{"id":9347,"date":"2020-03-20T00:00:00","date_gmt":"2020-03-19T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/la-adolescencia-una-mirada-en-positivo\/"},"modified":"2021-02-21T20:32:45","modified_gmt":"2021-02-21T19:32:45","slug":"la-adolescencia-una-mirada-en-positivo","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/30\/el-tema-revisiones\/la-adolescencia-una-mirada-en-positivo","title":{"rendered":"La adolescencia: una mirada en positivo"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La adolescencia es un problema. Basta con pasarse por cualquier librer\u00eda especializada para darse cuenta. Los t\u00edtulos suelen alertarnos de los peligros de la etapa. Acostumbran a ser del estilo \u201cPeligro, un adolescente en casa\u201d, \u201cPadres en apuros\u201d, \u201cGu\u00eda para padres desesperados\u201d, etc. Salvo contadas excepciones, la cosa va por aqu\u00ed. Y es que es un buen chivo expiatorio para la sociedad, no el \u00fanico, pero s\u00ed uno muy bueno. Si vemos un grupo de chavales en el espacio p\u00fablico nos ponemos tensos, porque algo estar\u00e1 haciendo o van a hacer. Son impulsivos, descontrolados, tienen las hormonas fuera de s\u00ed, est\u00e1n todo el d\u00eda en el m\u00f3vil, etc.<\/p>\n<p>Un buen ejercicio para darnos cuenta de hasta qu\u00e9 punto es desacertada nuestra visi\u00f3n sobre el tema es extrapolar este estilo a otras realidades. \u00bfSe imaginan bibliograf\u00eda hablando as\u00ed sobre los octogenarios? \u201cPeligro, un padre octogenario en casa\u201d, \u201cLa insoportable lentitud de los octogenarios\u201d, \u201cManual para hij@s de personas mayores\u201d Como t\u00edtulos, pueden ser divertidos. Reconozco que algunos son ingeniosos. Como propuesta para acercarse a una realidad no me lo parece tanto.<\/p>\n<p>Como educadoras acostumbramos a usar una terminolog\u00eda que va en esta l\u00ednea: adolescentes en riesgo, impulsivos, consumidores, de fracaso escolar, agresivos,\u2026<\/p>\n<p>Hacen falta propuestas en positivo, desde el conocimiento t\u00e9cnico y sin faltar a la verdad de la realidad, pero <em>desde una mirada educativa en positivo, que creo que es la \u00fanica manera educativa de mirar.<\/em><\/p>\n<p>Hace mucho que conocemos el Efecto Pigmalion y, sin embargo, hace falta que nos lo recordemos a menudo: la mirada del adulto tiene un impacto en el rendimiento escolar de la ni\u00f1a y del ni\u00f1o. Eso ven\u00eda a decir. Si lo hacemos con confianza, con fe, si creemos en la chica, en el chico, le ir\u00e1 mejor en la vida. En la mirada nos jugamos nuestro trabajo educativo. Y \u00e9sta tiene mucho de conocimiento t\u00e9cnico y de decisi\u00f3n personal. Nuestra manera de ver la realidad est\u00e1 condicionada por nuestras creencias y, claro, si creemos que la adolescencia es una etapa que hay que pasar, problem\u00e1tica, de transici\u00f3n, etc. as\u00ed ser\u00e1 nuestra manera de acercarnos a ell@s.<\/p>\n<p>Necesitamos nuevas creencias. Creencias posibilitadoras, que nos permitan ver para educar, para acompa\u00f1ar. Proponemos algunas.<\/p>\n<h2><strong>Le debemos la vida a la adolescencia<\/strong><\/h2>\n<p>Como etapa evolutiva, es el momento en el que <em>el ser humano marcha de casa,<\/em> de la tribu, de lo conocido. Eso nos permiti\u00f3, como especie, mejorar nuestra gen\u00e9tica. Es la etapa en la que aparece la posibilidad de reproducirnos. Relacionarnos dentro de la misma tribu, la endogamia, produce fallos gen\u00e9ticos. Marchar y relacionarnos fuera de nuestra tribu era clave para sobrevivir como especie. Ello tambi\u00e9n nos permiti\u00f3 colonizar nuevos lugares, adaptarnos a nuevas orograf\u00edas, climas, contextos, fortaleciendo la especie. Sin adolescencia al igual no estar\u00edamos aqu\u00ed, o estar\u00edamos de una manera m\u00e1s pobre, m\u00e1s precaria, menos capaz (Siegel, 2014)<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cAl distanciar-nos de los adultos y frecuentar m\u00e1s a los que son como nosotros