{"id":9286,"date":"2019-03-16T00:00:00","date_gmt":"2019-03-15T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/antropoceno-tiempo-para-la-etica-ecosocial-y-la-educacion-ecociudadana\/"},"modified":"2025-09-18T09:55:31","modified_gmt":"2025-09-18T07:55:31","slug":"antropoceno-tiempo-para-la-etica-ecosocial-y-la-educacion-ecociudadana","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/28\/el-tema\/antropoceno-tiempo-para-la-etica-ecosocial-y-la-educacion-ecociudadana","title":{"rendered":"Antropoceno: tiempo para la \u00e9tica ecosocial y la educaci\u00f3n ecociudadana"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Cualquier sistema que mont\u00e9is sin nosotros \/ ser\u00e1 derribado. \/ Ya os avisamos antes \/ y nada de lo que construisteis ha perdurado.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"margin-left: 40px; text-align: right;\">Cualquier sistema, de Leonard Cohen<\/p>\n<h2>1.- INTRODUCCI\u00d3N<\/h2>\n<p>El a\u00f1o de la reuni\u00f3n m\u00e1s famosa sobre medio ambiente, la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro, 1992, fue tambi\u00e9n testigo de la <em>Advertencia de los Cient\u00edficos del Mundo a la Humanidad<\/em>. M\u00e1s de 1.700 miembros independientes del estamento cient\u00edfico, entre los que destacaban un centenar de Premios Nobel en Ciencias, redactaron un documento donde reclamaban la necesidad de poner freno a la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica y avisaban que \u201c<em>ser\u00eda necesario un gran cambio en nuestra forma de cuidar la Tierra y la vida sobre ella, si quer\u00eda evitarse una enorme miseria humana&#8230;\u201d<\/em> (UCS, 1992:21). Incluso apuntaban:<\/p>\n<p>Se requiere una nueva \u00e9tica, una nueva actitud hacia el cumplimiento de nuestra responsabilidad de cuidarnos a nosotros mismos y a la Tierra. (\u2026) Esta \u00e9tica debe motivar un gran movimiento, convencer a los l\u00edderes reacios, a los gobiernos reacios y a las personas reacias a efectuar los cambios necesarios. (UCS, 1992:1)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/globo.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6>(Imagen en <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=z9FfH0agYVw\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">YouTube<\/a>)<\/h6>\n<p>En marzo de 2009, en Ginebra, Ban Ki-Moon, secretario general de Naciones Unidas en aquel tiempo, ante 1.500 especialistas del cambio clim\u00e1tico, se\u00f1al\u00f3: \u201c<em>Tenemos el pie atorado en el acelerador y vamos hacia el abismo<\/em>\u201d (La aceleraci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico, 2009). La expresi\u00f3n tiene implicaciones multidimensionales. Por una parte, la imagen de un pie en un acelerador nos lleva al ejercicio de conducci\u00f3n de un coche, uno de los emblemas m\u00e1s s\u00f3lidos de la actual sociedad de consumo. Por otra, nos hace conscientes de que estamos inmersos en una vor\u00e1gine de la que no podemos salir, en la que estamos atorados, en la que giramos sin tener opci\u00f3n a escapar del torbellino consumista. Y, finalmente, nos coloca al borde del abismo, ante una situaci\u00f3n que nos acerca irremediablemente al colapso.<\/p>\n<p>En diciembre de 2017, en el 25\u00ba aniversario de la <em>Advertencia<\/em> de 1992, 15.364 cient\u00edficas y cient\u00edficos de 184 pa\u00edses evaluaron la respuesta humana a dicho documento, concluyendo que:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cDesde 1992, con la excepci\u00f3n de que se ha estabilizado la capa de ozono, la humanidad no solo ha fracasado en abordar los principales desaf\u00edos ambientales enunciados sino que, de forma alarmante, en la mayor\u00eda de ellos estamos mucho peor que entonces\u201d (Ripple et al., 2017:1.026).<\/p><\/blockquote>\n<p>Para este colectivo experto,<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cla humanidad debe poner en pr\u00e1ctica una forma de vida m\u00e1s sostenible ambientalmente que la actual (\u2026) Pronto ser\u00e1 demasiado tarde para cambiar el rumbo de la actual trayectoria que nos lleva al fracaso: nos estamos quedando sin tiempo\u201d (Ripple et al., 2017:1.028).<\/p><\/blockquote>\n<p>Estos testimonios revelan que el modo de vida noroccidental presente nos absorbe de forma compulsiva y nos dirige al colapso de la civilizaci\u00f3n actual. Un modelo civilizatorio sostenido por una manera de entender nuestra relaci\u00f3n con la biosfera, con otros seres vivos e, incluso, con otros seres humanos: el antropocentrismo.