{"id":9661,"date":"2010-01-28T00:00:00","date_gmt":"2010-01-27T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/sobre-la-adiccion-a-internet-y-al-telefono-movil\/"},"modified":"2020-12-21T10:51:33","modified_gmt":"2020-12-21T09:51:33","slug":"sobre-la-adiccion-a-internet-y-al-telefono-movil","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/11\/reflexiones\/sobre-la-adiccion-a-internet-y-al-telefono-movil","title":{"rendered":"Sobre la adicci\u00f3n a Internet y al tel\u00e9fono m\u00f3vil"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El impacto de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n (TIC) como Internet y el tel\u00e9fono m\u00f3vil es tan espectacular que es l\u00edcito preguntarse si, en algunos casos, pueden provocar adicci\u00f3n, al igual que otras conductas socialmente aceptadas como comprar, jugar, trabajar y practicar el sexo (Alonso-Fern\u00e1ndez, 2003; Echebur\u00faa, 1999; Gonz\u00e1lez Duro, 2005; Holden, 2001; Lemon, 2002).<\/p>\n<p>La persona que utiliza Internet o el m\u00f3vil encuentra unos reforzadores espec\u00edficos. Internet, por ejemplo, aporta elementos como el anonimato, la capacidad de socializarse y sentirse miembro de un grupo, la construcci\u00f3n de identidades, los juegos sexuales y el flirteo, el bienestar psicol\u00f3gico, la inmediatez, la accesibilidad y el hecho de alternar la comunicaci\u00f3n mediante la escritura (menos estresante) con la comunicaci\u00f3n &#8220;cara a cara&#8221; (S\u00e1nchez-Carbonell y Beranuy, 2007). Por su parte, el m\u00f3vil brinda la oportunidad de estar en contacto permanente, socializarse, disfrutar del ocio, generar seguridad y una sensaci\u00f3n de control a los padres y parejas, asumir autonom\u00eda, proporcionar intimidad, favorecer la conciliaci\u00f3n familiar, facilitar la gesti\u00f3n del tiempo y de la informaci\u00f3n, expresar sentimientos y combinar la comunicaci\u00f3n sincr\u00f3nica (oral) con el asincr\u00f3nica (SMS) (Beranuy y S\u00e1nchez-Carbonell, 2007).<\/p>\n<p>Existe una dualidad de opiniones sobre la existencia o no de la adicci\u00f3n a Internet y al m\u00f3vil. Por un lado, ni la Clasificaci\u00f3n Internacional de las Enfermedades (World Health Organization, 1992) ni el <em><span style=\"color: #888800;\">Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales<\/span><\/em> (American Psychiatric Association, 2000) categorizan la adicci\u00f3n a las TIC como entidad diagn\u00f3stica, en parte debido a que son fen\u00f3menos recientes que necesitan futuras investigaciones; sin embargo, es posible que pr\u00f3ximas ediciones la tengan en cuenta (Hollander y Allen, 2006). Por otra parte, varios autores (Alonso-Fern\u00e1ndez, 2003; Echebur\u00faa, 1999; Gonz\u00e1lez Duro, 2005) defienden la idea de que la adicci\u00f3n a las TIC es posible.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">Diagn\u00f3stico<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>Para diagnosticar una adicci\u00f3n a alguna TIC se utilizan los mismos criterios que para las adicciones a sustancias y las adicciones conductuales. Los elementos esenciales para diagnosticar las adicciones son dos: la dependencia psicol\u00f3gica y los efectos perjudiciales (S\u00e1nchez-Carbonell, Beranuy, Castellana, Chamarro, y Oberst, 2008). En primer lugar, la dependencia psicol\u00f3gica incluye deseo, ansia o pulsi\u00f3n irresistible (<em>craving<\/em>); polarizaci\u00f3n o focalizaci\u00f3n atencional, modificaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo, e incapacidad de control. En segundo lugar, los efectos perjudiciales deben ser graves y alterar tanto el \u00e1mbito intrapersonal (experimentaci\u00f3n subjetiva de malestar) como interpersonal (trabajo, estudio, finanzas, ocio, relaciones sociales, problemas legales, etc.). Adem\u00e1s, en ambas tecnolog\u00edas se observan otros s\u00edntomas como la tolerancia, la abstinencia, la negaci\u00f3n, el encubrimiento y\/o minimizaci\u00f3n del problema, el sentimiento de culpa, la reducci\u00f3n de la autoestima, y el riesgo de reca\u00edda y de reinstauraci\u00f3n de la adicci\u00f3n. Todos estos s\u00edntomas parecen ser m\u00e1s graves y duraderos en el caso de Internet.