{"id":9860,"date":"2013-01-03T00:00:00","date_gmt":"2013-01-02T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/convivencia-escolar-educacion-social-en-las-escuelas\/"},"modified":"2020-12-26T19:18:21","modified_gmt":"2020-12-26T18:18:21","slug":"convivencia-escolar-educacion-social-en-las-escuelas","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/16\/el-tema-experiencias-e-investigaciones\/convivencia-escolar-educacion-social-en-las-escuelas","title":{"rendered":"Convivencia escolar: educaci\u00f3n social en las escuelas"},"content":{"rendered":"<blockquote dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">\n<p align=\"right\"><strong><a href=\"http:\/\/www.eduso.net\/res\/pdf\/16\/convies_res_16.pdf\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/2443.jpg\" alt=\"\" align=\"top\" border=\"1\" hspace=\"0\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: left;\">1.- Contexto te\u00f3rico<\/h2>\n<p>En opini\u00f3n de Medina Rubio, R., Garc\u00eda Aretio, L. y Ruiz Corbella, M. (2001) convivir es estar con los dem\u00e1s, y el hombre necesita de esta relaci\u00f3n para su propio desarrollo. Sin embargo, tambi\u00e9n el conflicto forma parte integral de las relaciones humanas. Violentos o no, los conflictos son la otra cara de la moneda de la convivencia con nuestros iguales.<\/p>\n<p>Tanto Thomas (1976) como\u00a0 Wall y Callister (1995), defienden que las resoluciones agresivas de los conflictos pueden darse tanto a nivel individual, (sea por intereses contrapuestos o por alg\u00fan tipo de frustraci\u00f3n personal) como a nivel grupal. En este caso, la agresividad como soluci\u00f3n puede venir motivada por incompatibilidades entre los actores, diferencias en las emociones, sentimientos, instintos primarios, creencias, valores, etc. (Rahim, 1992; Peir\u00f3, 2005) En realidad, casi cualquier motivo puede llevar al conflicto.<\/p>\n<p>Siendo conscientes de esto, y de que el conflicto, como apunta Burmside (2008), es un proceso inevitable, normal, natural y necesario, no deber\u00eda preocuparnos tanto la existencia del conflicto como el manejo de su resoluci\u00f3n (Mayer, 2008). Es necesario aprender a canalizar la agresividad para darle su mejor uso, as\u00ed como a gestionar conflictos, y ese es un objetivo que \u00fanicamente puede ser alcanzado a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n. Estamos con Torrego y Moreno (2003) cuando afirma que aprender a convivir es uno de los fines principales de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es precisamente en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n, y m\u00e1s concretamente en la escuela, donde se enmarca el presente trabajo. La escuela, como lugar primordial de convivencia, es un lugar proclive a la aparici\u00f3n del conflicto. Este se da con mayor frecuencia entre estudiantes y profesores, entre los mismos estudiantes, entre profesores \u2013debido a sus diferentes estilos educativos- y\/o entre\/con alumnos con dificultades de aprendizaje. Estos cuatro factores se engarzan, a su vez, en el que eje que va desde el \u00e9xito hasta el fracaso escolar (Adams, 2011). Y aun ser\u00eda interesante a\u00f1adir un quinto factor: la relaci\u00f3n de las familias con la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img style=\"width: 192px; height: 144px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3862.jpg\" alt=\"Conflicto\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>Influenciados, sin duda, por los investigadores anglosajones, durante mucho tiempo en nuestro pa\u00eds se ha estado poniendo el foco de los estudios de conflicto en las aulas sobre la violencia y el <em>bullying<\/em> (Olweus, 1998; Rugby &amp; Slee, 1991; Dodge ET AL., 1990; Hirano, 1992; Whitney y Smith, 1993; Debarbieux, 1997; Funk, 1997) citados todos ellos en Ochoa, A. y Peir\u00f3, S (2010). Investigaciones llevadas a cabo dentro del sistema escolar espa\u00f1ol, constatan, no obstante, que en nuestro pa\u00eds no se producen tanto\u00a0 problemas de violencia manifiesta o de casos de acoso (<em>Bullying<\/em>), (que aunque existe, no est\u00e1 siempre presente), sino m\u00e1s bien de cuestiones de indisciplina (1), que en casos contados pueden derivar en violencia. Del mismo modo se ha constatado (Peir\u00f3\u00a0 2001, 2002, 2003, 2005, 2007, 2009) que la presencia del binomio indisciplina-violencia es importante, siendo muy elevada la primera.