<\/p>\n<p>El protagonismo de esta perspectiva en la crisis global incluso ha dado nombre a una nueva era geol\u00f3gica: el Antropoceno (Crutzen y Stoermer, 2000). Un per\u00edodo caracterizado por ser el primero en que las evidencias, residuos y consecuencias de la actividad humana dejan huella en los estratos geol\u00f3gicos (Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n, 2011). El aumento de CO<sub>2<\/sub> atmosf\u00e9rico, las alteraciones en los porcentajes de is\u00f3topos radioactivos del carbono, los residuos de explosiones nucleares, etc. junto con los cambios en los usos del suelo, los residuos de la actividad industrial pesada, la acumulaci\u00f3n de micropl\u00e1sticos, etc. caracterizan los nuevos sedimentos.<\/p>\n<h2>2.- ANTROPOCENTRISMO<\/h2>\n<p>El Antropocentrismo es la nueva cosmovisi\u00f3n de la Edad Moderna. Opuesta al teocentrismo medieval precedente, reclama la superioridad absoluta de la especie <em>Homo sapiens<\/em> y su dominio sobre la naturaleza. Esto es, rechaza el car\u00e1cter moral de las relaciones entre los humanos y el resto de los seres vivos (Marcos, 2001).<\/p>\n<p>El antropocentrismo asigna valor a los elementos de la biosfera, pero lo reduce a su capacidad de respuesta a las necesidades humanas, es decir, a su valor monetario. Tan es as\u00ed, que esta perspectiva adopt\u00f3 desde sus primeros momentos un modelo econ\u00f3mico que le avalase, el capitalismo. Un sistema asentado en la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, en la representaci\u00f3n del capital como generador de riqueza y en la participaci\u00f3n social en la riqueza a trav\u00e9s del mercado. Para obtener beneficios econ\u00f3micos, se aprovechan los bienes comunes \u2014recursos naturales, seg\u00fan este enfoque\u2014. Y cuando esa actividad genera problemas ecol\u00f3gicos, l\u00e9ase desertificaci\u00f3n, sobreexplotaci\u00f3n minera o maderera, p\u00e9rdida de biodiversidad, sobrepesca, degradaci\u00f3n del suelo, contaminaci\u00f3n, cambio clim\u00e1tico\u2026 el capitalismo conf\u00eda en las soluciones tecnol\u00f3gicas, presentes o futuras.<\/p>\n<p>Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la base econ\u00f3mica, la naciente burgues\u00eda de la Modernidad requer\u00eda otro fundamento de poder, de car\u00e1cter m\u00e1s social, que justificase y legitimase su nueva manera de actuar. Se asienta as\u00ed un pacto social renovado: el heteropatriarcado moderno. Una declaraci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n de la autoridad masculina sobre el g\u00e9nero femenino y los sucesores dentro de la familia y, por extensi\u00f3n, sobre todas las mujeres en la propia sociedad. Un predominio absoluto del hombre en la esfera p\u00fablica, instituciones y gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/hombre.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>Las consecuencias de esta convenci\u00f3n se traducen en la absorci\u00f3n de la fuerza productiva y de la capacidad reproductora de la mujer, as\u00ed como la opresi\u00f3n y la violencia de g\u00e9nero, individual y colectiva.<\/p>\n<p>El capitalismo y el heteropatriarcado moderno forman acciones sin\u00e9rgicas desde sus inicios; en este sentido, Lener (1990) considera el establecimiento de la propiedad privada, del estado y del patriarcado como transformaciones econ\u00f3micas y simb\u00f3licas concurrentes que se refuerzan mutuamente. Esos preceptos conforman una nueva ideolog\u00eda pol\u00edtica, el liberalismo. Pensamiento al que, en el siglo XVII, da cuerpo el fil\u00f3sofo ingl\u00e9s Locke fundamentando \u201clos tres derechos naturales\u201d: vida, libertad y propiedad privada.<\/p>\n<p>En la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, los an\u00e1lisis m\u00e1s recientes caracterizan el antropocentrismo por:<\/p>\n<ul>\n<li>Ubicar al hombre, blanco, noroccidental, heterosexual y adulto en el centro del mundo.<\/li>\n<li>Invisibilizar tanto a la naturaleza como a la mujer en su econom\u00eda de mercado.<\/li>\n<li>Favorecer una visi\u00f3n compartimentada y atomizada de la realidad y de la vida.<\/li>\n<li>Observar el planeta como una fuente inagotable de recursos a su disposici\u00f3n.