{"id":8966,"date":"2016-01-24T00:00:00","date_gmt":"2016-01-23T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo\/"},"modified":"2021-01-31T11:17:10","modified_gmt":"2021-01-31T10:17:10","slug":"intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo","title":{"rendered":"Intervenci\u00f3n educativa en prisi\u00f3n: Memoria y deseo"},"content":{"rendered":"<h2><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p>En el presente art\u00edculo pretendo hacer Memoria de la intervenci\u00f3n educativa llevada a cabo en el penitenciario de Topas (Salamanca) entre 1990 y 2006, a trav\u00e9s de un Programa de Intervenci\u00f3n ejecutado desde C\u00e1ritas Diocesana de Zamora. Este trabajo educativo en la prisi\u00f3n era completado por otras ONGs: Comit\u00e9 Antisida, Alcoh\u00f3licos Rehabilitados, Cruz Roja, Capellan\u00eda, etc., en un mosaico bien plural que los internos siempre valoraron satisfactoriamente y que completaba la oferta institucional de las clases de ense\u00f1anza formal orientadas a la obtenci\u00f3n de alg\u00fan t\u00edtulo acad\u00e9mico (Caride y Grada\u00edlle, 2013). En este art\u00edculo describo, en un primer momento, algunas experiencias educativas en las que participe directamente y que fueron llevadas a cabo en el periodo anteriormente se\u00f1alado.<\/p>\n<p>De forma complementaria, en un segundo momento, me atrevo a sugerir, en clave de deseo, posibles mejoras que hicieran mucho m\u00e1s eficiente dicha actuaci\u00f3n educativa, algo que no suele hacerse normalmente en contextos como el penitenciario (Moledo, Aroca y Alba, 2013).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h2><strong>1- MEMORIA DE UNA INTERVENCI\u00d3N EDUCATIVA EN PRISI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p>La c\u00e1rcel en un \u00e1mbito al que, con ligeras variaciones en cada \u00e9poca, van a parar personas que tienen a sus espaldas la marginaci\u00f3n social, la droga y la pobreza, situaciones en muchos casos heredadas de padres a hijos. En la actualidad (Becerra, 2012; SGIP, 2013), el perfil del preso espa\u00f1ol es el un var\u00f3n (90,4%), relativamente joven (con una media de edad de 37 a\u00f1os), sin trabajo fijo o de muy escasa cualificaci\u00f3n (56,2%), hijo de trabajador poco cualificado, con bajo nivel educativo y procedente de familia numerosa. Casi la mitad tiene \u00fanicamente estudios primarios. Casi 1\/3 tiene o ha tenido familiares en prisi\u00f3n. El 33,6 % de los presos son extranjeros. Contin\u00faan siendo mayoritarios los delitos por robo (34% de los penados y 23 % de los preventivos) y contra la salud p\u00fablica (28 % de los penados y 37 % de los preventivos). En los \u00faltimos a\u00f1os se ha dado un aumento constante de presos, en su mayor\u00eda varones, por delitos de violencia de g\u00e9nero o domestica (En el 2000 eran 27 -solo una mujer- y en apenas ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde eran 1780, de los cuales el 98,7% eran varones. Ver Gallego. Cabrera, R\u00edos y Segovia, 2010). A todo lo anterior hay que unir una serie de factores de discriminaci\u00f3n hist\u00f3rica referidos a la prisi\u00f3n: Precariedad de espacios, peores condiciones de alojamiento, lejan\u00eda de su entorno familiar y protector, mezcla de perfiles criminales, etc. Como consecuencia de todo ello nos encontramos una poblaci\u00f3n penitenciaria con baja autoestima y d\u00e9ficit de habilidades sociales para relacionarse adecuadamente y evitar entrar en conflicto con los dem\u00e1s. Por otro lado, las personas que est\u00e1n en prisi\u00f3n han sido privadas de su libertad e introducidas en una microsociedad muy jerarquizada y reglada: La vida en sociedad dista mucho de lo que es la vida en prisi\u00f3n. Todas estas razones est\u00e1n en la base para que Caritas de Zamora, desde su opci\u00f3n por hacer frente a situaciones de exclusi\u00f3n, se decidiera a presentar un programa de \u00edndole educativa para llevar a cabo dentro de la prisi\u00f3n, como \u201centidad colaboradora\u201d. El programa una vez aprobado por Instituciones Penitenciarias ten\u00eda una duraci\u00f3n bianual. Al dise\u00f1arlo se buscaba siempre que fuese realista, dando respuesta a las necesidades detectadas y siendo f\u00e1cilmente asumible con los recursos de que dispon\u00eda C\u00e1ritas de Zamora en esos momentos.