<\/p>\n<p>Esto se puede interpretar, como matiza Debarbieux (1999) como que no toda indisciplina implica necesariamente agresi\u00f3n, aunque si ocasiona problemas de convivencia escolar, afecta seriamente el clima de las aulas y, en muchos casos, resulta condicionante para que, finalmente se materialice la agresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta todo lo dicho, \u00bfA qu\u00e9 podemos achacar los problemas de convivencia escolar en nuestro pa\u00eds? Esta es la primera cuesti\u00f3n sobre la que debemos reflexionar si deseamos realizar una prevenci\u00f3n eficaz de los mismos. Seg\u00fan los estudios realizados, los factores que est\u00e1n provocando estos problemas se agrupan, en un 80% (Sanmart\u00edn, 2002)\u00a0 en los llamados de tipo social y el resto de tipo biol\u00f3gico. En general, existe una marcada deficiencia tanto en valores como en cultura global, lo que dificulta tanto el autocontrol como la aceptaci\u00f3n de l\u00edmites externos.<\/p>\n<p><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3863.jpg\" alt=\"Persona\" align=\"left\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>En lo tocante a los factores sociales, ser\u00eda\u00a0 conveniente fijarse, en primer lugar, en c\u00f3mo se viene realizando la construcci\u00f3n del yo. La construcci\u00f3n del yo como persona se asienta en el triangulo formado por la voluntad, el intelecto y el cuerpo (Beresaluce, R. y Peir\u00f3, S., 2012). La persona piensa, act\u00faa y siente en una din\u00e1mica constante e interrelacionada que puede ser o no constructiva. Es preciso tener en cuenta el potencial de la persona y su experiencia vital a la hora de desarrollar una jerarqu\u00eda personal de valores que permita que estos sientan y se vivan de un modo coherente en comunidad<\/p>\n<p>Como apunta Papalia (1993), la socializaci\u00f3n primaria puede convertirse en un problema cuando no se resuelve con eficacia. El crecer en la impunidad lleva aparejada, necesariamente, la ausencia de autocontrol. Si los j\u00f3venes crecen con la expectativa de la inmediata resoluci\u00f3n de sus deseos y con una falsa serie de promesas de futuro, el resentimiento y la frustraci\u00f3n resultantes de la falta de satisfacci\u00f3n de sus expectativas degenerar\u00e1 f\u00e1cilmente en violencia. Si, como opina Bleichmar (2010), no rompemos la espiral de la inmediatez y reducimos las necesidades elementales, rompemos a los muchachos la proyecci\u00f3n de un futuro mejor. Pero tampoco se trata de arreglar la cuesti\u00f3n a base de normas, y es que, como apunta Turiel (1984) la normatividad es distinta a la moralidad. En este sentido, un estudio realizado en Alicante en el a\u00f1o 2000 (Peir\u00f3, 2005) destinado a comprobar la claridad de conceptos y valores del alumnado,\u00a0 revel\u00f3 que el 82% mostraban una gran confusi\u00f3n y contradicci\u00f3n de ideas en este \u00e1mbito. Habr\u00eda, pues, que comenzar en la primera infancia, asentando conceptos y valores, pues, como dice Maritain (1972) tanto la virtud moral como el vicio moral son h\u00e1bitos, es decir, tendencias adquiridas. Desarrollar la ense\u00f1anza promoviendo valores puede aliviar los problemas y conflictos sociales y puede tambi\u00e9n prevenir la violencia (Robb,1994).<\/p>\n<p><img style=\"width: 192px; height: 129px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3864.jpg\" alt=\"Grupo\" align=\"left\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>En las jornadas sobre Convivencia en Educaci\u00f3n realizadas en la Universidad de Alicante (Peir\u00f3, 2012), se plante\u00f3 la importancia de estas cuestiones, constat\u00e1ndose el hecho de que, hoy en d\u00eda, muchas personas se sienten desorientadas y perdidas en su papel de padres, cuando no abiertamente temerosas a enfrentarse a sus hijos. La sociedad en la que vivimos es, para bien o para mal, m\u00e1s compleja de la que vivieron generaciones anteriores, y es muy importante considerar la educaci\u00f3n de los padres como una piedra angular sobre la que basarse para solventar muchos de los problemas que tienen su manifestaci\u00f3n en la escuela.<\/p>\n<p><img style=\"width: 192px; height: 256px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3865.jpg\" alt=\"Grupo\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"8\" \/>Es precisamente en este punto, en las relaciones que se crean entre las diferentes partes que componen las instituciones educativas (docentes, padres, alumnos, equipo directivo, etc.) donde ser\u00eda aconsejable contar con una figura cuya funci\u00f3n fuese expresamente la de asegurar una correcta interrelaci\u00f3n entre todas las partes implicadas en la educaci\u00f3n. Para ese papel resultar\u00eda especialmente adecuada la figura del Educador Social, como un agente promotor de di\u00e1logo constructivo entre todos los actores y un mediador neutro que, en caso de conflicto, podr\u00eda mediar entre las partes implicadas sin ser considerado favorable a ninguna de ellas. Adem\u00e1s, resultar\u00eda muy interesante que el Educador Social fomentase la creaci\u00f3n de un tri\u00e1ngulo en cuyos v\u00e9rtices se encontrasen el desarrollo afectivo-emocional (autoestima, empat\u00eda, expresi\u00f3n emocional), el cognitivo (autocontrol, valores pro sociales, toma de decisiones) y el social (habilidades sociales, autoafirmaci\u00f3n positiva) para que sirviese de marco en cuyo interior se desarrollasen de modo arm\u00f3nico las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa.<\/p>\n<p>Al abrigo de todo lo anteriormente citado, se plantean una serie de cuestiones: \u00bfqu\u00e9 tipo de conflictos se producen en las aulas? \u00bfC\u00f3mo se resuelven? \u00bfSe interiorizan valores en las escuelas?<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito del presente trabajo es el de describir y analizar c\u00f3mo es la convivencia entre los alumnos y profesores en un centro educativo, con el objeto de realizar una reflexi\u00f3n sobre la aportaci\u00f3n que, desde el \u00e1mbito de la Educaci\u00f3n Social, podr\u00eda llevarse a cabo para minimizar la existencia e intensidad de los conflictos y lograr una\u00a0 mejor convivencia en nuestras aulas.<\/p>\n<p>Las hip\u00f3tesis formuladas para su estudio fueron, espec\u00edficamente, las siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>H0 El principal problema que se encuentran los docentes en las aulas es la indisciplina escolar;<\/li>\n<li>H1 Los malos tratos y el acaso no se producen con demasiada frecuencia. En cambio, variables como inatenci\u00f3n e interrupci\u00f3n son las que provocan la mayor\u00eda de los problemas en las aulas.<\/li>\n<li>H2 La mayor\u00eda de los conflictos de convivencia en los centros educativos se resuelven dentro de los mismos centros, sin necesidad de acudir a otras instancias exteriores.<\/li>\n<li>H3 Los alumnos presentan una pobre interiorizaci\u00f3n de valores.<\/li>\n<li>H4 La educaci\u00f3n en valores impartida en los centros se dirige principalmente a la creaci\u00f3n de una buena base moral y \u00e9tica en los alumnos.<\/li>\n<li>H5 Existen discrepancias entre lo reflejado por el PEC (Proyecto Educativo de Centro) y la realidad de la vida diaria en el centro.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>2. M\u00e9todo<\/strong><\/h2>\n<p><em>Participantes<\/em><\/p>\n<p>La muestra inicial estaba compuesta por cinco docentes pertenecientes al departamento de lenguas extranjeras del Instituto de Ense\u00f1anza Secundaria \u201cSon Ferrer\u201d en Calvi\u00e0. (Palma de Mallorca). Una vez facilitado el cuestionario, no obstante, s\u00f3lo tres de ellos lo devolvieron cumplimentado, por lo que la muestra qued\u00f3 reducida a tres. En ella no se realiza distinci\u00f3n de sexos.<\/p>\n<p><em>Instrumentos<\/em><\/p>\n<p>El instrumento empleado es un cuestionario, denominado <em>Estudio de la convivencia educacional<\/em>\u00a0(2), que eval\u00faa la convivencia en las aulas.<\/p>\n<p>Entre las ventajas que presenta la aplicaci\u00f3n de este cuestionario frente a otros similares, destaca la uni\u00f3n, en una \u00fanica prueba, de las distintas etapas educativas (Infantil, Primaria, Secundaria, Otras), as\u00ed como que su dise\u00f1o permita que pueda ser completado por todos los agentes que intervienen en la educaci\u00f3n, tanto dentro como fuera de los centros\u00a0 (Profesor, Padre, Madre, Matrimonio, Tutor, Otros).<\/p>\n<p>La prueba est\u00e1 compuesta por 82 + 1 \u00edtems, valorados a trav\u00e9s de una escala tipo Likert de rango 1 &#8211; 5 (1 Nunca, 2 Rara vez, 3 A veces, 4 Casi Siempre, 5 Siempre).<\/p>\n<p>De la valoraci\u00f3n del cuestionario, una vez cumplimentado, emergen los siguientes factores: Conductas disconvivenciales, actitudes, estilos docentes, maneras de ense\u00f1ar, reacci\u00f3n a ense\u00f1anzas y medidas en el centro.<\/p>\n<p><em>Dise\u00f1o y an\u00e1lisis de los datos<\/em><\/p>\n<p>Se llev\u00f3 a cabo en dos etapas:<\/p>\n<ul>\n<li>En un primer momento se procedi\u00f3 a la obtenci\u00f3n de documentaci\u00f3n y el estudio de las investigaciones ya efectuadas sobre\u00a0 problemas disciplinarios y docentes en las aulas.<\/li>\n<li>Posteriormente, se realiz\u00f3 el estudio descriptivo de los datos obtenidos a trav\u00e9s del cuestionario y transferidos a un archivo EXCEL, con el prop\u00f3sito de estudiar las posibles relaciones entre las diferentes variables.