<\/li>\n<li>Despreciar los l\u00edmites f\u00edsicos y biol\u00f3gicos de la Tierra.<\/li>\n<li>Identificar progreso con crecimiento econ\u00f3mico y acumulaci\u00f3n de bienes.<\/li>\n<li>Sobrevalorar el modo de vida urbano respecto al rural.<\/li>\n<li>Pensar en presente (si se puede hacer, se hace) y no a medio o largo plazo (previsi\u00f3n de consecuencias).<\/li>\n<li>Primar el uso de la fuerza (violencia, guerras, invasiones\u2026) sobre el di\u00e1logo y la asertividad (responsabilidad, acuerdos, compromisos humanitarios\u2026) a la hora de resolver conflictos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>En 2011, la mitad de los bosques originales del planeta hab\u00eda desaparecido, m\u00e1s de 4.000 especies estaban en peligro de extinci\u00f3n, las plantaciones de palma para obtener aceite hab\u00edan reducido a 7.000 los ejemplares de orangutanes y a 50 los rinocerontes de Java, el nivel de los oc\u00e9anos hab\u00eda subido 3 mm desde 1993, los casquetes polares ten\u00edan bastante menos superficie que cuando comenzaron sus estudios en 1979, etc. (Nathan, 2013). Por su parte, el Banco Mundial (2015) afirma que 1.000 millones de personas (una de cada siete) subsisten con menos de 1,25 d\u00f3lares al d\u00eda, 2.500 millones de personas (una de cada tres) no tiene acceso a cuentas bancarias, 1.400 millones de personas no tienen posibilidad de conexi\u00f3n el\u00e9ctrica. Seg\u00fan el Programa Mundial de Alimentos (PMA, 2017), cerca de 795 millones de personas (una de cada diez) no tienen suficientes alimentos para una vida saludable y activa; la gran mayor\u00eda vive en pa\u00edses en desarrollo, donde el 13 % de la poblaci\u00f3n muestra desnutrici\u00f3n y una de cada seis criaturas \u2013unas 100 millones\u2013 tiene un peso inferior al normal. Adem\u00e1s, se suman dos datos sangrantes (PMA, 2017): a) si las mujeres agricultoras tuvieran el mismo acceso a los recursos que los hombres, el hambre en el mundo podr\u00eda reducirse hasta en 150 millones, b) el 0,7 % de la poblaci\u00f3n mundial (34 millones de personas) acumula el 45,2 % de la riqueza mundial. Todo esto cuando, Cr\u00e9dit Suisse (2015) manifiesta que el 71 % (3 386 millones de personas) solo \u201cgozan\u201d del 3 % de la riqueza mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/desforestacion.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>El papa Francisco (2015:108) nos recuerda en su enc\u00edclica <em>Laudato Si<\/em>: \u201c<em>Todo est\u00e1 \u00edntimamente relacionado (\u2026) no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental<\/em>\u201d. Una crisis que convive en un contexto de \u201cdoctrina del shock\u201d, el conjunto de procesos que durante las cuatro \u00faltimas d\u00e9cadas los grandes poderes econ\u00f3micos y agentes afines han alimentado y \u201c<em>explotado sistem\u00e1ticamente para imponer pol\u00edticas que enriquecen a una reducida \u00e9lite: suprimiendo regulaciones, recortando el gasto social y forzando a privatizaciones a gran escala del sector p\u00fablico<\/em>\u201d (Klein, 2015:21).<\/p>\n<p>La original crisis ecol\u00f3gica ha devenido en la crisis de la civilizaci\u00f3n, en un desequilibrio de los principios que fundamentan una manera de actuar y de entender nuestro \u201cser en el mundo\u201d y nuestra relaci\u00f3n con los dem\u00e1s seres, humanos y no humanos. En definitiva, el colapso es civilizatorio, la crisis es civilizatoria, una emergencia planetaria que nos aboca a un colapso ecol\u00f3gico y social inminente. Un desplome ecosocial que no resultar\u00e1 de la noche a la ma\u00f1ana. Nadie en el surtidor nos dir\u00e1: \u00abNo hay gasolina, ha llegado el colapso\u00bb. En el Antropoceno, observamos el decrecimiento progresivo de elementos y materiales de uso cotidiano y de energ\u00eda f\u00f3sil. El cambio llegar\u00e1 queramos o no.<\/p>\n<h2>3.- \u00c9TICA ECOSOCIAL<\/h2>\n<p>La crisis civilizatoria es una situaci\u00f3n de emergencia planetaria (Bybee, 1991), congruentemente, es urgente actuar. Pero, \u00bfen qu\u00e9 sentido? Las tradicionales \u00e9ticas antropoc\u00e9ntricas (utilitarismo, \u00e9tica de la Tierra, el principio de responsabilidad o las \u00e9ticas human\u00edsticas cat\u00f3licas) perpet\u00faan el antropocentrismo, causa profunda de la crisis. Por su parte, las \u00e9ticas ambientalistas (biocentrismo, ecocentrismo o \u00e9tica planetaria) ponen el foco en el valor moral de los seres vivos sin atender al origen de la crisis, ni cuestionar el modelo socio-econ\u00f3mico (Guti\u00e9rrez Bastida, 2018).