durante la adolescencia, podemos encontrar formas nuevas de movernos en el mundo y crear nuevas estrategias para vivir. Ante la realidad \u201cad\u00e1ptate o muere\u201d de la evoluci\u00f3n, <strong>los adolescentes son nuestra fuerza de adaptaci\u00f3n<\/strong>\u201d (Siegel, 2014:43)<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mt-0 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/motor.jpg\" alt=\"\" width=\"333\" height=\"439\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: left;\"><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.pinterest.fr\/pin\/456411743489625343\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pinterest<\/a>\u00a0<\/small><\/h6>\n<p style=\"text-align: left;\">Vista as\u00ed, la adolescencia cobra otro sentido. Le debemos la vida. Es valiosa, nos ha permitido llegar a donde estamos. Aporta sentido a nuestra existencia. No es una \u00e9poca que hay que pasar para ser adultos.<\/p>\n<h2><strong>Es una etapa con sentido propio<\/strong>.<\/h2>\n<p>Al igual que lo es la infancia. No decimos de la infancia que sea una fase que hay que pasar. Hoy sabemos que es fundamental en la construcci\u00f3n de nuestra personalidad y en la creaci\u00f3n de un apego seguro, especialmente los primeros a\u00f1os de vida. Lo mismo sucede con la adolescencia, es una etapa fundamental, con entidad propia, que nos permite explorar, experimentar y ganar en autonom\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurre en el cerebro de las chicas y los chicos para impulsar esta marcha? Libera dopamina en grandes cantidades. La dopamina nos pone a la b\u00fasqueda de experiencias gratificantes y es la que permite que superemos los miedos para marchar de casa. Cantidades ingentes de dopamina en nuestro cerebro tiene consecuencias (Siegel, 2014):<\/p>\n<ul>\n<li>Nos vuelve m\u00e1s impulsivos<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a>. Nos predispone a tomar decisiones de manera m\u00e1s r\u00e1pida, con poca reflexi\u00f3n. Lo que importa es ponernos en acci\u00f3n, a la b\u00fasqueda de esas experiencias gratificantes. Y gracias a esa impulsividad sobrevivimos. Imagina a un grupo de adolescentes hace dos millones de a\u00f1os en la sabana africana, planeando ir solos m\u00e1s all\u00e1 de la monta\u00f1a, cosa que desde peque\u00f1o les han dicho que est\u00e1 prohibido, que es muy peligroso, que hay leones, hienas, otras tribus, etc. La conversaci\u00f3n podr\u00eda ser as\u00ed:\n<ul>\n<li>\u00a1Vayamos m\u00e1s all\u00e1 de la monta\u00f1a!<\/li>\n<li>\u00a1Uy no! Siempre nos han dicho que es peligroso.<\/li>\n<li>(La mayor\u00eda) \u00a1No seas miedica!, \u00bftodav\u00eda te crees lo que te cuentan tus padres?, \u00a1no vengas si no quieres!,\u2026<\/li>\n<li>(Sigue la mayor\u00eda) \u00a1S\u00ed, vamos!<\/li>\n<li>Pero si marchamos de d\u00eda, nos van a ver.<\/li>\n<li>Cierto, vayamos de noche.<\/li>\n<li>\u00a1S\u00ed vayamos de noche!, \u00a1vamos con antorchas!<\/li>\n<li>No, con antorchas no, que entonces s\u00ed que nos ver\u00e1n.<\/li>\n<li>S\u00ed, es verdad, mejor sin antorchas.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a1Se van de noche y sin fuego! Cuando m\u00e1s peligros hay. Atraviesan la monta\u00f1a, unos contin\u00faan el viaje, otros vuelven al d\u00eda siguiente y cuentan lo que les ha ocurrido. Si hubieran hecho una lista con pros y contras y las hubieran dejado reposar unos d\u00edas, no hubieran ido a ning\u00fan lado y, por ende, como especie, nosotros tampoco. Las y los adolescentes tienen mayor predisposici\u00f3n a la impulsividad, es una caracter\u00edstica de la adolescencia que nos ha salvado la vida. Vista as\u00ed deja de ser una tara, es una virtud.<\/p>\n<p>Los solemos definir como impulsivos y lo hacemos con una connotaci\u00f3n negativa. Es cierto, que nos incomoda como adultos tanta impulsividad, pero al igual que nos molesta el llanto de un beb\u00e9 y ahora sabemos que es su manera de comunicar, que hay que prestar atenci\u00f3n, que no lo hacen por hacernos pasar un mal rato, por muy molesto que pueda llegar a ser.