{"id":9869,"date":"2013-06-28T00:00:00","date_gmt":"2013-06-27T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/hal-el-vagabundo-eficaz-del-barrio-chino-2\/"},"modified":"2021-01-05T19:39:46","modified_gmt":"2021-01-05T18:39:46","slug":"hal-el-vagabundo-eficaz-del-barrio-chino-2","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/17\/el-tema-testimonios-y-reflexiones\/hal-el-vagabundo-eficaz-del-barrio-chino","title":{"rendered":"Hal, el vagabundo eficaz del barrio chino"},"content":{"rendered":"<blockquote dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">\n<p align=\"right\"><strong><a href=\"http:\/\/www.eduso.net\/res\/pdf\/17\/hall_res_17.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/2443.jpg\" alt=\"\" width=\"131\" height=\"27\" align=\"top\" border=\"1\" hspace=\"0\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<h2><strong>L\u2019Educador de Carrer de Barcelona<\/strong><\/h2>\n<p>La educaci\u00f3n social como sistema y como proyecto, no deja de tener una historia y unos personajes que con empe\u00f1o desarrollaron en sus inicios una tarea educativa poco valorada, cuando no desconocida. Ellos actuaron como educadores en \u00e1mbitos abandonados por el sistema educativo, dejados en manos del sistema represivo o del asistencial su control y asistencia. En su \u00e9poca no se valoraba la atenci\u00f3n educativa integral de las personas con dificultades de inserci\u00f3n ni se ten\u00edan en cuenta los factores sociales que provocaban la inadaptaci\u00f3n social. Basta conseguir su control y alejamiento de la sociedad normalizada. De todas formas, no faltan personas comprometidas con los derechos de los menores, como Juli\u00e1n Rezola, Faustino Guerau, Toni Juli\u00e1, Adriano Trescents, quienes con intenso empe\u00f1o abren horizontes a ese camino profesional que hoy denominamos educaci\u00f3n social. Ellos fueron aut\u00e9nticos h\u00e9roes de la educaci\u00f3n ya que, sin el apoyo de la administraci\u00f3n ni el reconocimiento del mundo acad\u00e9mico, fueron capaces de realizar su trabajo educativo con las personas m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p><img style=\"width: 292px; height: 467px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/4297.jpg\" alt=\"Adriano\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"12\" \/>Conviene, por esto, recordar a estas personas y sus trabajos para conocer mejor las ra\u00edces de la educaci\u00f3n social y proyectar esta profesi\u00f3n hacia un futuro mejor. Aqu\u00ed nos centramos en el \u00e1mbito espec\u00edfico de la inadaptaci\u00f3n social, sin olvidar que en otros \u00e1mbitos tampoco faltaron personas comprometidas. Ellos fueron \u201ceducadores\u201d en el pleno sentido de la palabra, m\u00e1s all\u00e1 del reconocimiento oficial y acad\u00e9mico, al intentar dar respuestas m\u00e1s coherentes a las necesidades\u00a0 sociales y educativas de las personas en situaci\u00f3n de exclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p>A falta de estudios que aporten informaci\u00f3n precisa y completa de sus trayectorias, sus planteamientos educativos, sus tareas pedag\u00f3gicas y sus proyectos de acci\u00f3n, recurrir a la informaci\u00f3n desperdigada que pueda existir sobre su trabajo y a los recuerdos de quienes estuvimos en contacto con ellos, puede acercarnos a una mejor comprensi\u00f3n de los inicios de la Educaci\u00f3n Social en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>En este trabajo pretende recordar la figura de Adriano, alias HAL, una de las primeras figuras de la educaci\u00f3n de calle, tanto por el trabajo realizado en Barcelona como por las aportaciones escritas que nos ha dejado. Como se\u00f1ala S\u00e1nchez-Valverde (2006) durante mucho tiempo fue\u00a0<em>\u201cl\u2019Educador de Carrer de Barcelona\u201d. Aix\u00ed, en maj\u00fascules, perque era l\u2019unic. Sempre el podies trobar en algun dels seus llocs d\u2019operacions (diferents bars del Xino), disposat a ajudar personalment els xavals que se li apropavem&#8221;<\/em>. (1)<\/p>\n<p>El trabajo en el Barrio Chino desarrollado por Adriano, tan bien presentado en sus publicaciones, refleja con nitidez esta forma de entender la educaci\u00f3n de calle, abriendo un camino dif\u00edcil de seguir. Se comprende, de esta forma, que la impresionante figura de este educador, como indica Guerau (1987: 5), se\u00f1ale <em>m\u00e1s una tendencia que una posibilidad para quienes seguimos caminos muy trillados<\/em>. <em>De todas formas,<\/em> como resalta este mismo autor, <em>es una figura muy significativa en el campo de la marginaci\u00f3n y de la educaci\u00f3n especializada<\/em>.<\/p>\n<p>Los dos autores de este escrito, agradecidos por una rica relaci\u00f3n personal con \u00e9l y testigos de su trabajo, queremos dejar testimonio de su compromiso educativo, uno m\u00e1s entre los ya aportados\u00a0 por otras personas que con \u00e9l tuvieron relaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>Estar en la calle es estar con la gente<\/strong><\/h2>\n<p>El \u00abeducador de calle\u00bb inici\u00f3 su andadura en Europa, despu\u00e9s de la segunda guerra mundial. En nuestro pa\u00eds, la figura de este profesional hizo acto de presencia en la d\u00e9cada de los sesenta, bajo la influencia de la experiencia francesa (Luque, 1999: 92-98).<\/p>\n<p>Su origen est\u00e1 asociado a un nombre, Juli\u00e1n Rezola, un riojano que emigr\u00f3 al pa\u00eds vecino en 1962. En Par\u00eds trabaj\u00f3 de mec\u00e1nico e inici\u00f3 su colaboraci\u00f3n con asociaciones educativas dedicadas a la reinserci\u00f3n de j\u00f3venes delincuentes y marginados. Le llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n el trabajo que algunas de ellas realizaban, en el entorno natural en que los chavales se desenvolv\u00edan. Al volver a Espa\u00f1a, puso en marcha una experiencia similar, \u201cPioneros\u201d, en 1968, que pronto se extendi\u00f3 a otras ciudades como Pamplona, Zaragoza, Madrid, Valencia, C\u00f3rdoba y Palma de Mallorca (Guerau, Plaza, 1985).