<\/p>\n<p>Los efectos de la problem\u00e1tica ecosocial y la situaci\u00f3n de urgencia exigen atender a la ra\u00edz de la crisis y, por tanto a:<\/p>\n<ul>\n<li>Recuperar los valores humanistas no antropoc\u00e9ntricos. Adem\u00e1s, exige abandonar los pseudo-valores antropoc\u00e9ntricos: individualismo, acaparamiento de bienes, supremac\u00eda racial, androcentrismo, violencia, etc.<\/li>\n<li>Transformar el modelo de sociedad en uno en el que la vida perdure y los seres humanos coexistan de manera justa y solidaria.<\/li>\n<li>Reemplazar el paradigma econ\u00f3mico hegem\u00f3nico y abandonar el patriarcado.<\/li>\n<li>Crear nuevos valores (participaci\u00f3n, empoderamiento, interconexi\u00f3n\u2026) y recuperar valores perdidos (austeridad, solidaridad, trabajo en com\u00fan\u2026).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Muchas referencias importantes trabajan en este sentido. Para Morin, en una sociedad, m\u00e1s complejidad conlleva mayor diversidad, mayor autonom\u00eda, mayor libertad y mayor riesgo de dispersi\u00f3n, de tal manera que la solidaridad, la amistad y el amor se convierten en los cimientos vitales de la complejidad humana. Seg\u00fan este fil\u00f3sofo, la \u201cconciencia c\u00edvica terrenal\u201d obliga a pensar en la humanidad como un destino planetario, una conciencia com\u00fan a todas las personas, desprendida y solidaria que nos interconecta y que es parte indisociable de la biosfera (Morin, 2006). Otras referencias como puedan ser Williams (1977, 2010), Commoner (1971), Joan Kelly (1977), Del\u00e9age (1993), Gorz (2008, 2012), Bahro (1984), Maria Mies y Vandana Shiva (1997) hacen sus aportes desde la ecolog\u00eda social y la ecolog\u00eda pol\u00edtica. Y tambi\u00e9n referencias m\u00e1s cercanas como Sacrist\u00e1n (1987, 2004), Mart\u00ednez Alier (2002), Naredo (2006), Fern\u00e1ndez Buey (2004), Riechmann (2012, 2018), Amaia P\u00e9rez Orozco (2015) o Yayo Herrero (2017).<\/p>\n<h3>3.1 ECODEPENDENCIA E INTERDEPENDENCIA<\/h3>\n<p>La construcci\u00f3n de la \u00e9tica ecosocial se apoya sobre dos pilares o principios, aportados por el ecofeminismo, tan evidentes como insoslayables: el ser humano es interdependiente y ecodependiente.<\/p>\n<p>La idea del humano como ser fundamentalmente ecodependiente, nos recuerda que es vida, que es naturaleza, reafirma el valor del contexto natural para su desarrollo vital (alimento y agua, energ\u00eda, aire, minerales, cobijo y abrigo, disfrute\u2026) y evoca la noci\u00f3n de una comunidad de intereses entre seres vivos dirigida al mantenimiento de la vida. Este principio nos advierte que nuestra presencia en el planeta es de impacto cero, ya que necesitamos cubrir unos requisitos m\u00ednimos para vivir. Pero, a su vez, reconoce la vida como valor inherente en la biosfera y la necesidad de articular y ajustar nuestra ecodependencia y nuestra actividad dentro de las leyes de la biosfera y de la sostenibilidad de la trama de la vida.<\/p>\n<p>Por otra parte, el <em>Homo sapiens<\/em> es absolutamente interdependiente, precisa de los cuidados de otros seres humanos y de su comunidad para sobrevivir, especialmente en la infancia, en la enfermedad o en la senectud. Este concepto expresa las m\u00faltiples interacciones que se dan dentro de una familia, de una comunidad o entre comunidades, para poder vivir y desarrollarse. Adem\u00e1s, nos acerca a la idea de comunidad de intereses entre humanos orientada al mantenimiento de la especie.<\/p>\n<p>Los principios de interdependencia y ecodependencia son las bases donde cimentar una \u00e9tica ecosocial. A su vez, orientan la acci\u00f3n humana hacia las urgencias sociales y ecol\u00f3gicas de acuerdo con valores y juicios en torno al uso y disfrute de bienes comunes tanto no renovables (combustibles f\u00f3siles, energ\u00eda at\u00f3mica, minerales\u2026) como renovables (aire, agua, pensamiento\u2026).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"my-1 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Sostenibilidad.