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">Prevalencia y grupos de riesgo<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>Al revisar estudios realizados en Espa\u00f1a sobre la poblaci\u00f3n general y universitaria o escolar, la estimaci\u00f3n m\u00e1s realista sit\u00faa el porcentaje de personas con problemas causados por Internet por debajo del 6% o, incluso, del 3% (de Gracia y col., 2002; Vi\u00f1as y col., 2002; Graner, 2007; Beranuy, 2007). Se han descrito casos cl\u00ednicos de adictos a Internet en pa\u00edses como Estados Unidos, Reino Unido, Espa\u00f1a e Italia; sin embargo, la informaci\u00f3n de que se dispone indica que la demanda de tratamiento es anecd\u00f3tica y que, en ning\u00fan caso, se trata de una epidemia. Por su parte, en la literatura cient\u00edfica no se encuentran casos cl\u00ednicos ni encuestas sobre la adicci\u00f3n al m\u00f3vil.<\/p>\n<p>En todo caso, parece que el uso patol\u00f3gico de Internet y del m\u00f3vil puede afectar a cualquier grupo de edad, social, educacional o econ\u00f3mico. A pesar de ello, se puede decir que son m\u00e1s propensas las personas:<\/p>\n<ul>\n<li>en situaciones especiales como jubilaci\u00f3n, separaci\u00f3n, dedicaci\u00f3n exclusiva al hogar, con limitaciones de comunicaci\u00f3n o de movimiento;<\/li>\n<li>afectadas por trastornos mentales y\/o trastornos de personalidad;<\/li>\n<li>con determinadas caracter\u00edsticas de personalidad como baja autoestima, sentimiento de inadaptaci\u00f3n, necesidad de sentirse querido y reconocido, infelicidad, carencias afectivas, inseguridad, soledad, b\u00fasqueda de sensaciones, tendencia a la fantas\u00eda, timidez, falta de habilidades sociales y tendencia a crearse una identidad ficticia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En el caso de Internet, aumenta el riesgo si se utiliza para conocer a gente, conseguir apoyo emocional, buscar estimulaci\u00f3n sexual, compa\u00f1\u00eda, comunicaci\u00f3n o amor, o si se trata de exalcoh\u00f3licos y otros exadictos.<br \/>\nAdem\u00e1s, es m\u00e1s probable que los s\u00edntomas afecten a personas inexpertas, especialmente a j\u00f3venes, que se inician en el mundo de la tecnolog\u00eda. En el caso de los adolescentes, al no tener un control completo de sus impulsos, son f\u00e1cilmente influenciables por las campa\u00f1as publicitarias y comerciales, y han aceptado el m\u00f3vil como un s\u00edmbolo de estatus, lo que provoca sentimientos negativos y problemas de autoestima a aquellos que no tienen o que no reciben tantos sms o llamadas como el resto de sus compa\u00f1eros. En el caso de los estudiantes universitarios, porque muchos viven lejos de su casa, inician o llevan una vida estresante y desconocida, tienen la necesidad de contactar con amigos que viven en otros lugares y disponen de libre acceso a Internet en las facultades y residencias.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">Cr\u00edticas<\/span><\/strong><\/h2>\n<p><span style=\"color: #888800;\">La adicci\u00f3n a Internet y al tel\u00e9fono m\u00f3vil<\/span> se cuestiona por motivos conceptuales, algunos de los cuales se revisan a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #888800;\">Comunicaci\u00f3n social<\/span>. La construcci\u00f3n social de las adicciones tecnol\u00f3gicas podr\u00eda compararse con lo que ocurri\u00f3 cuando apareci\u00f3 la televisi\u00f3n, el tel\u00e9fono o incluso la radio. Durante los a\u00f1os treinta, un psic\u00f3logo tan prestigioso como Gordon Allport estaba preocupado por la forma en que las personas utilizaban la radio. Es cierto que en la sociedad moderna la familia cede, en gran medida, su papel de agente socializador a los medios de comunicaci\u00f3n; un proceso que comenz\u00f3 en los a\u00f1os treinta con la radio y sigui\u00f3, en los cincuenta, con la televisi\u00f3n. El uso de las nuevas tecnolog\u00edas introduce formas de comunicaci\u00f3n menos controladas, m\u00e1s fr\u00edas, solitarias y distantes. Es posible que sea necesario un per\u00edodo de