<\/p>\n<p>En este sentido, hablar de adolescentes impulsivos puede ser redundante, al igual que es lo hablar de beb\u00e9s que lloran o de ni\u00f1as y ni\u00f1os que les gusta tocar y experimentar con texturas, sonidos y colores. Son caracter\u00edsticas propias de cada etapa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/cer.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><small>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.pinterest.fr\/pin\/456411743489270281\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pinterest<\/a>\u00a0<\/small><\/h6>\n<ul>\n<li>La dopamina nos lleva a poner el foco en lo positivo. Si una acci\u00f3n tiene el 90% de probabilidades de salir mal y s\u00f3lo el 10% de salir bien, el cerebro adolescente le da m\u00e1s valor a ese 10%. Ve y conoce el otro 90%, pero da m\u00e1s valor a las posibilidades de \u00e9xito. Si no fuera as\u00ed, no te vas a atravesar la monta\u00f1a de noche y sin fuego. Es el famoso \u201ca m\u00ed no me va a pasar\u201d. No se trata de necedad, ni de tozudez, tampoco de desconocimiento de lo que pueda ocurrir, que es lo que solemos pensar y por ello los atiborramos a informaci\u00f3n sobre todos los peligros posibles. \u00bfQu\u00e9 hace el cerebro adolescente con toda esa retah\u00edla de informaci\u00f3n? La lee y la env\u00eda a la papelera de reciclaje, porque \u201ca m\u00ed no me va a pasar\u201d. Gracias a eso marcha de casa, porque cree que le va a ir bien, que superar\u00e1 los peligros. Es la manera de superar los miedos que nos han transmitido en la infancia y que tan necesarios han sido para nuestra supervivencia siendo ni\u00f1as y ni\u00f1os y, que, sin embargo, ahora pueden llegar a ser limitantes llegados a la adolescencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es cierto que a d\u00eda de hoy no se van de casa con trece, catorce o quince a\u00f1os. Nuestra organizaci\u00f3n social es otra y las chicas y chicos no marchan de casa, no en ese sentido, pero s\u00ed que lo hacen de alguna manera:<\/p>\n<ul>\n<li>priorizan el grupo de amig@s sobre la familia,<\/li>\n<li>cuestionan parte de la autoridad adulta y lo aprendido hasta entonces,<\/li>\n<li>exploran nuevos territorios sin el acompa\u00f1amiento adulto,<\/li>\n<li>colonizan la noche: se van a dormir m\u00e1s tarde durante los d\u00edas lectivos, salen los fines de semana.<\/li>\n<li>razonan con criterios propios y no les basta con los que han \u201cheredado\u201d de la infancia.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>Las adolescentes quieren un mundo mejor y se ponen a ello<\/strong><\/h2>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cCraig Kielburger con tan s\u00f3lo <strong>doce a\u00f1os<\/strong> inici\u00f3 una serie de acciones contra el trabajo infantil y termin\u00f3 fundando su propia ONG. Todo empez\u00f3 cuando Craig estaba ojeando un peri\u00f3dico en busca de c\u00f3mics para leer y se top\u00f3 con la historia de un ni\u00f1o pakistan\u00ed que de peque\u00f1o fue vendido como esclavo y acababa de morir asesinado por defender los derechos de los ni\u00f1os. Ten\u00eda la misma edad que Craig. Este, impactado, reuni\u00f3 a once compa\u00f1eros de clase para luchar contra el trabajo infantil. La organizaci\u00f3n Free The Children hab\u00eda nacido. A d\u00eda de hoy, esta ONG involucra a m\u00e1s de dos millones de personas y ha actuado en cuarenta y cinco pa\u00edses\u201d (Marina, 2017:32-33)<\/p><\/blockquote>\n<p>Es en este momento que aparece el deseo de implicarse en el mundo y hacerlo de manera intensa, personal, poniendo en juego los niveles de autonom\u00eda que se van adquiriendo. Eso que voy ganando para m\u00ed, lo quiero poner al servicio de los otros, para un mundo m\u00e1s justo.