{"id":9794,"date":"2012-07-15T00:00:00","date_gmt":"2012-07-14T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/educacion-social-en-justicia-de-menores-la-rotura-del-molde-o-su-inutilidad\/"},"modified":"2021-01-06T11:13:13","modified_gmt":"2021-01-06T10:13:13","slug":"educacion-social-en-justicia-de-menores-la-rotura-del-molde-o-su-inutilidad","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/15\/el-tema-analisis-y-reflexiones\/educacion-social-en-justicia-de-menores-la-rotura-del-molde-o-su-inutilidad","title":{"rendered":"Educaci\u00f3n social en Justicia de Menores. \u00bfLa rotura del molde o su inutilidad?"},"content":{"rendered":"<blockquote dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">\n<p dir=\"ltr\" align=\"right\"><em><a href=\"http:\/\/www.eduso.net\/res\/pdf\/15\/molde_res_15.pdf\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/2443.jpg\" alt=\"\" align=\"top\" border=\"1\" hspace=\"0\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p dir=\"ltr\">Saberse en el fiel de la balanza no debiera alimentar narcisismo alguno. <br \/>\nDe hecho, ser ciudadano de dos reinos a la vez puede estar dictando el propio<br \/>\ndestierro. Educaci\u00f3n social en Fiscal\u00eda de Menores. Desempe\u00f1o y destino de no<br \/>\nf\u00e1cil cuadratura.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Pasan delante de m\u00ed menores cada d\u00eda. Frecuente es que vengan con una atribuci\u00f3n muy pobre o deformada de por qu\u00e9 han sido llamados. Pueden traer consigo una imaginer\u00eda exagerada por lo amenazadora: <em>\u201c\u00a1Estoy fichado para siempre!\u201d\u2026 \u201cAlgo gordo me va a caer\u201d\u2026 \u201c\u00bfCu\u00e1nto me van a encerrar?\u201d\u2026<\/em> O pueden ser portadores de la trivializaci\u00f3n m\u00e1s absoluta:<em> \u201cAqu\u00ed es donde te sueltan ese rollo\u201d\u2026 \u201cEsta vez tampoco me va a pasar nada\u201d&#8230;<\/em> Ante un caso u otro, es f\u00e1cil que yo coja entre mis manos el Expediente de Reforma; una tosca carpeta de cartulina donde se va aglutinando toda la informaci\u00f3n que genera el proceso penal. Explico, con la mayor claridad que me es posible, qu\u00e9 se contiene all\u00ed dentro. Le ense\u00f1o su nombre, presidiendo la portada, y le traduzco esa singular denominaci\u00f3n que le acompa\u00f1a y que puede ser allanamiento, da\u00f1os, hurto, malos-tratos&#8230; Frecuente es que se me responda que poco o nada tienen que ver ellos con tal figura penal.<\/p>\n<p><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3673.jpg\" alt=\"Adolescente\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>El mensaje que me toca entonces enviar est\u00e1 claro. Yo no estoy para defender ni la versi\u00f3n que consta en esos papeles ni la que ahora se nos trae. Adem\u00e1s, de poco servir\u00eda mi convencimiento, sea el que fuese. A los juristas compete establecer la verdad y all\u00ed, en mi despacho, no hay jurista alguno. Del modo m\u00e1s ilustrativo que soy capaz informo acerca de cu\u00e1l puede ser el recorrido de eso que entiende como \u201cla denuncia\u201d. Qu\u00e9 se va a a\u00f1adir en esa carpeta y por qu\u00e9 despachos va a transitar.<\/p>\n<p>En mi ejercicio pedag\u00f3gico lo tengo todo en contra. La Justicia es territorio extra\u00f1o, m\u00e1s bien hostil, al ciudadano. La Justicia de Menores porta, adem\u00e1s, sendas singularidades. Las leyes, a las que sin hacer menci\u00f3n estoy aludiendo, est\u00e1n tejidas con palabras. Palabras, adem\u00e1s, extra\u00f1as. Mientras tanto, la persona que tengo delante, por edad y f\u00e1cilmente por d\u00e9ficit cultural, articula su aprendizaje sobre una dimensi\u00f3n espacio-funcional.