adaptaci\u00f3n a la nueva tecnolog\u00eda tanto por parte de los nuevos usuarios como de los no practicantes que tambi\u00e9n necesiten incorporar las nuevas actitudes y comportamientos que conlleva el uso de las tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #888800;\">Secundaria a otra adicci\u00f3n<\/span>. Davis (2001) diferencia entre las adicciones que s\u00f3lo son posibles en Internet (espec\u00edficas) y las que son variantes de la adicci\u00f3n primaria (secundarias). Las adicciones secundarias a Internet forman parte de la adicci\u00f3n conductual que las provoca y no son aut\u00e9nticas adicciones tecnol\u00f3gicas. Comprenden la adicci\u00f3n al sexo (pornograf\u00eda, buscar relaciones sexuales, cibersexo), al trabajo, a las compras, a jugar a la bolsa, as\u00ed como el juego patol\u00f3gico (casinos y apuestas deportivas virtuales). En este caso, Internet act\u00faa como proveedor de conductas reforzantes, que son las que realmente tienen la capacidad de producir adicci\u00f3n. Internet y el m\u00f3vil ser\u00edan un canal por el que se expresa la adicci\u00f3n primaria. No se trata de una adicci\u00f3n tecnol\u00f3gica, sino una manera de expresar otra conducta adictiva. Internet facilita estas conductas gracias al anonimato, a la accesibilidad de las casas de apuestas y casinos virtuales, a la facilidad para transmitir fotograf\u00edas, v\u00eddeos, etc. En este sentido, Meerkerk, Van den Eijden y Garrtsen (2006) postulan que las aplicaciones de Internet que generan adicci\u00f3n son la b\u00fasqueda de estimulaci\u00f3n sexual y, en menor medida, el juego. Es posible que, cuando se utiliza Internet, la adicci\u00f3n primaria tenga caracter\u00edsticas espec\u00edficas debidas al canal utilizado.<\/p>\n<p><span style=\"color: #888800;\">Necesidad versus adicci\u00f3n<\/span>. Los usuarios pueden confundir la adicci\u00f3n con la necesidad de un instrumento o tecnolog\u00eda. Podemos establecer un paralelismo con lo que ocurre con un medio de transporte como el autom\u00f3vil. La sociedad actual necesita el coche y aunque muchas personas &#8220;abusen&#8221; de \u00e9l, dif\u00edcilmente podr\u00edamos diagnosticarlas como adictos. El lenguaje popular ha identificado algunos de los s\u00edntomas del comportamiento adictivo, y equipara la adicci\u00f3n a Internet con la necesidad del coche o la electricidad. Los usuarios y la prensa tambi\u00e9n pueden caer en el error de confundir los s\u00edntomas leves y transitorios con los graves, que requieren atenci\u00f3n cl\u00ednica. Por ejemplo, comerse las u\u00f1as es una conducta perjudicial y dif\u00edcil de abandonar, pero nunca se ha considerado un trastorno psicol\u00f3gico grave merecedor de categor\u00eda diagn\u00f3stica.<\/p>\n<p><span style=\"color: #888800;\">Efecto novedad<\/span>. En el caso de Internet y del m\u00f3vil es muy frecuente el efecto &#8220;novedad&#8221;, gracias al cual una conducta se realiza intensamente durante un per\u00edodo limitado de tiempo, pero se reduce la ejecuci\u00f3n de forma espont\u00e1nea. Esto es lo que le puede pasar a una persona novel o ingenua en el uso de alguna de las aplicaciones de Internet o del m\u00f3vil. Por este motivo se sugiere que los s\u00edntomas deber\u00edan estar presentes durante m\u00e1s de seis meses (S\u00e1nchez-Carbonell, Castellana y Beranuy, 2007).<\/p>\n<p><span style=\"color: #888800;\">Afici\u00f3n o h\u00e1bito<\/span>. Podr\u00edamos especular si las adicciones a las TIC, en lugar de ser un trastorno psicol\u00f3gico, fueran simplemente una afici\u00f3n desmedida, un h\u00e1bito inadecuado. Muchas personas tienen h\u00e1bitos o aficiones en los que invierten mucho tiempo y mucho dinero. En algunos casos, pueden ocasionar problemas de pareja, limitar el desarrollo laboral o ser un refugio psicol\u00f3gico ante las presiones de la vida real. Con estas aficiones es posible generar una nueva identidad en la que se encuentre satisfacci\u00f3n, as\u00ed como reforzadores que no existen en otras esferas de la vida, como el trabajo o la familia. El jugador de rol on-line que consigue ej\u00e9rcitos y se casa con la princesa no es m\u00e1s patol\u00f3gico que el jugador de bridge o de ajedrez; sencillamente, el ordenador a\u00f1ade un factor de novedad que debe incorporarse a la construcci\u00f3n social. Esta afici\u00f3n no es en absoluto cuestionable, aunque objetivamente pueda ser excesiva e, incluso, perjudicial para la persona o su familia.