<\/p>\n<p>En Barcelona esta figura del educador de calle arraig\u00f3 con mucha fuerza. El IRES, Instituto de Reinserci\u00f3n Social, fundado en 1969, asume el trabajo de calle como una de sus tareas m\u00e1s caracter\u00edsticas. Este instituto realiza una labor asistencial y educativa dirigida a colectivos con problem\u00e1tica de delincuencia, drogas y otros problemas de marginaci\u00f3n. Se interesa por las necesidades no cubiertas por la Administraci\u00f3n en el campo de la reinserci\u00f3n social (Quintana,\u00a0 1988: 402).<\/p>\n<p>Pero veamos con m\u00e1s detalle lo que aporta la educaci\u00f3n de calle, en un primer momento, de la mano de Adriano, quien nos lleva por unos derroteros que pueden asustar, pero que reflejan con fuerza las implicaciones de este tipo de trabajo educativo. Es por el a\u00f1o 1974 cuando aparece por las calles del Barrio Chino. Procede de una congregaci\u00f3n religiosa que desde sus inicios tuvo una clara vocaci\u00f3n de calle, como se puede constatar por la vida del Sr. de La Salle. \u00bfQui\u00e9n es Adriano? \u00c9l mismo nos da la respuesta en una entrevista recogida en la p\u00e1gina Organizaciones al Servicio del Progreso humano (OSPH, 2012):<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Yo soy el Hermano Adriano, todo el mundo me conoce como Hermano Adriano, soy religioso, Hermano de la Salle, he sido profesor durante 34 a\u00f1os, director de varios centros y desde 1974 estoy en la calle&#8230; estar en la calle es estar con la gente de la calle, con todo lo que comporta la calle.<\/p><\/blockquote>\n<p>Su trabajo est\u00e1 asociado a una entidad que se llama OBINSO, Obra de Integraci\u00f3n Social, una instituci\u00f3n plenamente dedicada a los delincuentes desde el silencio y el anonimato, un estilo que encaja con el compromiso callado de Adriano. La norma de esta instituci\u00f3n es no salir en la prensa, no salir en la radio, no salir en la tele y trabajar. Por aquella \u00e9poca esta entidad dispone de casas para drogodependientes, de pisos para j\u00f3venes salidos de la c\u00e1rcel y una casa m\u00faltiple para j\u00f3venes que est\u00e1n de permiso en las c\u00e1rceles o son marginales.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Fuimos de los primeros educadores de calle de Espa\u00f1a. Luego me asignaron ocuparme de los ni\u00f1os y adolescentes&#8230; Tan pronto como pude me vincul\u00e9 al Ayuntamiento y trabaj\u00e9 unos a\u00f1os para el Ayuntamiento como educador de calle.<\/p><\/blockquote>\n<p>El problema mayor entre los ni\u00f1os y adolescentes era que no iban a la escuela y los que iban con dificultades se adaptaban a los centros escolares. Hab\u00eda muchos problemas, sin que faltaran pederastas por medio. En los a\u00f1os 74-75 y hasta m\u00e1s all\u00e1 de los 80, hab\u00eda lugares en el Raval y en las Ramblas (salas de juego), donde se contrataban a los ni\u00f1os (chaperos).<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Yo empec\u00e9 a trabajar con ni\u00f1os all\u00ed, jugaba a billar con ellos, jugaba a ping-pong, jugaba a futbol\u00edn, y lo primero que me preguntaban al terminar la partida es cu\u00e1nto pagaba. Entonces se trabaj\u00f3 mucho con los ni\u00f1os, al principio.<\/p><\/blockquote>\n<p>El trabajo de Adriano estuvo muy ligado a otro tipo de servicios como el Casal dels Infants del Raval y el centro de d\u00eda Salvador Gabina, uno de los primeros centros que se pusieron en marcha en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Yo colaboro mucho con el centro Salvador Gavina que ha conseguido que muchos ni\u00f1os vayan al colegio y que vayan bien. Si no pueden desayunar en su casa se les da desayuno en \u00e9l, yo estoy precisamente en este centro desde las siete menos veinte de la ma\u00f1ana hasta las nueve, en que los ni\u00f1os van viniendo a desayunar. Se les da toda la leche con galletas y pastas que quieren, se les hace desayunar tranquilamente, se les prepara un bocadillo del tama\u00f1o que quieren y de lo que quieren, pueden escoger cada d\u00eda seis o siete cosas y adem\u00e1s se les da una pasta para llevarse al colegio y el bocadillo. Y adem\u00e1s los que no tienen beca del comedor escolar van a comer all\u00ed. A las cinco de la tarde cuando salen del colegio van all\u00ed para refuerzo escolar, para actividades, hasta las ocho y cuarto, ocho y media.<\/p><\/blockquote>\n<p>Hay que recordar la historia y las caracter\u00edsticas del barrio del Raval, como las se\u00f1aladas por Goytisolo (2009): la prostituci\u00f3n, el robo, la miseria y las humillaciones formaban parte de la cotidianidad en el Barrio Chino de Barcelona, en los a\u00f1os treinta, que Jean Genet narr\u00f3 de manera descarnada en Diario del ladr\u00f3n. Precisamente, Juan Goytisolo (2009) que conoci\u00f3 bien al autor franc\u00e9s, ha repasado la potente influencia que tuvo esa \u00e9poca en su obra posterior.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>1932. Espa\u00f1a estaba cubierta entonces de vagabundos: sus mendigos iban de pueblo en pueblo, por Andaluc\u00eda en raz\u00f3n de su buen clima; por Catalu\u00f1a, de su riqueza, pero todo el pa\u00eds nos era favorable. Fui as\u00ed un piojo con la conciencia de serlo. En Barcelona, frecuent\u00e1bamos sobre todo la calle Mediod\u00eda y la del Carmen. Nos acost\u00e1bamos a veces seis en un jerg\u00f3n sin s\u00e1banas y, al amanecer, \u00edbamos a pordiosear por los mercados. Sal\u00edamos en banda del Barrio Chino y nos dispers\u00e1bamos con un capacho bajo el brazo, pues las amas de casa nos daban m\u00e1s bien un puerro o un nabo que unos c\u00e9ntimos. A mediod\u00eda regres\u00e1bamos y nos hac\u00edamos la sopa con lo recaudado. Lo que voy a describir son los h\u00e1bitos de la canalla.