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>3. Resultados<\/strong><\/h2>\n<p>La <strong>Figura 1<\/strong> muestra las principales conductas disconvivenciales que se producen en las aulas. Tomando como referencia de media el valor 3 (A veces) del cuestionario empleado para realizaci\u00f3n del estudio, observamos que entre estas conductas destacan principalmente las de tipo<em> interrupciones en el aula<\/em> (charlas en clase, uso de m\u00f3viles, etc.) seguidas de aquellas referidas al <em>insulto y la ofensa<\/em>. Tambi\u00e9n resulta destacado el <em>retraso o demora en iniciar las clases<\/em>, lo que redunda en que a menudo se pierda parte de la explicaci\u00f3n del docente por esta causa.<\/p>\n<p>Por el contrario, son escasas las actitudes abiertamente agresivas, las luchas entre pandillas y el robo, y mucho m\u00e1s raros aun los casos de abuso (referidos a actuaciones sexuales deshonestas) y la xenofobia en su estado m\u00e1s grave.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3841.jpg\" alt=\"Gr\u00e1fico 1\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/><\/p>\n<p align=\"left\">La opini\u00f3n de los docentes respecto a las actitudes de sus alumnos en el aula queda reflejada en la <strong>Figura 2<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3842.jpg\" alt=\"Gr\u00e1fico 2\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/><\/p>\n<p align=\"left\">En esta gr\u00e1fica podemos destacar como significativas, en un primer lugar, las <em>manifestaciones de algarab\u00eda y alboroto<\/em> en ausencia del docente, descendiendo estas, aunque no desapareciendo del todo, cuando el profesor se halla dentro del aula.<\/p>\n<p>Por otro lado, los docentes parecen estar relativamente satisfechos con el <em>cumplimiento de las normas de clase<\/em> por parte de sus alumnos, as\u00ed como con el esfuerzo que estos realizan en el <em>estudio de su asignatura<\/em>. Esto resulta abiertamente contradictorio con los datos que resaltan que los profesores perciben a los alumnos como <em>ap\u00e1ticos<\/em>, consideran que <em>no atienden a las explicaciones ni a las actividades y faltan al respeto a los profesores<\/em>. Ser\u00eda necesario profundizar la investigaci\u00f3n en este aspecto para que los datos arrojasen una mayor claridad al respecto.<\/p>\n<p>Finalmente, cabe destacar el hecho de que, en <em>ausencia o retraso del profesor<\/em>, los alumnos nunca o muy raramente toman la iniciativa y aprovechan el tiempo para empezar a trabajar.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3843.jpg\" alt=\"Gr\u00e1fico 3\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/><\/p>\n<p align=\"left\">La <strong>Figura 3<\/strong>\u00a0nos permite analizar las actitudes de los estudiantes. Lo primero que llama la atenci\u00f3n, es la importancia que los alumnos otorgan al <em>cuidado del aspecto f\u00edsico<\/em> y a la <em>pr\u00e1ctica de los deportes<\/em>, lo que est\u00e1 en justa correspondencia con los valores que la sociedad transmite en la actualidad. Por otro lado, los alumnos muestran una clara <em>preocupaci\u00f3n por el medio ambiente<\/em>, y una gran <em>tolerancia<\/em> respecto a las personas de <em>diferentes razas y culturas<\/em> (dato este \u00faltimo que cuadra perfectamente con las manifestaciones de los docentes de la escasez de actitudes de xenofobia en los centros). Del mismo modo, los alumnos muestran una <em>gran tolerancia respecto a las creencias<\/em> religiosas, as\u00ed como una gran seguridad a la hora de manifestarlas con independencia de las opiniones de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3844.jpg\" alt=\"Gr\u00e1fico 4\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/><\/p>\n<p align=\"left\">La <strong>figura 4<\/strong> hace referencia a los estilos, referidos a aquellos actos que los docentes practican m\u00e1s frente a sus alumnos. En general, los profesores manifiestan<em> buscar la armon\u00eda<\/em> en el trato con los alumnos. Esto se manifiesta mediante el trato personal, la comunicaci\u00f3n asertiva y la asistencia a aquellos alumnos que necesitan ayuda. Del mismo modo, el profesor trata de<em> buscar soluciones a los conflictos<\/em> con los alumnos de modo negociado y que resulte positivo para todos.<\/p>\n<p>Por el contrario, los profesores manifiestan <em>no evitar los problemas<\/em> ni mostrarse ap\u00e1ticos frente a sus alumnos, as\u00ed como esforzarse por<em> no ser inconsistentes ni extremistas<\/em> en su trato hacia ellos.