<\/p>\n<p><em>La implicaci\u00f3n social es una caracter\u00edstica de la adolescencia<\/em>. Luchan por ganar autonom\u00eda y no siempre o no exclusivamente es en beneficio propio, sino que tambi\u00e9n aparece el deseo de poner esa autonom\u00eda al servicio de una sociedad mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/fuenr.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.pinterest.fr\/pin\/344455071502559983\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pinterest<\/a><\/h6>\n<p>Tenemos los casos recientes y de resonancia mundial de Greta Thunberg o el de Craig Kielburger, pero no hace falta ir tan lejos, si miramos un poco a nuestras propias adolescencias, encontraremos la primera piedra de nuestro proyecto de ser educadoras. Fue entonces que so\u00f1amos con una sociedad m\u00e1s equitativa y que pensamos estudiar \u201calgo social\u201d como manera de contribuir a ello.<\/p>\n<p>Te propongo un viaje en el tiempo. Cierra los ojos y vuela con tu imaginaci\u00f3n y tu memoria a los recuerdos de tu adolescencia. Qu\u00e9 te gustaba, con quien sal\u00edas, qu\u00e9 hac\u00edas los domingos, qu\u00e9 m\u00fasica escuchabas, c\u00f3mo vest\u00edas, c\u00f3mo era tu calle, qu\u00e9 pasaba en tu barrio, qu\u00e9 te emocionaba, \u2026 en ese viaje es probable que re-descubras esos deseos de implicarte y cambiar el mundo. Visto desde quien eres hoy te pueden parecer un tanto rid\u00edculos o ingenuos. Esa es la mirada adulta que tiende a quitar valor a lo que les ocurre a los adolescentes, una mirada <em>adultescente<\/em>, a veces carente de pasi\u00f3n, con un exceso de sobriedad y pragmatismo. Pero si eres capaz de superar ese primer impulso de desvalorizar tu propia experiencia de aquella \u00e9poca, puede que seas capaz de conectar con tu yo adolescente. Quiz\u00e1s ello te permita conectar con los adolescentes de hoy, porque en lo que a pasi\u00f3n y deseo de un mundo mejor se refiere, no hay muchas diferencias. Desde ah\u00ed se puede mirar de manera posibilista, con confianza a la adolescencia. Porque no solo le debemos nuestra supervivencia, sino que es tambi\u00e9n <em>el motor de arranque de la implicaci\u00f3n social<\/em>.<\/p>\n<p>Suele ocurrir que por el medio se cruzan los miedos y reparos de los adultos: \u201ceso es imposible\u201d, \u201cest\u00e1 bien, pero piensa en algo m\u00e1s concreto, m\u00e1s alcanzable\u201d, \u201ccumple primero con tus obligaciones\u201d, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/car(2).jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.pinterest.fr\/pin\/456411743489270122\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pinterest\u00a0<\/a><\/h6>\n<p>Al igual, con un poco m\u00e1s de fe en sus propuestas tendr\u00edamos un mundo m\u00e1s justo, pero claro, para eso hace falta mirarlos desde un nuevo lugar, desde un sitio en el que pueden, en el que sus propuestas son v\u00e1lidas. Porque como expon\u00edamos m\u00e1s arriba, uno de los resultados de \u2018marchar de casa\u2019 es que razonan con criterios propios.<\/p>\n<p>Durante la adolescencia, el cerebro est\u00e1 inmerso en el proceso de Integraci\u00f3n que nos capacita a tomar decisiones teniendo en cuenta todos los elementos del contexto o, al menos, teniendo en cuenta un mayor n\u00famero de elementos atendiendo a la complejidad de una situaci\u00f3n dada (Siegel, 2014).<\/p>\n<p>Se pasa de ver el mundo de manera dicot\u00f3mica, caracter\u00edstica de la infancia, donde las cosas son buenas o malas, sin matices, sin grises, sin capacidad de an\u00e1lisis a un pensamiento m\u00e1s adulto, donde somos capaces de valorar la realidad atendiendo a su complejidad. En el mundo infantil las cosas se resuelven si quitamos al \u2018malo\u2019 de la pel\u00edcula, si ponemos a alguien \u2018bueno\u2019. En el mundo adolescente, esto ya no es as\u00ed. Comienzan a ser capaces de ver la realidad valorando la existencia de las estructuras, sistemas, modelos y relaciones que la componen y la envuelven. Y digo comienzan, porque este es un proceso que culmina al final de la etapa y con el que van conviviendo.