<\/p>\n<p>Para colmo, los tab\u00faes, t\u00f3picos y prejuicios se elevan como una cortina empe\u00f1ada en cerrar el paso a la luz: <em>\u201cIncoaci\u00f3n&#8230; informe&#8230; propuesta&#8230; alegaciones&#8230; archivo&#8230; providencia&#8230; citaci\u00f3n&#8230; audiencia&#8230; \u201d.<\/em> Decir esto es decir nada.<\/p>\n<p>Dibujo un diagrama donde trato de representar, con una simpleza cercana a la esqueletizaci\u00f3n, el proceso que se va abriendo y, por ende, el sentido de su presencia hoy ante m\u00ed. Se\u00f1alo con las manos hacia d\u00f3nde ir\u00e1 esa carpeta con mi informe incluido.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una vez debo parecerme a la azafata que se\u00f1ala la l\u00ednea del pasillo y puertas de emergencia. Y m\u00e1s veces a\u00fan caer\u00e9 en el aburrimiento.<\/p>\n<p>A fin de cuentas, el menor tendr\u00e1 su gran pregunta reservada. Cu\u00e1l va a ser el final de todo aquello. <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 me va a caer?\u201d<\/em> Es comprensible la inquietud. Lo malo, una vez m\u00e1s, es que sus par\u00e1metros y los nuestros no son los mismos. El pensamiento absoluto frente al relativo. La singularidad de lo ineludible frente a la pluralidad de lo posible.<\/p>\n<p>Dif\u00edcil, pero es un desaf\u00edo que se abre ante m\u00ed cada ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Hay un momento casi m\u00e1gico. Cojo ese expediente penal, incoado por la Fiscal\u00eda para la cual trabajo&#8230; esa tosca carpeta y la guardo. Sin palabras estoy diciendo que la entrevista va a dar comienzo y que entre \u00e9l\/ella y yo no va a mediar ese trozo del pasado que los juristas llaman \u201cel hecho de autos\u201d. Hasta ese momento, la presencia del Expediente en medio de la entrevista ha servido para apuntalar la comprensi\u00f3n de cu\u00e1l es la situaci\u00f3n jur\u00eddica en la que se encuentra y cu\u00e1l es el sentido de la comunicaci\u00f3n conmigo. No preside mi empe\u00f1o el prop\u00f3sito de amenaza, como tampoco la edulcoraci\u00f3n de la realidad. El mayor favor que puedo hacer es la verdad. Tiendo a emplear el adjetivo \u201chumano\u201d para iluminar el sustrato de informaci\u00f3n hacia el cual yo me dirijo. Insistir\u00e9 y seguir\u00e9 insistiendo en que si alguna fuente ha de saciar mi sed \u00e9sta ser\u00e1 de su escolarizaci\u00f3n, trabajo, amistad, salud, afici\u00f3n, viaje, familia, comunicaci\u00f3n, inquietud&#8230;<\/p>\n<p>Debe ser casi un estribillo pero pocas veces habr\u00e1 que no intente recoger esa realidad poli\u00e9drica bajo las palabras: <em>\u201cEn definitiva&#8230; tu vida\u201d.<\/em><\/p>\n<p><img style=\"width: 300px; height: 225px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3671.jpg\" alt=\"Entrevista\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"14\" \/>El acto de aparcar el expediente encarna la retirada de una barrera o una interferencia pero tambi\u00e9n supone el env\u00edo de una se\u00f1al. <em>\u201cSabiendo ya donde estamos, ahora nos quedamos el uno frente al otro\u201d<\/em>. Tiene m\u00e1s importancia de lo que pudiera parecer el metalenguaje de los objetos. Una mesa llena de papeles, con la pantalla, teclado, tel\u00e9fono y &#8220;posits&#8221; pegados por el medio, est\u00e1 diciendo al entrevistado muchas cosas, entre otras que \u00e9l no es m\u00e1s que un eslab\u00f3n dentro de una burocr\u00e1tica cadena de montaje. Desasirse del bol\u00edgrafo, retirar por un momento nuestro protocolo de entrevista, abrir la comunicaci\u00f3n, cambiar de tono, hablar de lo venga o no venga al caso, escuchar los silencios y mirar. No s\u00e9 si la informaci\u00f3n m\u00e1s relevante pero siempre la m\u00e1s sustancial es aquella que nos aguarda escondida a la vera del camino.