<\/p>\n<p>Las experiencias que se recogen fueron llevadas a cabo con internos varones de un mismo Modulo, los cuales correspond\u00edan mayoritariamente a un perfil de drogodependientes y j\u00f3venes. Contra el patrimonio y Contra la salud p\u00fablica eran los dos delitos que entonces y, a\u00fan hoy (SGIP, 2013), eran m\u00e1s representativos en la poblaci\u00f3n penitenciaria.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n con los internos se realizaba durante tres d\u00edas a la semana (uno para cada Taller), con una duraci\u00f3n de dos horas por sesi\u00f3n. Los Talleres a que se hace referencia se llevaban a cabo, entre los meses de Septiembre a Junio, ambos inclusive, quedando los meses de verano sin actividad. La puesta en pr\u00e1ctica de cada Taller estaba coordinada por dos monitores con formaci\u00f3n superior (Trabajo Social, Educaci\u00f3n Social, Pedagog\u00eda, Magisterio, Criminolog\u00eda) los cuales realizaban su trabajo b\u00e1sicamente desde el voluntariado (tan solo se le remuneraban los gastos correspondientes a desplazamiento). El espacio f\u00edsico en el que se realizaban las actividades programadas era la escuela del m\u00f3dulo que estaba libre, ya que los que acud\u00edan a la escuela sal\u00edan del m\u00f3dulo a un espacio com\u00fan donde se daban las clases para todos-as los que cursaban alg\u00fan estudio.<\/p>\n<p>El trabajo educativo llevado a cabo con los internos en dicho Centro Penitenciario desde el Programa de Intervenci\u00f3n de C\u00e1ritas de Zamora giraba a en torno a dos ejes:<\/p>\n<ul>\n<li>Por un lado, a nivel grupal, con una metodolog\u00eda activa y semidirigida, que promoviera la participaci\u00f3n a partir de una planificaci\u00f3n previa de los objetivos que se pretend\u00edan conseguir, teniendo siempre la suficiente flexibilidad para incluir y dar espacios a aquellos temas que los internos demandasen o que emergieran a lo largo del proceso de grupo. El grupo estar\u00eda integrado por aquellas personas que lo hubieran solicitado al inicio de curso y que aseguren un clima de respeto a las normas y personas en su puesta en pr\u00e1ctica. Los grupos eran, por un lado, un espacio de debate, pero, a la vez, se constitu\u00edan en red social en la que pod\u00edan producirse sentimientos de vinculaci\u00f3n, convirti\u00e9ndose as\u00ed en un paso importante hacia la integraci\u00f3n comunitaria. Los monitores trataban en todo momento de que el grupo sirviera como instrumento de apoyo mutuo.\u00a0<\/li>\n<li>Y por otro, a nivel individual, se tratar\u00eda de garantizar un acompa\u00f1amiento personal en el que se trataba de ayudar al preso a descubrir oportunidades y potencialidades sobre las que ir elaborando un cambio personal. Paralelamente, se realizaba un seguimiento de los logros alcanzados y se intentaba ayudar a superar aquellas dificultades que pudieran constituir un bloqueo para alcanzar sus metas y de las que se iban haciendo conscientes paulatinamente, de manera particular, todas las que tuvieran que ver con la reducci\u00f3n del consumo de drogas e ir &#8220;llenando el tiempo&#8221; con cosas que les produjeran satisfacci\u00f3n. Con cada interno se llevaba a cabo un Itinerario personalizado.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los objetivos perseguidos con la puesta en marcha del programa eran:<\/p>\n<ul>\n<li>Incrementar la autoestima y motivaci\u00f3n de las personas presas como condici\u00f3n previa para iniciar cambios en su estilo de vida, al margen de las drogas y conductas delictivas.\u00a0<\/li>\n<li>Contribuir a mejorar la convivencia en el m\u00f3dulo mediante el aprendizaje y pr\u00e1ctica de habilidades sociales y de resoluci\u00f3n de conflictos.