{"id":9518,"date":"2007-05-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-30T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/politicas-sociales-educacion-y-ciudadania\/"},"modified":"2020-12-13T17:02:26","modified_gmt":"2020-12-13T16:02:26","slug":"politicas-sociales-educacion-y-ciudadania","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/6\/marco-teorico\/politicas-sociales-educacion-y-ciudadania","title":{"rendered":"Pol\u00edticas sociales, educaci\u00f3n y ciudadan\u00eda"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\">\u00a0<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #888800;\">&#8220;Con todo, siempre hay algunos que no pueden, no llegan, no tienen dotes de actor suficientes. Minor\u00edas de diverso tipo, fracasados de diverso tipo, abandonados de diverso tipo, inv\u00e1lidos de diverso tipo. Para todos ellos est\u00e1 no el escenario principal, sino el teatrillo, donde alguien los va entrenando con un gui\u00f3n auxiliar. Esa ha sido habitualmente la funci\u00f3n de las administraciones locales; el gui\u00f3n corresponde a las pol\u00edticas sociales. Son pol\u00edticas asistencialistas. En el fondo todo el mundo es consciente de que esos ciudadanos dif\u00edcilmente podr\u00e1n participar en condiciones en la obra principal; tendr\u00e1n en ella papeles intrascendentes y muy cortos hasta que vuelvan a ser excluidos. Entonces volver\u00e1n nuevamente al teatrillo. Son la sociedad asistida. Est\u00e1n tan fuera de lo que es habitual que los llamamos &#8220;anormales&#8221;. De hecho, en el lenguaje de las pol\u00edticas sociales o de la asistencia social se habla de &#8216;normalizados&#8217;.&#8221;<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Faustin Migu\u00e9lez \/2001) (1)<\/p><\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las siguientes l\u00edneas queremos reflexionar entorno a algunas ideas que nos parecen centrales para, desde la cotidianidad, articular pr\u00e1cticas concretas en la l\u00ednea de promover ciudadan\u00eda, desde distintos espacios de trabajo, de desarrollo e implementaci\u00f3n de pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<p>Desde nuestras pr\u00e1cticas concretas hemos encontrado un com\u00fan denominador a distintos intentos de generar procesos de participaci\u00f3n comunitaria, como estrategia para la transformaci\u00f3n de territorios y barrios vulnerables; <span style=\"color: #888800;\">la necesidad de generar una cultura de colaboraci\u00f3n entre distintos agentes de un territorio basada en el respeto y la confianza<\/span>. C\u00f3mo construir procesos de trabajo conjunto y compartido es nuestra principal (pre)ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">I. El concepto de la ciudadan\u00eda y la emergencia de las pol\u00edticas sociales<br \/>\n<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>El concepto de la ciudadan\u00eda es un concepto relativamente reciente en la historia de la humanidad. M\u00e1s all\u00e1 de su significaci\u00f3n literal -el ciudadano en tanto que ser urbano- conlleva, en su concepci\u00f3n pol\u00edtica, moderna y occidental, la posesi\u00f3n de unos determinados derechos frente al estado. Theodor Marshall, un conocido soci\u00f3logo ingl\u00e9s de mediados del siglo XX, teoriz\u00f3 a fondo sobre el concepto de la ciudadan\u00eda y remarc\u00f3 que \u00e9ste ha ido evolucionando a lo largo de la historia occidental moderna, evoluci\u00f3n que, seg\u00fan su perspectiva, conllevaba una progresiva ampliaci\u00f3n de los derechos impl\u00edcitos en la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed, la Revoluci\u00f3n Francesa marc\u00f3 el asentamiento progresivo del concepto de la ciudadan\u00eda civil: la ciudadan\u00eda civil se asoci\u00f3 a la posesi\u00f3n de una serie de derechos individuales frente al estado, como el derecho al libre pensamiento, el derecho a la libertad de expresi\u00f3n, el derecho a la libertad religiosa&#8230; derechos que a\u00fan hoy configuran lo que en el mundo occidental identificamos como derechos humanos b\u00e1sicos. La asunci\u00f3n de estos derechos conllevaba asegurar una serie de libertades b\u00e1sicas del individuo que restring\u00edan el poder absoluto de las instituciones del estado, marcaban unos l\u00edmites a su actuaci\u00f3n, y exig\u00edan al Estado su garant\u00eda. La pol\u00edtica, de hecho, cumpl\u00eda una funci\u00f3n b\u00e1sica en este contexto: la garant\u00eda que tales derechos no podr\u00edan ser soslayados por ninguna clase de poder (pol\u00edtico, religioso, militar&#8230;). Sin embargo, a lo largo del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, el concepto de la ciudadan\u00eda fue profundiz\u00e1ndose y ampliando sus contenidos. Para Marshall, este nuevo contexto hist\u00f3rico enmarc\u00f3 el asentamiento de un nuevo concepto de la ciudadan\u00eda: lo que \u00e9l llam\u00f3 la ciudadan\u00eda pol\u00edtica. La ciudadan\u00eda pol\u00edtica conllevaba el reconocimiento de nuevos derechos, fundamentalmente, aquellos que se refieren al derecho de los ciudadanos a participar pol\u00edticamente en las instituciones del estado. El sufragio universal fue la principal conquista hist\u00f3rica asociada a esta nueva concepci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. El derecho de \u201ctodos\u201d los miembros de la sociedad a participar en la elecci\u00f3n de sus representantes pol\u00edticos comport\u00f3 que el \u2018ser ciudadano\u2019 no s\u00f3lo estuviera asociado a la posesi\u00f3n de determinados derechos individuales frente al estado, sino tambi\u00e9n, a la capacidad de participar en la configuraci\u00f3n de la voluntad colectiva. Pero a mediados del siglo