<\/p>\n<p>A mis cincuenta y seis a\u00f1os empiezo a ser viejo en este oficio. Testigo me ha tocado ser de cambios. Cambios de escenario y cambios de protagonista. No hago juicios de valor, me limito a constatar y as\u00ed contemplo que el artesonado institucional se ha vuelto con los a\u00f1os m\u00e1s r\u00edgido. Ser\u00eda porque \u00e9ramos menos, porque trabaj\u00e1bamos con una franja inferior de edad, porque eran muchas menos las denuncias, porque la filosof\u00eda que a\u00fan subyac\u00eda era paternalista, porque hab\u00eda un importante vac\u00edo legal o ser\u00eda por todo eso junto, el caso es que las cosas se hac\u00edan de un modo m\u00e1s chapucero y al son de la discrecionalidad pero tambi\u00e9n era todo como en familia y el servicio que brind\u00e1bamos era mucho m\u00e1s personalizado. No s\u00e9 en qu\u00e9 medida est\u00e1 anidando en m\u00ed la nostalgia. Tambi\u00e9n he de reconocer que yo llegu\u00e9 a estos menesteres v\u00eda vocaci\u00f3n y tras a\u00f1os de voluntariado.<\/p>\n<p>El aparato administrativo es hoy mucho m\u00e1s complejo, m\u00e1s r\u00edgido y m\u00e1s omnipresente. \u201c<em>Es que a\u00fan no se han elevado las alegaciones\u201d&#8230; \u201cEs que no se design\u00f3 letrado\u201d&#8230; \u201cEs que vino una providencia\u201d&#8230; \u201cEs que se envi\u00f3 un auxilio fiscal\u201d&#8230;<\/em> Llega a dar la impresi\u00f3n que, a cada paso que se pretenda dar, aparecer\u00e1 escrito un <em>\u201cCon la Iglesia hemos topado\u201d.<\/p>\n<p><\/em>No dejo as\u00ed mismo de asumir que soy persona in\u00fatil hasta el peligro para cualquier lid administrativa. Lo cual no es \u00f3bice para advertir, sin sustraerse un \u00e1pice de la evidencia diaria, que yo y mis compa\u00f1eros del equipo t\u00e9cnico empleamos parte sangrante de nuestra jornada buscando libros, persiguiendo expedientes, repasando en listas, dando de baja, dando de alta, registrando, actualizando ficheros, preparando desplazamientos, repartiendo casos&#8230; Decir que tal traj\u00edn prima sobre nuestro cometido humano puede resultar exagerado. Desde luego lo merma y lo ensombrece.<\/p>\n<p>Cuando, por concurso de traslado, tom\u00e9 posesi\u00f3n de este puesto me acuerdo que nos dijeron, a aquella primera promoci\u00f3n, que permaneci\u00e9semos un mes entero sin acercarnos al lugar de trabajo. Deb\u00edamos estar, a nuestro libre albur, zambull\u00e9ndonos en la red de recursos de zona. Se trataba de tomar contacto; de imbricarnos en la sociedad.<\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, tal consigna ser\u00eda inimaginable.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n que yo forj\u00e9 de aquella etapa es que los t\u00e9cnicos de Justicia de Menores, y m\u00e1s en concreto los educadores, ten\u00edamos por destino ser un puente entre Justicia, red de recursos y realidad del menor. Tal vez fuera un espacio falto de perfil, difuso, pero f\u00e9rtil, precisamente por esa indefinici\u00f3n. Desde esta perspectiva si se informa acerca de qu\u00e9 se cuece en aquella familia, barriada o colegio que rodea al menor, se hace como ciudadano de ese territorio. No se sube uno al torre\u00f3n, sin abandonar la fortaleza, y se pone a mirar a trav\u00e9s de unos prism\u00e1ticos. Se habr\u00eda de dar apoyo al mismo menor para que asimile, del modo m\u00e1s educativo posible, su paso por la justicia. Y esto se har\u00eda no como un embajador de la Justicia, sino como un agente social que forma parte de un servicio p\u00fablico.<\/p>\n<p>Esa era mi convicci\u00f3n hasta que una ma\u00f1ana hab\u00eda ido a visitar a un adolescente que acababa de ser internado en el centro de reforma. Me acuerdo \u2013pura an\u00e9cdota- que como \u00e9l era muy fuerte se empe\u00f1aba en echar pulsos conmigo y que si me descuidaba me ganaba. No pon\u00eda yo etiquetas a mi cometido en esos momentos. \u00bfExploraci\u00f3n, seguimiento, apoyo\u2026? En \u00e9stas me llama un funcionario para increparme <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 haces que no est\u00e1s aqu\u00ed?