{"id":9153,"date":"2017-07-27T00:00:00","date_gmt":"2017-07-26T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile\/"},"modified":"2021-02-13T21:18:44","modified_gmt":"2021-02-13T20:18:44","slug":"los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile","title":{"rendered":"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Este art\u00edculo es parte de una investigaci\u00f3n de tesis doctoral elaborada desde una metodolog\u00eda cualitativa de car\u00e1cter descriptiva-comprensiva titulada \u201c<em>La acci\u00f3n socioeducativa que llevan a cabo los educadores de trato directo en los centros cerrados de la zona central de Chile<\/em>\u201d desarrollada entre los a\u00f1os 2011 y 2015que incluye el trabajo de campo en cuatro regiones de Chile. Se espera conocer y comprender qu\u00e9 recursos personales utiliza el\/la educador\/a de trato directo (ETD) para llevar a cabo las actividades educativas al interior de los centros cerrados para adolescentes. Este es un tema que se encuentra escasamente explorado en Chile, por ello, es que para darle una mayor profundidad al an\u00e1lisis de la informaci\u00f3n obtenida se dividieron los temas en tres grandes dimensiones: los\/as educadores\/as de trato directo, los sujetos de atenci\u00f3n y los centros de r\u00e9gimen cerrado.<\/p>\n<p>La autora de esta investigaci\u00f3n, presenta el siguiente informe a partir de los resultados m\u00e1s relevantes que considera necesario a la hora de abordar temas la reinserci\u00f3n social de adolescentes y j\u00f3venes infractores de ley, estableciendo que la base para mejorar este proceso parte desde la formaci\u00f3n de los responsables de su ejecuci\u00f3n como operadores clave de la pol\u00edtica de reinserci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En las siguientes p\u00e1ginas se presenta un breve marco te\u00f3rico que ir\u00e1 pasando desde el concepto de delito a la realidad chilena en el proceso de reinserci\u00f3n social de los y las adolescentes, luego se explicar\u00e1n los resultados generales, las conclusiones y algunas sugerencias m\u00e1s relevantes a tener en cuenta en este \u00e1mbito.<\/p>\n<h2><strong>Marco Te\u00f3rico<\/strong><\/h2>\n<p>Con las aproximaciones te\u00f3ricas que se considerar\u00e1n a continuaci\u00f3n, se espera aclarar el concepto de delio y la motivaci\u00f3n de las conductas delictivas, con la finalidad de ampliar la comprensi\u00f3n de la poblaci\u00f3n recluida con la que trabaja el educador y la educadora de trato directo (ETD).<\/p>\n<p>Si bien el concepto de delito es puramente jur\u00eddico, es posible enfocarlo desde diferentes perspectivas dependiendo de la disciplina que lo aborde. Seg\u00fan Alc\u00e1cer (2003) es un problema social donde influyen diversos factores. Si bien, todas aquellas conductas que infringen las normas legales pueden ser sancionadas, no todas son consideradas delito. En t\u00e9rminos simples, la estructura actual del concepto de delito integra cuatro elementos fundamentales con un orden l\u00f3gico a la hora de proceder judicialmente y exigir la responsabilidad de un hecho, estos son: acci\u00f3n u omisi\u00f3n, anti juridicidad, punibilidad y culpabilidad. Es preciso adem\u00e1s, poner atenci\u00f3n al car\u00e1cter lesivo o da\u00f1oso, adem\u00e1s de diferenciar los tipos penales ya que todos presentan sus particularidades como la edad y condiciones personales del sujeto. Por lo tanto, para que el comportamiento humano se constituya como delito deben haber existido hechos concretos penados por la ley y adem\u00e1s deben ser considerados antijur\u00eddicos, es decir, acciones en contra de las normas sociales que se ajusten a las normas legales.<\/p>\n<p>Existen diferentes enfoques cient\u00edficos que han intentado dar respuesta a esta conducta, pasando de Lombroso a Eysenck, es posible encontrar en la corriente psicobiol\u00f3gica tesis acerca de las personas que cometen delito, destacando principalmente que para llevar a cabo la intervenci\u00f3n psicoeducativa, lo ideal es que \u00e9sta se genere en espacios abiertos ya que necesitan un entrenamiento utilizando el medio libre (Eysenck en L\u00f3pez y L\u00f3pez, 2003), para el caso de quienes cumplen condena privados de libertad, este proceso de intervenci\u00f3n se complejiza. Por otra parte, entre la corriente sociol\u00f3gica, autores como Durkheim han destacado con la teor\u00eda de la estructura social, postulando la tesis de la anomia como la ausencia de las normas sociales y por lo tanto, es inevitable el delito en las sociedades porque las estructuras regladas son susceptibles de ser incumplidas de forma total o parcial. As\u00ed tambi\u00e9n es posible nombrar a muchos otros autores como Becker (1971) que postul\u00f3 la teor\u00eda del etiquetamiento, explicando que las conductas delictivas son creadas por la sociedad cuando se estigmatiza a las personas o sus grupos sociales, as\u00ed como la teor\u00eda del aprendizaje social, que explica la conducta humana a partir de la observaci\u00f3n, por lo tanto, depende del contexto es la probabilidad de aprender conductas delictivas (Bandura, 1982).