XX, las luchas obreras, dentro y fuera de las instituciones del estado, consiguieron poner en evidencia un hecho fundamental: no pueden garantizarse derechos civiles ni pol\u00edticos si no existe una garant\u00eda de derechos sociales b\u00e1sicos. Por lo tanto, desde esta perspectiva la emergencia de las pol\u00edticas sociales y su asentamiento en lo que conocemos como el Estado del bienestar debe interpretarse como consecuencia del desarrollo de un nuevo concepto de la ciudadan\u00eda: la ciudadan\u00eda social. No hay libertad sin igualdad, el capitalismo genera grandes desigualdades sociales que restringen la capacidad real de los individuos de ejercer determinados derechos civiles y pol\u00edticos y el Estado debe responder ante esta situaci\u00f3n garantizando a las personas el acceso a determinados bienes b\u00e1sicos. La vivienda, la salud, el trabajo digno, la educaci\u00f3n&#8230; no pueden continuar siendo privilegios de unos pocos, sino derechos sociales b\u00e1sicos que la pol\u00edtica debe ayudar a asentar.<\/p>\n<p>Esta interpretaci\u00f3n de c\u00f3mo el concepto de la ciudadan\u00eda ha ido evolucionando a lo largo de la historia ha sido sometida a profundas cr\u00edticas por parte de historiadores, soci\u00f3logos, polit\u00f3logos&#8230; Cr\u00edticas que aqu\u00ed no tenemos espacio para sistematizar. Pero se nos ocurren, como m\u00ednimo, tres interrogantes que nos parece importante remarcar. S\u00f3lo los apuntaremos, y los recuperaremos m\u00e1s tarde para continuar con nuestra argumentaci\u00f3n. En primer lugar, este tipo de interpretaci\u00f3n nos hace pensar en una visi\u00f3n de la historia lineal, unidireccional, cuando sabemos, en cambio, que la historia est\u00e1 marcada por profundos vaivenes. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, la emergencia de nuevas y dram\u00e1ticas realidades de exclusi\u00f3n social, por ejemplo, nos obliga a replantearnos hasta qu\u00e9 punto la conquista de derechos sociales b\u00e1sicos es un hecho consumado o por (re)construir. En segundo lugar, este tipo de interpretaci\u00f3n no tiene en cuenta las profundas contradicciones impl\u00edcitas en el concepto de la ciudadan\u00eda a lo largo de la historia, en sus distintas acepciones. Durante buena parte del siglo XX, las mujeres, por ejemplo, han estado marginadas de cualquier tipo de derecho de ciudadan\u00eda, civil, pol\u00edtico o social. Los nuevos inmigrantes de la Europa occidental sufren, tambi\u00e9n, una dram\u00e1tica exclusi\u00f3n respecto a derechos civiles, pol\u00edticos y sociales que parec\u00edan estar consolidados en nuestros estados. Finalmente, este tipo de interpretaci\u00f3n nos deja en un punto muerto en la historia. No creemos en lo que preconiz\u00f3 Fukuyama despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn: \u201cestamos asistiendo al fin de la Historia\u201d. Hoy existen nuevos retos colectivos que nos obligan, con toda seguridad, a continuar repensando y a profundizar en el concepto de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #888800;\">a. Las pol\u00edticas sociales y el Estado del bienestar: auge y consolidaci\u00f3n en las sociedades industriales avanzadas<br \/>\n<\/span><\/h3>\n<p>Retomemos el hilo argumental de Marshall. El fin de la Segunda Guerra Mundial marca un importante punto de inflexi\u00f3n en la relaci\u00f3n entre la ciudadan\u00eda y el Estado. El asentamiento del concepto de la ciudadan\u00eda social, como hemos visto, presiona a los estados a garantizar determinados derechos sociales b\u00e1sicos. Por otra parte, dejemos a los expertos profundizar sobre el tipo de fuerzas hist\u00f3ricas que nos llevan a este nuevo estadio hist\u00f3rico. Lo cierto es que, desde finales de los a\u00f1os 40, la mayor\u00eda de los estados de la Europa occidental, con ritmos e intensidades diferentes, van reconvirti\u00e9ndose en estados del bienestar: estados que no s\u00f3lo garantizan derechos civiles y pol\u00edticos, sino tambi\u00e9n sociales. Los estados ampl\u00edan espectacularmente el abanico de tem\u00e1ticas sobre las que intervienen y aumentan significativamente su peso en las econom\u00edas industriales avanzadas. Buena parte de este proceso de ampliaci\u00f3n de las agendas y del gasto p\u00fablico recae sobre las pol\u00edticas sociales, pol\u00edticas que se articulan sobre tres grandes ejes:<\/p>\n<ol dir=\"ltr\" style=\"margin-right: 0px;\">\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ol>\n<li>En primer lugar, la prestaci\u00f3n de una serie de servicios orientados a satisfacer necesidades b\u00e1sicas de las personas, como la salud, la educaci\u00f3n, el transporte p\u00fablico&#8230; y en algunos pa\u00edses, incluso, la vivienda p\u00fablica.<\/li>\n<li>En segundo lugar, la regulaci\u00f3n del mercado de trabajo, con la generaci\u00f3n de nueva legislaci\u00f3n orientada a garantizar una serie de derechos laborales (salariales, de salubridad, de horarios, de sindicaci\u00f3n, de participaci\u00f3n en las empresas&#8230;).<\/li>\n<li>En tercer lugar, la garant\u00eda de unas rentas m\u00ednimas para aquellos que no participan activamente, por una raz\u00f3n o por otra, en el mercado de trabajo (subsidios de vejez, desempleo, discapacidad, enfermedad&#8230;).