{"id":9268,"date":"2019-02-11T00:00:00","date_gmt":"2019-02-10T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/janusz-korczak-los-derechos-y-el-protagonismo-de-la-infancia\/"},"modified":"2021-03-01T17:44:37","modified_gmt":"2021-03-01T16:44:37","slug":"janusz-korczak-los-derechos-y-el-protagonismo-de-la-infancia","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/28\/miscelanea\/janusz-korczak-los-derechos-y-el-protagonismo-de-la-infancia","title":{"rendered":"Janusz Korczak, los derechos y el protagonismo de la infancia"},"content":{"rendered":"<h2><strong>1. Introducci\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/strong><\/h2>\n<p>La obra del pediatra, pedagogo y escritor polaco-jud\u00edo Janusz Korczak (1878-1942) apenas ha sido recibida hasta ahora en castellano o catal\u00e1n. Una de las pocas excepciones en castellano es la monograf\u00eda <em>Janusz Korczak \u2013 Maestro de la Humanidad<\/em> del cient\u00edfico cultural argentino Rub\u00e9n Naranjo, publicado en 2001 en Argentina y M\u00e9xico. En esta obra el autor s\u00f3lo pudo hacer referencia a las pocas fuentes disponibles en castellano, franc\u00e9s e italiano, en una una primera exploraci\u00f3n que introdujo la vida y el trabajo educativo de Korczak. Sin embargo, la importancia de Korczak como pionero de la investigaci\u00f3n de la infancia, que explora la agencia y el protagonismo de los ni\u00f1os y que por primera vez formul\u00f3 una concepci\u00f3n emancipadora de sus derechos, fue all\u00ed inevitablemente subestimada.<\/p>\n<p>En publicaciones anteriores sobre las contribuciones hist\u00f3ricas de Janusz Korczak a los derechos del ni\u00f1o, tanto accesible en castellano (Naranjo, 2001) como en ingl\u00e9s (Veerman, 1992: 93-111; Lifton, 1994; Eichsteller, 2009), su comprensi\u00f3n jur\u00eddica espec\u00edfica apenas fue examinada y reflejada con respecto a sus dimensiones pol\u00edticas. Korczak desarroll\u00f3 su comprensi\u00f3n de los derechos del ni\u00f1o a partir de las experiencias que tuvo con ellos en condiciones de vida extremadamente perjudiciales, con graves consecuencias para su vulnerabilidad. Korczak trabaj\u00f3 durante la primera mitad del siglo XX con ni\u00f1os jud\u00edos y proletarios, que sufr\u00edan de discriminaci\u00f3n y violencia en Polonia. Desde all\u00ed intent\u00f3 formular la necesidad de los derechos del ni\u00f1o desde su propia perspectiva, dando como resultado una comprensi\u00f3n jur\u00eddica orientada al mundo de la vida, que va m\u00e1s all\u00e1 de una interpretaci\u00f3n legalista de los derechos de los ni\u00f1os que se fijan en el Estado. De esta manera, Korczak ha contribuido a establecer una tradici\u00f3n emancipatoria de los derechos del ni\u00f1o como derechos humanos, que los comprende, asimismo, como derechos de agencia.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201cderechos de agencia\u201d se utiliza aqu\u00ed para describir los derechos que los ni\u00f1os reclaman y practican como sujetos en s\u00ed mismos, en contraste con los \u201cderechos de bienestar\u201d, que los adultos conceden a los ni\u00f1os y que ellos o el Estado practican en su nombre. El concepto de derechos de agencia corresponde en gran medida al concepto de derechos subjetivos,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> pero pone mayor \u00e9nfasis en las acciones reales de los ni\u00f1os. El concepto se introdujo en la controversia jur\u00eddico-filos\u00f3fica entre los representantes de la teor\u00eda del inter\u00e9s (<em>interest theory<\/em>) y la teor\u00eda de la voluntad (<em>will theory<\/em>), pero hasta ahora rara vez se ha aplicado a los ni\u00f1os y a los derechos del ni\u00f1o (para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este tema, ver Liebel, 2018). El propio Korczak no utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino, pero su concepto legal corresponde a \u00e9l (para m\u00e1s informaci\u00f3n ver Liebel 2006 y Gait\u00e1n &amp; Liebel, 2011). El objetivo \u00faltimo de este autor, podr\u00edamos afirmar, es la construcci\u00f3n de unas condiciones sociales en las que la igualdad se alcance dentro de sus l\u00edmites y, en particular, en las que nadie est\u00e9 subordinado a otras personas debido a su menor edad.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/220px-Janusz_Korczak.PNG\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6><small>(<em>Janusz Korczak<\/em>. Imagen en <a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/7\/72\/Janusz_Korczak.PNG\/220px-Janusz_Korczak.PNG\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Wikipedia<\/a>)<\/small><\/h6>\n<p>A lo largo del texto explicar\u00e9, en primer lugar, por qu\u00e9 Korczak consideraba necesario que los ni\u00f1os tengan derechos propios y c\u00f3mo los entend\u00eda. En la segunda secci\u00f3n, describir\u00e9 con mayor precisi\u00f3n la comprensi\u00f3n de Korczak de los derechos de agencia y de su protagonismo. En tercer lugar, explicar\u00e9 por qu\u00e9 y c\u00f3mo Korczak entend\u00eda los derechos del ni\u00f1o como una contribuci\u00f3n necesaria para redise\u00f1ar las relaciones intergeneracionales. En la cuarta secci\u00f3n, discutir\u00e9 las dimensiones pol\u00edticas del entendimiento legal de Korczak y mostrar\u00e9 c\u00f3mo \u00e9l ve\u00eda una fuerza en los ni\u00f1os que puede contribuir al cambio social. Hacia el final del art\u00edculo, presentar\u00e9 los modos en que Korczak imaginaba la autoorganizaci\u00f3n de los ni\u00f1os, que en su propia denominaci\u00f3n se refiere como una \u201csociedad de ni\u00f1os\u201d. All\u00ed me centrar\u00e9 en los significados sociales y pol\u00edticos que \u00e9l le atribu\u00eda a dicha sociedad. En el centro de mis reflexiones est\u00e1 la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo Korczak trataba los problemas de la desigualdad social y la injusticia, as\u00ed como por qu\u00e9 ve\u00eda el recurso de los derechos de los ni\u00f1os y su agencia como un posible camino hacia una sociedad justa.