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" \/><\/p>\n<h3>3.2 CARACTERIZACI\u00d3N DE LA \u00c9TICA ECOSOCIAL<\/h3>\n<p>La \u00e9tica ecosocial constituye un proyecto global, de autorrealizaci\u00f3n personal y de construcci\u00f3n social, de integraci\u00f3n en el universo, que transforma nuestra relaci\u00f3n con la biosfera, con los otros seres vivos y con los de nuestra misma especie.<\/p>\n<p>La \u00e9tica ecosocial es radical (en su sentido etimol\u00f3gico), gu\u00eda hacia el origen de los problemas ecosociales y de la crisis global y propone alternativas que afectan a las causas. El tiempo de las soluciones parciales pas\u00f3. Hace tiempo que ya era hora de abordar las ra\u00edces del problema y de construir un nuevo paradigma ecosocial, una ecociudadan\u00eda, una nueva civilizaci\u00f3n. Para ello, la \u00e9tica ecosocial se construye sobre las siguientes caracter\u00edsticas propuestas a debate:<\/p>\n<ol style=\"list-style-type: lower-alpha;\">\n<li>La \u00e9tica ecosocial reconoce el valor intr\u00ednseco de todo ser vivo y sit\u00faa la trama de la vida como m\u00e1ximo valor y centro de toda reflexi\u00f3n y acci\u00f3n. Para Morin (1996), esta interconexi\u00f3n es el principio hol\u00edstico por el que las partes est\u00e1n unidas en un todo y el todo est\u00e1 en las partes. Ello exige tener en cuenta la sostenibilidad de la vida, de la trama de la vida, en las deliberaciones y toma de decisiones. Los principios de interdependencia y ecodependencia implican no solo cuidar del bienestar humano, sino tambi\u00e9n del resto de seres que, a su vez, necesitan agua sin envenenar, suelos no contaminados, aire sin poluci\u00f3n, clima adecuado o alimentos de calidad. Este principio profundamente ecol\u00f3gico y social es el punto de partida de la nueva \u00e9tica que entiende y atiende a nuestra reciprocidad con la naturaleza y con otros seres humanos. \u201c<em>El hombre no teji\u00f3 la trama de la vida: \u00e9l es simplemente uno de sus hilos<\/em>\u201d, dec\u00eda el jefe Seattle (1885).<\/li>\n<li>Reivindica que la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas, junto con el respeto a la trama de vida, tiene significado solamente en un contexto de justicia social, donde la distribuci\u00f3n de bienes y servicios se haga de forma justa, equitativa y democr\u00e1tica. Es un imperativo humanista que concierne a todas las clases sociales y a las generaciones futuras. Humanista, pero no antropocentrista, ya que se basa en la interdependencia y ecodependencia. En este sentido, es una \u00e9tica que se traduce en pol\u00edtica. Muchos actos cotidianos (consumir, indignarnos, disfrutar del ocio\u2026) son actos pol\u00edticos en tanto en cuanto favorecemos un modelo de pol\u00edtica econ\u00f3mica y social (no es lo mismo tomar un caf\u00e9 de una transnacional que uno de comercio justo). Incluso el \u201cecogesto\u201d (la pr\u00e1ctica del consumo responsable, de la movilidad sostenible, de la separaci\u00f3n de residuos\u2026) puede ser una expresi\u00f3n pol\u00edtica. En la medida en que forme parte de un compromiso ecosocial y est\u00e9 enmarcado en una acci\u00f3n colectiva ciudadana adquirir\u00e1 mayor rango pol\u00edtico.<\/li>\n<li>Es una \u00e9tica de la sostenibilidad, que reconoce que vivimos en un planeta finito y que lo que hay que sostener es la vida. La idea de sostenibilidad, lejos de basarse en el pilar econ\u00f3mico que propugna el modelo del desarrollo sostenible, se apuntala en la idea de ajuste y autorregulaci\u00f3n constante de la actividad humana en la biosfera, atendiendo a sus l\u00edmites, para que la trama de la vida evolucione y se sostenga aut\u00f3nomamente. Es una \u00e9tica que reclama modificar actitudes y comportamientos, individuales, pero sobre todo sociales, para que la actividad humana tenga en consideraci\u00f3n las din\u00e1micas ecol\u00f3gicas. Demanda un proceso de permanente cambio, aprendizaje y participaci\u00f3n que, teniendo en cuenta los l\u00edmites de la biosfera (capacidad de carga, renovaci\u00f3n, sumideros de carbono\u2026), busca el equilibrio ecosocial entre seres humanos y naturaleza.