<\/li>\n<\/ol>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Sustantivamente, por lo tanto, el Estado del bienestar se fundamenta en un gran pacto social que persigue garantizar a los trabajadores una cierta seguridad frente a los riesgos del capitalismo. No se trata tanto de forzar desde el Estado una igualdad que hubiera sido contradictoria con la esencia del capitalismo, sino m\u00e1s bien de asentar una serie de derechos sociales b\u00e1sicos que confieran a la ciudadan\u00eda seguridad frente a los riesgos y las inseguridades sociales que intr\u00ednsecamente genera este sistema. \u00bfA cambio de qu\u00e9? Seguramente, de muchas cosas: la reproducci\u00f3n de mano de obra formada y saludable, la paz social, la renuncia del movimiento obrero a sistemas pol\u00edticos alternativos, la restricci\u00f3n de los derechos de participaci\u00f3n pol\u00edtica al sufragio y al pacto corporativo&#8230; Y es que los estados del bienestar que se van consolidando a lo largo de la geograf\u00eda europea no s\u00f3lo deben caracterizarse por lo que son sustantivamente, sino tambi\u00e9n por las formas de gobierno que enmarcan. \u00bfC\u00f3mo se gobierna el conflicto social en este contexto? Esquem\u00e1ticamente, las formas de gobierno en este periodo pueden caracterizarse en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<ol>\n<li>Primero, se consolida una concepci\u00f3n delegativa de la democracia: la participaci\u00f3n pol\u00edtica de la ciudadan\u00eda en las insituciones del Estado se canaliza, fundamentalmente, y casi exclusivamente, a trav\u00e9s del voto. O en todo caso, en el marco de pactos corporativos tripartitos entre el estado, la patronal y los sindicatos.<\/li>\n<li>Segundo, relacionado con lo anterior, las grandes organizaciones sociales de masas (sindicatos y patronales) y los partidos pol\u00edticos se consolidan como las principales formas de acci\u00f3n colectiva. Organizaciones pol\u00edticas y sociales, que en t\u00e9rminos generales, se caracterizan por ser fuertemente jer\u00e1rquicas y burocr\u00e1ticas, con pocos o muy pocos elementos de democracia interna.<\/li>\n<li>Tercero, los gobiernos centrales acaban monopolizando los procesos de toma de decisi\u00f3n p\u00fablica, act\u00faan con criterios eminentemente tecnocr\u00e1ticos y, la administraci\u00f3n acaba tomando unas formas organizativas y unas din\u00e1micas de funcionamiento que emulan la organizaci\u00f3n de los procesos productivos industriales predominantes en este estadio hist\u00f3rico: la Administraci\u00f3n p\u00fablica, en el marco del Estado del bienestar, es una administraci\u00f3n concebida como algo claramente distinto y separado de la pol\u00edtica (<em>dicotom\u00eda wilsoniana<\/em>), cuya funci\u00f3n b\u00e1sica es obedecer y ejecutar desde la neutralidad, eficientemente y eficazmente las decisiones pol\u00edticas, garantizando la igualdad de trato de los ciudadanos, organizada de forma jer\u00e1rquica y con fuertes especializaciones internas, monopolizando la prestaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos (<em>burocracia weberiana<\/em>).<\/li>\n<\/ol>\n<p>Y todo ello encaja bien con un modelo social, el de la sociedad industrial, que permite a los gobiernos actuar en un escenario altamente previsible y relativamente simple:<\/p>\n<ol>\n<li>Una sociedad estratificada por clases sociales, grandes grupos sociales con necesidades altamente estandarizables y homog\u00e9neas.<\/li>\n<li>Un modelo productivo basado en el crecimiento econ\u00f3mico sostenido, el pleno empleo (masculino) y la seguridad laboral.<\/li>\n<li>Una sociedad que no se pregunta ni es sensible hacia la protecci\u00f3n de los recursos naturales, productivista, explotadora de los recursos medioambientales como si de bienes infinitos se tratara.<\/li>\n<li>Un modelo familiar patriarcal donde el hombre se especializa en las tareas productivas (aquellas que tienen un valor para el mercado) y la mujer en las tareas reproductivas (el cuidado y la atenci\u00f3n de los ni\u00f1os, de los ancianos, las tareas dom\u00e9sticas&#8230;). Un modelo familiar muy estable y s\u00f3lido, enraizado en valores tradicionales.<\/li>\n<li>Una sociedad adultocr\u00e1tica, donde la infancia, la adolescencia y la vejez no son consideradas como etapas plenas de la vida sino como etapas de transici\u00f3n (hacia el mundo adulto o hacia el fin de la vida).<\/li>\n<li>Una sociedad a\u00fan muy tradicionalista en sus valores y que prioriza la adquisici\u00f3n de bienes materiales (rentas, vivienda, salud, empleo, formaci\u00f3n profesional&#8230;) por encima de todo.<\/li>\n<li>Una sociedad culturalmente homog\u00e9nea, o en todo caso, con ejes de fractura cultural relativamente claros en el caso de los estados pluri-nacionales.<\/li>\n<li>Finalmente, una sociedad organizada pol\u00edticamente en el marco de un Estado que no s\u00f3lo preserva su monopolio regulativo, sino tambi\u00e9n su capacidad de centrar las identidades pol\u00edticas y culturales de la ciudadan\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<h3><span style=\"color: #888800;\">b. Crisis y\/o reestructuraci\u00f3n del Estado del bienestar<br \/>\n<\/span><\/h3>\n<p>Sin embargo, los fundamentos de este modelo pol\u00edtico y social empiezan a tambalearse a mediados de los a\u00f1os 70 en toda la Europa occidental y el Estado del bienestar se ve sometido a fuertes presiones de cambio. Desde entonces, abundar\u00e1 la literatura sobre la llamada \u2018crisis del Estado del bienestar\u2019, y las instituciones pol\u00edticas deber\u00e1n hacer frente a un nuevo contexto estructural que obliga a repensar las pol\u00edticas sociales. El debate ha sido y es intenso y suscita perspectivas te\u00f3ricas muy diversas. Desde nuestro humilde punto de vista, sin embargo, entendemos que hay tres grandes interrogantes a plantearse: en primer lugar, \u00bfhasta qu\u00e9 punto podemos hablar de la \u2018crisis del Estado del bienestar\u2019? \u00bfDeber\u00edamos hablar de \u2018reestructuraci\u00f3n\u2019? En segundo lugar, \u00bfcu\u00e1les son los factores que nos llevan a pensar en la \u2018crisis del Estado del bienestar\u2019 o en la necesidad de reestructuralo? Finalmente, \u00bfhacia d\u00f3nde apuntan esas presiones de cambio? \u00bfHacia d\u00f3nde debemos caminar si convenimos que no podemos seguir haciendo las cosas al modo tradicional? Son preguntas muy ambiciosas sobre las cuales s\u00f3lo pretendemos apuntar algunas ideas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #888800;\">\u00bfCrisis o reestructuraci\u00f3n?