<\/p><\/blockquote>\n<p>Genet dar\u00e1 la vuelta a la escala de valores de la sociedad biempensante: lo vil se transmutar\u00e1 en noble y lo noble en vil. Este proceso de subversi\u00f3n \u00edntima iniciado en el antiguo Barrio Chino barcelon\u00e9s largo y accidentado, se plasmar\u00e1 en sus primeras obras po\u00e9ticas y narrativas escritas en la c\u00e1rcel parisiense de la Sant\u00e9. El joven inclusero, m\u00edsero e indocumentado se consagrar\u00e1 al robo, la prostituci\u00f3n y la mendicidad en su anhelo de alcanzar la dureza empedernida del criminal con la misma entrega de quien se inicia en los arcanos de una creencia m\u00edstica y de su \u00e1spero camino de perfecci\u00f3n espiritual, se\u00f1ala Goytisolo.<\/p>\n<p>El \u201cterritorio moral\u201d de Genet atrajo, despu\u00e9s del alzamiento popular de la Semana Tr\u00e1gica y de la bonanza originada por la neutralidad espa\u00f1ola durante la Primera Guerra Mundial, a numerosos escritores franceses, seducidos por el bullicio y promiscuidad del Barrio Chino, entre los que se puede recordar a Paul Morand con <em>La nuit catalane<\/em> (1929), a Montherland con La petite infante de Castille (1929) y a Francis Carco, con <em>Printemps d\u2019Espagne<\/em> (1931).<\/p>\n<p>Otro es el territorio moral de Adriano, cr\u00edtico tambi\u00e9n con los valores establecidos, quien desde una experiencia vital intensa y un profundo compromiso con las personas, se une a ellas, no para convertirlas ni reinsertarlas, sino para compartir con ellas su deseo de vivir como las dem\u00e1s personas. Adriano es el vagabundo eficaz, que lleva su sonrisa y su apoyo a las personas de la calle, al mismo tiempo que sirve de referencia y est\u00edmulo a otras personas comprometidas con las personas marginadas y en riesgo de exclusi\u00f3n social.<\/p>\n<h2><strong>Cuesta mucho atender a esta gente marginal<\/strong><\/h2>\n<p>Pero el trabajo de calle no es f\u00e1cil. Conviene recordar, por esto, las condiciones espec\u00edficas del barrio en la \u00e9poca en la que Adriano vagabundeaba, para poder valorar la acci\u00f3n educadora que all\u00ed se realizaba. El barrio era un amasijo de casas, de viviendas inhumanas, de calles hediondas, de pensiones denigrantes, de calles abigarradas, como se\u00f1ala Adriano. Y, aunque, como \u00e9l mismo reconoce, no hab\u00edan faltado cambios sobre todo o en el aspecto externo, lo <em>triste es que no se ha puesto ni la cent\u00e9sima parte del empe\u00f1o en mejorar el servicio a las personas<\/em>. Los vecinos sobreviven gracias a los trabajos de econom\u00eda sumergida, a la prostituci\u00f3n, a las pagas no contributivas y mil cosas m\u00e1s, con tr\u00e1ficos de todo tipo.<\/p>\n<p><img style=\"width: 292px; height: 412px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/4299.jpg\" alt=\"Libro historias de mi barrio\" align=\"left\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"12\" \/>Reconoce Adriano en la entrevista citada que hay muchas entidades que trabajan en ese momento en el barrio, pero&#8230; la <em>atenci\u00f3n personal no ha mejorado mucho<\/em>. El Ayuntamiento tiene dos centros de Servicios Sociales, pero no llegan a los marginados. C\u00e1ritas tiene tambi\u00e9n muy buenos servicios, pero los marginados tampoco llegan a C\u00e1ritas. Trabaja mucho la Asociaci\u00f3n de Vecinos, pero los marginados tampoco se acercan a la Asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Cuesta mucho atender a esta gente marginal<\/em>, se\u00f1ala, para resaltar que est\u00e1 de moda echar a los marginales de sus barrios. \u00c9l conoce como nadie lo que sucede en las ciudades, se\u00f1alando que hay cuatro grandes pozos donde caen los marginados, que son Barcelona, Madrid, Bilbao y Sevilla. En verano recorre muchas ciudades visitando c\u00e1rceles y constata lo que suele pasar. As\u00ed comenta que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n en Salamanca no ver mendigo en la calle. Si hab\u00eda alg\u00fan drogadicto que estaba en la calle o alguna persona mendigaba, la polic\u00eda municipal se encargaba de echarlo de all\u00ed. Era la forma de tener limpias las ciudades.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Yo atiendo a la gente en la calle y en las c\u00e1rceles, porque la gente de la calle va a las c\u00e1rceles y al salir de la c\u00e1rcel vuelven a la calle. Trato mucho con grupos espec\u00edficos de gente, con los que salen de la c\u00e1rcel, que no tiene familia, o que la familia no les recibe, o que se refugian en este barrio, el barrio g\u00f3tico, en dos o tres barrios m\u00e1s de Barcelona, porque aqu\u00ed pasan desapercibidos, aqu\u00ed encuentran sus colegas, se ayudan, se pelean mutuamente&#8230; Procuro ayudarles, orientarles, procuro dirigirles a sitios donde les puedan ayudar, que hay muy pocos. Al principio, a veces, les pago una pensi\u00f3n unos d\u00edas si tengo dinero. Trato mucho tambi\u00e9n con los drogadictos de la calle.<\/p><\/blockquote>\n<p>Muchos drogadictos no son del barrio: han venido de toda Espa\u00f1a. Basta leer sus escritos para ver la variedad de personas con las que ten\u00eda contacto. Trata mucho con los enfermos de sida que est\u00e1n en la calle, que incluso duermen en ella. De ordinario son enfermos que siguen drog\u00e1ndose, por lo que\u00a0 no son admitidos en ning\u00fan centro.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Trato mucho con los vagabundos de la calle. Los que duermen en la calle. Precisamente en el desayuno de los ni\u00f1os, como \u00e9stos suelen venir a partir de las ocho menos veinte, siete y media y yo abro a las siete menos cuarto, pues de siete menos cuarto a siete y media, dejo venir a desayunar a gente de la calle.