\u201d<\/em> Me enfad\u00e9 much\u00edsimo. La pregunta, por negaci\u00f3n, lo estaba afirmando bien claro: lo esperable de m\u00ed, v\u00e9ase mi obligaci\u00f3n, era permanecer dentro del edificio de Justicia de Menores; antiguo Tribunal Tutelar.<\/p>\n<p>Como espectador de primera fila, observo que la Justicia, al menos en Espa\u00f1a, tiene un componente muy endog\u00e1mico. Tal vez con la asepsia de la f\u00edsica cabr\u00eda mejor decir \u201chomeost\u00e1tico\u201d. Aparte del cors\u00e9 legal, en el aparato de la Justicia hay una propensi\u00f3n a generar propias necesidades y propias v\u00edas de soluci\u00f3n, las cuales, a su vez, generar\u00e1n nuevas necesidades\u2026 las cuales\u2026 las cuales\u2026<\/p>\n<p>En definitiva, a base de tiempo y superponi\u00e9ndose como una cebolla en su sucesivas capas, se va dilatando un distanciamiento de la sociedad. Tampoco se trata de alzar una voz de alarma. Pasa en otras latitudes. Sin ir muy lejos, la Universidad que, contraviniendo su propia esencia de universalidad, incurre en parecido pecado. Los t\u00e9cnicos de Justicia de Menores poco a poco nos hemos ido encadenando a este aparataje.<\/p>\n<p>En lenguaje de ufolog\u00eda cabr\u00eda decir que la Justicia nos ha abducido. Nos vamos pareciendo cada vez m\u00e1s a una protuberancia que emerge del togado cuerpo. El ejercicio de exploraci\u00f3n se convierte as\u00ed en ese otear desde el torre\u00f3n.<\/p>\n<p>Las causas, que no las culpas, son diversas. Groso modo cabe mencionar que: reci\u00e9n llegados, hemos sido un sujeto extra\u00f1o para este organismo. Que la mimetizaci\u00f3n no deja de ser un mecanismo para procurar la propia identidad. Que la sociedad no contempla con facilidad la figura de un t\u00e9cnico responsable a la vez de la peritaci\u00f3n, de la mediaci\u00f3n, del seguimiento, del asesoramiento, de la derivaci\u00f3n&#8230; Que es m\u00e1s f\u00e1cil encontrar respuesta si invistes tu voz como eco de la Justicia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a veces est\u00e1, porque no decirlo, el pecado. Miedo a la calle. Bailar a la sombra de las togas, \u00e1vidos de su oropel. Clientelismo. Altaner\u00eda. Acomodaci\u00f3n. Vuelva usted ma\u00f1ana&#8230;<\/p>\n<p>La permanencia en el puente no deja de ser inquietante y la orilla, como refugio, se convierte en tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img style=\"width: 141px; height: 190px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3678.jpg\" alt=\"Patio\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" \/>Me acuerdo, demasiado tiempo hace ya, que fui a visitar por la noche a un chico y a su familia. \u00bfVisita domiciliaria?.. \u00a1Supongo! A la salida advert\u00ed que hab\u00eda un patio. Era de la finca y la escalera daba acceso a \u00e9l. Me qued\u00e9 dudando apenas un instante. Para all\u00e1 fui. El lugar no era acogedor. La higiene no estaba presente, del bullicio del barrio se transformada all\u00ed en un zumbido continuo y las bombillas, reventadas todas, entregaban aquel espacio a la oscuridad. Estaba solo. Me puse en medio y cerr\u00e9 los ojos. Los ojos de la cara y los de la profesi\u00f3n. Una sola pregunta ten\u00eda que presidir mi sentimiento: \u00bfDe qu\u00e9 sonidos y de qu\u00e9 olores se impregna la infancia en un lugar como \u00e9ste? La cuesti\u00f3n, por supuesto, era tan sugerente como irresoluble. Semejante empe\u00f1o, el m\u00edo en aquella noche, ser\u00eda hoy m\u00e1s que nunca inconcebible, inesperable e intraducible. No encontrar\u00eda en los tiempos que corren m\u00e1s diagn\u00f3stico que el de excentricidad.