<\/span> Las dos \u2018crisis del petr\u00f3leo\u2019 de los a\u00f1os 70 marcaron un cambio de ciclo econ\u00f3mico en el capitalismo industrial que llev\u00f3 a muchos a pensar que, en el nuevo contexto, resultar\u00eda insostenible mantener los niveles de gasto social que los estados del bienestar hab\u00edan asumido hasta entonces. Hubo quien predijo, entonces, una crisis fiscal del Estado que conllevar\u00eda fuertes recortes en el gasto social. La l\u00f3gica en que se bas\u00f3 este tipo de reflexi\u00f3n es compleja y no tenemos espacio aqu\u00ed para profundizar en ella, pero en todo caso, la hip\u00f3tesis de la \u2018crisis fiscal del Estado del bienestar\u2019 fue una hip\u00f3tesis de corto recorrido. Desde mediados de los a\u00f1os 80 se aprecia en toda Europa un proceso de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y los estados han conseguido mantener altos niveles de gasto social. En Espa\u00f1a, por ejemplo, el gasto social ha mantenido una tendencia estructural al alza a lo largo de los \u00faltimos 25 a\u00f1os, y algunos niveles de gobierno, muy especialmente los gobiernos locales, han ido ampliando en este periodo sus agendas del bienestar y el gasto que dedican a las pol\u00edticas sociales. Sin embargo, curiosamente, hoy el nivel de insatisfacci\u00f3n de d\u00e9ficits y necesidades sociales es m\u00e1s alto que unas d\u00e9cadas atr\u00e1s, lo cual nos hace pensar en la necesidad de reestructurar los estados del bienestar, a la vez que nos alejamos de un escenario de desmantelamiento de las pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #888800;\">\u00bfQu\u00e9 tipo de factores presionan a los estados del bienestar hacia su reestructuraci\u00f3n?<br \/>\n<\/span><\/h4>\n<p>Cremos que las variables de tipo econ\u00f3mico tienen una cierta capacidad explicativa, pero en absoluto agotan la explicaci\u00f3n. Desde nuestro punto de vista, hay que atender a la complejidad de los cambios sociales que a lo largo de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas se han producido para comprender exhaustivamente cu\u00e1les son esas presiones de cambio. Y es que, desde finales de los a\u00f1os 70, se producen una serie de cambios estructurales, de gran magnitud, que nos sit\u00faan en un escenario social muy distinto del de las sociedades industriales avanzadas en las d\u00e9cadas de la posguerra mundial:<\/p>\n<ol>\n<li>La estructura social es cada vez m\u00e1s compleja y din\u00e1mica, aparecen nuevos ejes de desigualdad social ligados a la etnia, al g\u00e9nero, a la edad, al territorio&#8230; que convierten las necesidades sociales en algo mucho m\u00e1s fragmentado, complejo e incierto que lo que la cl\u00e1sica sociedad clasista nos llev\u00f3 a imaginar. Adem\u00e1s, en la mayor\u00eda de econom\u00edas industriales avanzadas, las desigualdades sociales han ido en aumento y han ido emergiendo nuevas realidades de pobreza y exclusi\u00f3n social.<\/li>\n<li>Hemos pasado de un escenario de crecimiento sostenido a una nueva econom\u00eda globalizada m\u00e1s inestable e incierta; de un marco de seguridad laboral a un nuevo contexto de inestabilidad, temporalidad y precariedad en el empleo para amplios segmentos de la poblaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Cada vez m\u00e1s, tomamos conciencia del car\u00e1cter finito de los recursos medioambientales, en t\u00e9rminos de Beck, de la producci\u00f3n social de riesgos ecol\u00f3gicos. Revalorizamos la relaci\u00f3n del ser humano con el medio natural.<\/li>\n<li>Las familias son cada vez m\u00e1s inestables, diversas y din\u00e1micas. Aumentan las tasas de separaci\u00f3n y divorcio, se reconstituyen nuevas unidades familiares, aparecen nuevas formas de convivencia en el hogar (monoparentalidad, parejas de hecho, parejas homosexuales&#8230;). La mujer se incorpora masivamente al mercado laboral y eso presiona hacia el cambio las relaciones familiares y de g\u00e9nero. La familia, en t\u00e9rminos de Giddens, es cada vez m\u00e1s un hecho sometido a la reflexividad de las personas y cada vez menos el resultado de una tradici\u00f3n.<\/li>\n<li>La juventud y la vejez se alargan y se consolidan como etapas plenas de la vida y las visiones adultocr\u00e1ticas del mundo entran en crisis. Aparecen nuevas necesidades de corte generacional y nuevos conflictos entre generaciones.<\/li>\n<li>Los valores culturales experimentan, tambi\u00e9n, profundos cambios. En t\u00e9rminos de Inglehart, avanzamos hacia una sociedad postmaterialista donde valores como la sostenibilidad, la igualdad entre g\u00e9neros, la convivencia comunitaria, la interculturalidad, la solidaridad con los pa\u00edses del Tercer Mundo, el derecho a participar&#8230; van tomando fuerza y empiezan a proyectarse intensamente sobre las agendas p\u00fablicas.<\/li>\n<li>Movimientos migratorios masivos desde el sur hacia el norte del planeta conllevan la emergencia de un escenario social mucho m\u00e1s diverso culturalmente, m\u00e1s fragmentado, potencialmente enriquecedor, pero tambi\u00e9n conflictivo.