\u00a0<\/li>\n<li>Preparar para la vida en libertad a trav\u00e9s de mejoras en el clima familiar, posibles derivaciones a instituciones extrapenitenciarias de car\u00e1cter terap\u00e9utico, b\u00fasqueda de apoyos en el \u00e1mbito sociolaboral, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Acciones educativas<\/strong><\/h3>\n<p><em>a) Taller de motivaci\u00f3n y autoestima.<\/em><\/p>\n<p>Partimos de un enfoque que con el tiempo se ha ido materializando en lo que hoy se denomina la Psicolog\u00eda Positiva (Pink, 2010; Seligman, 2011) que orientaba nuestro trabajo con las personas presas no tanto a aliviar el sufrimiento, sino a potenciar aquello que nos hace crecer como personas, aun en medio de una situaci\u00f3n adversa como es el internamiento en prisi\u00f3n (Flores, 2008).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/autoesr.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>\nAlgunas din\u00e1micas llevadas a cabo fueron:<\/p>\n<ul>\n<li>Se ped\u00eda a los internos que analizaran su vida y anotaran las satisfacciones que hab\u00edan tenido hasta el momento presente, graduando las mismas en cuanto a importancia.\u00a0<\/li>\n<li>Hacer una proyecci\u00f3n de la vida que les gustar\u00eda tener dentro de 10 a\u00f1os, describiendo relaciones, trabajo, ocio, etc. Al hacerlo indicar\u00edan lo que ya tienen para alcanzarlo y lo que les falta. En relaci\u00f3n a esto \u00faltimo indicar\u00edan cosas concretas y c\u00f3mo creer\u00eda cada uno que las puede alcanzar.\u00a0<\/li>\n<li>Video f\u00f3rum de alguna pel\u00edcula (por ejemplo: &#8220;La vida es bella&#8221; de R. Benigni; &#8220;Una mente maravillosa&#8221; de R. Howard) o tertulia con alguna persona que hubiera superado un problema (ex drogodependiente que trabajaba como terapeuta en Proyecto Hombre).\u00a0<\/li>\n<li>As\u00ed mismo, se intentaba llevar a cabo aquellas sugerencias o propuestas que fueran factibles, pues el logro de las mismas contribu\u00eda a mejorar su autoestima en el presente. Entre ellas estaban: Jugar alg\u00fan partido de futbol con alg\u00fan equipo externo a la prisi\u00f3n; decorar con grafitis art\u00edsticos la sala donde nos reun\u00edamos; estimular la lectura a partir de obras concretas que nos hab\u00edan pedido partiendo de sus intereses personales, etc.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Las personas presas ten\u00edan y tienen un bajo nivel de estudios: El 45% apenas tienen estudios primarios, lo que constituye un nivel muy bajo comparado con el que tiene la media de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola ocupada (Gallego, Cabrera, R\u00edos y Segovia, 2010). Por esta raz\u00f3n estimul\u00e1bamos siempre que fuera posible el que retomaran estudios, asistiendo a la ense\u00f1anza reglada en Prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>\n<em>b) Taller de Habilidades Sociales:<\/em><\/p>\n<p>Las personas que est\u00e1n en prisi\u00f3n arrastran, como consecuencia de su vida pasada, un d\u00e9ficit importante en habilidades sociales lo que les ocasiona diversos conflictos en sus relaciones con los iguales y consigo mismo, incidiendo esto negativamente en el desarrollo de su autoestima. Para afrontar un cambio con ellos-as es necesario abordar una intervenci\u00f3n educativa que incida en este apartado. Cada vez se da m\u00e1s importancia a la influencia que los dem\u00e1s tienen en el desarrollo de nuestra personalidad y al hecho de aprender a relacionarse adecuadamente a trav\u00e9s de una buena &#8220;inteligencia social&#8221; (Goleman, 2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/SUELR.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>\nLas habilidades sociales sobre las que se trabajaba respond\u00edan a necesidades observadas o a peticiones de los propios internos. Las actuaciones de este taller vienen siendo una constante en el trabajo en c\u00e1rcel a nivel estatal llevado a cabo por distintas ONGs o asociaciones diversas (Salud y Comunidad, 1997; Caritas M\u00e1laga, 1998; Salhaketa, 2007). Expongo a continuaci\u00f3n algunas Habilidades Sociales que se trabajaron en el centro penitenciario de Topas (Salamanca):<\/p>\n<ul>\n<li>Iniciar y mantener una conversaci\u00f3n. Dando gran importancia aqu\u00ed al papel de la escucha. Compartir en grupo.