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3847.jpg\" alt=\"Gr\u00e1fico 5\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/><\/p>\n<p align=\"left\">Respecto a las medidas que se ponen en pr\u00e1ctica en el centro para lograr una mejor convivencia (<strong>Figura 5<\/strong>), los datos reflejan que la m\u00e1s frecuente, es la\u00a0 reestructuraci\u00f3n de los asientos del aula y de los equipos de trabajo cuando hay conflicto. Tambi\u00e9n frecuente es que el docente hable a solas con el alumno problem\u00e1tico sobre el problema, que hable con los familiares del alumno al respecto y\/o que comunique el problema a otra autoridad del centro (jefe de estudios, director, profesor de guardia, etc.) para que sea este quien sancione.<\/p>\n<p>Por el contrario, es muy raro que el docente ignore el problema o que lo derive a otras instancias como expertos sociales o judiciales.<\/p>\n<p>La <strong>Figura 6<\/strong> hace referencia a los objetivos que los docentes esperan conseguir de sus alumnos cuando trabajan determinados temas de valores.<\/p>\n<p align=\"center\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3848.jpg\" alt=\"Gr\u00e1fico 6\" align=\"middle\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/><\/p>\n<p align=\"left\">Principalmente los profesores esperan, a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza en valores, <em>incidir para que el comportamiento del alumno cambie<\/em>. La consecuencia deseable de este cambio de comportamiento ser\u00eda la<em> mejora del cumplimiento de normas<\/em> dentro del aula (aunque los docentes manifiestan, como hemos visto en la fig. 2 sentirse relativamente satisfechos con el cumplimiento de las normas en clase) y <em>conseguir una mayor disciplina y orden para trabajar<\/em>. Parece tener menor importancia para los docentes, o constituir, como mucho, un objetivo secundario, el hecho de <em>inculcar valores para que los estudiantes sean buenos<\/em>.<\/p>\n<h2 align=\"left\"><strong>4. Discusi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<p align=\"left\">A pesar de lo que indica la literatura -principalmente del \u00e1mbito anglosaj\u00f3n- y de lo que magnifican los medios, en nuestro pa\u00eds son escasos los conflictos en las aulas que van m\u00e1s all\u00e1 de la inatenci\u00f3n, la interrupci\u00f3n y la disciplina. Que la gran mayor\u00eda de los conflictos se resuelvan en la misma aula o en el mismo centro, sin necesidad de recurrir a otras instancias, constituye una buena prueba de ello.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>H0 El principal problema que se encuentran los docentes en las aulas es la indisciplina escolar.<\/strong>\n<\/li>\n<li><strong>H1 Los malos tratos y el acaso no se produce con demasiada frecuencia. En cambio variables como inatenci\u00f3n e interrupci\u00f3n son las que provocan la mayor\u00eda de los problemas en las aulas.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las hip\u00f3tesis H0 y H1 se ven claramente corroboradas por los datos obtenidos en el estudio. La mayor\u00eda de las conductas que crean problemas de convivencia en las aulas son aquellas que causan interrupciones o demoras en el normal discurrir de las aulas y las relacionadas con la falta de respeto y la ofensa. Los docentes se quejan, igualmente, de conductas de algarab\u00eda y alboroto que les impiden realizar su trabajo como desear\u00edan, conductas que se agravan cuando no se hallan presentes en las aulas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Adem\u00e1s, cuando se trata de educar en valores, los docentes manifiestan tener como principal objetivo en mente no ya el moldear buenas personas o buenos ciudadanos, sino el corregir las conductas conflictivas de sus alumnos para que las clases discurran con tranquilidad y orden. Debemos, pues, hablar de indisciplina y violencia escolar, aunque sin dejar de lado la interrupci\u00f3n, y recordar, siguiendo a Peir\u00f3 (2009) que, del mismo modo que el acoso no abarca todos los casos de violencia,\u00a0 si hay que considerar todos los escalones del conflicto como agresiones de diferente intensidad.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>H2 La mayor\u00eda de los conflictos de convivencia en los centros educativos se resuelven dentro de los mismos centros, sin necesidad de acudir a otras instancias exteriores.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Efectivamente, se pone de manifiesto que los conflictos que se plantean en las aulas suelen resolverse de modo independiente. Generalmente, en la resoluci\u00f3n del conflicto se involucran solo los alumnos implicados y el docente. En algunas ocasiones se recurre tambi\u00e9n a la familia de los alumnos conflictivos, y, en otras, a las autoridades superiores del propio centro para que sean estas las que sancionen las conductas problem\u00e1ticas. Muy raramente se recurre a instancias externas, como servicios sociales o juzgados para la resoluci\u00f3n de conflictos, lo que viene a ser una corroboraci\u00f3n m\u00e1s de que la mayor\u00eda de los problemas en las aulas son, aunque muy molestos para los docentes, de escaso calado.