<\/li>\n<li>Finalmente, el Estado va perdiendo su monopolio regulativo y simb\u00f3lico tradicional. Tal como lo han planteado algunos autores: el Estado pierde poder hacia arriba (la globalizaci\u00f3n, la integraci\u00f3n europea&#8230;); hacia abajo (las regiones, las ciudades&#8230;) y hacia los lados (nuevas agencias con poder de regulaci\u00f3n). No s\u00f3lo pierde poder pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n su monopolio como referente de identidad de la ciudadan\u00eda. Cada vez m\u00e1s, las identidades pol\u00edticas y culturales toman un car\u00e1cter multinivel: se refuerzan las identidades locales, regionales y comunitarias, as\u00ed como las identidades supraestatales y globales.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Algunos autores se han referido a este proceso de cambio estructural como el paso de la sociedad industrial a la sociedad posindustrial. En t\u00e9rminos generales, creemos que todos estos procesos de cambio nos sit\u00faan, cada vez m\u00e1s, en un escenario de gran complejidad, de fuertes incertidumbres. Y creemos que esa es la principal fuerza motriz de la reestructuraci\u00f3n de los estados del bienestar.<\/p>\n<p>Por lo tanto, situados en este nuevo escenario, hay que pensar hacia d\u00f3nde queremos ir. Hay distintas soluciones posibles, tal y como lo plantea Joan Subirats:<\/p>\n<ol>\n<li>La soluci\u00f3n autoritaria: frente a la complejidad, frente a las incertidumbres, podemos optar por reforzar la capacidad de los ejecutivos de tomar decisiones, de controlar los procesos de transformaci\u00f3n social desde la autoridad. Fujimori, Perot, Berlusconi, Aznar&#8230; son buenos ejemplos de un nuevo estilo de pol\u00edtica cargado de \u2018sentido com\u00fan\u2019, que trata de legitimarse por su capacidad de resolver problemas de forma expeditiva y eficiente a costa de dar oportunidades a una participaci\u00f3n plural.<\/li>\n<li>La soluci\u00f3n mercantilizadora: si el Estado no es capaz de responder a este nuevo escenario de complejidad, cedamos nuevos espacios al mercado, a la libre competencia&#8230; Por ejemplo, en el \u00e1mbito escolar, si las escuelas no son capaces de satisfacer las expectativas que la ciudadan\u00eda deposita en ellas, mercantilicemos el sector: promovamos la competencia entre ellas para as\u00ed mejorar su rendimiento y su capacidad de atender a las preferencias de la ciudadan\u00eda. Demos mayor autonom\u00eda de gesti\u00f3n a las agencias que prestan servicios p\u00fablicos e impregn\u00e9moslas de criterios de gesti\u00f3n empresarial.<\/li>\n<li>La soluci\u00f3n democr\u00e1tica radical: si las complejidades y las incertidumbres son mayores, promovamos nuevos espacios de deliberaci\u00f3n entre todos aquellos que tenemos responsabilidades sobre lo colectivo, generemos espacios que promuevan el aprendizaje colectivo, desde el intercambio, desde el debate, desde el conflicto creativo&#8230;<\/li>\n<\/ol>\n<p>Nos situamos, claramente, en esta tercera perspectiva, porque los valores que subyacen en ella nos permitir\u00e1n profundizar en los conceptos de la democracia y del bienestar social. As\u00ed, entendemos que los retos que hoy debe abordar el Estado del bienestar pasan tanto por un replanteamiento en profundidad de sus contenidos sustantivos, como por un replanteamiento de las formas de gobernar. No se trata s\u00f3lo de qu\u00e9 hacer, sino tambi\u00e9n del c\u00f3mo hacerlo. En el terreno de qu\u00e9 hacer, habr\u00e1 que repensar la agenda del bienestar: regular la flexibilidad laboral, promover las capacidades de inserci\u00f3n laboral de las personas, ampliar las prestaciones sociales hacia nuevos servicios sociales de proximidad, capaces de atender a las nuevas necesidades&#8230; En el terreno del c\u00f3mo hacerlo: reforzar los espacios de proximidad, mejorar las din\u00e1micas de intercambio entre niveles de gobierno, promover la transversalidad, generar espacios de cooperaci\u00f3n entre el sector p\u00fabico y privado y, sobretodo, fortalecer la participaci\u00f3n ciudadana, en todas sus m\u00faltiples formas posibles, sin caer en la tentaci\u00f3n de reducirla a aquellos agentes que hasta ahora a\u00fan creen tener el monopolio representativo de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #888800;\">c. \u00bfUn nuevo concepto de ciudadan\u00eda?<br \/>\n<\/span><\/h3>\n<p>Para terminar con este cap\u00edtulo, nos preguntaremos si debemos dar un nuevo salto cualitativo en el concepto de la ciudadan\u00eda que Marshall dio por culminada con la ciudadan\u00eda social. Creemos que s\u00ed. Como m\u00ednimo, en una triple direcci\u00f3n:<\/p>\n<ol>\n<li>En primer lugar, en un escenario de complejidades e incertidumbres, el ciudadano no puede seguir siendo considerado un objeto pasivo de las pol\u00edticas sociales, sino m\u00e1s bien un sujeto activo con m\u00faltiples ideas y recursos a aportar en las tareas de gobierno.<\/li>\n<li>En segundo lugar, en este nuevo escenario ya no podemos seguir pensando en grandes agregados sociales con necesidades homog\u00e9neas. Debemos reconocer y respetar la diversidad social, no en un sentido tolerante, sino creando activamente espacios donde esa diversidad se manifieste en toda su conflictividad, porque es en esos espacios de diversidad conflictiva donde mejoraremos nuestra capacidad para entender cu\u00e1les son los problemas y encontrar soluciones a ellos.<\/li>\n<li>Finalmente, y como punto culminante de todo lo anterior, tenemos que afrontar un nuevo reto para con la ciudadan\u00eda: promover su capacidad personal para convertirse en sujeto activo de los procesos de transformaci\u00f3n social.<\/li>\n<\/ol>\n<p>A la reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo y por qu\u00e9 promover ese nuevo concepto de la ciudadan\u00eda diversa y activa dedicaremos las pr\u00f3ximas p\u00e1ginas.