\u00a0<\/li>\n<li>Disculparse, pedir ayuda y dar las gracias.\u00a0<\/li>\n<li>Expresar sentimientos propios y comprender los sentimientos de los dem\u00e1s.\u00a0<\/li>\n<li>Defensa de los propios derechos y aprender a formular una queja de forma asertiva.\u00a0<\/li>\n<li>Resoluci\u00f3n de conflictos, evitando comportamientos agresivos y\/o pasivos.\u00a0<\/li>\n<li>Hacer frente a las presiones del grupo, aprender a decir NO y tomar decisiones sobre lo que m\u00e1s nos conviene en cada momento.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los monitores de este Taller realizaban su trabajo educativo conscientes de que ejerc\u00edan sobre los internos un modelado: Su conducta actuaba como est\u00edmulo para los pensamientos, actitudes o conductas de cada uno de los participantes en el Taller (Bandura, 1987). Por ello, al preparar cada sesi\u00f3n se abordaba tambi\u00e9n todo lo relacionado con este aspecto y al evaluar las mismas se revisaba el grado de eficacia alcanzado.<\/p>\n<p>\n<em>c) Taller de preparaci\u00f3n para la vida en libertad.<\/em><\/p>\n<p>La c\u00e1rcel funciona como un sistema total: Tiene sus propias normas, patrones de comportamiento, sistemas y c\u00f3digos de comunicaci\u00f3n, etc. Cuando una persona entra presa lleva a cabo una paulatina adaptaci\u00f3n a este peculiar h\u00e1bitat que podemos denominar \u201cprisionalizaci\u00f3n\u201d y que vendr\u00eda a ser una versi\u00f3n del denominado \u201cs\u00edndrome de institucionalizaci\u00f3n\u201d tan estudiado en psicolog\u00eda con otros colectivos: Por ejemplo con ni\u00f1os que previamente a su adopci\u00f3n hab\u00edan vivido en un orfanato (Musitu, Clemente, Escarti, Rup\u00e9rez y Rom\u00e1n, 1990; Grolle, 2015) o tambi\u00e9n con enfermos mentales (Goffman, 2003). Interpretado este s\u00edndrome desde la prisi\u00f3n, consiste b\u00e1sicamente en que el preso asume progresivamente una nueva forma de vida compartida con otros presos:<\/p>\n<ul>\n<li>Pasar mucho tiempo sin hacer nada a lo largo del d\u00eda.\u00a0<\/li>\n<li>Dar vueltas una y otra vez a la misma idea (\u201ccomerse el coco\u201d), generando ansiedad y fatalismo.\u00a0<\/li>\n<li>Riesgo de consumir drogas como sometimiento al chantaje del \u201ctrapicheo\u201d y salida f\u00e1cil ante la fatalidad.\u00a0<\/li>\n<li>Perder la capacidad de decisi\u00f3n ante una situaci\u00f3n totalmente regulada que prima la adaptaci\u00f3n al entorno institucional y que hace que cada persona viva la vida con enorme apat\u00eda.\u00a0<\/li>\n<li>Exageraci\u00f3n del egocentrismo: La sensaci\u00f3n de peligro es tal que dif\u00edcilmente puede el individuo establecer relaciones de solidaridad. Todo se vive en funci\u00f3n del propio inter\u00e9s.<\/li>\n<\/ul>\n<p>De todo lo anterior se deduce que lo que hemos llamado \u201cprisionalizaci\u00f3n\u201d no favorece en nada el proceso de resocializaci\u00f3n del interno (Valverde, 1997; Foucault, 2012) y traiciona por tanto el fin \u00faltimo de las penas de prisi\u00f3n seg\u00fan el Art. 25 de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola: La reeducaci\u00f3n y reinserci\u00f3n social del preso desde la legalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/liber.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>En este Taller se abordaron aspectos tales como:<\/p>\n<ul>\n<li>Asesoramiento jur\u00eddico con el fin de que el preso se sintiera protagonista de su propia historia y pudiera ejercitar todas las acciones legales a que tuviera derecho. Este asesoramiento era de suma importancia con personas drogodependientes que deseaban terminar de cumplir su condena en un r\u00e9gimen extrapenitenciario como una Comunidad Terap\u00e9utica y manifestaban una motivaci\u00f3n suficiente para ello. En esa \u00e9poca desde C\u00e1ritas Espa\u00f1ola se editaron materiales para asesorar jur\u00eddicamente a los presos (R\u00edos, 2004).