cooperación en las Administraciones Públicas. Tenía la opción de irme a otro centro de menores, sin perder mi experiencia y formación como trabajadora, pero no podía hacer eso porque la situación era la misma en cualquier centro», explica Salinas. Entonces se planteó la opción de abandonar su profesión, algo que finalmente no tuvo que hacer y, actualmente, trabaja con adultos.
En su cabeza no han dejado de retumbar todos los aspectos que necesitan mejorar en el sector, aunque reconoce que la muerte de Belén le rompió el corazón, porque, «aunque sabíamos que era algo que podía ocurrir en cualquier momento, no esperábamos que llegara». Esta joven educadora siente que «que esta era una muerte en vano, sin ningún motivo, da la sensación que ha sido solo un arrebato de unos menores que querían fugarse».
Una situación crítica
Victoria Salinas conoce muy bien la situación en la que trabajan todos los educadores sociales en los pisos de cumplimiento de medidas judiciales: «Entras a trabajar y te faltan compañeros porque no está la plantilla completa, no se respetan las ratios, intentas llevar a cabo distintas actuaciones que no puedes llegar o dejas de realizar tareas porque tienes que apagar otros fuegos», detalla. Por ello, afirma que esta falta de recursos hace que se tengan que apoyar unos a otros para seguir trabajando «porque se trata de la vida de menores» y tienen que seguir desarrollando otras funciones administrativas.
Esta serie de situaciones que viven a diario estos trabajadores hace que corran riesgos constantemente: «Se suelen dar situaciones de pérdidas de control que si no cuentas con un compañero que te apoye pueden derivar en agresiones muy graves o en lo que le ha ocurrido a Belén», reflexiona. En este sentido, denuncia lo que tuvo que vivir la educadora el día de su muerte: «Es impensable que en un centro como el de Belén entre en un turno sin tener compañeros, ni personal de seguridad cuando se encuentra con una situación tan violenta nada más comenzar su
A ello suma que en los pisos de cumplimientos de medidas judiciales hay menos medios de seguridad y esta es una de las reivindicaciones de este colectivo de trabajadores. «Es necesario que se implementen más medidas y más personal, tanto de seguridad como educativo», añade. Los profesionales del sector solicitan además que se tenga más en cuenta la opinión de los educadores, ya que son quienes trabajan en contacto directo con los menores.
«Un error fatal»
Así, asegura que Belén había podido transmitir en más de una ocasión «que esos chavales no deberían estar en ese sitio» y si le hubieran hecho caso haber atajado el problema. Porque dilucida que estaba claro que «esos chicos no podían estar en régimen semiabierto, necesitaban un recurso con más vigilancia y más restrictivo».
Para Victoria Salinas esta es una muestra más de «que siguieran en ese piso es una falta absoluta de las administraciones. Fue un error fatal, porque había avisos de los profesionales y de su familia».
Reacciones
La muerte de Belén Cortés ha removido la conciencia de gran parte del país, en concreto de todos sus colegas de profesión: «Somos muchos compañeros perdiendo la cabeza, perdiendo la salud y nuestro estilo de vida porque nos afecta a nuestra vida privada» y ha sido el desencadenante para que levanten la voz. Porque creen que «los educadores sociales tenemos que poder seguir desarrollando nuestra labor sin que temamos por llegar al extremo de Belén».
Muchos de los educadores que trabajan en pisos como en el que la educadora de Castuera perdió la vida le han agradecido a Victoria Salinas su labor, «porque ellos no pueden levantar la voz por miedo a que los despidan».
Su petición a través de la plataforma online change.org ha generado un gran movimiento de apoyo por parte de la mayor parte de la sociedad: «Hemos recibido mensajes de apoyo, de desolación, mandando fuerzas… Ha sido una respuesta casi al 100% positiva», dice la pacense. En algunos de estos mensajes algunos compañeros comparten de manera anónima sus experiencias «que dejan completamente helado» y otros muchos homenajean a Belén.
Punto de inflexión
Esta joven cree que la muerte de Belén Cortés debería de ser un punto de inflexión «para que en su memoria pueda mejorar nuestra situación». Así, tiene la esperanza de que esto ocurra: «Estoy emocionada porque por fin la educación social tiene un nombre y unas condiciones que conoce toda la sociedad. Es esencial que se dignifique la profesión, porque no se nos ha cuidado nunca».
Salinas indica que es una situación con la que han «vivido durante muchos años, pero es momento de cambiarla», porque su trabajo en este ámbito «ha empeorado mucho como para continuar de esta manera».
Respuesta del Ministerio
En la mañana de este martes nadie del Ministerio del Interior les ha podido recibir, les han comunicado que recibirán respuesta tras entregar más de 110.000 firmas solicitando más seguridad en los pisos y centros de cumplimiento de medidas judiciales. No saben cómo será dicha respuesta, pero esperan que «sea positiva y tengan a bien trabajar en ello, porque esto no va a quedar así», aclara Salinas».
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