<\/p>\n<p>Estas tesis han ido ampliando la mirada respecto al an\u00e1lisis comprensivo que se logra generar en \u00e9ste \u00e1mbito, de manera que muchas de ellas se han utilizado para generar programas de reinserci\u00f3n social para las personas privadas de libertad. As\u00ed, aludiremos al modelo de desarrollo social de Catalano y Hawkins (1996) que integra la teor\u00eda del control social y la teor\u00eda del aprendizaje social, proponiendo que el comportamiento de los j\u00f3venes est\u00e1 influenciado por los v\u00ednculos que se generan con los grupos sociales m\u00e1s significativos para su vida y que podr\u00edan ser determinantes en su fututo comportamiento.<\/p>\n<p>Otros estudios como los de Hawkins, Farrington, Brewer, Catalano y otros (2000); V\u00e1squez (2003); Rodr\u00edguez y Mir\u00f3n (2008); Palermo (2009); y Sanabria y Uribe (2010), han coincidido en identificar variables tanto culturales como ambientales y personales: la familia, la escuela, el grupo de pares, la capacidad cognitiva y las habilidades, todas pueden incidir en el desarrollo de conductas pro- sociales como antisociales.<\/p>\n<p>As\u00ed es como estas variables se han delimitado en dos grandes factores: los factores de riesgo y los factores protectores. Por ello, es que estudios como los de Andrew y Bonta (2006), Botija (2011) y Palermo (2009) han coincidido en plantear que los factores de riesgo pueden ser est\u00e1ticos, como las historias de vida, que no pueden ser modificadas; y los din\u00e1micos que pasan a ser susceptibles a variaci\u00f3n, por lo que se puede lograr una transformaci\u00f3n en la vidas de las personas a trav\u00e9s de una adecuada intervenci\u00f3n, ejemplo de estos factores son el consumo de sustancias t\u00f3xicas o las habilidades para solucionar conflictos. Por otra parte, los factores protectores act\u00faan como promotores de influencia y apoyo positivo, facilitan el rechazo a las conductas antisociales, promoviendo el bienestar integral del sujeto, encontrando en algunos casos la familia, la escuela y el aprendizaje y desarrollo de la resiliencia.<\/p>\n<p>En virtud de los \u00faltimos datos ofrecidos es que es posible explicar las orientaciones t\u00e9cnicas que rigen para todos los CRC del pa\u00eds, que acompa\u00f1an la Ley N\u00b0 20.084 de responsabilidad adolescente chilena, basadas en el enfoque de \u201criesgo-necesidad-responsividad\u201d (Andrew y Bonta, 2006) y que tiene por finalidad orientar y organizar el trabajo de los equipos t\u00e9cnicos, entreg\u00e1ndoles herramientas que les permitan realizar intervenciones diferenciadas para distintos niveles de complejidad de los internos. Demostrando de esta manera y desde una mirada ecosist\u00e9mica, la factibilidad del proceso de reinserci\u00f3n social mediante un plan de intervenci\u00f3n y evaluaci\u00f3n acertadas.<\/p>\n<p>Sin embargo, se ha podido constatar que las orientaciones t\u00e9cnicas si bien se mantienen apegadas a la ley tal cual explicita el art\u00edculo 6 \u201cparticipaci\u00f3n en actividades socioeducativas\u201d, se observan continuas evaluaciones de las necesidades de los adolescentes desde el \u00e1mbito penal (represi\u00f3n y retribuci\u00f3n ante el comportamiento) m\u00e1s que aproximaciones reales al \u00e1mbito educativo que propicie una mejor vida para los adolescentes con la finalidad de que su reinserci\u00f3n sea permanente y exitosa.<\/p>\n<p>La instituci\u00f3n gubernamental que tiene a cargo contribuir al sistema de protecci\u00f3n social en la infancia y adolescencia, a trav\u00e9s del ejercicio del derecho y de reinserci\u00f3n social, y que adem\u00e1s, administra los recintos penitenciarios, a considerado que quienes tienen la responsabilidad t\u00e9cnica, son los y las profesionales del \u00e1rea de la psicolog\u00eda y del trabajo social, mientras que el ETD cumple con una figura de ejecuci\u00f3n de la oferta program\u00e1tica que puede tener formaci\u00f3n acad\u00e9mica o t\u00e9cnica si realiza los turnos de d\u00eda y puede solo tener su formaci\u00f3n secundaria, si solo realiza los turnos de noche.