<\/p>\n<p>Por otro lado, en palabras de Marina (2017:134), <em>\u201cla capacidad de razonamiento y argumentaci\u00f3n de los adolescentes es pr\u00e1cticamente igual a la de los adultos\u201d.<\/em> De hecho, nos anima a potenciarles el pensamiento cr\u00edtico<a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a>. Eso ya implica \u201cverlos\u201d con capacidades: para responder, para articular discursos, para razonar, para responsabilizarse de sus decisiones, para debatir y rebatir lo que les decimos.<\/p>\n<p>Son m\u00e1s capaces, est\u00e1n m\u00e1s preparadas y van adquiriendo mayor competencia anal\u00edtica y cr\u00edtica a cada d\u00eda que pasa.<\/p>\n<h2><strong>Ocurrentes, ingeniosas, creativos<\/strong><\/h2>\n<p>Hemos estado hablando de la adolescencia en general, pero si nos centramos en las chicas y chicos con los que solemos trabajar, podemos decir que se suelen mover en niveles de impulsividad elevados. Sin detenernos mucho en ello, ciertamente, si miramos hacia atr\u00e1s en sus vidas puede que descubramos ambientes familiares de alta conflictividad y eso tiene un impacto sobre la impulsividad.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cLos ni\u00f1os que han crecido en ambientes de alta conflictividad, el cerebro se ha adaptado f\u00edsicamente, a trav\u00e9s de las conexiones que se establecen, a sobrevivir a las amenazas y peligros habituales y lo ha tenido que hacer limitando la capacidad reflexiva y la habilidad para controlar las emociones, para favorecer precisamente la impulsividad. En este caso es m\u00e1s adaptativo, es decir, favorece m\u00e1s la supervivencia ser impulsivo y dejar que las emociones campen mucho m\u00e1s libremente, que no controlarlas de manera reflexiva, a pesar de que nos lleven a la agresividad y el miedo\u201d (Bueno, 2017:53)<\/p><\/blockquote>\n<p>Esa misma impulsividad tiene su vertiente positiva, la rapidez para las ocurrencias. Son r\u00e1pidos para hacer bromas, para encontrar el lado humor\u00edstico de las situaciones, para darle la vuelta a una situaci\u00f3n cotidiana. Es la impulsividad puesta a su favor.<\/p>\n<p><em>El uso del humor como un sello de la adolescencia<\/em>, como una capacidad para sacarle punta a todo, como una estrategia para continuar sin prestar mucha atenci\u00f3n al dolor del presente o del pasado.<\/p>\n<p>Podemos ver esa capacidad para re\u00edr, en ocasiones para re\u00edrse de nosotros, como una habilidad adolescente para afrontar la vida.<\/p>\n<p>Usan el humor como una estrategia para convivir con el dolor. Algunos recurren a la agresividad, est\u00e1n enfadados con el mundo y tienen razones de peso para ello, pero la gran mayor\u00eda recurren a la broma, al chiste, a la risa constante. En realidad, siguen jugando, algo que es probable que en la infancia se les haya negado. Y el juego es probablemente su estrategia m\u00e1s adaptativa para afrontar la realidad. Pero claro, el mundo adulto quiere que se preparen para la vida, que hagan, que estudien, que\u2026 Y ah\u00ed nos perdemos, no en el objetivo, sino en la velocidad. El objetivo es loable, que se preparen porque el mundo les va a exigir, que se capaciten para poder formar parte del mundo adulto con garant\u00edas, de tal forma que esquiven la exclusi\u00f3n. El error de c\u00e1lculo est\u00e1 en nuestras prisas que tienden a ver el humor como un elemento disruptivo. Nos llega a parecer molesto, porque \u201ctodo el rato\u201d es agotador y adem\u00e1s no nos permite \u201cavanzar en nuestros objetivos\u201d. Son las mismas prisas de la escolarizaci\u00f3n que los orill\u00f3, que no mir\u00f3 lo que ocurr\u00eda emocionalmente, que no atendi\u00f3 lo que hay de vivo en cada una y cada uno. Est\u00e1 bien pararse, validar esa capacidad creativa, darle permiso al humor, relacionarse desde ah\u00ed para atender lo que est\u00e1 ocurriendo dentro y llegar as\u00ed al objetivo.