<\/li>\n<li>Finalmente, y dando cobertura a las anteriores, la \u00e9tica ecosocial es una \u00e9tica para la acci\u00f3n. Es un proceso din\u00e1mico y abierto, en construcci\u00f3n permanente, que plantea retos y abre ventanas al cambio. Es un progreso sostenido de toma de decisiones que permiten nuevas y mejores maneras de obrar, de determinaciones que se transforman en acciones. Por eso, la \u00e9tica ecosocial es una \u00e9tica fusionada a la acci\u00f3n, tomando la acci\u00f3n como una manera de ser, de saber, de vivir y de actuar. La uni\u00f3n de la \u00e9tica y la acci\u00f3n es la alianza entre el saber y el deber (Morin, 2006), donde la evoluci\u00f3n del conocimiento se convierte a la vez en causa y origen de la acci\u00f3n ecosocial trasformadora.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Este proceso de construcci\u00f3n \u00e9tica necesita personas que, contradicciones al margen, se comprometan y sean capaces de afirmarse en sus principios y convicciones. Sujetos que se unen, que comparten principios de igual a igual, que discuten puntos de vista, toman acuerdos, se forman, se movilizan, act\u00faan y son gu\u00eda y ejemplo para otras personas y grupos. Esta \u00e9tica ya se vislumbra en importantes segmentos de la sociedad, en la poblaci\u00f3n indignada y en la ind\u00edgena, en la que teje redes ciudadanas y movimientos sociales y culturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"my-3 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/conflicto ecologia.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"460\" \/><\/p>\n<h2>4.- EDUCACI\u00d3N ECOSOCIAL<\/h2>\n<p>La transici\u00f3n ecosocial es un proceso de complejas dimensiones. Exige cuestionar las se\u00f1as de identidad de la cultura predominante y objetar los modelos sociales que llevan al colapso a la Humanidad. Demanda reconsiderar la mayor\u00eda de nuestros v\u00ednculos con la biosfera y sus elementos, resignificar nuestras formas de organizaci\u00f3n social para provocar transformaciones que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de las superficiales medidas de los reajustes econ\u00f3micos y pol\u00edticos previstos por instituciones, clase pol\u00edtica tradicional y mercado. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n representa realizar cambios individuales y ceder en nuestra comodidad, riqueza o lujo.<\/p>\n<p>Disponerse para la transici\u00f3n ecosocial es renunciar a parte de ese confort que nos es cotidiano y agradecemos, pero cuyas consecuencias ponen en riesgo la vida en el planeta. Estamos enfrentados a una crisis civilizatoria sin igual y esta exige cambios radicales en muchas esferas y a muchos niveles. Por ello, se hace imprescindible formar a quienes van a participar en la construcci\u00f3n de estas nuevas sociedades. Una tarea educativa fundamental a la que deben contribuir personas, colectivos, proyectos pol\u00edticos, movimientos sociales, sistemas y centros educativos, ense\u00f1antes, sindicatos y, por supuesto, quienes aprenden. Necesitamos deshacer y rehacer, desaprender y reaprender, deconstruir y reconstruir. Para este fin, sin duda, la educaci\u00f3n necesita sufrir un cambio sustancial, regenerarse con y desde los cambios sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Necesitamos recrear una educaci\u00f3n ecosocial o ecociudadana que ayude a las personas a que, con su conocimiento y experiencia, contribuyan a cambiar la sociedad, a forjar un mundo mejor y a disfrutar el proceso. Es imprescindible una nueva educaci\u00f3n ecociudadana en la que el fervor por la acumulaci\u00f3n, el ansia de poder, los fanatismos religiosos y la resoluci\u00f3n violenta de los conflictos se transformen en solidaridad, respeto al diferente, justicia y la paz.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n de que el avance en ciencia y tecnolog\u00eda (antropoc\u00e9ntricas) genera progreso en el sistema econ\u00f3mico est\u00e1 muy extendida. La educaci\u00f3n tambi\u00e9n se aprecia como otra v\u00eda de garantizar este desarrollo. As\u00ed, la educaci\u00f3n en ciencia y tecnolog\u00eda es activada por la rentabilidad de los valores y por la calidad y eficiencia del paradigma sociocultural industrial. La educaci\u00f3n en ciencia y tecnolog\u00eda nos acerca al saber y a la comunicaci\u00f3n del patrimonio cultural (conceptos, teor\u00edas, procesos, etc.), con lo que se cubre un aspecto fundamental de la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, por s\u00ed sola, esta educaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica no es pertinente para otra funci\u00f3n de la educaci\u00f3n como pueda ser el autodesarrollo de la conciencia de la persona como ciudadana activa, participativa y creativa.