<\/p>\n<h2><strong>2. Por qu\u00e9 los ni\u00f1os necesitan sus propios derechos<\/strong><\/h2>\n<p>Korczak cristaliza varias intenciones cuando afirma que los ni\u00f1os deben tener sus propios derechos, en tanto esperaba que con ello los ni\u00f1os pudieran escapar de la arbitrariedad de los adultos y ser independientes de ella. Korczak ve\u00eda esta arbitrariedad expresada no s\u00f3lo en la violencia practicada contra los ni\u00f1os, su \u201c<em>despotismo<\/em>\u201d, sino tambi\u00e9n en los signos positivos de cuidado, que a primera vista se presentan como \u201c<em>amor<\/em>\u201d al ni\u00f1o Y por ello procuraba de diversos modos poder sustituir los favores concedidos a los ni\u00f1os por una relaci\u00f3n de reconocimiento y respeto (mutuo). Aunque le preocupaba sobre todo la desigualdad en las relaciones educativas, los derechos eran considerados por Korczak como una herramienta para ubicar sobre una nueva y fiable base la relaci\u00f3n entre adultos y ni\u00f1os en la sociedad, que proporcionara a los ni\u00f1os <em>protecci\u00f3n<\/em> contra el poder de los m\u00e1s poderosos y <em>libertad <\/em>en el sentido de una vida autodeterminada.<\/p>\n<p>Korczak no entend\u00eda los derechos del ni\u00f1o como un elemento legal formal (en tanto leyes adoptadas por el Estado), sino m\u00e1s bien en un sentido orientado al mundo de la vida, como una regulaci\u00f3n de las relaciones sociales basada en el acuerdo mutuo. La particularidad de esta mirada es que los derechos aqu\u00ed no se pueden prescribir ni hacer cumplir, sino que requieren un reconocimiento voluntario de la comunidad en la que se ponen en pr\u00e1ctica y en la vida diaria. Desde esta perspectiva los derechos tambi\u00e9n se entienden como un autocompromiso vinculante, fijado en normas como las del \u201cTribunal de ni\u00f1os\u201d establecida en los orfanatos dirigidos por Korczak, como explica en <em>C\u00f3mo amar a un ni\u00f1o,<\/em> publicado por primera vez en 1919:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cSi estoy dedicando un espacio desproporcionado al \u2018tribunal\u2019, es porque creo que puede convertirse en el n\u00facleo de la emancipaci\u00f3n, allanar el camino hacia una constituci\u00f3n, hacer inevitable la promulgaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Ni\u00f1o. El ni\u00f1o tiene derecho a que se le tome en serio, a que sus asuntos sean considerados equitativamente. Hasta ahora, todo ha dependido de la buena voluntad del maestro o de su buen o mal humor. El ni\u00f1o no tiene derecho a protestar. Debemos acabar con el despotismo\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 297-298; SW: 312-313).<\/p><\/blockquote>\n<p>Como dijimos anteriormente, este pedagogo no prest\u00f3 mucha atenci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de las garant\u00edas estatales o intergubernamentales de los derechos del ni\u00f1o en sus an\u00e1lisis sobre la realidad social. Si bien les dio cierta importancia y vio en las leyes una especie de protecci\u00f3n, siempre se mostr\u00f3 esc\u00e9ptico acerca de su importancia en la vida de los ni\u00f1os y esto se expresa claramente en su comentario sobre la Declaraci\u00f3n de Ginebra sobre los Derechos del Ni\u00f1o, adoptada por la Sociedad de las Naciones en 1924. En ella acusa a los \u201c<em>legisladores de Ginebra<\/em>\u201d de haber <em>\u201cconfundido los deberes con los derechos\u201d<\/em>; la Declaraci\u00f3n suena como <em>\u201cuna declaraci\u00f3n de persuasi\u00f3n, no de insistencia: un llamamiento a la buena voluntad, una petici\u00f3n de bondad\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 448; CRR: 34). En sus palabras se ve claramente que el autor est\u00e1 m\u00e1s familiarizado con las normas que se adoptan en el entorno de vida de los ni\u00f1os bajo su participaci\u00f3n activa, m\u00e1s que en las leyes formales, en tanto da importancia a las \u201cleyes no escritas\u201d (as\u00ed Korczak en su primera novela <em>Los ni\u00f1os de la calle<\/em> de 1901; Dzie\u0142a 1992, vol. 1: 220), en la que se encarna una justicia sustancial percibida por los ni\u00f1os (o adultos) heridos.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> En sus reflexiones, siempre se mostr\u00f3 preocupado por el hecho de que, si se aplica esquem\u00e1ticamente en un caso penal el derecho formal puede ser \u201cinjusto\u201d ante las circunstancias de la vida y el sentido de la justicia de los castigados.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a><\/p>\n<h2><strong>3. Los derechos de los ni\u00f1os como derechos de agencia<\/strong><\/h2>\n<p>El proyecto de justicia de Korczak tiene como objetivo comprender el derecho desde el punto de vista de los ni\u00f1os y ni\u00f1as como actores a los que no s\u00f3lo se les conceden derechos, sino que tambi\u00e9n son considerados portadores de sus propios derechos, que ellos mismos reclaman. Tal como el autor enfatiza en la tetralog\u00eda <em>C\u00f3mo amar a un ni\u00f1o<\/em>: \u201c<em>El ni\u00f1o tiene derecho a desear, a reclamar, a exigir. Tiene derecho a crecer y madurar, y habiendo madurado, a dar fruto\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 147; SW: 206), o <em>\u201cTiene derecho a exigir que se respete su dolor, aunque s\u00f3lo sea una piedrecita perdida o el deseo de caminar sin abrigo, aunque haga fr\u00edo afuera, o una pregunta aparentemente est\u00fapida\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 170). Con referencia a sus experiencias en los \u201ccampamentos de verano\u201d, Korczak escribe (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 232 y 235; SW: 271):<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cComprend\u00ed entonces que los ni\u00f1os representan una fuerza que puede ser animada a colaborar, desanimada por el desprecio, en todo caso, por el poder que hay que tener en cuenta. Estas verdades, por extra\u00f1a coincidencia, se me clavaron con un palo. \u2013 Al d\u00eda siguiente, durante una reuni\u00f3n en el bosque, por primera vez no habl\u00e9 a los ni\u00f1os, sino con ellos. No habl\u00e9 de lo que me gustar\u00eda que fueran, sino de lo que les gustar\u00eda y podr\u00eda ser. Quiz\u00e1s entonces, por primera vez, descubr\u00ed que se puede aprender mucho de los ni\u00f1os, que hacen, y que tienen todo el derecho de hacer demandas, condiciones, reservas.