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">Algunas consideraciones<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>Vivimos en una sociedad en la que la emoci\u00f3n prevalece por encima de los sentimientos, donde la publicidad, el tipo de diversi\u00f3n, los valores sociales, el arte e incluso las relaciones emocionales (Bauman, 2003) conducen al hombre moderno a valorar la <em>emoci\u00f3n-choque<\/em> por encima de la <em>emoci\u00f3n-sentimiento<\/em> (Lacroix, 2001). Los chats, los mensajes de correo electr\u00f3nico y los sms son canales adecuados para expresar las emociones de manera r\u00e1pida y fugaz. Algunos canales comunicativos de Internet se desarrollan porque se adaptan perfectamente a las necesidades emocionales light de la sociedad actual. Estas <em>emociones-choque<\/em> son m\u00e1s adictivas que las <em>emociones-sentimiento<\/em> o <em>emociones-contemplaci\u00f3n<\/em>, por la misma raz\u00f3n que las propiedades adictivas de los jugadores de azar son directamente proporcionales a la rapidez del refuerzo. Hasta finales de la d\u00e9cada de los noventa del siglo pasado, los ciudadanos se sentaban a ver programas de televisi\u00f3n, mientras que en la actualidad, los nuevos medios de comunicaci\u00f3n -m\u00f3vil o Internet- son instrumentos interactivos que incitan no s\u00f3lo a &#8220;ver&#8221;, sino a&#8221; promo-ver &#8220;(Verd\u00fa, 2005). Mediante Internet y el m\u00f3vil la persona es un elemento activo que ejercita una conducta gratificante y, como tal, susceptible de adicci\u00f3n.<\/p>\n<p>En nuestra opini\u00f3n, el uso excesivo de Internet comparte elementos clave de las adicciones como el <em>craving<\/em> (apetencia), la modificaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo, la polarizaci\u00f3n atencional, la p\u00e9rdida de control y las consecuencias negativas en el \u00e1mbito acad\u00e9mico, familiar o laboral. Sin embargo, en la mayor\u00eda de casos, el uso excesivo o problem\u00e1tico de Internet no es un trastorno psicol\u00f3gico. En el caso del m\u00f3vil, es mucho m\u00e1s dif\u00edcil categorizar su uso excesivo como adicci\u00f3n. La diferencia esencial del m\u00f3vil respecto a Internet es que no facilita el juego de identidades, la disociaci\u00f3n, el anonimato, la ausencia de consecuencias en la vida real, las proyecciones y la comunicaci\u00f3n hiperpersonal posibles en Internet. El uso tradicional del m\u00f3vil refuerza las relaciones cara a cara. Aunque la prensa haya difundido casos de adolescentes con un uso desadaptativo del m\u00f3vil, \u00e9stos parecen circunscritos a una serie de conductas desadaptadas en torno a este aparato, no parecen organizarse de una forma tan estructurada como en el caso de Internet.<\/p>\n<p>Si nos centramos, pues, en el caso de Internet y sus aplicaciones, la posibilidad de generar una adicci\u00f3n se centra sobre todo en las funciones comunicativas. Es decir, chatear con desconocidos y participar en juegos de rol colectivos son las aplicaciones que generan m\u00e1s abuso porque son sincr\u00f3nicas (el refuerzo es inmediato a la conducta, a diferencia, por ejemplo, del correo electr\u00f3nico o del eMule, que son asincr\u00f3nicos), y porque la hipercomunicaci\u00f3n permite crear una personalidad ficticia, reinventarse, sentirse seguro y no ser esclavo de la imagen corporal. Por tanto, en el caso de Internet, ser\u00eda muy conveniente utilizar especificadores de la adicci\u00f3n (por ejemplo, &#8220;tipo chat&#8221; o &#8220;tipo juego de rol en l\u00ednea&#8221;). A la vez, es necesario hacer un buen diagn\u00f3stico diferencial de aquellos casos en que no se trate de una aut\u00e9ntica adicci\u00f3n tecnol\u00f3gica, sino que, detr\u00e1s de un uso excesivo de la red, se escondan otros trastornos. En estos casos es m\u00e1s adecuado el diagn\u00f3stico del problema primario con la especificaci\u00f3n conveniente como, por ejemplo, adicci\u00f3n al sexo a trav\u00e9s de Internet (cibersexo), jugador patol\u00f3gico a trav\u00e9s de Internet, etc.