<\/p>\n<p>Estos requisitos han provocado un debilitamiento en las funciones que deben desempe\u00f1ar los ETD ya que ante la exigencia de funciones espec\u00edficas del cargo dentro de un centro cerrado, estos carecen de herramientas metodol\u00f3gicas para cumplir de manera certera con los objetivos de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<h2><strong>Presentaci\u00f3n del Servicio Nacional de Menores (SENAME), la Ley N\u00b0 20.084 y los Centros de R\u00e9gimen Cerrado<\/strong><\/h2>\n<p>El Servicio Nacional de Menores (SENAME) es un organismo gubernamental que est\u00e1 bajo la dependencia del Ministerio de Justicia. Desarrolla sus actividades de acuerdo a las instrucciones que le indican los diversos tribunales a lo largo del pa\u00eds para cuidar y proteger a ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes en situaci\u00f3n de riesgo, vulnerabilidad y\/o conflicto con la ley penal; adem\u00e1s supervisa, coordina y orienta t\u00e9cnicamente la labor de las entidades que colaboran con sus funciones.<\/p>\n<p>Los centros que administra directamente el SENAME son las residencias para lactantes, ni\u00f1os y ni\u00f1as menores de 14 a\u00f1os, personas con discapacidad y todos los centros del \u00e1rea de justicia juvenil. En este caso, los centros de r\u00e9gimen cerrado\u00a0(CRC) son recintos penitenciarios donde cumplen condena privada de libertad adolescentes desde los 14 a\u00f1os y es aqu\u00ed donde se desarrollan las actividades de la vida diaria, intervenciones socioeducativas, de rehabilitaci\u00f3n, escuela y recreativas. En la actualidad estos centros se encuentran construidos en zonas perif\u00e9ricas una por regi\u00f3n, con una permanente guardia armada perimetral:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 1.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><strong>Ilustraci\u00f3n 1:<\/strong> Entrada del CRC Limache, V regi\u00f3n, Chile (fotograf\u00eda de google).<\/h6>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mt-0 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 2_bis.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"317\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><strong>Ilustraci\u00f3n 2:<\/strong> Camino que lleva al CRC San Bernardo, Regi\u00f3n Metropolitana, Chile.<\/h6>\n<p>Estos centros nacen en el a\u00f1o 2007, a partir de la entrada en vigencia de la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente N\u00ba 20.084, que reconoce al o a la adolescente como sujeto de derecho, determina las edades (14 a 18 a\u00f1os), regula su responsabilidad, el procedimiento de la averiguaci\u00f3n y determina sanciones. Su objetivo principal es adecuar la legislaci\u00f3n en materia de derecho internacional especializado y regular la utilizaci\u00f3n de la privaci\u00f3n de libertad como medida de \u00faltima ratio, lo que se ha visto en bastante dificultad la conjugaci\u00f3n de dos ideas aparentemente opuestas: sanci\u00f3n y educaci\u00f3n, asign\u00e1ndole a un juez la responsabilidad de su equilibrio.<\/p>\n<p>Existen tres tipos de centro dentro de un mismo recinto: a) centro de internaci\u00f3n provisoria (CIP), b) centro de internaci\u00f3n en r\u00e9gimen semi-cerrado (CSC); c) centro de internaci\u00f3n en r\u00e9gimen cerrado (CRC).Los dos \u00faltimos, cuentan con un programa de reinserci\u00f3n social, que contempla la continuidad de los estudios, la participaci\u00f3n en actividades socioeducativas, de formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n para la vida laboral y desarrollo personal, as\u00ed como tambi\u00e9n el tratamiento y rehabilitaci\u00f3n del consumo de drogas de los y las adolescentes.<\/p>\n<p>Esta Ley viene acompa\u00f1ada de unos documentos de apoyo general para una mejor gesti\u00f3n de los recursos que intervienen en el tratamiento y reinserci\u00f3n de los adolescentes y j\u00f3venes privados de libertad: Las Orientaciones T\u00e9cnicas y la Gu\u00eda para el Manejo de Casos.<\/p>\n<h2><strong>Desarrollo metodol\u00f3gico de la investigaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La caracter\u00edstica principal de este estudio es proporcionar una visi\u00f3n integral de car\u00e1cter hol\u00edstico, por esto es que se escogi\u00f3 como rasgo definitorio la metodolog\u00eda cualitativa.<\/p>\n<p>Bajo esta concepci\u00f3n es que se realizan descripciones detalladas de las situaciones, las personas y sus acciones, incorporando la propia voz de los participantes para identificar su realidad y as\u00ed conocer un conjunto de aspectos del trabajo que realizan los\/as educadores\/as de trato directo en cinco centros de r\u00e9gimen cerrado, uno en cada regi\u00f3n 5\u00b0, 6\u00b0 y 7\u00b0 y dos centros en la regi\u00f3n metropolitana.<\/p>\n<p>Vale decir que el 60% de la poblaci\u00f3n penal juvenil se encuentra en estas regiones, lo que aumenta la probabilidad que los resultados de esta investigaci\u00f3n sirvan como referente a nivel nacional.