<\/p>\n<p>Hoy, la propia educaci\u00f3n se ha convertido en un espinoso problema. Mercantilizada al servicio del pensamiento \u00fanico del crecimiento econ\u00f3mico y del consumismo, se enfoca al aprendizaje de los conocimientos, habilidades y actitudes dirigidas a la incorporaci\u00f3n a la vida laboral. La nueva educaci\u00f3n que ha de alumbrar la necesaria transformaci\u00f3n ecosocial superar\u00e1 este enfoque instrumental neoliberal, el sistema competencial impuesto por la OCDE, el BM o el FMI, un ideario cada vez m\u00e1s alejado de las propuestas de la Unesco en los cuatro pilares de la educaci\u00f3n del <em>La Educaci\u00f3n encierra un tesoro<\/em> o <em>Informe Delors<\/em> (Delors <em>et al.<\/em>, 1996) o en <em>Los siete saberes necesarios para la educaci\u00f3n del futuro<\/em>, de Morin (1999).<\/p>\n<p>El <em>Informe Delors<\/em> (Delors <em>et al<\/em>, 1996) compendiaba la educaci\u00f3n integral en cuatro aprendizajes b\u00e1sicos: aprender a aprender (a conocer y a obtener instrumentos para la comprensi\u00f3n del mundo), aprender a ser (a ser personas), aprender a hacer (a actuar e influir en el entorno) y aprender a convivir (a vivir juntos).<\/p>\n<p>Por su parte, Morin (1999) apunta que los saberes necesarios para la educaci\u00f3n del futuro son las cegueras del conocimiento (ante lo que es el conocimiento humano, sus disposiciones, sus imperfecciones, sus dificultades, sus tendencias tanto al error como a la ilusi\u00f3n, etc.), el conocimiento pertinente, ense\u00f1ar la condici\u00f3n humana, ense\u00f1ar la identidad terrenal, enfrentar las incertidumbres, ense\u00f1ar la comprensi\u00f3n y la \u00e9tica del g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>Aceptando ambos marcos de referencia, desde el punto de vista de la situaci\u00f3n de emergencia planetaria que sufrimos la mayor\u00eda de los habitantes del planeta, desde la necesidad de cambiar esta realidad, y recogiendo el legado pedag\u00f3gico de Paulo Freire (2001), la educaci\u00f3n debe incorporar un aprendizaje m\u00e1s: aprender a pensar y a actuar para transformar la realidad. Esto es, debe fomentar un aprendizaje que encienda la indignaci\u00f3n ante las expresiones de injusticia social y ecol\u00f3gica y que le oriente hacia la reflexi\u00f3n, la responsabilidad, el compromiso y la acci\u00f3n transformadora a favor de la justicia social y la sostenibilidad de la vida.<\/p>\n<p>La inclusi\u00f3n de la \u00e9tica ecosocial, como proceso de reflexi\u00f3n sobre la articulaci\u00f3n de nuestra actividad en la biosfera, abre la puerta a la funci\u00f3n educativa de autodesarrollo (emocional, competencial, f\u00edsico\u2026) y a la sensibilizaci\u00f3n ciudadana y la abstracci\u00f3n acerca de su papel activo, participativo y movilizador.<\/p>\n<p>Una educaci\u00f3n de corte ecosocial es un pilar en la cimentaci\u00f3n de sociedades sustentables. \u201c<em>La educaci\u00f3n ha de ser la piedra angular de la transici\u00f3n a una civilizaci\u00f3n postcapitalista<\/em>\u201d sentencia D\u00edaz-Salazar (2016:22). El <em>Homo sapiens<\/em> no ha realizado todo el trayecto de su evoluci\u00f3n con el fin de dedicar su tiempo al trabajo y al consumismo. Por el contrario, trata de desarrollar sus capacidades para vivir con plenitud consigo y con sus relaciones personales. Quiz\u00e1s se pueda buscar la felicidad y el bienestar acumulando bienes, no obstante, desde el momento en que somos capaces de advertir lo profundo de la crisis ecosocial y de las consecuencias de nuestro modo de vida, es imposible ser plenamente feliz.<\/p>\n<p>Bauman, en <em>Los retos de la educaci\u00f3n en la Modernidad L\u00edquida<\/em> (2007), nos ayuda a repensar la vida en esta sociedad, en estos tiempos llenos de incertidumbres. Las paredes de los centros educativos se han visto traspasados por los deseos individuales y colectivos, de car\u00e1cter inmediato e impreciso, que ha fraguado la comunidad. As\u00ed, la educaci\u00f3n ha pasado a ser un producto ef\u00edmero y ajustado al uso instant\u00e1neo, \u201c<em>una cosa que se consigue completa y terminada<\/em>\u201d (Bauman, 2007:24).