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>H3 Los alumnos presentan una pobre interiorizaci\u00f3n de los valores.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los resultados que los datos arrojan respecto a esta hip\u00f3tesis son, cuanto menos, contradictorios. Por un lado, parece demostrarse que, efectivamente, los alumnos presentan una pobre interiorizaci\u00f3n respecto a aquellos valores que tienen que ver con el clima escolar: el esfuerzo y el respeto. Sin embargo, tambi\u00e9n se desprende de los datos que los alumnos presentan una alta interiorizaci\u00f3n de otros valores como la tolerancia, tanto hacia otras razas y culturas como hacia otras creencias diferentes de la suya. Ser\u00eda necesario realizar una investigaci\u00f3n m\u00e1s exhaustiva de este aspecto para poder extraer conclusiones m\u00e1s completas.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>H4 La educaci\u00f3n en valores impartida en los centros se dirige principalmente a la creaci\u00f3n de una buena base moral y \u00e9tica en los alumnos.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta hip\u00f3tesis queda claramente falsada por los datos del estudio. La educaci\u00f3n en valores, cuando se da, no se destina a la creaci\u00f3n de una base de valores s\u00f3lidos en los alumnos. El principal objetivo de su impartici\u00f3n es, seg\u00fan los docentes, conseguir cambios de actitud en sus alumnos que a su vez redunden en que las clases discurran con una mayor fluidez y tranquilidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En coincidencia con esto, las capacidades y habilidades que m\u00e1s aprecian los docentes en sus alumnos son aquellas directamente relacionadas con la convivencia pac\u00edfica y la comunicaci\u00f3n, y no aquellas que indican afabilidad o rectitud de car\u00e1cter.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>H5 Existen discrepancias entre lo reflejado por el PEC (Proyecto Educativo de Centro) y la realidad de la vida diaria en el centro.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta hip\u00f3tesis tambi\u00e9n se demuestra, al menos en lo tocante a la educaci\u00f3n en valores. A pesar de que en el PEC del instituto donde se ha llevado a cabo el estudio est\u00e1, espec\u00edficamente contemplada, la educaci\u00f3n en valores, lo cierto es que esta o bien no se lleva a cabo, o bien se realiza de forma err\u00e1tica y descoordinada.<\/p>\n<h2><strong>5. Conclusiones<\/strong><\/h2>\n<p>A lo largo de estas p\u00e1ginas hemos pretendido acercarnos, aunque a peque\u00f1a escala, a la realidad de la convivencia en un centro educativo. La primera conclusi\u00f3n que puede extraerse del estudio realizado, es, con la prudencia que exigen este tipo de estudios, que a diferencia de lo que normalmente se cree, no hay evidencias que existan problemas graves de tipo acoso, abuso sexual, o conductas xen\u00f3fobas en las aulas. En general, los conflictos que se presentan en los centros son resueltos en su propio \u00e1mbito sin necesidad de acudir a otras instancias externas como tribunales. Esto es un indicador de que los conflictos no suelen sobrepasar ciertos l\u00edmites. En cualquier caso, es importante no confundir las situaciones que se producen, ni los conceptos que definen los diferentes aspectos del conflicto. Como expresan Debarbieux y Peir\u00f3 (2009), no toda indisciplina genera agresi\u00f3n, aunque s\u00ed problemas de convivencia escolar. Por el contrario, fen\u00f3menos como las interrupciones, la falta de respeto y las demoras en la marcha de la clase son muy frecuentes, generando la indisciplina escolar que afecta a la convivencia en las aulas.<\/p>\n<p>Respecto al cumplimento de los valores reflejados en el Proyecto Educativo de Centro,\u00a0 tales como el respeto, la participaci\u00f3n responsable y cr\u00edtica y el fomento de valores democr\u00e1ticos, se pone de manifiesto que no se est\u00e1 produciendo una coherencia entre lo reflejado en el documento y lo que ocurre en las aulas.