<\/p><\/blockquote>\n<p>El trabajo de Adriano adquiere un tinte muy particular en la calle, por su trabajo anterior en diferentes centros \u201ceducativos\u201d:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Muchos que est\u00e1n en la c\u00e1rcel los he conocido de ni\u00f1os ya sea en el Centro Abierto, ya sea en la escuela de gitanos que dirig\u00ed, ya sea en un gran centro del Tribunal y Protecci\u00f3n de Menores, en Mollet&#8230; All\u00ed ten\u00edamos 520 ni\u00f1os internos. Tambi\u00e9n estuve en otro Centro Internado del Ayuntamiento y muchos ni\u00f1os que yo hab\u00eda empezado a tratar en la calle, ahora est\u00e1n en la c\u00e1rcel y muchos han muerto.<\/p><\/blockquote>\n<p>En la entrevista no faltan cr\u00edticas a las actuaciones de las instituciones, que no por discretas dejan de ser muy claras. Abundan los servicios para los marginados, pero las personas no est\u00e1n bien atendidas.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>El Ayuntamiento tiene aqu\u00ed dos centros de Servicios Sociales, la Generalitat tiene un Centro de Bienestar Social, C\u00e1ritas tambi\u00e9n trabaja con ancianos, la Asociaci\u00f3n de Vecinos tambi\u00e9n trabaja, hay la Taula del Raval&#8230; Oficialmente hay muchas entidades, lo que pasa que esta gente marginal no puede llegar a estas entidades, porque va a una de estas entidades y se han de esperar, luego les citan para al cabo de 15 d\u00edas, a las diez de la ma\u00f1ana y esta pobre gente no tienen d\u00edas, no tienen horas y no pueden ir. Hoy precisamente he estado en el Ayuntamiento con un cap (jefe) de Servicios Sociales, a exponerle esto, buscar una manera de atender a esta gente. Lo mismo pasa en todas las oficinas, digamos, oficiales.<\/p><\/blockquote>\n<p>Reconoce Adriano que tambi\u00e9n hay muchas entidades particulares que trabajan y, sobre todo, infinidad de voluntarios, quiz\u00e1 demasiados. Voluntarios que parece que m\u00e1s que voluntarios son turistas de aqu\u00ed del barrio, comenta.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Pasan muchos voluntarios que van a hacer una experiencia, que van a ponerse un poquito la piel de gallina y con esto tranquilizan su conciencia y estos voluntarios son los que estorban, los que hacen verdadero da\u00f1o, pero en cambio hay muchas entidades que funcionan muy bien con voluntarios.<\/p><\/blockquote>\n<p>De los datos extra\u00eddos de la entrevista, se puede percibir con claridad que Adriano tiene puesta su mirada en las personas con todos sus problemas, que su trabajo nada tiene de solitario al estar integrado y coordinado con otras instituciones, sin que falte la denuncia de las limitaciones que existen tanto en el barrio como en las instituciones.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n es consciente de sus propias limitaciones en el propio trabajo educativo. Resulta esclarecedor el texto en el que pide perd\u00f3n por lo que no ha hecho (Trescents, 2009: 100-101). Es, pues, un educador plenamente reflexivo que analiza su trabajo cotidiano, como se puede ver por todos sus escritos, al mismo tiempo que vive abierto a la esperanza, cuando se puede constatar en sus \u201chistorias de mi barrio\u201d al sugerir de forma po\u00e9tica otras posibles vidas de los excluidos.<\/p>\n<p>Desde su compromiso y perspectiva educadora aporta algunos comentarios que invitan a la reflexi\u00f3n. Seg\u00fan dice, el Ayuntamiento ya no tiene educadores de calle. Y lo aclara:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Bueno, se llaman educadores de calle pero se dedican a organizar juegos a los ni\u00f1os, en los colegios, cuando salen del colegio, pero que est\u00e9n realmente en la calle no hay. Y se necesitar\u00eda gente que estuviera en contacto, porque claro, estar en la calle supone ir a visitar a las familias que se saben marginadas. Yo por ejemplo esta ma\u00f1ana he visitado una pseudopensi\u00f3n y digo pseudopensi\u00f3n porque no es ni pensi\u00f3n, porque para 5 habitaciones en la que hay 2 o 3 personas en cada habitaci\u00f3n, hay un w\u00e1ter que no cierra, y muchas veces no funciona el agua y hay una ducha de agua fr\u00eda, sin techo y no hay nada m\u00e1s. Y all\u00ed viven. Y he ido a visitar a una viejecita de 84 a\u00f1os y su hija de 53 que tiene c\u00e1ncer de pecho, operada ya tres veces. Y no llegan, no s\u00e9 qu\u00e9 pasa pero a la viejecita ha sido imposible internarla, he ido a visitar a esta enferma de sida que he hablado antes, una se\u00f1ora enferma de sida de 46 a\u00f1os, las piernas completamente llagadas, herpes en toda la parte baja del cuerpo, ya es transparente, s\u00f3lo le quedan los huesos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Estar en la calle es una cuesti\u00f3n de contacto muy directo con todas estas personas:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Hay que estar en la calle saber estar al lado de una persona, a veces no decir nada, a veces charlar, a veces escuchar. Yo tengo la costumbre de dar besos cari\u00f1osos a todas las chicas que s\u00e9 que tienen el sida, y no me importa, hasta ahora no me he contagiado.<\/p><\/blockquote>\n<p>Reconoce que ha cambiado mucho el barrio desde que \u00e9l empez\u00f3. Entonces era muy dif\u00edcil sobrevivir. De todas formas, hay muchos que no pueden sobrevivir si no roban, si no se prostituyen o si no trafican. Adem\u00e1s est\u00e1 el problema de los extranjeros. Muchos de ellos vienen con buenas intenciones, se\u00f1ala, pero cuando est\u00e1n aqu\u00ed, sobre todo los j\u00f3venes, \u00bfqu\u00e9 van a hacer? Si no tienen posibilidad de vivir con trabajo o bien han de robar, o han de prostituirse, o han de traficar con droga, o han de vivir de mujeres que trabajen para ellos. No tienen otro medio de supervivencia. Pero todos ellos tienen deseo de trabajar, recalca.<\/p>\n<p>Cuando se le pregunta sobre lo que habr\u00eda que hacer, su respuesta es contundente: <em>Primero darse cuenta de que existe esta gente, y despu\u00e9s, que haya voluntad de atenderlos<\/em>. Denuncia, por otra parte, que no interesa que se conozca todo esto.