<\/p>\n<h2><strong><span style=\"color: #888800;\">II. Educaci\u00f3n y ciudadan\u00eda<br \/>\n<\/span><\/strong><\/h2>\n<p>Tal como hemos visto, la realidad del siglo XXI se presenta cada vez m\u00e1s incierta, din\u00e1mica y compleja, mientras que las pol\u00edticas sociales siguen atendiendo a premisas asociadas a la \u201csociedad industrial\u201d. Tambi\u00e9n se ha comentado c\u00f3mo la variable econ\u00f3mica no es suficientemente explicativa para poder comprender los profundos cambios que est\u00e1n sucediendo en las estructuras institucionales, sociales, familiares, culturales, migratorias, etc. Y tambi\u00e9n hemos planteado la necesidad de redefinir el papel de la ciudadan\u00eda, como sujeto activo de esta construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>La promoci\u00f3n de ese ser humano activo, corresponsable, integrado&#8230; desde la autonom\u00eda personal, el respeto y la confianza hac\u00eda s\u00ed mismo y hacia \u201clos dem\u00e1s\u201d, deber\u00eda constituir el eje central donde se articulen y sostengan las intenciones y voluntades de las pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas sociales son eficaces, si los tres actores implicados (t\u00e9cnicos, pol\u00edticos y ciudadanos) interact\u00faan sobre la base del respeto mutuo, desde los roles y la responsabilidad de cada uno. En el n\u00facleo de este tipo de relaci\u00f3n est\u00e1 el desarrollo de actitudes y valores, como la autonom\u00eda y el reconocimiento, de las distintas partes implicadas en cualquier proceso social concreto. Esto es muy f\u00e1cil de decir, pero no es tan sencillo de practicar a no ser que exista una voluntad real y consciente de cambio.<\/p>\n<p><img class=\"aligncenter\" style=\"width: 431px; height: 277px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/1837.jpg\" alt=\"\" align=\"baseline\" border=\"1\" hspace=\"50\" \/><\/p>\n<h3><span style=\"color: #888800;\">a. Por un enfoque educativo de las pol\u00edticas sociales<br \/>\n<\/span><\/h3>\n<p>Desde nuestro punto de vista uno de los aspectos esenciales a resolver, a TransFormar, es el desarrollo innovador de pol\u00edticas sociales. Pol\u00edticas que centren sus estrategias y sus pr\u00e1cticas en una relaci\u00f3n educativa que promueva el desarrollo del ser humano y su autonom\u00eda; frente al asistencialismo caritativo, que asiste a los \u201cdespose\u00eddos\u201d.<\/p>\n<p>C\u00f3mo pasar desde la pr\u00e1ctica de una concepci\u00f3n del ser humano como objeto destinatario de la \u201cpiedad estatal\u201d, a una concepci\u00f3n que desde el respeto y la confianza, promueva la autonom\u00eda personal y el papel activo del sujeto en su construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es necesario innovar y desarrollar pol\u00edticas sociales con un enfoque relacional y educativo con la ciudadan\u00eda (como estrategia socializadora), con la finalidad de promover y facilitar valores y actitudes ciudadanas que movilicen ese potencial en cada ser concreto, favoreciendo su autonom\u00eda, su desarrollo creativo y su singularidad dentro de su comunidad.<\/p>\n<p>Este enfoque educativo necesita incluir a las personas, de forma activa, en su desarrollo personal y comunitario, promoviendo su capacidad de cambio que, a su vez, se retroalimenta con la promoci\u00f3n de una actitud activa y participativa.<\/p>\n<p>Valores como la autonom\u00eda, la responsabilidad, y el respeto y reconocimiento del otro son pilares de este desarrollo, que est\u00e1n en la base de cualquier proceso comunitario de cambio de una comunidad.<\/p>\n<ul>\n<li>Autonom\u00eda: entendida como la capacidad de la persona para pensar y actuar libremente, de forma consciente y voluntaria, enfrentando sus objetivos y comunic\u00e1ndolos a los otros, asumiendo las consecuencias de sus actuaciones. La autonom\u00eda es una caracter\u00edstica din\u00e1mica, que cambia de grado (puede aumentar o disminuir) en diferentes momentos y por diferentes motivos en la vida de una persona. Favorece la creencia en uno mismo, da seguridad y confianza en la propia capacidad de cambio.<\/li>\n<li>Respeto y reconocimiento: valor necesario en la comunicaci\u00f3n y la construcci\u00f3n conjunta. El respeto hacia el otro como sujeto con capacidad propositiva\/constructiva. En muchas ocasiones el reconocimiento nos acerca a la comprensi\u00f3n que, por otro lado, no debe confundirse con el estar de acuerdo o el compartir opiniones o formas de hacer.<\/li>\n<li>Responsabilidad: para ser ejercida hay que ser consciente de que se tiene. En muchas ocasiones, en general, somos m\u00e1s conscientes de la responsabilidad del otro y menos de la nuestra. Esto tiene que ver con que la responsabilidad del otro conlleva externalizar el problema y atribuir culpabilidades (cultura de la queja), mientras que la responsabilidad de uno necesita de la identificaci\u00f3n de la propia capacidad de cambio y a la vez de la humildad necesaria para aceptar el error que pueda devengar su ejercicio.<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"left\">Estos valores tienen una naturaleza relacional, se construyen y desarrollan con la interacci\u00f3n con \u201cel otro\u201d y es, por tanto, muy necesario que dicha interacci\u00f3n se d\u00e9 desde el respeto, la escucha activa y el reconocimiento.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p><span style=\"color: #888800;\">El sujeto va configurando su subjetividad sobre la base de aquello que necesita para individualizar su expresi\u00f3n y alcanzar sus objetivos. El medio no participativo -sustitutivo de la responsabilidad individual- no estimula el desarrollo de la personalidad, sino que lo bloquea e induce pasividad, conformismo, reproducci\u00f3n e inseguridad. La creaci\u00f3n de una atm\u00f3sfera social participativa, pasa por la formaci\u00f3n de ambientes institucionales tambi\u00e9n participativos en la familia, en las escuela, el centro laboral y todo tipo de organizaci\u00f3n e instituci\u00f3n de cada sociedad concreta. La creaci\u00f3n de una cultura participativa donde se respeta y estimula la comunicaci\u00f3n, es la ant\u00edtesis de la cultura de la conducta que durante tanto tiempo ha prevalecido.