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Korczak (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 139; SW: 200) ve al ni\u00f1o \u201catormentado\u201d en las principales instituciones educativas y en la familia (que \u00e9l describe como una \u201cprisi\u00f3n tipo celda\u201d): <em>\u201c&#8230;el intento m\u00e1s en\u00e9rgico de obtener lo mejor de los responsables, de liberarse de estar bajo su control vigilante. Tercamente y desesperadamente luchan por sus derechos.\u201d<\/em> As\u00ed el autor comparte su asombro por ver a los ni\u00f1os y ni\u00f1as luchando por sus derechos, incluso en las peores condiciones. Obviamente, Korczak no tiene en mente los derechos formalmente codificados, que en ese momento todav\u00eda no exist\u00edan para los ni\u00f1os, sino un sentimiento de justicia que est\u00e1 vivo en los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Korczak tiene una gran confianza en la agencia de los ni\u00f1os, y no la equipara con la de los adultos, en tanto no entiende a los ni\u00f1os como \u201cpeque\u00f1os adultos\u201d, sino que enfatiza su manera espec\u00edfica de adaptarse al mundo y de tratar con las condiciones en las que viven. En el ni\u00f1o, incluso, percibe cualidades que son superiores a las de los adultos:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cEn la esfera de las emociones, nos supera por el poder no entrenado para la contenci\u00f3n. En la esfera intelectual, \u00e9l es por lo menos igual a nosotros, s\u00f3lo tienen una experiencia menor. Por eso un adulto es tan frecuentemente como un ni\u00f1o y un ni\u00f1o como un adulto\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 71; SW: 148).<\/p><\/blockquote>\n<p>Korczak percibe hasta al ni\u00f1o muy joven como \u201cuna persona que cubre y procesa todo el mundo\u201d (Beiner, 2008: 22). Esto lo demuestra, por ejemplo, con la observaci\u00f3n de que el infante \u201cestudia\u201d a su manera: <em>\u201cYa tiene sus axiomas, presunciones y problemas bajo investigaci\u00f3n\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 35; SW: 116). Esto quiere decir que Korczak ve\u00eda al ni\u00f1o como un <em>\u201ccient\u00edfico en su laboratorio, absorto en un problema de importancia de la se\u00f1al, que escapa a su comprensi\u00f3n\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 38; SW: 119). En palabras del autor, cada ni\u00f1o <em>\u201cse esfuerza por dominar el mundo exterior: est\u00e1 dispuesto a luchar contra el mal, los poderes hostiles que lo rodean, y a obligar a los esp\u00edritus buenos a servir a su bienestar\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 36; SW: 117).<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de Korczak, el ni\u00f1o se empe\u00f1a por controlar los misterios del entorno desde el que se producen el bien y el mal, \u00e9l habla antes de poder hablar<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cen el lenguaje de los mensajes faciales, el lenguaje de las im\u00e1genes y los recuerdos emocionales. Entiende el habla del mimetismo y la modulaci\u00f3n de la voz, no de las palabras. [&#8230;] Incluso sin poder hablar, puede mantener una conversaci\u00f3n muy complicada\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 40; SW: 121).<\/p><\/blockquote>\n<p>Korczak imagina, con gran intensidad y en detalle, lo que sucede en un ni\u00f1o muy joven que intenta adaptarse al mundo y entiende sus esfuerzos como \u201ctrabajo\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 49; SW: 129):<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cBronek quiere abrir la puerta. Est\u00e1 empujando una silla delante de \u00e9l. Se ha detenido a descansar pero no pide ayuda. La silla es pesada, se siente un poco cansado. Lo tira de una pierna y luego de la otra, y repite eso. El trabajo avanza m\u00e1s lentamente, pero no es tan dif\u00edcil. La silla ya est\u00e1 cerca de la puerta, por lo que cree que podr\u00e1 arregl\u00e1rselas ahora, se pone de pie y se sube a la silla. Lo sostengo suavemente por el abrigo. Pierde el equilibrio por un instante y se asusta, as\u00ed que baja. Mueve la silla hacia la puerta, un poco hacia el lado de la perilla. Otro intento fallido. Ni un rastro de impaciencia. Contin\u00faa con el trabajo, pero ahora se toma descansos m\u00e1s largos. Sube por tercera vez, una pierna hacia arriba, luego un agarre con la mano y un punto de apoyo con la rodilla doblada, se cuelga del pomo por un instante pero recupera el equilibrio, un esfuerzo fresco pero el borde de la silla se interpone en su camino y cae en el suelo plano sobre su barriga; una pausa, un empuje hacia adelante del cuerpo, se arrodilla, desenreda las piernas y vuelve a estar de pie. Qu\u00e9 miserable es para los Liliputienses vivir en la tierra de los Gigantes. El cuello se crisp\u00f3 constantemente para ver algo. La ventana de arriba, como en una c\u00e1rcel. S\u00f3lo un acr\u00f3bata pod\u00eda subirse a una silla. Todos los m\u00fasculos y la mente deben ser ejercitados para llegar a la perilla de la puerta.