<\/p>\n<p>El humor es un indicador de lo que est\u00e1 ocurriendo de puertas adentro y me parece que, en ese sentido, es una llamada de atenci\u00f3n bastante adaptativa. El miedo adulto tiende a pensar que me la van a liar o que se est\u00e1n riendo de m\u00ed, pero si somos capaces de mirar desde otro lugar, ese miedo se transforma en confianza. Al igual descubrimos chavales resilientes, capaces de superar situaciones dolorosas y en ocasiones desgarradoramente violentas, sin devolver esa violencia recibida.<\/p>\n<p>En el humor hay mucha creatividad. A nuestro cerebro le produce risa algo porque se sale de lo inesperado (Tamblyn, 2006). El pensamiento l\u00f3gico, que, en oposici\u00f3n al pensamiento lateral, es el que m\u00e1s utilizamos (y el que se nos potencia en nuestro proceso de escolarizaci\u00f3n), nos dice que en una secuencia l\u00f3gica, despu\u00e9s del elemento uno y el dos, vendr\u00e1 el tres. En cambio, cuando recurrimos al humor, el lugar del tres lo sustituimos por otro elemento inesperado o que no hace sentido y nos provoca la risa. El humor es salirse de lo establecido, de lo esperado y eso es en s\u00ed mismo la creatividad.<\/p>\n<p>Son creativas. Su capacidad para salirse de la respuesta l\u00f3gica, con las bromas, es una muestra importante. Solemos reducir la creatividad a la innovaci\u00f3n, a lo llamativo, a lo que produce un impacto en el contexto. Sin embargo, en el lenguaje hay mucha creatividad y las respuestas ocurrentes son prueba de ello.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del lenguaje y el humor, la adolescencia es una fuente de creatividad en s\u00ed misma. Somos capaces de imaginar, de so\u00f1ar, de proyectar nuevas realidades. No en vano, se dice que suelen tener p\u00e1jaros en la cabeza. Y es que los cambios que se producen en el cerebro estimulan el pensamiento creativo y les animan a explorar el mundo con nuevas perspectivas (Siegel, 2014).<\/p>\n<p>La creatividad va de la mano de la implicaci\u00f3n de la que hablamos m\u00e1s arriba. En el deseo de cambiar el mundo sue\u00f1an c\u00f3mo se puede emprender una empresa de tal calibre. En ese so\u00f1ar entra en juego el pensamiento creativo, la posibilidad de imaginar otra manera de hacer las cosas, al igual sin mucha conciencia de todo lo que ello implica y, quiz\u00e1s por ello, con m\u00e1s libertad para la aparici\u00f3n de la creatividad. Es f\u00e1cil verlo, si los comparamos con los adultos. A nosotros nos cuesta m\u00e1s validar nuestras ideas, porque siempre hay algo que dificulta ponerlas en marcha: \u201cpor el funcionamiento del equipo\u201d, \u201cporque toda la vida ha sido as\u00ed\u201d, \u201cporque hace falta un tiempo que no tenemos\u201d, etc. Nuestra experiencia, en ocasiones, pesa en exceso para sentirnos libres a la hora de imaginar sin complejos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo podemos construir aquello que podemos imaginar o que hemos imaginado antes. Por eso la adolescencia es la etapa de la implicaci\u00f3n social, porque se sue\u00f1a con mucha facilidad otros mundos, otras realidades, otras maneras de hacer y de estar.<\/p>\n<p>Ocurrentes, ingeniosas, creativos, implicadas.<\/p>\n<h2><strong>Conclusiones<\/strong><\/h2>\n<p>La adolescencia es una etapa con entidad propia, como lo es la infancia. Es el momento en que aparece el deseo de \u201cmarchar de casa\u201d y ese es su prop\u00f3sito. El cerebro adolescente trabaja para ello, para que nos atrevamos a explorar nuevos territorios, a experimentar nuevas realidades, a transgredir el l\u00edmite heredado de la infancia. En definitiva, para poder salir al mundo.<\/p>\n<p>Para poder salir al mundo, la impulsividad y el poner el peso en las ventajas de una acci\u00f3n m\u00e1s que en los riesgos, son fundamentales para dar el salto, para atrevernos. Son necesarios, por muy molestos que nos puedan parecer a los adultos. Igual de necesario que el llanto para un beb\u00e9.