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>No interesa a nadie saber que hay gente que duerme en la calle en Barcelona, gente que lo pasa muy mal, que no comer\u00eda si no fuera por los comedores de beneficencia. No interesa. Como no interesa saber que hay presos, a pesar de que todos pedimos que se encierre a la gente en la c\u00e1rcel. Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil interesarse y hacer campa\u00f1as por el tercer mundo. Es m\u00e1s dif\u00edcil interesarse por este cuarto mundo que lo tenemos a nuestro lado, que no se quiere ni ver.<\/p><\/blockquote>\n<p>De la calle a la c\u00e1rcel y de la c\u00e1rcel a la calle es como una especie de destino, una noria que da vueltas sin fin. Aunque no faltan servicios y ayudas para estas personas, por fuerza han de volver a la c\u00e1rcel muchos. Como sostiene Adriano, la persona que sale de la c\u00e1rcel, cuando se lanza a pedir limosna es que ha perdido toda la personalidad y se convierte en un &#8220;mangui&#8221;, con poca capacidad personal de reacci\u00f3n.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Cuando pierden esta capacidad de desenvolverse personalmente ya no sirven para nada. Mientras tengan todav\u00eda la capacidad de lucha es posible hacerles reaccionar. Yo he tratado mucho con j\u00f3venes y \u00a1caramba! Muchas veces se han salido. A la segunda o tercera vez de salir de la c\u00e1rcel. Pero si les digo: &#8220;t\u00fa pide&#8221;, no se saldr\u00edan nunca.<\/p><\/blockquote>\n<p>Con la c\u00e1rcel se anulan como personas. Y el ser vagabundo se convierte en una profesi\u00f3n, como ellos dicen. Adriano alude a uno de 40 a\u00f1os que hace 20 a\u00f1os que tiene esta profesi\u00f3n y dice que no quiere perder esta profesi\u00f3n de vagabundo porque de momento en Barcelona es el m\u00e1s antiguo. Duerme en la calle, pues quiere perder la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>Estos vagabundos, sin embargo, son personas que tienen sensibilidad humana y est\u00e1n dispuestos a colaborar para ayudar a otras personas en dificultad:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>A m\u00ed me presta muchos favores, porque con frecuencia recibo fotos de chicas desaparecidas, o de chicos desaparecidos para ver si les encuentro. Y descubr\u00ed hace cuatro a\u00f1os que la manera de encontrarlos es dar la foto a unos cuantos vagabundos, y casi siempre los han encontrado ellos. Y algunos hemos conseguido que volvieran a su casa.<\/p><\/blockquote>\n<p>Ellos conocen la calle mejor que nadie, porque est\u00e1n todo el d\u00eda en ella. Y colaboran para encontrar a estas personas. Las encuentran porque est\u00e1n todo el d\u00eda en la calle.\u00a0 En el caso de las j\u00f3venes, su situaci\u00f3n se complica todav\u00eda m\u00e1s:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Cuando ya han ca\u00eddo en la droga y en la prostituci\u00f3n no hay nada a hacer.\u00a0 Llega un momento\u00a0 en que las drogadictas se han de prostituir, si no \u00bfde d\u00f3nde sacan el dinero? No siempre pueden robar. Adem\u00e1s muchos drogadictos no saben robar bien, y les cogen f\u00e1cilmente. Entonces la manera m\u00e1s f\u00e1cil es \u00e9sta. Est\u00e1 muy dicho luchar contra la prostituci\u00f3n, pero \u00bfqu\u00e9 hacen estas chicas? Yo conozco muchas que si no encuentran un hombre para dormir por la noche dormir\u00e1n en la calle, es muy f\u00e1cil decir que no duerman con un hombre.<\/p><\/blockquote>\n<p>Lo que cuenta Adriano, tristemente no ha perdido actualidad, cuando la calle se ha convertido\u00a0 en el hogar de muchas personas, al ritmo del paro, los trabajos basura, los desahucios, ante la indiferencia de nuestros gobernantes tanto nacionales como europeos, m\u00e1s pendientes de responder a las exigencias del mercado que a las necesidades vitales de las personas. Basta aludir aqu\u00ed los informes que muestran c\u00f3mo la pobreza aumenta en nuestro pa\u00eds y en toda Europa. Y escuchar a todas esas personas que salen a la calle con sus pancartas para denunciar la situaci\u00f3n que est\u00e1n sufriendo, sin olvidar que los m\u00e1s marginados siguen estando invisibles dentro de las c\u00e1rceles, en viviendas destartaladas, cuando no en la misma calle.<\/p>\n<h2><strong>Quisiera pediros perd\u00f3n, pobres y marginados<\/strong><\/h2>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n tan dram\u00e1tica, Adriano tambi\u00e9n se cuestiona a s\u00ed mismo y el trabajo que realiza, Y por eso pide perd\u00f3n. Pero, \u00bfde d\u00f3nde viene Adriano? Su sensibilidad y compromiso personal no surge por generaci\u00f3n espont\u00e1nea ni por una iluminaci\u00f3n espiritual. Detr\u00e1s de su personalidad y de su compromiso se esconde un recorrido vital intenso que le ayuda a comprender ese complejo mundo de la marginaci\u00f3n y a reconocer las limitaciones de su propio trabajo, por lo que pide perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 naci\u00f3 en Guisona (L\u00e9rida) el 27 de diciembre de 1919. Su primera formaci\u00f3n tuvo lugar en el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. En 1935 se inici\u00f3 como novicio en los Hermanos de La Salle, lo que comport\u00f3, al estallar la Guerra Civil Espa\u00f1ola, ser internado en el barco prisi\u00f3n Mah\u00f3n y m\u00e1s tarde ser\u00a0 reclutado en la \u00ableva del biber\u00f3n\u00bb para luchar en la batalla del Ebro. Hecho prisionero por las tropas franquistas, estuvo internado en 1939 en el campo de concentraci\u00f3n de Ordu\u00f1a hasta el fin del conflicto.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1940 empez\u00f3 a trabajar como profesor del colegio La Salle Bonanova hasta el a\u00f1o 1949. Desde el a\u00f1o 1956 al 1965 fue director del colegio La Salle de La Barceloneta. Fue tambi\u00e9n fundador y director (1966-1969) de la escuela Proa en el barrio de Sant Roc de Badalona, donde se integraban ni\u00f1os gitanos y \u00abpayos\u00bb.