<\/p>\n<p>En muchos casos, el uso desadaptativo o el abuso de Internet se corregir\u00e1n por s\u00ed mismos en un plazo limitado de tiempo. Este hecho, similar a muchas conductas gratificantes, no evita que una minor\u00eda pueda desarrollar una adicci\u00f3n que ocasione dependencia psicol\u00f3gica y da\u00f1os intrapersonales e interpersonales durante un per\u00edodo de tiempo significativo.<\/p>\n<p>Por tanto, es necesario seguir explorando las caracter\u00edsticas conductuales y emocionales del uso de Internet y del m\u00f3vil para promover un uso adecuado, diagnosticar adecuadamente y tratar a las personas afectadas mediante pautas educativas y\/o atenci\u00f3n psicoterap\u00e9utica, si fuera necesario.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">Y para concluir, \u00bfc\u00f3mo podemos intervenir?<br \/>\n<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>Las TIC son un elemento de cambio social como el autom\u00f3vil, los nuevos modelos familiares, la migraci\u00f3n, etc. Ante un posible caso de adicci\u00f3n no hay que alarmarse: posiblemente se tratar\u00e1 de un exceso y no de una verdadera adicci\u00f3n, sin embargo, vale la pena incidir sobre lo que el lenguaje coloquial denomina estar &#8220;viciado&#8221; o &#8220;enganchado&#8221;. La alarma es m\u00e1s frecuente en los padres que desconocen o utilizan poco las TIC y que se encaran por primera vez a un hijo adolescente. El educador social debe proporcionar al adolescente herramientas para hacer un uso adecuado de las TIC y debe ayudar a los padres a cambiar su mirada sobre estas tecnolog\u00edas. De la misma manera que con las drogas o el sexo, cualquier intervenci\u00f3n en estos temas pasa indiscutiblemente por fomentar h\u00e1bitos saludables. Con estos condicionantes en mente, se pueden adelantar una serie de pautas espec\u00edficas para actuar sobre el uso desadaptativo de Internet.<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Participar y compartir<\/span><span style=\"color: #888800;\">: <\/span>aconsejar a los padres y\/o educadores para que ense\u00f1en a los adolescentes las aplicaciones que son m\u00e1s \u00fatiles y divertidas. Muchas veces los adolescentes utilizan Internet para jugar. En este caso, se puede tomar partido en la elecci\u00f3n del juego. Jugar con ellos es una buena manera de participar en una actividad que les motiva, compartir emociones, aprender juntos y conocernos mejor. Al igual que caminar por la monta\u00f1a o viajar en coche, compartir Internet con ellos es una buena excusa para escuchar y transmitir nuestro punto de vista.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Colectivizar<\/span><span style=\"color: #888800;\">:<\/span> los problemas pueden derivarse del aislamiento que produce tener la televisi\u00f3n, la consola, el m\u00f3vil y el ordenador en la habitaci\u00f3n. Ubicarlos en un espacio com\u00fan facilita la interacci\u00f3n con los padres y hermanos, y tambi\u00e9n se puede observar informalmente qu\u00e9 hacen cuando se conectan, a qu\u00e9 juegan y con qui\u00e9n.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Agrupar<\/span><span style=\"color: #888800;\">:<\/span> el juego y la exploraci\u00f3n son inherentes al ser humano y a la adolescencia. Jugar con los amigos es mucho mejor que jugar solos. Invitar a los amigos a merendar y moderar sus discusiones es m\u00e1s provechoso que adoptar una postura fundamentalista.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Educar para un uso de Internet como fuente de informaci\u00f3n y formaci\u00f3n:<\/span> incorporar el uso de Internet como metodolog\u00eda de estudio del adolescente, de modo que la red sea un espacio de comunicaci\u00f3n vinculado a la reflexi\u00f3n y al conocimiento.