\u00a0<\/li>\n<li>Apoyo en los permisos. Los permisos son momentos de ponerse a prueba fuera de la prisi\u00f3n (Garrido, 1989). En el permiso el preso verifica su motivaci\u00f3n fuera de la c\u00e1rcel, establece una relaci\u00f3n con su familia y su entorno sin condicionantes, se enfrenta con sus miedos e ilusiones, etc. Afrontar con m\u00e1s o menos \u00e9xito cada permiso es fundamental para la vida en libertad. Nuestra intervenci\u00f3n educativa en prisi\u00f3n ten\u00eda como objetivo superar la misma y ello conllevaba por nuestra parte cierto sentido cr\u00edtico que no siempre se entend\u00eda por la instituci\u00f3n (Mart\u00ednez, 2001).\u00a0<\/li>\n<li>Relaci\u00f3n con las familias: La familia percibe la prisi\u00f3n como una instituci\u00f3n hostil desde la que le suele llegar, con frecuencia, un trato degradante. Adem\u00e1s sufre al tener un miembro preso con el que la comunicaci\u00f3n es dif\u00edcil. Constatamos que la relaci\u00f3n cercana con la familia del preso y un trato correcto con la misma puede reducir el impacto negativo de la prisi\u00f3n (Garc\u00eda-Bor\u00e9s, 2006). Por otro lado con aquellos internos cuyo permiso o excarcelaci\u00f3n est\u00e1n pr\u00f3ximos es necesario coordinar criterios de apoyo para que la salida de prisi\u00f3n responda a los fines perseguidos. En el caso de internos extranjeros que carec\u00edan de apoyo familiar los permisos se llevaban a cabo en el Centro de Transe\u00fantes que gestionaba Caritas, coordinando esto con el equipo profesional de dicho Centro.\u00a0<\/li>\n<li>Realizaci\u00f3n de alguna Salida Programada, previamente preparada con los internos que vayan a participar en ella y tratando de dar respuesta a sus intereses en \u00e1mbitos culturales, deportivos, l\u00fadicos y\/o terap\u00e9uticos. En la concreci\u00f3n de la misma participaba tambi\u00e9n el personal de Tratamiento del Centro Penitenciario. Las Salidas eran apoyadas por el voluntariado del Programa y alg\u00fan miembro del Equipo de Tratamiento. Las que se realizaron se llevaron a cabo en el mismo d\u00eda y trataban de reforzar la motivaci\u00f3n de los 3-4 internos participantes. De vuelta al Centro Penitenciario se evaluaban los resultados de la misma. Al a\u00f1o se sol\u00edan realizar dos Salidas Programadas.<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>Evaluaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Para evaluar el citado Programa de Intervenci\u00f3n se emplearon algunos de los siguientes Indicadores de Evaluaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Grado de realismo del Programa en cuanto a su dise\u00f1o y ejecuci\u00f3n.\u00a0<\/li>\n<li>En qu\u00e9 medida las relaciones familiares que se han retomado lo han sido en clave de apoyo al proceso de cambio personal.\u00a0<\/li>\n<li>Grado de aprovechamiento de los distintas actividades ofertadas dentro del Programa.\u00a0<\/li>\n<li>Toma de conciencia por parte de los internos de sus puntos d\u00e9biles y de sus potencialidades.\u00a0<\/li>\n<li>La comunicaci\u00f3n de los internos entre s\u00ed y con el entorno (Personal de la prisi\u00f3n, voluntariado del Programa, familias, etc.) ha mejorado \u00bfS\u00ed o no?\u00a0<\/li>\n<li>Porcentaje de internos que a mayores de participar en el Programa utilizaban los recursos educativos (clases) y deportivos (polideportivo), asistiendo a la escuela, practicando alg\u00fan deporte, etc.\u00a0<\/li>\n<li>Porcentaje de internos que han mejorado su autocuidado e higiene personal y mantienen h\u00e1bitos de vida libres de drogas.\u00a0<\/li>\n<li>Los internos han manifestado inter\u00e9s por conocer las actividades culturales y de ocio saludable que se les han presentado \u00bfS\u00ed o No?\u00a0<\/li>\n<li>N\u00ba de internos que manifestaran un deseo sincero de cambiar de vida, integrarse en la comunidad con la puesta en marcha de actitudes que lo favorezcan (mejora de su autoestima, autocontrol, honestidad, compromiso, motivaci\u00f3n, etc.).