\u00a0 Llev\u00f3 la direcci\u00f3n del Centro Ram\u00f3n Alb\u00f3 de Protecci\u00f3n de Menores desde el a\u00f1o1971 al 1974.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os siguientes se dedic\u00f3 a atender personas dedicadas a la prostituci\u00f3n, en la prisi\u00f3n, afectadas por el sida o la drogadicci\u00f3n. Para Peraire (2004), Adriano es el hermano de los marginados: Siempre con la cartera en bandolera. Su campo de acci\u00f3n la calle, las c\u00e1rceles, \u00abEls Alps\u00bb&#8230; Su normal clientela: Ex-presos, prostitutas, vagabundos, drogadictos, sic\u00f3ticos&#8230; Todas las miserias, todas las l\u00e1stimas, todas las penas humanas tienen cabida en el zurr\u00f3n de Adriano, testimonio vivo de entrega a los m\u00e1s pobres. Esta situaci\u00f3n es similar a la que en Reims el Sr. De La Salle se encontraba en el siglo XVII en Francia, en medio de una gran hambruna y la que dio origen al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, escuelas fundadas para educar a los hijos de los pobres y de los artesanos. El Hermano Adriano Trescents es la voz de los sin voz. Atiende a los casos perdidos, los que escapan a las instituciones; buscados y cuidados personalmente en su ambiente y en sus circunstancias. Su muerte no deja de ser un s\u00edmbolo de lo que fue su vida: muri\u00f3 en Barcelona, 8 de marzo de 2006 de una embolia cuando sal\u00eda de una visita a los reclusos de la prisi\u00f3n.<\/p>\n<p><img style=\"width: 292px; height: 400px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/4298.jpg\" alt=\"Libro El educador de calle\" align=\"left\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/>\u00bfC\u00f3mo definir, pues, a este educador de calle, que nunca dej\u00f3 de ser el \u201chermano Adriano\u201d que hizo de la calle su escuela y en la calle dej\u00f3 su vida? Creemos que su vida y su obra encajan perfectamente con lo que Deligny (1971: 180) ped\u00eda a sus vagabundos eficaces: <em>Un poco poetas, un poco pintores, (&#8230;) honrados con el instante, (&#8230;) preocupados de su vagabundeo y pacientes como pescadores de ca\u00f1a<\/em>.<\/p>\n<p>El trabajo y el esp\u00edritu educativo de Adriano se pueden ver en todas y cada una de sus publicaciones, en las que relata sus experiencias con los marginados de Barcelona, especialmente del barrio del Raval. Sus diarios est\u00e1n recopilados en sus diferentes publicaciones, algunas de las cuales se referencian en la bibliograf\u00eda final. Adriano es una persona reflexiva que, al mismo tiempo que trabaja con las personas en su propio medio (barrio, casa, servicios de acogida, c\u00e1rcel&#8230;) dedica un tiempo todos los d\u00edas para recoger sus experiencias y reflexiones dentro de su diario. En todas sus p\u00e1ginas se pueden constatar su sensibilidad educativa, su compromiso y su cr\u00edtica hacia una sociedad insensible hacia las personas marginadas, sin dejar de cuestionar su propio trabajo.<\/p>\n<p>Como uno de los muchos ejemplos se puede recordar, tras una visita a la c\u00e1rcel, el escrito sobre los dos gorrioncillos atendidos por un preso dentro del recinto carcelario y alimentados por su madre:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>De repente, como bajando de su cielo imaginativo y de su emoci\u00f3n incontenible, me dijo: \u00abSi yo hubiera tenido de peque\u00f1o una madre tan buena como los gorrioncillos no estar\u00eda en la c\u00e1rcel&#8230;\u00bb No supe qu\u00e9 contestarle. Y en unos momentos largos de silencio antes de decirnos adi\u00f3s, pens\u00e9 que s\u00ed, que si su madre le hubiera podido cuidar con el mismo desvelo y cari\u00f1o como son cuidados los dos gorrioncillos, \u00e9l no estar\u00eda en la c\u00e1rcel.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Pero la madre del Tony es epil\u00e9ptica. Y cuando \u00e9l ten\u00eda pocos a\u00f1os, viv\u00edan en la m\u00e1s absoluta miseria. Y el Tony no culpa a su madre, porque ciertamente, no pod\u00eda cuidarlo como necesitaba. Despu\u00e9s del Tony ya no tuve que hablar con ninguno m\u00e1s. Se me qued\u00f3 clavado en el alma: \u00abSi su madre le hubiera cuidado como la gorriona cuida de los gorrioncillos&#8230;\u00bb. Pero esto el Juez no lo sab\u00eda, ni pod\u00eda importarle poco ni mucho. El Tony fue delincuente famoso y peligroso. \u00bfSaldr\u00e1 alg\u00fan d\u00eda de la c\u00e1rcel? \u00bfO se suicidar\u00e1 como ya se han suicidado dos compa\u00f1eros suyos, uno en Barcelona y otro en Oca\u00f1a?&#8230; El desea vivir. Me lo dijo. Quiero vivir&#8230; Y esperar&#8230; Y si un d\u00eda puedo tener familia y unos hijos, los cuidar\u00e1. \u00a1Vaya si los cuidar\u00e1! \u00a1Mucho mejor de lo que son cuidados por su madre los dos gorrioncillos!<\/p><\/blockquote>\n<p>Su cr\u00edtica se extiende a otras situaciones dram\u00e1ticas. As\u00ed cuando comenta el caso de una persona de EE.UU. condenada a la pena de muerte, sostiene de forma tajante: <em>aqu\u00ed no condenamos a nadie a la pena capital, pero s\u00ed les condenamos a vivir muertos para la vida social<\/em> (Trescents, 2006: 51).<\/p>\n<p>Adriano llega m\u00e1s lejos cuando \u00e9l mismo pide perd\u00f3n a los marginados a quienes presume de querer, de ayudar y de defender, reconociendo ser uno de tantos que c\u00f3modamente hablan de sus\u00a0 incomodidades (2006: 100). Recojo a continuaci\u00f3n algunas de sus cr\u00edticas demandas de perd\u00f3n:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>Quisiera pediros perd\u00f3n, pobres y marginados, porque nunca he sido capaz de irrumpir con violencia en una sesi\u00f3n del Parlamento y clamar para que se preocupen de vosotros, que no cont\u00e1is en absoluto para la pol\u00edtica.