<\/p>\n<p>Es cierto que la poblaci\u00f3n de la que nos hacemos cargo ha crecido a\u00f1o tras a\u00f1o y que su perfil se ha diversificado. Ya no llegan a nosotros s\u00f3lo los hijos de la marginaci\u00f3n social (n\u00facleo familiar desestructurado, falta de recursos, modelos educativos disonantes, carencias afectivas, malos tratos, antecedentes&#8230;). En todas las direcciones se ha abierto el abanico de menores que nos tienen a nosotros por destino. Otras nacionalidades, culturas, estratos sociales, zonas urbanas&#8230; se han incorporado a nuestra lista de espera.<\/p>\n<p>No es infrecuente el caso de un adolescente que ha sido criado a caballo de una urbanizaci\u00f3n de adosados, una sucesi\u00f3n de canguros, ausencia de hermanos, lejan\u00eda de otros familiares, viajes a Disneyland, colegio ingl\u00e9s, separaci\u00f3n contenciosa, r\u00e9gimen de fines de semana alternos, fracaso, clases particulares, aula de individualizaci\u00f3n, cambio de colegio, abandono acad\u00e9mico, diagn\u00f3stico de TADH, consultas, gabinetes, maltrato a la madre, Rubifen y Concerta.<\/p>\n<p>El elemento cl\u00ednico est\u00e1 cada vez m\u00e1s presente. El cuadro cl\u00e1sico de intolerancia a la frustraci\u00f3n, dureza emocional, locus de control externo, baja autoestima, falta de habilidades sociales y bajo nivel cultural ha perdido buena parte de su protagonismo.<\/p>\n<p>Antes de trabajar en Fiscal\u00eda lo hice en un centro de reforma y recuerdo que todos o casi todos los internos entraban en ese cors\u00e9. Ahora cualquiera de estos centros da albergue, dicho con todos los respetos, a un zool\u00f3gico humano.<\/p>\n<p>Por otra parte, la actual ley requiere de los t\u00e9cnicos (Educador, Trabajador Social y Psic\u00f3logo) que estemos m\u00e1s cercanos al procedimiento, desde que ha sido incoado hasta el cumplimiento de la medida pasado por la sala.<\/p>\n<p>Todo esto es cierto. La cosa no es f\u00e1cil. Como primera consecuencia est\u00e1 el que la riqueza de datos que contienen nuestros informes se ha visto poco a poco resentida. No s\u00f3lo la cantidad de informaci\u00f3n, sino la capacidad ilustrativa de \u00e9sta.<\/p>\n<p><img style=\"width: 300px; height: 200px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/3667.jpg\" alt=\"Lugar\" align=\"right\" border=\"0\" hspace=\"6\" vspace=\"6\" \/>Ahora bien, resulta mezquino constre\u00f1ir nuestro vivir (y sin vivir) como t\u00e9cnicos a un <em>\u201clo tengo que citar&#8230; lo tengo que picar&#8230; lo tengo que dar de baja&#8230; lo tengo que elevar dentro del plazo&#8230; lo tengo que pasar a base de datos&#8230; lo tengo que&#8230; lo tengo que&#8230;\u201d.<\/em> Adem\u00e1s del empobrecimiento profesional y personal que conlleva, nos acabar\u00e1 haciendo innecesarios. Algo que no debiera pasar pasa cuando dejamos de hablar de <em>\u201cPedro L\u00f3pez Fanjul\u201d<\/em> (nombre y apellidos escogidos aleatoriamente en este instante) y pasamos a hacer uso, como referencia, del <em>\u201cDoscientos veintis\u00e9is barra doce\u201d<\/em> (cifra escogida tambi\u00e9n de modo aleatorio).<\/p>\n<p>Como un eslab\u00f3n m\u00e1s en el engranaje burocr\u00e1tico sobramos. No est\u00e1 tan mal desasirse, aunque sea por un momento, del expediente, dar descanso al protocolo y mirar.<\/p>\n<p>Y, si en esos momentos no encontramos un poso con que alimentar la sonrisa, siempre podremos preguntarnos: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 sonidos y de qu\u00e9 olores se impregna la infancia en un lugar como \u00e9se?<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1119],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/15\/el-tema-analisis-y-reflexiones\/educacion-social-en-justicia-de-menores-la-rotura-del-molde-o-su-inutilidad\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Educaci\u00f3n social en Justicia de Menores. \u00bfLa rotura del molde o su inutilidad? - RES. 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