<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n consta de tres fases, inici\u00f3 con una revisi\u00f3n de los antecedentes bibliogr\u00e1ficos, luego el trabajo de campo que se llev\u00f3 a cabo entre octubre y diciembre de 2013 en las cuatro ciudades de la zona central de Chile, y la tercera fase fue el an\u00e1lisis de la informaci\u00f3n obtenida y sus conclusiones.<\/p>\n<p>Para la recogida de la informaci\u00f3n se realizaron grupos de discusi\u00f3n en cada uno de los centros de r\u00e9gimen cerrado, esto advierte una riqueza en la interacci\u00f3n entre el grupo de educadores\/as que iban describiendo sus ideas e interpretaciones gracias a los temas que se les presentaba. Fueron 25 informantes que accedieron a participar, aquellos m\u00e1s implicados en el proceso de reinserci\u00f3n social ya que su funci\u00f3n es ejecutar las actividades cotidianas dentro de los recintos penitenciarios, organiz\u00e1ndose en turno de 12 horas en el d\u00eda y 12 horas en la noche.<\/p>\n<p>Para el an\u00e1lisis se utilizaron t\u00e9cnicas y procedimientos centrados en la comprensi\u00f3n profunda de los significados, conscientes que este conocimiento es relativo y subjetivo. En este caso, se eligi\u00f3 realizar el an\u00e1lisis de contenido ya que es considerado uno de los procedimientos cl\u00e1sicos para analizar gran cantidad de material textual debido a que se facilita la reducci\u00f3n de la informaci\u00f3n y la sistematizaci\u00f3n por medio del uso de c\u00f3digos y de categor\u00edas. Este tipo de an\u00e1lisis implica hacer uso de procedimientos t\u00e9cnicos que le permitan al investigador formular interpretaciones de lo que han expresado los informantes evitando tomar como referencia sus propios valores y representaciones (Quivy, 1992).<\/p>\n<p>La estructura para el an\u00e1lisis de esta investigaci\u00f3n se ha organizado como se muestra en la siguiente ilustraci\u00f3n:<\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mb-0 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 3 bis.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"415\" \/><\/h6>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Ilustraci\u00f3n 3:<\/strong> construcci\u00f3n de la realidad desde la visi\u00f3n del\/a educador\/a de trato directo.<\/h5>\n<p>Una vez obtenido todo el material textual y para una mejor comprensi\u00f3n de la realidad es que para el an\u00e1lisis, se procedi\u00f3 a categorizar la informaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mb-0 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 4 bis.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"340\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Ilustraci\u00f3n 4:<\/strong> Comprensi\u00f3n de la realidad a partir de la visi\u00f3n de los\/as educadores\/as de trato directo.<\/h5>\n<h2><strong>Resultados del an\u00e1lisis <\/strong><\/h2>\n<p>Los pa\u00edses latinoamericanos han sido pioneros en ratificar convenciones como las reglas de Beijing, la Convenci\u00f3n de Derechos del Ni\u00f1o y espec\u00edficamente, las directrices para la Protecci\u00f3n de los Menores Privados de Libertad, promovidas por la ONU.<\/p>\n<p>En Chile, el Servicio Nacional de Menores es el organismo responsable de los adolescentes que han cometido delito. Por medio de la Ley N\u00b0 20.084, de acuerdo con los principios constitucionales y a las recomendaciones internacionales, los adolescentes que cumplen condena privados de libertad, permanecen recluidos en recintos llamados Centros de R\u00e9gimen Cerrado que se supone est\u00e1n adaptados para su permanencia y preparaci\u00f3n para la reinserci\u00f3n social, tal como lo indica el art\u00edculo 6\u00b0 de la Ley que contempla la continuidad de los estudios y la participaci\u00f3n en actividades socioeducativas, de formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n para la vida laboral y el desarrollo personal, as\u00ed como tambi\u00e9n el tratamiento y la rehabilitaci\u00f3n por el consumo de drogas.