<\/p>\n<p><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3866.jpg\" alt=\"Grupo\" align=\"left\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>En cuanto al manejo de los conflictos por parte de los docentes, en la mayor parte de las ocasiones, este se limita a las actuaciones punitivas, a hablar con el culpable y\/o a la familia, o acudir a instancias superiores dentro del mismo centro para que sancionen. Sin embargo, como apuntan Mart\u00ednez y Llorca (2010), estas acciones resultan limitadas, ya que atajan los problemas m\u00e1s que prevenirlos. Parece claro que, si queremos soluciones m\u00e1s profundas y duraderas, debemos volver a centrarnos en la persona, y comprender que uno no puede desarrollarse si no es aprendiendo a dominarse en los l\u00edmites de su actuaci\u00f3n. No se puede pretender \u00fanicamente la obediencia a la norma y esperar que esto forme alumnos con valores, a menos que estos valores se expliquen y se vivan realmente en los centros por parte del conjunto de la comunidad educativa. Debemos superar la mera instrucci\u00f3n, pasando de la formaci\u00f3n a la educaci\u00f3n. Tratar de educar el car\u00e1cter para que sea posible el autocontrol es una de las bases en la que debemos sustentar la educaci\u00f3n moral\u00a0 de los alumnos, ya que as\u00ed podr\u00e1n aprender a sopesar el peso relativo de diferentes valores en situaciones dadas, es decir, implicarles en acciones morales (Geulen, 2004) y, por consiguiente llevarlos al punto m\u00e1s alto de la dimensi\u00f3n de voluntad, el acto voluntario, en lugar de estar situados constantemente en los motivos y los deseos.<\/p>\n<p><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3867.jpg\" alt=\"Grupo\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>Desgraciadamente, parece evidente que los profesores no est\u00e1n, en este momento, preparados para impartir una educaci\u00f3n en valores. Resulta imprescindible, pues, que, llegados a este punto, se creen grupos de trabajo en los centros para estudiar el mejor modo de hacer llegar aut\u00e9nticos valores de base al alumnado pues, como se\u00f1ala McNiff (1993), ense\u00f1ar a otros se convierte naturalmente en una importante forma de aprendizaje. Estamos convencidos de que, enfrentarse a contextos y problemas dif\u00edciles, pero semejantes a los que afrontan los compa\u00f1eros, intercambiar experiencias e informaci\u00f3n al respecto, aportar y recibir cr\u00edticas y apoyo de los iguales, no puede sino tener como resultado un aprendizaje colectivo que, al mismo tiempo que nutre a los docentes, revierte en beneficio de toda la comunidad educativa. Todo ello sin detrimento de que desde otros \u00e1mbitos, como las universidades, se imparta formaci\u00f3n espec\u00edfica en relaci\u00f3n a convivencia educativa y el dominio de herramientas y t\u00e9cnicas para enfrentarse adecuadamente a las situaciones del conflicto.<\/p>\n<p>Finalmente, cabe resaltar que todo lo dicho no puede ni debe llevarse a cabo de una manera aislada, si aceptamos que una de las claves para la generaci\u00f3n de un clima educativo positivo pasa por combinaci\u00f3n de actitudes, virtudes o h\u00e1bitos sociales con humanos (Peir\u00f3, 2011). Como dice T\u00f6nnies (1887), sin comunidad no hay moralidad, pero sin sociedad no hay progreso. Esto se traduce en que las instituciones educativas deben comportarse a la vez como sociedades y comunidades en las\u00a0 que existan relaciones humanas en las que afloran fluidamente los valores, y los afectos.<\/p>\n<h2><strong>6. Propuestas de actuaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<ul>\n<li><strong>Utilizar la prevenci\u00f3n como estrategia b\u00e1sica para evitar o minimizar los problemas de convivencia en los centros educativos.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Esta prevenci\u00f3n debe iniciarse desde la etapa infantil mediante una adecuada educaci\u00f3n en valores y la evitaci\u00f3n o correcci\u00f3n de situaciones potencialmente problem\u00e1ticas en el futuro. (Por ejemplo, prestando una especial atenci\u00f3n a aquellos menores en riesgo de exclusi\u00f3n social, o evaluando la estructura de relaciones entre los estudiantes para prevenir futuros conflictos). En este sentido, resulta fundamental concienciar al conjunto de la comunidad educativa de que el ciclo del conflicto y la violencia comienza con la p\u00e9rdida de valores, mientras que la violencia es s\u00f3lo su expresi\u00f3n final.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En este sentido, la incorporaci\u00f3n de la figura del Educador Social en las escuelas supondr\u00eda un modo de ampliar la visi\u00f3n que las partes implicadas tienen generalmente del modelo educativo, una visi\u00f3n en la que recae en los docentes la mayor parte de la responsabilidad de educar, tanto en contenidos como en valores, e introducir en las escuelas un modelo comunitario de trabajo que implique en igual medida a la escuela y a la sociedad en la educaci\u00f3n de nuestros futuros ciudadanos.