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Fernando Gonzalez Rey (1995) <span style=\"color: #888800;\">(2)<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p align=\"left\">En definitiva, apostamos por una educaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<div align=\"left\"><span style=\"color: #888800;\">encaminada al desarrollo de la capacidad consciente<\/span>, es decir de un conocimiento y b\u00fasqueda reflexivos de las cosas y fen\u00f3menos que nos suceden en la vida cotidiana, darnos cuenta de\u2026, tener conciencia de\u2026<\/div>\n<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">enfocada al desarrollo emocional-afectivo<\/span> del ser humano, a su autoestima y a su capacidad para vivir y convivir en armon\u00eda con uno mismo y con los otros. Aprender a ser m\u00e1s felices es una tarea educativa a la que tenemos que prestar m\u00e1s atenci\u00f3n.<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">como promoci\u00f3n de la capacidad volitiva<\/span>, es decir, del desarrollo de la voluntad para hacer en lo concreto aquello que deseamos y nos proponemos conscientemente, para construir desde un punto de partida, voluntad como intenci\u00f3n sincera de cambio y que a su vez orienta la direcci\u00f3n del mismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"left\">Potenciar el papel activo del sujeto desde el proceso educativo en su autodeterminaci\u00f3n para vivir plenamente su historia personal, desde la autonom\u00eda, el respeto y la responsabilidad, a trav\u00e9s de un clima de confianza en las relaciones que se establecen, es un objetivo estrat\u00e9gico de la tarea educativa.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p><span style=\"color: #888800;\">Educar la capacidad consciente y volitiva del sujeto as\u00ed como la comunicativa, es indispensable para el desarrollo de la personalidad, que constituye un sistema facilitador de la individualizaci\u00f3n; por tanto, su desarrollo supone asumir decisiones, elaborarlas, concienciar estrategias, organizar la comunicaci\u00f3n con el otro, construir l\u00f3gicas personales en los distintos sistemas en que el sujeto participa, etc.; procesos todos susceptibles de aprendizaje, los cuales se entrenan en diferentes relaciones participativas que estimulen la independencia y la autodeterminaci\u00f3n, fomentando concepciones generales de que la vida y el conocimiento son espacios abiertos, portadores de m\u00faltiples alternativas de integraci\u00f3n y respuesta ante las cuales el sujeto tiene que asumir la responsabilidad de su camino personal.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<blockquote class=\"citados\"><p>Fernando Gonzalez Rey (1995)<\/p><\/blockquote>\n<p align=\"left\">Pasar del \u201csujeto objeto\u201d de las pol\u00edticas sociales al \u201csujeto activo\u201d protagonista en su desarrollo requiere de una profunda reflexi\u00f3n educativa.<\/p>\n<p>Por tanto, entendemos la educaci\u00f3n como <em>un proceso orientado al desarrollo pleno de la persona<\/em>, de su autoestima, de su seguridad emocional, de su capacidad reflexiva y critica, de sus motivaciones, de su capacidad para comunicarse con los otros\u2026 Estos elementos din\u00e1micos se configuran de forma permanente en las distintas actividades y relaciones que la persona va construyendo en su historia personal y es, por tanto, en los sistemas concretos de actividad y de comunicaci\u00f3n donde el ser humano se construye como sujeto activo, y \u00e9l es parte integrante de su propio proceso educativo.<\/p>\n<p>En coherencia con estas concepciones de educaci\u00f3n y personalidad debemos reflexionar sobre el poder educativo de las pol\u00edticas sociales, y la gran oportunidad que \u00e9stas nos ofrecen para promover un tipo de desarrollo de las personas acorde con un desarrollo de la comunidad hacia una mejora de la calidad de vida de un territorio.<\/p>\n<h3 align=\"left\"><span style=\"color: #888800;\">b. Proceso educativo y trabajo conjunto<br \/>\n<\/span><\/h3>\n<p align=\"left\">Si nuestra intenci\u00f3n es promover el ser humano como sujeto activo para que participe en la transformaci\u00f3n social y, a su vez, definimos la dimensi\u00f3n social como una caracter\u00edstica importante de dicha transformaci\u00f3n, es necesario dedicar una reflexi\u00f3n en torno a los valores que existen en la construcci\u00f3n de las relaciones entre sujetos activos (actores) hacia la transformaci\u00f3n social conjunta: c\u00f3mo concebimos el trabajo conjunto, y c\u00f3mo \u00e9ste nos permite trabajar los valores necesarios para la promoci\u00f3n del ser humano activo que pretendemos impulsar.<\/p>\n<p>Venimos de una cultura y de una pr\u00e1ctica relacional excluyentes, con bajos niveles de comunicaci\u00f3n y con un abordaje destructivo del conflicto. S\u00f3lo desde el desarrollo de una nueva cultura relacional inclusiva y tolerante, que sea capaz de aprovechar el conflicto para crecer y avanzar intentando promover soluciones consensuadas, donde las distintas partes ganen, es posible construir din\u00e1micas de trabajo compartido en un clima de confianza. Para ello es necesario, en primer lugar, la informaci\u00f3n y el conocimiento conjunto y compartido que permitan tener ideas precisas sobre las diversas necesidades de cada colectivo, a trav\u00e9s de procesos de investigaci\u00f3n participativa continuada. En segundo lugar, la colaboraci\u00f3n conjunta en el dise\u00f1o de objetivos y programas, donde es necesario saber utilizar los conocimientos t\u00e9cnicos, pero tambi\u00e9n la experiencia de la gente y su implicaci\u00f3n. En tercer lugar, el seguimiento y la evaluaci\u00f3n de los objetivos y programas acordados.