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Programar:<\/span> de esta manera podemos confrontarlos con sus l\u00edmites y pactar con ellos. Siempre es mejor que se repartan el tiempo. Es mejor una hora durante siete d\u00edas a la semana que siete horas seguidas en un solo d\u00eda. Hay que evitar los empachos.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Hablar de Internet con el adolescente:<\/span> las valoraciones que hacen los adultos sobre el uso de Internet de los adolescentes son mayoritariamente negativas y dirigidas, casi exclusivamente, a restringir horarios, a emitir juicios de valor sobre la p\u00e9rdida de tiempo y a criticar los contenidos a los que acceden. Los adolescentes, ante esta actitud, se alejan e intentan evitar hablar de estos temas con el adulto, y dejan un vac\u00edo de referentes adultos con los que contrastar las ventajas y los inconvenientes de utilizar estas herramientas.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Entender el acceso a Internet como una forma de reaccionar al malestar psicol\u00f3gico:<\/span> preguntarse por qu\u00e9 el adolescente centra su vida de ocio y de relaci\u00f3n en Internet. Hay que tener una actitud de escucha activa ante su aislamiento. Debemos evitar hacer juicios de valor y realizar el esfuerzo de consensuar y concretar unos m\u00ednimos aceptables que puedan garantizar un uso adecuado de este instrumento.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Interruptores externos:<\/span> se trata de utilizar cosas que tenga que hacer el adolescente o lugares donde deba ir como se\u00f1ales que indiquen que debe desconectar. Son alarmas naturales que se pueden llevar a cabo con la ayuda de relojes o alarmas de tiempo.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Informar sobre los instrumentos limitadores:<\/span> hay una serie de programas que se pueden instalar al ordenador para bloquear el acceso del navegador a contenidos nocivos, para limitar el tiempo de conexi\u00f3n o para registrar las p\u00e1ginas web visitadas. El navegador Firefox tiene una aplicaci\u00f3n (pageaddict.com) que permite regular las webs visitadas y el tiempo invertido.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Practicar lo contrario durante el tiempo de uso de Internet:<\/span> la t\u00e9cnica consiste en romper la rutina para adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace el adolescente al despertarse es comprobar el correo electr\u00f3nico, podemos sugerirle que lo haga despu\u00e9s de desayunar. Si es posible, hay que pactar con el adolescente la duraci\u00f3n semanal de las conexiones.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Abstinencia de una aplicaci\u00f3n particular:<\/span> una vez se haya identificado la aplicaci\u00f3n que resulte m\u00e1s problem\u00e1tica para el adolescente, \u00e9sta se debe dejar de utilizar. Esto no significa que no pueda utilizar otras aplicaciones relacionadas con la red. Por ejemplo, si un adolescente tiene problemas con el Messenger, no lo debe utilizar, a pesar de que pueda utilizar el correo electr\u00f3nico o los navegadores.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Fijar metas:<\/span> para evitar las reca\u00eddas se puede elaborar un horario realista que permita al adolescente organizarse el tiempo. Se puede elaborar un esquema de conexiones breves pero frecuentes. Disponer de un horario tangible puede permitir tener sensaci\u00f3n de control.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Balanza de decisiones:<\/span> podemos pedir al adolescente que haga una lista de los cinco principales problemas causados por el mal uso de Internet y otra con los cinco beneficios de estar desconectado o de abstenerse de utilizar una aplicaci\u00f3n determinada.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Sugerir que cultive actividades alternativas:<\/span> buscar otras actividades de ocio que motiven el adolescente y fomentarlas. Rescatar la red social del adolescente y buscar actividades preferentemente sociales. Tambi\u00e9n se puede incentivar la familia para que participe en estas actividades.