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Formar a los docentes en las \u00e1reas de valores, afectividad y resoluci\u00f3n de conflictos.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Una de las quejas recurrentes del profesorado en la actualidad es que carecen de formaci\u00f3n espec\u00edfica a este respecto. Es importante proporcionar a los docentes este tipo de formaci\u00f3n si se pretende que ellos, a su vez, la impartan a sus alumnos. Los profesores deben ense\u00f1ar a sus alumnos valores no s\u00f3lo de un modo meramente te\u00f3rico, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, de modo vivencial e inmerso en las materias, donde el educador social pude jugar un papel importante en la creaci\u00f3n de grupos de trabajo entre el profesorado, ense\u00f1anza de habilidades cooperativas, entrenamiento en el conocimiento y comunicaci\u00f3n interpersonal, clarificaci\u00f3n de valores, habilidades comunicativas, ense\u00f1ar valores a trav\u00e9s de asignaturas, que puede complementar las tradicionalmente m\u00e1s acad\u00e9micas.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Compartir el sistema educativo con otros especialistas en educaci\u00f3n, para prevenir y solucionar los problemas de convivencia y conflicto en centros.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Estos especialistas (Educadores sociales, orientadores escolares, etc.) actuar\u00edan en una primera etapa dise\u00f1ando los planes de prevenci\u00f3n de conflictos junto\u00a0 a los docentes y otras autoridades educativas (dentro de equipos interdisciplinares) y, en \u00faltima instancia, jugar\u00edan el papel de mediadores de los conflictos, adem\u00e1s de compartir con los docentes la idea de la educaci\u00f3n como proceso. Esta construcci\u00f3n de la figura dentro de los centros educativos no tiene que quedar simplemente como la figura de resolver los problemas mediante un recetario que es lo demandado, sino es parte de un trabajo colaborativo entre los educadores y el profesorado el cual debe irse construy\u00e9ndose ya que toda acci\u00f3n educativa requiere de procesos acci\u00f3n prolongados.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Recuperar el clima de respeto y convivencia en los centros.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Para este fin, resulta fundamental que las pol\u00edticas educativas, lo mismo que las familias, rehabiliten y fortalezcan la autoridad moral y de referencia de los profesores. Por otro lado, los centros deben proponerse como objetivo el mejorar la convivencia desde una perspectiva integral, donde el educador social puede ser una pieza fundamental para la creaci\u00f3n de estrategias basadas en la cooperaci\u00f3n y el respeto mutuo entre todos los miembros de la comunidad educativa, mediaci\u00f3n en conflictos escolares, familiares y sociales, as\u00ed como, la realizaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de programas de convivencia y relaciones entre los miembros de la comunidad educativa y el entorno social.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Realizar una efectiva puesta en pr\u00e1ctica de las directrices de los PECs (Planes Educativos de Centro) respecto a los proyectos de convivencia en el centro y la educaci\u00f3n en valores.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En la actualidad sucede con demasiada frecuencia que las directrices de los PECs a este respecto son puestas en pr\u00e1ctica de modo defectuoso, cuando no abiertamente ignoradas. Es preciso realizar un esfuerzo consciente desde toda la comunidad educativa y, particularmente, desde aquellos que ocupan los puestos de direcci\u00f3n y coordinaci\u00f3n, para que los PECs no queden en papel mojado, sino que sirvan realmente de piedra angular de un proyecto vivo que involucre a toda la comunidad educativa en la mejora de la convivencia en los centros. Los Educadores sociales pueden participar activamente en la elaboraci\u00f3n de propuestas.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1222,57,1223,1224],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/16\/el-tema-experiencias-e-investigaciones\/convivencia-escolar-educacion-social-en-las-escuelas\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Convivencia escolar: educaci\u00f3n social en las escuelas - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"1.- Contexto te\u00f3rico En opini\u00f3n de Medina Rubio, R., Garc\u00eda Aretio, L. y Ruiz Corbella, M. 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