<\/p>\n<p>Conseguir trabajar conjuntamente implica reconocer los intereses y necesidades de los distintos actores, sin olvidar que cada actor tiene un rol en el proceso y que todos tienen su nivel de responsabilidad. Este reconocimiento implica, a su vez, legitimaci\u00f3n. Legitimar las necesidades del otro nos lleva a comprenderlo y poder ver la realidad desde otra visi\u00f3n distinta a la nuestra. Para ello es necesario superar las posiciones, determinadas por el tipo de relaci\u00f3n preexistente entre actores. Dicha relaci\u00f3n puede ser fruto o resultado de la historia, del h\u00e1bito, del concepto de poder ligado a la jerarqu\u00eda; en definitiva, del modelo y\/o cultura relacional excluyente, dominada por la ley del m\u00e1s fuerte, o del m\u00e1s sabio, o del m\u00e1s importante, o el m\u00e1s poderoso, etc.<\/p>\n<p align=\"left\">\u00a0<\/p>\n<h6 align=\"center\"><span style=\"color: #888800;\"><strong><img class=\"aligncenter\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/1841.jpg\" alt=\"\" align=\"baseline\" border=\"1\" hspace=\"50\" \/>(Esquema extra\u00eddo de la mediaci\u00f3n de conflictos)<\/strong><\/span><\/h6>\n<p>Para superar las posiciones iniciales, hay que tener en cuenta tambi\u00e9n las emociones y los afectos, ambos muy ligados a las percepciones subjetivas. Por lo tanto las subjetividades -c\u00f3mo uno se ve a s\u00ed mismo y c\u00f3mo cada uno cree ser percibido por el otro- conforman la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al impulsar y desarrollar el trabajo conjunto suelen aflorar distintas cuestiones que conviene tener presentes y trabajar:<\/p>\n<p>1. <strong><span style=\"color: #888800;\">Conflicto<\/span><\/strong>: como oportunidad de cambio. Es un indicador de que algo no anda bien, normalmente ese algo tiene mucho que ver con la relaci\u00f3n entre los actores inmersos en el conflicto. La relaci\u00f3n es un proceso din\u00e1mico, co-construido por sus participantes quienes, por tanto, tienen la responsabilidad y la capacidad para transformarla y moldearla hacia el beneficio de todos. Bajo este concepto de conflicto, \u00e9ste es necesario en la relaci\u00f3n y el trabajo conjunto, como instrumento de trabajo hacia la efectividad.<\/p>\n<p>2. <strong><span style=\"color: #888800;\">Co-construcci\u00f3n<\/span><\/strong>: construir entre varios significa sumar aportaciones, pero a su vez requiere grandes dosis de capacidad inclusiva, respeto y capacidad de escuchar. La co-construcci\u00f3n, tal como nosotros la entendemos, requiere las aportaciones de todos los participantes, por lo que es necesario saber respetar la participaci\u00f3n de cada uno. Para ello ayuda reconocer el origen de cada aportaci\u00f3n, el rol del participante y la importancia de todos los saberes o conocimientos: t\u00e9cnicos, vivenciales, de gesti\u00f3n, organizativos, etc.<\/p>\n<p>3. <strong><span style=\"color: #888800;\">Combinaci\u00f3n<\/span><\/strong> entre identidad colectiva e identidad individual, entendidas como:<\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Identidad colectiva<\/span>: para cualquier intervenci\u00f3n social es un reto promover la identidad colectiva, puesto que actualmente vivimos un momento en el que al ser humano se le a\u00f1ade un momento social muy individualista a su naturaleza ego\u00edsta. Esto supone una gran contradicci\u00f3n con el objetivo de la intervenci\u00f3n social de cualquier metodolog\u00eda. Nosotros creemos que el reto est\u00e1 en la compaginaci\u00f3n de ambas identidades, la individual y la colectiva. Muchos han sido los movimientos que intentan subyugar la una a la otra, nosotros creemos que la cuesti\u00f3n est\u00e1 en saber hacerlas compatibles. Ambas son necesarias en cualquier proceso de transformaci\u00f3n social<\/li>\n<li><span style=\"color: #888800;\">Identidad individual<\/span>: concepci\u00f3n de uno mismo. En ella tienen cabida los sentimientos personales acerca de c\u00f3mo se quiere ser, qu\u00e9 se desea hacer, hacia d\u00f3nde se desea andar, etc. Percepciones acerca de c\u00f3mo le ven a uno y c\u00f3mo le gustar\u00eda que le vieran, son una referencia en la construcci\u00f3n de dicha identidad individual, y en esta construcci\u00f3n aparecen muchas contradicciones que tienen mucho que ver con el contexto y realidad en que se viva y, por tanto, con la percepci\u00f3n de identidad colectiva que uno pueda desarrollar.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En definitiva, y para concluir, el trabajo conjunto permite obtener resultados compartidos y por lo tanto duraderos, a la vez que en s\u00ed mismo constituye una forma de impulsar el sujeto activo, potenciar la autonom\u00eda y el reconocimiento del otro.<\/p>\n<p><img class=\"aligncenter\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/img_res_1al18\/1840.jpg\" alt=\"\" align=\"baseline\" border=\"1\" hspace=\"0\" \/><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1119],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/6\/marco-teorico\/politicas-sociales-educacion-y-ciudadania\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pol\u00edticas sociales, educaci\u00f3n y ciudadan\u00eda - RES. 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