<\/p>\n<p>As\u00ed, la labor educativa para la reinserci\u00f3n social es relevante a la hora de pensar en el colectivo de <em>Educadores y Educadoras de Trato Directo<\/em>, quienes se encuentran diariamente con los reclusos en la ejecuci\u00f3n de las actividades. Entre sus funciones: vigilar y controlar directamente a los adolescentes en la rutina diaria, en la prevenci\u00f3n y el manejo de conflictos, el proceso de acompa\u00f1amiento, conversaci\u00f3n y observaci\u00f3n, la labor administrativa y la participaci\u00f3n a reuniones de equipo, y entre estas tareas, emanan un detalle de otras tantas que intentan cumplir en su totalidad:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201c\u2026esta cana [c\u00e1rcel] es de los profes\u2026 entonces nosotros manejamos el aspecto conductual, lo regulamos en la casa\u2026 ya saben que no tienen otra alternativa que adherir a esta rutina\u2026\u201d (CRC 1 Cit. 319)<\/p>\n<p>\u00a0\u201cNosotros tenemos que hacer que se cumplan [las actividades\u2026], y que tengan las ganas de hacerlo, y que quieran hacerlo, y que sepan, y que se les ocurra c\u00f3mo y que lo respeten tambi\u00e9n\u2026\u201d (CRC 4 Cit. 64)<\/p>\n<p>\u201cInculcar los valores, primero b\u00e1sicos a los j\u00f3venes. Higiene personal, actitudes, comportamientos, el respeto, ser tolerantes entre ellos. Respetarse a s\u00ed mismos y respetar al resto. Y en el momento de que, si yo le entrego respeto a \u00e9l, \u00e9l tambi\u00e9n tiene que respetarme a m\u00ed. No tengo mucho lenguaje t\u00e9cnico yo. Porque digo yo funciono como madre, mi lema en ese sentido es eso\u201d (CRC 5 Cit. 207)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En este caso, un elemento que nos interesa resaltar, es la cercan\u00eda que ha generado la relaci\u00f3n directa por parte de los educadores y las educadoras con los internos. Esto ha llevado a establecer un v\u00ednculo afectivo marcado en una relaci\u00f3n parental, adoptando un rol comprensivo y protector, utilizando el mismo lenguaje que los internos y fijando condiciones para normar comportamientos disruptivos, alej\u00e1ndose de su figura profesional y acerc\u00e1ndose a un rol m\u00e1s de orientador y de gu\u00eda.<\/p>\n<p>Otro elemento que se identific\u00f3 en este estudio y que tiene directa relaci\u00f3n con el quehacer de este educador\/a, es la formaci\u00f3n acad\u00e9mica y la experiencia de vida y la laboral:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p style=\"text-align: left;\">\u201c\u2026 viv\u00ed estar desnudo y hacer los ejercicios que los gendarmes le hacen a los muchachos ac\u00e1\u2026 Despu\u00e9s que sal\u00ed preso, felizmente la iglesia me dio una acogida\u2026\u201d (CRC 3 Cit. 197)<\/p>\n<p>\u201c\u2026 no tengo necesidad de tener alg\u00fan t\u00edtulo de algo. Aprendo con rapidez, me meto al Google, busco talleres, traigo novedades (\u2026) Ya sea audiovisual, de m\u00fasica, muchas veces hacer una contenci\u00f3n grupal, una oraci\u00f3n [religiosa] porque es as\u00ed\u2026\u201d (CRC 5 Cit.46)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Como podemos observar, la formaci\u00f3n, si bien es necesaria para tener conocimientos te\u00f3ricos, es menos importante que las historias de vida o la trayectoria laboral. La biograf\u00eda de los educadores, en algunos casos es similar a la de los internos, por lo que pasa a ser un rasgo trascendental en la intervenci\u00f3n y apoyo. Estos pasan a ser elementos considerados suficientes para lograr los objetivos planteados:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mb-0 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen%20Chile%205%20bis(1).png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"289\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Ilustraci\u00f3n 5:<\/strong> formaci\u00f3n educacional y trayectoria laboral<\/h5>\n<p>Si bien, es posible observar que existe un 40% de informantes con una titulaci\u00f3n universitaria, la gran mayor\u00eda es profesor\/a de educaci\u00f3n general b\u00e1sica y de educaci\u00f3n f\u00edsica. Para este estudio, este dato se considera importante a la hora de hablar de competencias espec\u00edficas, ya que la creencia que existe que por ser profesor se han adquirido conocimientos y habilidades para el trabajo con adolescentes, es equ\u00edvoca.<\/p>\n<p>En este caso, se ha podido constatar que contar con competencias espec\u00edficas, son de suma relevancia para trabajar en este tipo de entorno, donde no solo es adecuado poseer vocaci\u00f3n de servicio y empat\u00eda hac\u00eda adolescentes privados de libertad y probablemente con carencias socio-afectivas:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cYo creo que competencias psicol\u00f3gicas (\u2026) si bien hay ciertas corazonadas que a uno le indican c\u00f3mo y cu\u00e1ndo actuar frente a ciertas situaciones, y tambi\u00e9n teniendo en cuenta que la teor\u00eda no lo es todo, s\u00ed sirve, s\u00ed ayuda (\u2026) en ciertos aspectos psicol\u00f3gicos, como abordar ciertas situaciones, ciertas situaciones de peligro, cuando el ni\u00f1o se trata de suicidar. C\u00f3mo conversar con \u00e9l, c\u00f3mo hablarle, que t\u00fa lo pillas [descubres], no s\u00e9, ahorc\u00e1ndose, o cuando lo pillas cort\u00e1ndose. Poder entender por qu\u00e9 lo est\u00e1 haciendo m\u00e1s all\u00e1 de lo que \u00e9l te est\u00e1 diciendo\u201d (CRC 4 Cit.78)<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed constatamos que es altamente necesario poseer habilidades en el manejo de conflictos y conocimientos te\u00f3ricos para abordar situaciones propias de un espacio donde confluyen diversas y complejas historias que generan particularidad en las caracter\u00edsticas de las personas que est\u00e1n siendo atendidas.