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Korczak problematiza la divisi\u00f3n tajante que la sociedad realiza sobre las esferas del trabajo y el juego, porque considera que en la vida cotidiana de los ni\u00f1os ambas actividades se realizan fusionadamente en algunas ocasiones, y por ello en <em>C\u00f3mo amar a un ni\u00f1o<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 83; SW: 158) \u00e9l escribe:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cUn juego no es tanto el medio del ni\u00f1o como la \u00fanica esfera en la que se le permite mostrar m\u00e1s o menos iniciativa. Al participar en un juego, el ni\u00f1o se siente hasta cierto punto independiente. Todo lo dem\u00e1s es un favor pasajero, una concesi\u00f3n temporal, mientras que el juego es un derecho del ni\u00f1o. \u2013 Jugando a los caballos, a los soldados, a los ladrones o a los bomberos, descarga energ\u00eda en acciones aparentemente intencionadas; por poco tiempo, se entrega a la ilusi\u00f3n o se escapa deliberadamente de la torpeza de la vida real. Por esa raz\u00f3n, los ni\u00f1os aprecian enormemente la participaci\u00f3n en un juego con amigos que tienen una imaginaci\u00f3n v\u00edvida, una iniciativa variada y una reserva de ideas derivadas de los libros. Se someten mansamente a la regla a menudo desp\u00f3tica de tales pares porque pueden impartir a un vago antojo una apariencia m\u00e1s convincente de realidad. Los ni\u00f1os que juegan se sienten limitados por la presencia de adultos y extra\u00f1os, se averg\u00fcenzan de sus juegos, conscientes de que no tienen sentido. \u2013 Cu\u00e1nta mejor comprensi\u00f3n de las deficiencias de la vida real que hay en los juegos infantiles, y cu\u00e1nto doloroso anhelo por esa vida.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Y poco despu\u00e9s, Korczak a\u00f1ade con la intenci\u00f3n de conocer el punto de vista del ni\u00f1o: \u201c<em>Muchos pasatiempos de los ni\u00f1os son trabajo<\/em>\u201d (op. cit.: 84; SW: 159).<\/p>\n<h2><strong>4. Cuestionar las relaciones intergeneracionales<\/strong><\/h2>\n<p>Korczak no considera al ni\u00f1o s\u00f3lo en el marco de las instituciones pedag\u00f3gicas y en relaci\u00f3n con los educadores all\u00ed activos, sino en la complejidad de su posici\u00f3n en la sociedad y las relaciones intergeneracionales producidas en el contexto m\u00e1s amplio.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a> \u00c9l percibe que los ni\u00f1os resultan profundamente perturbados por algunas actitudes de los adultos, incluso cuando su relaci\u00f3n no se caracteriza por la violencia f\u00edsica, \u201c\u00e9l ve a los ni\u00f1os expuestos a la opresi\u00f3n estructural y, por lo tanto, a la violencia estructural\u201d (Hermeier, 2006: 117-118). Por ello, considera problem\u00e1tico que los ni\u00f1os no est\u00e9n involucrados en la vida com\u00fan de los adultos, sino que intenten apartarlos permanentemente. En sus \u201ccharlas de radio\u201d, lamenta la discordia y el desequilibrio entre adultos y ni\u00f1os (Dzie\u0142a 1994, vol. 10: 231): <em>\u201cLa vida de los adultos, al borde de la vida de los ni\u00f1os. O la vida de los ni\u00f1os \u2013 al borde de la vida de los adultos. \u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1 el momento de la franqueza, en el que las vidas de los adultos y de los ni\u00f1os estar\u00e1n lado a lado?\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/janusz-korczak-444410_960_720.jpg\" alt=\"\" \/><\/em><small><\/small><\/p>\n<h6>(Janusz Korczak &#8211; Monumento, Escultura &#8211; Imagen en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/photos\/janusz-korczak-grave-warsaw-statue-444410\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pixabay<\/a>)<\/h6>\n<p>Seg\u00fan Korczak, un gran problema radica en el hecho de que \u201cnosotros los adultos\u201d separamos a los ni\u00f1os de nuestras vidas y no percibimos que ellos tambi\u00e9n son similares a nosotros y que, sin embargo, no les damos la oportunidad de conocer e intervenir en nuestras vidas. En <em>El ni\u00f1o en la familia<\/em> (primera parte de la tetralog\u00eda <em>C\u00f3mo amar a un ni\u00f1o<\/em>, Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 70; SW: 147), Korczak escribe:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cSi dividimos a la humanidad en adultos y ni\u00f1os y la vida en la infancia y en la etapa adulta, el ni\u00f1o ocupar\u00e1 un lugar muy importante en el mundo y en la vida. Pero nosotros, centrados en nuestras propias luchas y problemas, no vemos al ni\u00f1o, como en otros tiempos no pudimos ver a la mujer, al campesino, a las capas sociales oprimidas y a los pueblos oprimidos. Nos hemos arreglado las cosas para que los ni\u00f1os est\u00e9n en nuestro camino lo menos posible y tengan la menor oportunidad posible de saber lo que realmente somos y lo que realmente hacemos.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>A la pregunta planteada en la primera edici\u00f3n de <em>C\u00f3mo amar a un ni\u00f1o<\/em>: <em>\u201c\u00bfNo es nuestra actitud hacia los ni\u00f1os una expresi\u00f3n del egocentrismo adulto?\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 79; SW: 154), Korczak a\u00f1adi\u00f3 en la segunda edici\u00f3n que se public\u00f3 diez a\u00f1os despu\u00e9s, que le llev\u00f3 mucho tiempo,<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201c\u2026 comprender el hecho de que un ni\u00f1o puede recordar las cosas tan bien y esperar tan pacientemente. Muchos de los errores cometidos provienen del hecho de que se trata de un hijo de la coacci\u00f3n, la esclavitud y el servilismo, corrompido, angustiado y rebelde; es necesario un esfuerzo considerable para comprender c\u00f3mo es realmente y c\u00f3mo podr\u00eda ser\u201d (ib\u00edd.).