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Desarrollar un inventario personal:<\/span> el adolescente debe elaborar un inventario personal de las cosas que ha dejado de hacer debido a su adicci\u00f3n, para despu\u00e9s clasificarlas en &#8220;muy importante&#8221;, &#8220;importante&#8221; o &#8220;poco importante&#8221;. Tenemos que conseguir que examine las actividades &#8220;muy importantes&#8221; para que tome conciencia de lo que ha perdido y quiz\u00e1 le gustar\u00eda recuperar.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El m\u00f3vil, por sus caracter\u00edsticas, requiere intervenciones espec\u00edficas. En los contextos educativos y especialmente por parte del educador social, se deber\u00eda profundizar y contrastar para prevenir el posible abuso del m\u00f3vil, ya que el hecho de que el adolescente pueda llevarlo permanentemente con \u00e9l y que su uso dependa de su decisi\u00f3n, hacen que al adulto le sea dif\u00edcil hacer de mediador entre m\u00f3vil y adolescente, o compartir su uso. A pesar de ello, proponemos una serie de consideraciones que pueden servir de ayuda:<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Comprar el m\u00f3vil en el momento adecuado:<\/span> comprar un m\u00f3vil demasiado pronto es provocarlo a usarlo de manera inadecuada, y comprarlo demasiado tarde puede limitar la socializaci\u00f3n del adolescente. Hay que adecuarse a su grupo de amigos y a su desarrollo madurativo.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Asumir la responsabilidad de los gastos:<\/span> pactar &#8220;semanadas&#8221;, trabajos alternativos, etc. para fomentar la pedagog\u00eda del esfuerzo por parte del adolescente.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Educar para la autorregulaci\u00f3n del placer inmediato:<\/span> educar para la tolerancia a la espera, y pactar el modelo del m\u00f3vil buscando un equilibrio entre las necesidades y las ilusiones.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Permitir la personalizaci\u00f3n marcando l\u00edmites:<\/span> los adolescentes buscan identificarse con el m\u00f3vil. Por ello piden modelos determinados, se descargan melod\u00edas, juegos y salvapantallas, y decoran los aparatos a su gusto. Esta necesidad de identificaci\u00f3n es similar a la que tienen con su aspecto f\u00edsico (ropa, peinado, etc.) y, as\u00ed mismo, deben ajustarse los l\u00edmites adecuados.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Conversar sobre el tiempo que invierte hablando:<\/span> pactar el tiempo que dedica a hablar con sus amigos por el m\u00f3vil con el objetivo de que tome conciencia de ello. Son muy frecuentes las distorsiones temporales y muchas veces pierden la noci\u00f3n del tiempo.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">El adolescente debe tener claro d\u00f3nde no puede utilizar el m\u00f3vil:<\/span> se ha de ense\u00f1ar la normativa al adolescente, y es el adulto quien debe poner los l\u00edmites desde el respeto y el di\u00e1logo, pero si es necesario, debe actuar como elemento de autoridad.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">La edad marca pautas de uso diferencial:<\/span> durante la primera adolescencia el m\u00f3vil interesa sobre todo para jugar, escuchar m\u00fasica y hacer fotos. S\u00f3lo a medida que el adolescente crece, \u00e9ste se transforma en una herramienta de comunicaci\u00f3n. Es aconsejable iniciar la adolescencia con un trabajo dirigido al control de los impulsos.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">El uso del m\u00f3vil difiere en funci\u00f3n del g\u00e9nero:<\/span> para las chicas siempre tendr\u00e1 m\u00e1s importancia el factor comunicaci\u00f3n y establecer redes sociales, mientras que para los chicos ser\u00e1n m\u00e1s importantes los juegos, la m\u00fasica, la c\u00e1mara y las diferentes aplicaciones tecnol\u00f3gicas.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1119],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/11\/reflexiones\/sobre-la-adiccion-a-internet-y-al-telefono-movil\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sobre la adicci\u00f3n a Internet y al tel\u00e9fono m\u00f3vil - RES. 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