<\/p>\n<p>Por esto, es que este estudio considera la necesidad de relevar las competencias de los educadores para la acci\u00f3n socioeducativa especializada, considerando aspectos como las caracter\u00edsticas de los adolescentes, factores psicosociales, contexto crimin\u00f3geno, habilidades comunicativas y de manejo de grupos, trabajo en equipo, organizaci\u00f3n laboral. Tener en cuenta este conjunto de elementos, ser\u00e1 un gran aporte a la reinserci\u00f3n social de los j\u00f3venes y a la salud mental de los educadores y las educadoras de trato directo.<\/p>\n<p>Otro resultado relevante a destacar es una categor\u00eda que emergi\u00f3 en el trabajo de campo que denominamos \u201c<em>identidad<\/em>\u201d, debido a que en medio de la discusi\u00f3n de un tema propuesto, comenz\u00f3 a aparecer otro que auguraba ser m\u00e1s importante, as\u00ed es como se lleg\u00f3 a conocer c\u00f3mo se sienten los educadores y las educadoras en su lugar de trabajo y frente a su labor. Variables como la validaci\u00f3n, reconocimiento, seguridad, salud, horas laborales e historias de vida, han sido temas que poco a poco fueron pasando a primer plano:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mb-0 alignnone\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen%20Chile%206%20bis.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"293\" \/><\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 1:<\/strong> C\u00f3mo se sienten los educadores de trato directo.<\/h5>\n<p>As\u00ed pues, tambi\u00e9n es posible constatar en este estudio, un tema que va m\u00e1s all\u00e1 de la labor principal y es c\u00f3mo se siente un\/a educador\/a en su espacio de trabajo, donde pasa una gran parte del tiempo junto a los internos:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201c\u2026 estar dentro de una casa doce horas encerrado\u2026 es como una condena (\u2026) que no has cometido, (\u2026) te tornas parte de la misma c\u00e1rcel&#8230; es terrible para la persona (\u2026) que no comete delito (\u2026) el hecho de estar encerrado genera mucho da\u00f1o a las personas, mucho, y compartiendo con delincuentes\u2026\u201d (CRC 1 Cit. 650)<\/p>\n<p>\u201c\u2026Concuerdo con mi colega (\u2026) en que efectivamente somos como el \u00faltimo pelo de la cola [de escasa importancia]. La verdad es que nos toman muy poco en cuenta en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, en las decisiones t\u00e9cnicas\u201d (CRC 5 Cit. 83)<\/p>\n<p>\u201c\u2026 nosotros no participamos ni en la planificaci\u00f3n ni en la elaboraci\u00f3n ni en absolutamente nada, nada, por lo tanto la informaci\u00f3n y la socializaci\u00f3n no la recibimos\u2026\u201d (CRC 3 Cit. 65)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Se ha podido observar el descontento y el desgaste f\u00edsico y mental de los\/as educadores debido a que, entre otros aspectos, se sienten poco reconocidos en su labor e inseguros en su lugar de trabajo, lo que ha generado un aumento de inasistencia por bajas m\u00e9dicas. Probablemente esta situaci\u00f3n se debe a su escasa preparaci\u00f3n para manejar sus propias emociones al interior de un centro penitenciario donde se viven diariamente conflictos propios de los adolescentes que han cometido delito y que en su mayor\u00eda presenten consumo problem\u00e1tico de drogas e inestabilidad emocional.<\/p>\n<p>En este caso, es posible observar que despu\u00e9s de exigirse en su trabajo, se van deteriorando en el mismo. Es una situaci\u00f3n preocupante, por decir lo menos, ya que este es el personal de SENAME que atiende a j\u00f3venes en conflicto social con antecedentes delictuales, que busca respuestas y sentido a su vida para no reincidir.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a los <em>Sujetos De Atenci\u00f3n<\/em>, no es nuevo encontrar que existen m\u00faltiples causas que determinan la conducta antisocial o delictual en adolescentes, esta motivaci\u00f3n est\u00e1 influenciada tanto por la variable edad, como por los factores de riesgo personal como son las patolog\u00edas psicol\u00f3gicas, el bajo control de impulsos y el fracaso escolar; del mismo modo, aparecen los aspectos sociales como el consumo de drogas, la influencia carcelaria, exposici\u00f3n a la violencia y las carencias afectivas. Sin embargo, tambi\u00e9n es importante resaltar los factores protectores que resultar\u00edan beneficiosos para atenuar conductas disruptivas y favorecer aspectos positivos como son su permanente inter\u00e9s por aprender actividades manuales y las actividades deportivas.