<\/p><\/blockquote>\n<p>Y tambi\u00e9n:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cHemos vestido a los ni\u00f1os con un uniforme de infancia y creemos que nos aman, nos respetan y conf\u00edan en nosotros, que son intrascendentes, cr\u00e9dulos y dulces. Jugamos el papel de guardianes altruistas objetivos. Estamos profundamente conmovidos por el pensamiento mismo de nuestros sacrificios, y en cierto modo nos llevamos bien con ellos por un tiempo. Al principio, los ni\u00f1os nos creen, luego empiezan a dudar y tratan de echar fuera las sospechas insinuantes. A veces tratan de luchar contra estos sentimientos, y viendo la inutilidad de la lucha, comienzan a enga\u00f1arnos, corrompernos y explotarnos\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 92-93; SW: 165).<\/p><\/blockquote>\n<p>Korczak ve la causa de la imposici\u00f3n de los adultos principalmente en el hecho de que los ni\u00f1os no tienen sus propios derechos y, en su mayor\u00eda, no tienen propiedades. Para \u00e9l, el ni\u00f1o se diferencia del adulto en que <em>\u201cno gana dinero y al depender de nosotros para su cuidado debe ceder a nuestra voluntad\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 71, SW: 148). Otros diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el ensayo <em>El derecho del ni\u00f1o al respeto<\/em>, publicado en 1929, el autor a\u00f1ade: <em>\u201cEsta relaci\u00f3n entre adultos y ni\u00f1os est\u00e1 desmoralizada por la pobreza y la dependencia material del ni\u00f1o\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 432; IRC: 25). En la dependencia material, Korczak ve \u201cla clave decisiva para el gobierno de los adultos\u201d (Hermeier, 2006: 120).<\/p>\n<p>Korczak ve la relaci\u00f3n entre adultos y ni\u00f1os marcada por la hipocres\u00eda, dado que, por un lado, los adultos proyectan sus propios deseos y esperanzas futuras en sus hijos, y, por el otro, les atribuyen una inferioridad social. La contradicci\u00f3n que contiene este v\u00ednculo es a\u00fan m\u00e1s aguda en el sentido de que los propios adultos en su vida s\u00f3lo pueden realizar de manera imperfecta, o no pueden realizar en absoluto, las reivindicaciones morales que dirigen hacia los ni\u00f1os. All\u00ed, el autor no culpa de ello a los d\u00e9ficits personales de los adultos, sino a las estructuras injustas del sistema social. \u00c9l considera que la sociedad contempor\u00e1nea se caracteriza por una individualizaci\u00f3n ego\u00edsta, que resulta en el fundamento esencial para la hipocres\u00eda y la opresi\u00f3n de los ni\u00f1os, distinguiendo este hecho de la \u201cindividualidad\u201d y del punto de vista individualizador, que caracterizan su pedagog\u00eda concebida dial\u00f3gicamente. Cuando habla <em>de \u201cun centenar de ni\u00f1os \u2013un centenar de individuos que son personas\u2013, no personas para ser, no personas del futuro, no personas del ma\u00f1ana, no personas del presente, sino personas ahora &#8230; ahora mismo &#8230; hoy\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 150; SW: 208), quiere decir que cada ni\u00f1o es un individuo \u00fanico que debe ser respetado con sus caracter\u00edsticas particulares. Por otro lado, el individualismo ego\u00edsta que prevalece en la sociedad lleva a los hombres a entrar en conflicto unos con otros y conduce al dominio de los grandes y fuertes sobre los peque\u00f1os y los d\u00e9biles: \u201cDe la dominaci\u00f3n del inter\u00e9s ego\u00edsta se deducen todos los fen\u00f3menos diagnosticados por Korczak, como la doble moral, la hipocres\u00eda, la arbitrariedad y la afirmaci\u00f3n del poder\u201d (Hermeier, 2006: 146).<\/p>\n<h2><strong>5. El ni\u00f1o como protagonista<\/strong><\/h2>\n<p>Korczak ve a los ni\u00f1os como un rayo de esperanza para una sociedad mejor y, sin embargo, sus a\u00f1oranzas no se basan en proyecciones, sino en observaciones precisas del mundo y de los sentimientos de los ni\u00f1os. M\u00e1s all\u00e1 de los enredos de los adultos, \u00e9l ve a los peque\u00f1os como productores de sus propios juicios, se\u00f1alando precisamente los agravios que la generaci\u00f3n mayor y gobernante trata de evadirles. En este sentido, entiende al ni\u00f1o como una persona profundamente democr\u00e1tica con una concepci\u00f3n propia de la justicia: <em>\u201cEl brillante democratismo del ni\u00f1o no conoce jerarqu\u00eda. S\u00f3lo se compadece fugazmente del trabajo sudoroso de un trabajador o del hambre de un compa\u00f1ero de juegos, de la suerte de un caballo maltratado, de una gallina sacrificada\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 435; CRR: 26). Para Korczak, la justicia es un requisito previo para el \u00e9xito de los procesos democr\u00e1ticos y por ello, una relaci\u00f3n equitativa entre las generaciones y el reconocimiento de los ni\u00f1os como actores competentes resultan menesteres en esta comprensi\u00f3n de la justicia (sobre los conceptos de justicia con respecto a los ni\u00f1os ver Liebel, 2013).<\/p>\n<p>En una conferencia en 1921 (<em>La primavera y el ni\u00f1o<\/em>), Korczak identific\u00f3 al ni\u00f1o como precursor de un mundo mejor, pero no en el sentido instrumental ordinario de la palabra, en el que se refiere al ni\u00f1o como el \u201cfuturo de la sociedad\u201d, sino en el sentido de que el ni\u00f1o encarna lo mejor de la sociedad:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cSiente la primavera, anticipa el momento en que el hombre no s\u00f3lo se comunicar\u00e1 con el hombre, no s\u00f3lo el hombre blanco con el hombre negro, el rico con el pobre, el hombre con la mujer y el adulto con el ni\u00f1o, sino tambi\u00e9n con el sol y las estrellas, el agua y el aire, con el abedul blanco y el lirio del valle, con el perro y la alondra. \u00c9l prev\u00e9 que no s\u00f3lo lograremos con el sudor y la lucha, sino con el juego y el esfuerzo gozoso, lo que la humanidad ha estado luchando con anhelo por encima de cruces y estacas, con sudor y sangre, tr\u00e1gico, solitario y abandonado por Dios\u201d (Dzie\u0142a 2017, vol. 13: 17-18).