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1);\">Perd\u00f3n por no haberme colado en alg\u00fan pleno del Ayuntamiento y echarles en cara que se olvidan de vosotros sistem\u00e1ticamente en todos sus proyectos ciudadanos. Pediros perd\u00f3n por mi forma de escribir suave y cuidadosa para no herir susceptibilidades. Y por no decir claramente lo que pienso y lo que debiera decir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1);\">Quiero pediros perd\u00f3n por no haber sido nunca capaz de manifestarme por las calles, llevando un cartel llamativo, exigiendo vuestros derechos. No he querido hacer nunca el rid\u00edculo por vosotros. Quisiera pediros perd\u00f3n porque vivo pidiendo para vosotros, pero pidiendo con peticiones descaradamente atrevidas y clamorosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1);\">Quiero que me perdon\u00e9is porque estoy con vosotros desde lejos aunque me pase el d\u00eda con vosotros en la calle o en los bares o en las c\u00e1rceles. Aun as\u00ed, estoy lejos de vosotros, porque yo puedo retirarme a descansar y sentarme en una buena mesa y dormir en una buena cama. Y porque no soy consecuente y no me lanzo a la calle a dormir con vosotros envuelto en cartones.<\/span><\/p>\n<p>He de pediros perd\u00f3n porque no os he ayudado a derribar puertas de casas abandonadas y convertiros en verdaderos okupas. Yo no necesito derribar puertas para dormir lejos de las estrellas. Perdonadme porque no me he enfrentado violentamente con algunos jueces, que algunas veces os han encarcelado sin verdadera justicia. Quiero que me perdon\u00e9is por no pasar m\u00e1s horas en la c\u00e1rcel; los marginados sois demasiadas veces encarcelados a causa de la \u00abseguridad\u00bb ciudadana de los \u00abbuenos\u00bb como yo.<\/p>\n<p>Perdonadme porque algunas veces no he cumplido los encargos que me hab\u00e9is encomendado en la c\u00e1rcel, por no molestarme o molestar a los ciudadanos honrados.<\/p>\n<p>Perdonadme que me atreva a hablar de vosotros, los marginados, desde lejos, desde mi posici\u00f3n de bien adaptado a las exigencias de las leyes de los que nos tenemos por \u00abhonrados\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2><strong>El trabajo educativo no es un trabajo de una m\u00e1quina<em><br \/>\n<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Aunque resulta dif\u00edcil ubicar el pensamiento y el trabajo educador de Adriano en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, recuerda a personajes muy valorados en la historia de la pedagog\u00eda social como Deligny\u00a0 o\u00a0 Freire, por recordar algunos de los m\u00e1s reconocidos.<\/p>\n<p>Precisamente, Deligny (1971) nos ha sugerido el t\u00edtulo de este trabajo, pues entendemos que Adriano no deja de ser ese vagabundo eficaz que sabe estar con las personas marginadas en los lugares que ellos se desenvuelven. Estar\u00edamos, en este sentido, en el marco de la pedagog\u00eda n\u00f3mada, como Planella (2009: 27-28) se\u00f1ala, para quien Deligny demuestra c\u00f3mo \u00abel nomadismo es una met\u00e1fora que encaja perfectamente con la definici\u00f3n de educador\u00bb<\/p>\n<p>La obra de Deligny es, como ha indicado Trilla (2010: 27-28), fragmentaria y nada sistem\u00e1tica, nada expl\u00edcita ni tematizada, pero precisamente por ello, acorde con su pr\u00e1ctica educadora. El n\u00f3mada vagabundo es el modelo de educador de Deligny, sin grandes programaciones y firme defensor del <em>\u00abdejar fluir\u00bb<\/em>, pero no por ello se trataba de un m\u00e9todo o un hacer inconscientes, y es que <em>una especie de doctrina se afirmaba en secreto (&#8230;), no era f\u00e1cil de pregonar. Dec\u00eda: dejar que entre en juego lo imprevisto, que pueda suceder \u201clo que sea\u201d<\/em>. Lo expresa de forma contundente el propio Deligny (1971:183) cuando afirma que son necesarios <em>educadores de presencia ligera, provocadores de alegr\u00eda, siempre dispuestos a remodelar la arcilla redonda, vagabundos eficaces maravillados ante la infancia<\/em>.<\/p>\n<p>Como Deligny habla de un educar a trav\u00e9s de lo imprevisto y de la improvisaci\u00f3n, Laudo (2010) lo ubica dentro de la llamada pedagog\u00eda l\u00edquida. \u00bfEs posible un pedagogo sin m\u00e9todo? Deligny (1971:181) se\u00f1ala expresamente:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Nunca he tenido m\u00e9todo. Se trata en un momento dado, en unos lugares muy reales, en una coyuntura de lo m\u00e1s concreta, de una posici\u00f3n por mantener. Nunca he podido mantenerla m\u00e1s de dos o tres a\u00f1os, en cada ocasi\u00f3n se ve\u00eda cercada y asediada, y yo sal\u00eda del paso como pod\u00eda, sin armas ni bagajes y siempre sin m\u00e9todo.<\/p><\/blockquote>\n<p>Deligny parece alejarse de una normatividad al uso, con un modelo a alcanzar (a menudo encarnado por el ejemplo del educador) y, por consiguiente, de alguno de los grandes ideales modernos. Y es que para Deligny educar <em>es crear este espacio donde el otro pueda crecer, equivocarse, so\u00f1ar, rehusar, escoger&#8230; Educar no es someter, pero si\u00ec permitir. No es ser el modelo, pero si\u00ec el referente. No es una lecci\u00f3n, pero si\u00ec un encuentro. Educar no es cerrar, es abrir<\/em>.<\/p>\n<p>Son planteamientos que nos acercan tambi\u00e9n a la pedagog\u00eda de liberaci\u00f3n. Para Freire (1992), la pedagog\u00eda de los oprimidos animada por un autentico humanismo (no \u00e1rido humanitarismo) es una pedagog\u00eda del hombre, una pedagog\u00eda que comienza con los ego\u00edstas intereses de los opresores (un ego\u00edsmo envuelto en falsa generosidad paternalista) y hace de los oprimidos objetos de su humanitarismo, y que por si\u00ec misma mantiene y representa la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde esta l\u00ednea freiriana, Macedo (2000) propone una pedagog\u00eda antime\u00ectodo que rechace la rigidez de los modelos y paradigmas metodol\u00f3gicos que obligue a entender el dialogo como una forma de praxis social para que el compartir experiencias sea un hecho guiado por la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n pol\u00edtica. Este dialogo exige que el rescate de la voz de los oprimidos sea una condici\u00f3n fundamental para la emancipaci\u00f3n humana&#8217;. La pedagog\u00eda antime\u00ectodo nos libera tambi\u00e9n del habitual camino de las certezas y las especializaciones, y rechaza la mecanizaci\u00f3n del intelectualismo. En resumen, invoca la iluminaci\u00f3n que ofrecen las principales ideas de Freire para guiarnos hacia el camino cr\u00edtico de la verdad, hacia la recuperaci\u00f3n de nuestra dignidad en peligro y hacia la reivindicaci\u00f3n de nuestra humanidad.