<\/p>\n<p>En la \u00faltima dimensi\u00f3n analizada, <em>Centros de R\u00e9gimen Cerrado<\/em>, hemos podido constatar que el ambiente humano que se genera en el entorno de trabajo es para este estudio, un elemento necesario de destacar. Las relaciones entre colegas, la valoraci\u00f3n del trabajo realizado y la personalidad de cada educador influir\u00e1n en el funcionamiento y el logro los objetivos propuestos, ya que el estado an\u00edmico se ver\u00e1 afectado por las condiciones ambientales. Seguramente la alteraci\u00f3n de estas variables est\u00e9 provocando un cansancio tanto f\u00edsico como mental entre los\/as educadores\/as de trato directo. A esto tambi\u00e9n se le suma la excesiva carga horaria, ocasionalmente de 24 o 36 horas por turno, la escasa dotaci\u00f3n de personal para el relevo de turnos y la falta de materiales para realizar actividades. Todo esto, sugiere cierta desorganizaci\u00f3n por parte del centro que afectar\u00eda a los equipos de trabajo, en especial a quienes permanecen mayor tiempo en este espacio laboral.<\/p>\n<h2><strong>Conclusiones<\/strong><\/h2>\n<p>En base a los datos analizados y los resultados obtenidos para este informe, hemos comprendido la visi\u00f3n que tienen los educadores y las educadoras de trato directo, inmersos en un modelo que combina aspectos represivos y rehabilitadores que rige en los centros de r\u00e9gimen cerrado en Chile, no exentos de conflictos e inseguridades, de control, castigo y muy jerarquizados.<\/p>\n<p>As\u00ed, podemos decir que su quehacer impera en un sistema de actitudes y valores, introduciendo en la acci\u00f3n educativa la mediaci\u00f3n, la dinamizaci\u00f3n de actividades, y el control de los internos, intentado que los objetivos sean cumplidos a pesar de las desavenencias de la organizaci\u00f3n del propio centro o de la propuesta penal juvenil que existe hoy en Chile.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el v\u00ednculo afectivo, la tolerancia, la paciencia y la empat\u00eda, son valores que identifican a los\/as educadores\/as, mientras que las conversaciones sobre sus historias de vida, aquellas que comparte con los internos, junto a su trayectoria laboral, pasan a ser los ejes fundamentales en la labor educativa.<\/p>\n<p>Si bien, estos elementos son parte de unas capacidades que se destacan entre los\/as educadores\/aspara la ejecuci\u00f3n de actividades educativas en el proceso de reinserci\u00f3n social. Creemos que es necesario, adem\u00e1s, incluir conocimientos te\u00f3ricos y habilidades sociales de manera que se movilicen recursos personales para responder a situaciones complejas y se contextualicen a la realidad que viven los educadores\/as en su lugar de trabajo, es decir, aspectos que est\u00e9n relacionados con las caracter\u00edsticas propias de los adolescentes, las patolog\u00edas asociadas al consumo de drogas o a las carencias afectivas, factores psicosociales que aumentan la probabilidad de conductas delictuales, los recursos personales de los internos que pueden disminuir el riesgo social, variables contextuales, habilidades comunicativas, capacidad de crear cambios, motivar y coordinar a grupos, manejo de conflictos entre pares y entre colegas, entre otros elementos, que debiera desarrollar un\/a educador de trato directo.<\/p>\n<p>Un aspecto importante que emergi\u00f3 en la conversaci\u00f3n con los\/as educadores\/as y que se presentan en estas conclusiones, es c\u00f3mo se sienten en su lugar de trabajo, aqu\u00ed hemos descubierto que desconocen la forma para gestionar sus propias emociones, probablemente por ello es que se sienten cansados y frustrados de trabajar en el encierro.<\/p>\n<p>Ciertamente en Chile no existe la titulaci\u00f3n de educaci\u00f3n social y la fusi\u00f3n de disciplinas a\u00fan est\u00e1 lejos de implementarse en las universidades. Esto genera m\u00e1s problemas a la hora de enfrentar situaciones conflictivas dentro de una instituci\u00f3n., principalmente cuando conocemos que en el ambiente penitenciario existen una serie de problemas que impiden el funcionamiento de las actividades, las condiciones laborales no son las mejores, sin embargo, el mayor problema que se ha observado en este estudio, es que los\/as educadores\/as no cuentan con una formaci\u00f3n especializada, por lo que se transforma en un mayor desaf\u00edo para enfrentar la inestabilidad de los internos, la organizaci\u00f3n del centro, su propio quehacer, sus relaciones y el reconocimiento que esperan de los otros.