<\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, seg\u00fan Korczak, el poder de los adultos sobre los ni\u00f1os es a menudo tan vehemente que el ni\u00f1o no articula sus sentidos democr\u00e1ticos y de justicia, o si lo hace no es percibido por los adultos en su menosprecio hacia ellos. Los adultos, arraigados en \u201csu sistema\u201d, se protegen de la cr\u00edtica y ni siquiera se dan cuenta de lo importantes y justificados que son los impulsos de los ni\u00f1os. En sus escritos, Korczak describe dr\u00e1sticamente por qu\u00e9 y c\u00f3mo se elimina la participaci\u00f3n pol\u00edtica de los ni\u00f1os:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cEl ni\u00f1o no es un soldado; no defiende su tierra natal, aunque la padece junto con ella. \u2013 Ya que no tiene voto, \u00bfpor qu\u00e9 tomarse la molestia de ganarse su buena opini\u00f3n de usted? No amenaza, no exige, no dice nada. \u2013 D\u00e9bil, peque\u00f1o, pobre, dependiente \u2013 s\u00f3lo un futuro ciudadano\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 435; IRC: 26).<\/p><\/blockquote>\n<p>Incluso cuando se trata de los propios ni\u00f1os, los pol\u00edticos no los escuchan: \u201c<em>Los pol\u00edticos y los legisladores lo intentan cuidadosamente. Pero una y otra vez se equivocan. \u2013 Y tambi\u00e9n deliberan y toman decisiones sobre el ni\u00f1o; pero, \u00bfqui\u00e9n le pide al ni\u00f1o su opini\u00f3n y su consentimiento?\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 430; IRC: 24).<\/p>\n<p>Korczak est\u00e1 convencido de que la honestidad de los ni\u00f1os (a menudo devaluada como \u201cingenuidad\u201d) y su sentido de la justicia, que todav\u00eda no se ve afectado por las influencias y las convenciones sociales, podr\u00edan dar a los adultos un impulso valioso en los procesos de toma de decisiones:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cEl instinto social es natural para los ni\u00f1os. Pueden ver una cierta iniciativa con incertidumbre al principio porque desconf\u00edan de los adultos en general o porque no la han entendido bien, pero pronto, si a ellos mismos se les da un papel que desempe\u00f1ar, la aprobar\u00e1n\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 259; SW: 288).<\/p><\/blockquote>\n<p>Korczak no escatima en dar al ni\u00f1o plena autonom\u00eda en cuestiones sociales y pol\u00edticas. No niega que los ni\u00f1os a menudo carecen de la experiencia y los conocimientos necesarios, e incluso se\u00f1ala expresamente que dependen de la ayuda de los adultos. Sin embargo, espera que sus percepciones y expresiones tambi\u00e9n se tomen en serio en la esfera pol\u00edtica y se tengan en cuenta en las decisiones que desde all\u00ed se adopten. Cuando esto no sucede se desarrollan ciertas caracter\u00edsticas en los chicos que hacen de la convivencia con otros un tormento para ellos, alejando cada vez m\u00e1s la posibilidad de construir un mundo m\u00e1s democr\u00e1tico y justo:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cEl sentimiento de impotencia exige respeto por la fuerza; cualquiera, y no s\u00f3lo un adulto, sino cualquier persona mayor y m\u00e1s fuerte, puede expresar brutalmente su insatisfacci\u00f3n, respaldar la demanda con fuerza y obediencia exacta: cualquiera puede hacer da\u00f1o con impunidad. \u2013 Ense\u00f1amos la indiferencia hacia los d\u00e9biles con nuestro propio ejemplo. Una mala escuela es un signo de lo que nos espera\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 430; IRC: 23).<\/p><\/blockquote>\n<p>Para contrarrestar este pron\u00f3stico demoledor, Korczak pone sus esperanzas en los ni\u00f1os tan socialmente desfavorecidos, marginados y oprimidos, que con sus experiencias tan opuestas fortalecen su resistencia. Confiando en el \u201cinstinto social\u201d de los ni\u00f1os y en su sentido latente de la justicia, quiere <em>\u201cconstruir una sociedad de ni\u00f1os sobre la base de los principios de justicia, fraternidad, igualdad de derechos y deberes\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 2008, vol. 14: 196).<\/p>\n<h2>6. <a name=\"_Toc359405486\"><\/a><strong>La sociedad de ni\u00f1os<\/strong><\/h2>\n<p>Como se ha demostrado anteriormente, Korczak concede gran importancia a las propias acciones de los ni\u00f1os y al compromiso con sus derechos. No lo hace como ocurre a menudo hoy en d\u00eda, para acostumbrar a los ni\u00f1os en h\u00e1bitos democr\u00e1ticos y prepararlos para su ciudadan\u00eda, sino para darles hoy la certeza, el respeto y la capacidad de influir en su entorno y transformar, as\u00ed, la relaci\u00f3n intergeneracional en una nueva base de igualdad y de igual valor. Facilitar la participaci\u00f3n de los ni\u00f1os no es un truco pedag\u00f3gico para mantenerlos fuera del camino o para evitar conflictos. Por el contrario, ella deber\u00eda corresponderse con su sentido democr\u00e1tico de la justicia y fortalecerlo, algo que el autor ve arraigado en su \u201cinstinto social\u201d. \u00c9l tambi\u00e9n ve el espacio para ello en la \u201csociedad de ni\u00f1os\u201d, regulada por los propios sujetos, que trata de promover como experiencia en las instituciones educativas, pero tambi\u00e9n en la vida social en general. El objetivo de Korczak con esta sociedad es permitir que los ni\u00f1os experimenten lo que no pueden tener en la \u201csociedad desp\u00f3tica\u201d y as\u00ed fortalecerlos. Pero, \u00bfcree que los ni\u00f1os pueden actuar pol\u00edticamente? \u00bfPodemos entender la \u201csociedad de ni\u00f1os&#8221; de Korczak, tal como se practicaba en los dos orfanatos <em>Dom Sierot<\/em> y <em>Nash Dom<\/em>, como una forma de participaci\u00f3n pol\u00edtica que va m\u00e1s all\u00e1 de la relaci\u00f3n pedag\u00f3gica y de las instituciones pedag\u00f3gicas? \u00bfCu\u00e1l es el significado pol\u00edtico de la sociedad de los ni\u00f1os? \u00bfEs m\u00e1s bien una forma de contrapoder, o m\u00e1s bien un medio de autoeducaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Korczak_orphanage(1).jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6><small>(Orfanato Korczak en la calle Jaktorowska \u21166. Varsovia. Imagen en <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=4552192&amp;uselang=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Wikimedia<\/a>)<\/small><\/h6>\n<p>Friedhelm Beiner, editor de la edici\u00f3n alemana de <em>Obras Completas<\/em> de Korczak, ve la concepci\u00f3n de Korczak de la \u201csociedad de ni\u00f1os\u201d como la base de lo que \u00e9l llama \u201cautoeducaci\u00f3n\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, Korczak no s\u00f3lo ten\u00eda en mente a los ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n a los adultos con los que ellos viven. En mi opini\u00f3n, Beiner tiene raz\u00f3n cuando afirma que Korczak, como reformador de la educaci\u00f3n con mentalidad pol\u00edtica, \u201cno s\u00f3lo ten\u00eda en mente una actitud ben\u00e9vola por parte del educador hacia el ni\u00f1o, sino que tambi\u00e9n se esforzaba por lograr un cambio estructural en los modos de vida, en la forma de pensar y actuar y en toda la organizaci\u00f3n educativa\u201d (Beiner, 2008: 12). Adem\u00e1s de la necesaria labor explicativa sobre la dignidad del ni\u00f1o, \u00e9l se ocupaba de \u201clas estructuras estabilizadoras de la educaci\u00f3n en los hogares, las familias, los jardines de infancia, las escuelas, los centros de formaci\u00f3n, etc., que alterar\u00edan la dependencia y la inmadurez de los ni\u00f1os\u201d (ib\u00edd.). Aunque Korczak a\u00fan no contaba con el concepto de \u201cviolencia estructural\u201d, que m\u00e1s tarde fue elaborado por Johan Galtung (1969; 2003), ya lo hab\u00eda formulado con palabras claras, seg\u00fan Beiner (2008: 12),<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201c\u2026 que las estructuras tradicionales de los centros educativos no permit\u00edan una participaci\u00f3n igualitaria de los ni\u00f1os en sus propios asuntos; que los ni\u00f1os, como antes los obreros y los campesinos, como los negros y las mujeres, segu\u00edan siendo miembros de un grupo de poblaci\u00f3n oprimido, una clase desfavorecida que ten\u00eda que emanciparse de su falta de libertad, voz, derechos y propiedad para convertirse en ciudadanos respetados y autodeterminados.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>En este sentido, Korczak, a m\u00e1s tardar desde la fundaci\u00f3n del orfanato <em>Dom Sierot<\/em> en 1912, se hab\u00eda comprometido a reemplazar la violencia estructural que sufr\u00edan los ni\u00f1os a trav\u00e9s de una asociaci\u00f3n estructural y formas democr\u00e1ticas de organizaci\u00f3n y de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Janusz_Korczak_-_Nasz_Dom_-_1920-28r.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6><small>(Janusz Korczak con los ni\u00f1os hu\u00e9rfanos, 1920. Imagen en <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/w\/index.php?curid=4788925&amp;uselang=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Wikipedia<\/a>)<\/small><\/h6>\n<p>Al menos en sus escritos posteriores, Korczak va m\u00e1s all\u00e1 de la consideraci\u00f3n de las relaciones educativas en las instituciones pedag\u00f3gicas. En el prefacio de la segunda edici\u00f3n, publicada en 1929, de <em>C\u00f3mo amar a un ni\u00f1o<\/em>, \u00e9l anticipa,<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201c\u2026 impulsos sugerentes para el mundo de los adultos sus fen\u00f3menos y sus reglas por parte de un peque\u00f1o grupo de ni\u00f1os en la casa de hu\u00e9spedes; se\u00f1alan cada vez m\u00e1s claramente: desde la autoadministraci\u00f3n de los ni\u00f1os hasta el parlamento mundial\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 138).<\/p><\/blockquote>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, Korczak critica en su ensayo <em>El derecho del ni\u00f1o al respeto<\/em>: Mientras el ni\u00f1o se ve obligado a lidiar \u201c<em>con su libro de texto, su pelota y su mu\u00f1eca<\/em>\u201d, siente <em>\u201cque algo importante y poderoso est\u00e1 ocurriendo sin su participaci\u00f3n, algo que explica la melod\u00eda y el infortunio, algo que castiga y recompensa\u201d<\/em> (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 431; CRR: 24). Al confiar en el sentido de justicia de los ni\u00f1os y en el \u201cclaro sentimiento democr\u00e1tico\u201d de los ni\u00f1os, Korczak aboga vehementemente por una participaci\u00f3n protag\u00f3nica de los ni\u00f1os en la sociedad. Hay que confiar en ellos y dejar que \u201cse organicen\u201d porque son los verdaderos \u201cexpertos\u201d (Dzie\u0142a 1993, vol. 7: 446; IRC: 33).<\/p>\n<p>Desde su juventud, Korczak dirigi\u00f3 su atenci\u00f3n a las inaceptables condiciones de vida, especialmente de los ni\u00f1os de los barrios pobres, y critic\u00f3 la injusticia social que ellos sufr\u00edan (por ejemplo, en su novela <em>Los ni\u00f1os de la calle<\/em>, publicada en 1901). En una conferencia que dio en 1921 (<em>La primavera y el ni\u00f1o<\/em>), Korczak explica la necesidad de luchar por los derechos de los ni\u00f1os, diciendo:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cEl ni\u00f1o pide liberaci\u00f3n, el ni\u00f1o pide ayuda. El ni\u00f1o odia su infancia, &#8211; se asfixia. Un tercio de la humanidad son ni\u00f1os y j\u00f3venes, un tercio de la vida es la infancia. Los ni\u00f1os no se est\u00e1n convirtiendo en seres humanos, ya lo son ahora. De los ingresos y riquezas del mundo, una tercera parte les pertenece, y esto con raz\u00f3n y no por gracia. A ellos pertenecen los frutos de un tercio de los pensamientos victoriosos de la humanidad\u201d (Dzie\u0142a 2017, vol. 13: 31 y 32).