<\/p>\n<p>Desde siempre, la educaci\u00f3n ha ofrecido muchas formas y ha demostrado ser capaz de ajustarse a las cambiantes circunstancias, fij\u00e1ndose nuevos objetivos y dise\u00f1ando nuevas estrategias. Pero, el cambio actual no es como los cambios de pasado. En ning\u00fan otro punto de inflexi\u00f3n de la historia humana las y los educadores debieron afrontar un desaf\u00edo comparable, nunca antes estuvimos en una situaci\u00f3n de similar complejidad (social, econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica\u2026) y extensi\u00f3n (planetaria). Debemos aprender el arte de vivir en un mundo sobresaturado de informaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hemos de aprender el a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil arte de preparar a las pr\u00f3ximas generaciones para vivir en semejante mundo futuro (Bauman, 2007).<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n ecociudadana de \u00e1mbito formal trata el modelo consumista con perspectiva ecosist\u00e9mica; lucha contra la destrucci\u00f3n de la naturaleza y los conflictos b\u00e9licos; alimenta la cultura de la sostenibilidad; contesta la violaci\u00f3n de los derechos humanos, la desigualdad y el empobrecimiento; analiza la discriminaci\u00f3n por g\u00e9nero, discapacidad, identidad, origen, edad, religi\u00f3n o cultura e impulsa el ideal de emancipaci\u00f3n y de empoderamiento de la infancia; erradica la indiferencia y provocar la indignaci\u00f3n; desnuda el capitalismo explotador, la precariedad laboral, las migraciones forzadas y las crisis de los cuidados, etc.<\/p>\n<p>En una sociedad en transici\u00f3n, un curr\u00edculo ecosocial ofrece cobijo a las invisibilidades del curr\u00edculo oficial (mujeres, personas migrantes, causas de la crisis, consecuencias del modelo social, crisis ecol\u00f3gica, etc.). Organiza los contenidos en torno a la crisis global y los problemas ecosociales como los objetos de estudio a desarrollar con el alumnado. Metodol\u00f3gicamente, cualquier proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje sobre las problem\u00e1ticas ecosociales parte de los conocimientos y concepciones previas de los y las estudiantes, de sus representaciones sociales o del conocimiento cotidiano descubierto en sus aprendizajes. La interdisciplinariedad y transdisciplinariedad, la necesaria contextualizaci\u00f3n, la visi\u00f3n hol\u00edstica y el enfoque sist\u00e9mico, la cooperaci\u00f3n y el trabajo colectivo, la orientaci\u00f3n del aprendizaje a la acci\u00f3n, el principio de precauci\u00f3n, el azar y la incertidumbre, la participaci\u00f3n, el protagonismo del alumnado y su pensamiento cr\u00edtico son elementos b\u00e1sicos del desarrollo curricular. Un curr\u00edculo para la ecociudadan\u00eda propone al alumnado una perspectiva compartida del mundo y del lugar del ser humano en \u00e9l, una cosmovisi\u00f3n cuyos pilares son la justicia ecosocial y la sostenibilidad de la trama de la vida, el desarrollo de capacidades innovadoras con el fin de actuar e interactuar en el contexto social y, finalmente, acercarse a la indignaci\u00f3n y el activismo social.<\/p>\n<p>Por otra parte, atender a las necesidades e intereses de quien aprende obliga a ense\u00f1ar a pensar acerca de su persona y sobre las dem\u00e1s. Con ello favorecemos su capacitaci\u00f3n para relacionarse con otras personas y con su entorno social y ecol\u00f3gico, su empat\u00eda con los problemas ecosociales y situarse en el lugar de los otros. Consecuentemente, estamos preparando a quien aprende al objeto de pensar y actuar en el mundo y con el mundo, para transformarlo en uno mejor.<\/p>\n<p>En definitiva, la nueva educaci\u00f3n que necesita el ser humano, que necesita la vida del planeta, es una educaci\u00f3n implicada en la transformaci\u00f3n ecosocial que ayuda a revelar una renovada cosmovisi\u00f3n del universo y una \u00e9tica ecosocial donde las personas desarrollan sus capacidades y aptitudes plenamente, viven arm\u00f3nicamente en y con la biosfera, cuidan los v\u00ednculos con las dem\u00e1s personas y seres vivos, todo lo cual da acceso al fin \u00faltimo de la educaci\u00f3n: ser felices.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[885,881,888,887,886,884,883,882],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/28\/el-tema\/antropoceno-tiempo-para-la-etica-ecosocial-y-la-educacion-ecociudadana\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Antropoceno: tiempo para la \u00e9tica ecosocial y la educaci\u00f3n ecociudadana - RES. 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