<\/p>\n<h2><strong>Sugerencias<\/strong><\/h2>\n<p>Frente a esta situaci\u00f3n y dada la motivaci\u00f3n por avanzar en el trabajo hacia la reinserci\u00f3n de los adolescentes internos en los centros cerrados, es que las sugerencias se enfocar\u00e1n principalmente en dos aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li>Considerar la mejora de la organizaci\u00f3n de los centros de r\u00e9gimen cerrado. Las horas de trabajo por turno debido a la escasez de personal para el relevo, que en muchos casos est\u00e1n fuera de la l\u00f3gica humana, es un tema que queremos destacar en este estudio.<br \/>\n\u00a0<\/li>\n<li>Crear conciencia sobre la importancia de acreditar una <strong>formaci\u00f3n especializada para los educadores de trato directo basada en competencias transversales y espec\u00edficas <\/strong>de manera que logren enfrentar el d\u00eda a d\u00eda en los centros de r\u00e9gimen cerrado. Esto les dar\u00e1 la posibilidad hacerse cargo de los procesos de cada uno de los internos a partir de sus propias caracter\u00edsticas, sus necesidades, las respuestas y las acciones a seguir. Adem\u00e1s, con esta nueva imagen, el\/la educador\/a podr\u00e1n sentir que se desarrollan profesionalmente, ser reconocidos en su labor, y as\u00ed retomar\u00edan la confianza y motivaci\u00f3n en s\u00ed mismos, lo que mejorar\u00eda las relaciones entre colegas y el ambiente de trabajo al interior de estos recintos que atienden a adolescentes que cumplen condena privados de libertad.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[255,667,666,449],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Introducci\u00f3n Este art\u00edculo es parte de una investigaci\u00f3n de tesis doctoral elaborada desde una metodolog\u00eda cualitativa de car\u00e1cter descriptiva-comprensiva titulada...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-02-13T20:18:44+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen%20Chile%201.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"24 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\",\"name\":\"RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 1.jpg\",\"contentUrl\":\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 1.jpg\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#webpage\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile\",\"name\":\"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile - RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2017-07-26T22:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2021-02-13T20:18:44+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile\"}]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","og_description":"Introducci\u00f3n Este art\u00edculo es parte de una investigaci\u00f3n de tesis doctoral elaborada desde una metodolog\u00eda cualitativa de car\u00e1cter descriptiva-comprensiva titulada...","og_url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile","og_site_name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","article_modified_time":"2021-02-13T20:18:44+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 1.jpg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"24 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/","name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#primaryimage","inLanguage":"es","url":"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 1.jpg","contentUrl":"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Imagen Chile 1.jpg"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#webpage","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile","name":"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","isPartOf":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#primaryimage"},"datePublished":"2017-07-26T22:00:00+00:00","dateModified":"2021-02-13T20:18:44+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/25\/miscelanea\/los-educadores-y-las-educadoras-de-trato-directo-del-servicio-nacional-de-menores-de-chile#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/eduso.net\/res\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los educadores y las educadoras de trato directo del Servicio Nacional de Menores de Chile"}]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/9153"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/9153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20642,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/9153\/revisions\/20642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"palabra_clave","embeddable":true,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/palabra_clave?post=9153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}