<\/p>\n<p>Poner el peso en lo positivo supone que los adolescentes son capaces de ver las consecuencias negativas y los riesgos de una acci\u00f3n, pero su cerebro da m\u00e1s valor a las consecuencias positivas o beneficios posibles. No est\u00e1n locos, no son inconscientes, poner el foco en las posibilidades es lo que nos permite explorar, ir m\u00e1s all\u00e1, atreverse a salir. Es en parte lo que nos ha permitido sobrevivir como especie, al predisponernos para marchar de casa.<\/p>\n<p>Ese \u201cmarchar de casa\u201d se concreta en que:<\/p>\n<ul>\n<li>priorizan el grupo de amig@s sobre la familia,<\/li>\n<li>cuestionan parte de la autoridad adulta y lo aprendido hasta entonces,<\/li>\n<li>exploran nuevos territorios sin el acompa\u00f1amiento adulto,<\/li>\n<li>colonizan la noche: se van a dormir m\u00e1s tarde durante los d\u00edas lectivos, salen los fines de semana.<\/li>\n<li>razonan con criterios propios y no les basta con los que han \u201cheredado\u201d de la infancia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Quieren salir al mundo y lo quieren hacer tambi\u00e9n para mejorarlo. Es en esta etapa que aparece la implicaci\u00f3n social y el deseo de un mundo mejor. A diferencia de la infancia, aqu\u00ed se hace ya de manera aut\u00f3noma, con criterios propios y con capacidad para la acci\u00f3n. Y ello es posible gracias a que, en este momento vital, el cerebro est\u00e1 inmerso en el proceso de Integraci\u00f3n, que los capacita para tomar decisiones teniendo en cuenta todos los elementos del contexto.<\/p>\n<p>Si hablamos de los chicos y chicas con las que solemos trabajar desde la educaci\u00f3n social, puede que descubramos chavales m\u00e1s impulsivos, motivado en parte por haber crecido en ambientes familiares de alta conflictividad. Es una impulsividad que tambi\u00e9n los vuelve m\u00e1s r\u00e1pidos a la hora de hacer bromas, de no pensarse mucho lo que se dice. Ah\u00ed surge el humor y lo hace, no solo como fruto de la impulsividad, sino tambi\u00e9n como una estrategia resiliente de muchas adolescentes para afrontar o esquivar el dolor.<\/p>\n<p>La adolescencia es una fuente de creatividad en s\u00ed misma. Es un momento de la vida donde crece la capacidad de so\u00f1ar y de imaginar nuevas realidades posibles. Y es ah\u00ed donde la creatividad y la implicaci\u00f3n social se retroalimentan.<\/p>\n<p>Nuestra manera de verlos\/as tiene un impacto importante sobre ellos\/as. Necesitamos mirar con confianza, con amor, con optimismo y para ello hacen falta creencias posibilitadoras, fundamentadas en el conocimiento t\u00e9cnico. Aqu\u00ed hemos aportado algunas:<\/p>\n<ul>\n<li>Como especie, le debemos la vida a la adolescencia: sin ella ser\u00edamos una especie m\u00e1s pobre, menos preparada o tal vez, no ser\u00edamos.<\/li>\n<li>Es una etapa fundamental que nos permite explorar, experimentar y ganar en autonom\u00eda.<\/li>\n<li>Se razona con criterios propios y no basta con lo heredado de la infancia.<\/li>\n<li>Aparece el deseo de implicarse en el mundo para que sea un lugar m\u00e1s justo: es nuestro motor de arranque de la implicaci\u00f3n social.<\/li>\n<li>Son capaces de observar la realidad reconociendo la existencia de las estructuras, sistemas, modelos y relaciones que la componen y la envuelven.<\/li>\n<li>La capacidad de razonamiento y argumentaci\u00f3n es pr\u00e1cticamente igual a la de los adultos.<\/li>\n<li>Aparece el pensamiento cr\u00edtico.<\/li>\n<li>Usan el humor como estrategia resiliente, como fruto tambi\u00e9n de reconducir la impulsividad caracter\u00edstica del momento evolutivo.<\/li>\n<li>Es una fuente de creatividad en s\u00ed misma. Los cambios que se producen en el cerebro estimulan el pensamiento creativo y los animan a explorar el mundo con nuevas perspectivas.<\/li>\n<\/ul>\n<div>\n<div id=\"ftn1\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1005,232,1045,1047,1042,344,1044,1043,1046],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/30\/el-tema-revisiones\/la-adolescencia-una-mirada-en-positivo\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La adolescencia: una mirada en positivo - RES. 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