<\/p>\n<p>Un educador freiriano, sostiene Santos G\u00f3mez (2011:337) es, ante todo, una persona sensible que escucha atentamente el clamor del otro. Es respetuoso con \u00e9l, no como quien dona un beneficio, sino como quien, antes bien, se apresta a aprender de sus alumnos analfabetos. Desde ellos, desde su perspectiva, el mundo y la historia se ven globalmente, no s\u00f3lo con la perspectiva interesada del opresor. La realidad comprendida desde el punto de vista del opresor siempre estar\u00e1\u00ec carente de una parte, y, lo que es peor, si se asume como visi\u00f3n general del mundo, el educador puede contribuir, aun inconscientemente, a la perpetuaci\u00f3n de la injusticia. Es por ello que el educador freiriano comienza su tarea coloc\u00e1ndose en la realidad del educando, buscando un lenguaje com\u00fan y tom\u00e1ndose en serio el pensamiento concreto de los educandos y sus situaciones existenciales. En este sentido, Paulo Freire sintetiza, expresa y aplica a la pedagog\u00eda una problem\u00e1tica que ha angustiado, con raz\u00f3n, al conmocionado siglo XX. Su educaci\u00f3n liberadora parte de un hecho tan com\u00fan en la historia como absurdo: el sufrimiento in\u00fatil de los inocentes.<\/p>\n<p>Es lo que hace Adriano: al estar con las personas, prestar atenci\u00f3n a sus malestares y ser consciente de las incoherencias e injusticias de la sociedad, intenta acompa\u00f1arles y orientarles hacia una situaci\u00f3n mejor. Al mismo tiempo reconoce, <em>aciertos y equivocaciones, porque el trabajo educativo no es un trabajo de una m\u00e1quina que trabaja el hierro o la madera a gusto del operario<\/em> (2006:106). Entiende en esta perspectiva que un educador debe hablar con mayor claridad, protestar ante los responsables de la Administraci\u00f3n, salir a la calle para defender los derechos de los marginados, ocupar las casas vac\u00edas&#8230;<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva cr\u00edtica y comprometida conviene ver las aportaciones de Adriano al mundo educativo. Como Alejandro P\u00e9rez comenta en la presentaci\u00f3n de Historias de mi barrio (1993: 7): <em>Estos relatos esconden las vidas, muchas veces maltratadas, de muchas personas de carne y hueso y tambi\u00e9n, esconden los sue\u00f1os, los enormes deseos, de quienes han luchado desde j\u00f3venes por la vida, la dignidad de las personas, la solidaridad y la justicia<\/em>. Pero no son historias exclusivamente para ni\u00f1os. Son cuentos, historias reales y ficticias que te asoman a otros ni\u00f1os, a otras personas, a otras calles, a otros barrios, a otras ciudades, donde nosotros vivimos.<\/p>\n<p>Sus lecciones nos llegan tambi\u00e9n por otros caminos como las aportadas en un seminario universitario (Trescents, 1984) presentando su trabajo de calle y su visi\u00f3n de la acci\u00f3n educadora. Cuando se le pregunt\u00f3 c\u00f3mo establecer contacto con la gente, su respuesta fue clara:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Al principio me cost\u00f3 much\u00edsimo, a pesar de que hab\u00eda trabajado en muchos centros. Los jovencitos no se f\u00edan de los desconocidos. Para ellos una persona mayor, que no va de compras, que va de un sitio a otro, que est\u00e1 por los bares, o es un delincuente o un traficante de drogas o un maric\u00f3n que va a contratarles o un chivato de la polic\u00eda o un secreta o un perista que les compre las cosas robadas o alguien que les utiliza para robar&#8230; Entonces hay que deshacer esa imagen y hacer ver que no hay nada de todo esto. Conste que me han puesto a prueba. Esto me ha costado muchos meses&#8230; Una vez ganada la confianza, resulta posible establecer un di\u00e1logo\u2026<\/p><\/blockquote>\n<p>No puede haber encuentro, si no se ha conseguido antes la confianza, lo m\u00e1s dif\u00edcil de conseguir y de mantener con las personas maltratadas por la sociedad. Se entiende as\u00ed que la tarea del educador de calle no resulte c\u00f3moda ni f\u00e1cil, por lo que exige al educador\u00a0 unas cualidades espec\u00edficas como las apuntadas en este seminario dirigido a futuros educadores:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Mucha capacidad de relaci\u00f3n, mucha comprensi\u00f3n para con los chicos, gran capacidad de aguante, mucho esp\u00edritu de trabajo en equipo, aceptaci\u00f3n de las propias limitaciones (que siempre son muchas) y las limitaciones de los dem\u00e1s y una facilidad de cambio.<\/p><\/blockquote>\n<p>La educaci\u00f3n social, pues, tiene en Adriano Trescents, una persona comprometida con la causa de las personas de la calle, y un gran referente pedag\u00f3gico que no s\u00f3lo abri\u00f3 una l\u00ednea de intervenci\u00f3n socioeducativa en tiempos dif\u00edciles sino que con sus palabras y escritos nos dej\u00f3 tambi\u00e9n una documentaci\u00f3n de gran inter\u00e9s para la reflexi\u00f3n y la investigaci\u00f3n pedag\u00f3gica.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[180,218,221,96,223,220,217,1119,225,224,222,219],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/17\/el-tema-testimonios-y-reflexiones\/hal-el-vagabundo-eficaz-del-barrio-chino\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Hal, el vagabundo eficaz del barrio chino - RES. 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