<\/p><\/blockquote>\n<p>Como grupo de poblaci\u00f3n todav\u00eda oprimido, los ni\u00f1os tendr\u00edan que ser capaces de emanciparse de su falta de libertad, de voz, de derechos y de propiedad, para poder conformar su vida individual y social, como ciudadanos autodeterminados. Korczak, sin embargo, desconf\u00eda de las ideolog\u00edas pol\u00edticas, que en su opini\u00f3n est\u00e1n alejadas de la realidad y no prestan la atenci\u00f3n y el respeto necesarios a las peculiaridades, sentimientos y formas de pensar individuales de la gente, especialmente de los ni\u00f1os.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a><\/p>\n<h2><strong>7. Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La comprensi\u00f3n jur\u00eddica de Korczak se basa en las condiciones de vida y experiencias concretas de los ni\u00f1os, que tanto le preocuparon a lo largo de toda su vida. Ella no surge de definiciones abstractas de las \u201cnecesidades de desarrollo infantil\u201d, sino de observaciones sensibles de sus necesidades diarias, quejas y deseos. Los derechos deben permitir y facilitar que los ni\u00f1os se resistan a las demandas injustificadas de poder y a la violencia de los adultos en su entorno, sobre la cual act\u00faan, as\u00ed como tambi\u00e9n deben habilitar la construcci\u00f3n de v\u00ednculos con los adultos (pero tambi\u00e9n entre ellos mismos) sobre una base confiable. Los derechos deben darle m\u00e1s peso y seguridad en la vida diaria, y as\u00ed animarles a expresar sus puntos de vista y demandas. Korczak est\u00e1 convencido de que los ni\u00f1os, cuando tienen la confianza necesaria en s\u00ed mismos, son capaces de dar a la sociedad impulsos importantes y contribuir a la mejora de las condiciones de vida, en otras palabras, actuar como protagonistas.<\/p>\n<p>Korczak ve en el conjunto de los ni\u00f1os a un grupo de la poblaci\u00f3n oprimida y, en este sentido, aboga por su liberaci\u00f3n.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a> Desde su punto de vista, ellos tienen derecho a hacerlo, porque no son seres devenires, sino que ya son seres humanos aqu\u00ed y ahora, y por ello tienen el mismo derecho a la dignidad humana y al respeto que todos los seres humanos, cualquiera que sea su edad. En este razonamiento se incluye una reorganizaci\u00f3n fundacional de la relaci\u00f3n intergeneracional, en el sentido de la igualdad total de derechos y equivalencia. Si bien es cierto que Korczak se ocupa principalmente de los ni\u00f1os que viven en la pobreza extrema y que sufren injusticias, todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as est\u00e1n incluidos en sus reflexiones, dado que los considera a todos en su relaci\u00f3n con los adultos, como otra dimensi\u00f3n de la desigualdad social, la opresi\u00f3n, la discriminaci\u00f3n y la injusticia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Warszawa_pomnik_Janusz_Korczak_02.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6><small>(Monumento a Korczak en Varsovia. Imagen en <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Warszawa_pomnik_Janusz_Korczak_02.jpg?uselang=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Wikipedia<\/a>)<\/small><\/h6>\n<p>En su concepci\u00f3n de la \u201csociedad de ni\u00f1os\u201d, que se implement\u00f3 en los orfanatos que dirigi\u00f3 con consecuencias impresionantes y contra una gran resistencia, Korczak ha hecho una contribuci\u00f3n inigualable a la comprensi\u00f3n de los derechos de los ni\u00f1os como derechos de participaci\u00f3n y autodeterminaci\u00f3n y, as\u00ed, del protagonismo infantil. En contraste con las actuales concepciones populares de la participaci\u00f3n infantil, que suelen referirse a la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Ni\u00f1o, aquella no se contenta con el hecho de que haya que escuchar a los ni\u00f1os, sino que insiste en que son ellos mismos quienes toman las decisiones en todos los asuntos que les conciernen. Las concepciones de autogesti\u00f3n y autoorganizaci\u00f3n desarrolladas y practicadas por Korczak junto con los ni\u00f1os pueden encontrarse de diversas formas, tambi\u00e9n en las llamadas rep\u00fablicas infantiles o en las llamadas escuelas alternativas libres o escuelas democr\u00e1ticas, que siempre existen en varios pa\u00edses del mundo y que se han establecido una y otra vez. Pero casi nunca van m\u00e1s all\u00e1 de las instituciones educativas para llegar a la vida cotidiana de los ni\u00f1os, por ejemplo, en la comunidad.<\/p>\n<p>En los escritos de Korczak, especialmente en sus obras literarias, hay indicios de que podr\u00eda otorgarse un papel protag\u00f3nico a los ni\u00f1os en la vida social y pol\u00edtica (por ejemplo, en su idea de un \u201cparlamento mundial\u201d de los ni\u00f1os). Pero debido a las condiciones pol\u00edticas y a las formas de pensar imperantes en su \u00e9poca, este educador no encontr\u00f3 ocasi\u00f3n ni oportunidad de concretar estas ideas, y mucho menos de ponerlas en pr\u00e1ctica. La pregunta pendiente es si Korczak esperaba una posible influencia de la \u201csociedad de ni\u00f1os\u201d (o de los ni\u00f1os auto-organizados) sobre los cambios en las estructuras de poder y los desequilibrios de las sociedades, y de qu\u00e9 manera esto habr\u00eda sido concebible. En cualquier caso, Korczak, con su comprensi\u00f3n de los derechos, nos desaf\u00eda a considerar esta cuesti\u00f3n con mayor diligencia y, siempre que sea posible, a tomar iniciativas apropiadas y a apoyar las iniciativas correspondientes de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y j\u00f3venes.<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\"><\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[843,845,837,842,838,835,797,846,841,64,834,839,840,836,844],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/28\/miscelanea\/janusz-korczak-los-derechos-y-el-protagonismo-de-la-infancia\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Janusz Korczak, los derechos y el protagonismo de la infancia - RES. 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