<\/li>\n<\/ul>\n<h2>\u00a0<strong>2- SUGERENCIAS PARA LA MEJORA EDUCATIVA, EN CLAVE DE DESEO<\/strong><\/h2>\n<ul>\n<li>Una vez que el programa de intervenci\u00f3n en prisi\u00f3n presentado por cada ONG es aprobado por la prisi\u00f3n, los profesionales de la misma se quedan un poco al margen, centrados en su trabajo, lo que implica una cierta minusvaloraci\u00f3n del llevado a cabo por el personal de las distintas ONGs. En este sentido ser\u00eda necesario aumentar las reuniones de coordinaci\u00f3n con el Equipo de Tratamiento, con una periodicidad regular, con el fin de unificar criterios de actuaci\u00f3n, marcar prioridades, etc. Con ello conseguir\u00edamos tambi\u00e9n un enriquecimiento en la acci\u00f3n educativa al trabajar p\u00fablico (prisi\u00f3n) y privado (ONGs) unidos en los mismos fines (Garc\u00eda, 1992). As\u00ed mismo, la propia prisi\u00f3n deber\u00eda potenciar las mesas de encuentro y coordinaci\u00f3n con todas las ONGs en la l\u00ednea de una actuaci\u00f3n integral ejecutada por distintos agentes.\u00a0<\/li>\n<li>Las experiencias educativas referidas anteriormente se llevaron a cabo en un m\u00f3dulo del Centro Penitenciario de Topas, por ser ah\u00ed donde la Direcci\u00f3n del Centro ubic\u00f3 las actuaciones del Programa que se realiz\u00f3 desde C\u00e1ritas de Zamora en el periodo referido. Pero este m\u00f3dulo no ten\u00eda ninguna caracter\u00edstica especial: Mientras nosotros trabaj\u00e1bamos con un grupo de unos 20 internos del m\u00f3dulo, el resto trataba de adaptarse a la prisi\u00f3n, sin proponerse ning\u00fan cambio, manteniendo consumos y trapicheos, etc. lo que supon\u00eda un contraste fuerte dentro del mismo modulo, al tiempo que pod\u00eda repercutir negativamente en la motivaci\u00f3n de los que participaban con nosotros. Por otro lado, los funcionarios del m\u00f3dulo se limitaban a hacer una labor de vigilancia y control, ajenos a nuestro programa. Personalmente echo de menos el que dentro de la prisi\u00f3n hubiera alg\u00fan-os m\u00f3dulo-s terap\u00e9utico-s, en los cuales se trabajara con aquellos internos que demostraran una motivaci\u00f3n m\u00ednima para el cambio personal y donde tanto el personal de prisiones como el de las ONGs trabajaran en total sinton\u00eda. En muchos casos este trabajo se continuar\u00eda despu\u00e9s en diversos recursos terap\u00e9uticos extrapenitenciarios. Para ello se requiere creer en las posibilidades de cambio de la persona presa y garantizar unos recursos materiales y humanos que posibiliten una actuaci\u00f3n educativa a lo largo del tiempo, m\u00e1s all\u00e1 del ingreso en un m\u00f3dulo donde se asegure el control. La propia Secretaria de Instituciones Penitenciarias se refiere a estos M\u00f3dulos Terap\u00e9uticos en sus informes (SGIP, 2013), pero en la pr\u00e1ctica a\u00fan queda mucho por hacer (Aranda, 2005).\u00a0<\/li>\n<li>Uno de los s\u00edntomas que caracteriza la vida en prisi\u00f3n es la ociosidad o el estar sin hacer nada, lo que conlleva darle muchas vueltas a las cosas, agravando as\u00ed la pena. Es conveniente que los presos puedan realizar alg\u00fan trabajo remunerado con el fin de ocupar el tiempo y obtener unos recursos (siempre menos que en libertad) con los que pueda afrontar sus gastos y no ser una carga para su familia, a la que incluso puede ayudar con algunos env\u00edos de dinero: <strong>de los 65.659 presos que llenaban las c\u00e1rceles en marzo pasado, 12.436 trabajan y reciben un sueldo que ronda en torno a los 300 euros. Como vemos es un n\u00famero reducido respecto al total de internos y eso a pesar de tener en las prisiones capacidad para otorgar m\u00e1s trabajo: Hay unos 12.500 presos trabajadores, pero hay instalaciones para 20.000. Hay talleres equipados y vac\u00edos porque no hay empresas que lleven all\u00ed su trabajo<\/strong> (Qu\u00edlez, 2015).\u00a0<\/li>\n<li>Completando lo anterior, la administraci\u00f3n penitenciaria deber\u00eda dise\u00f1ar un programa individualizado para cada interno e incentivar a este para que intervenga en su planificaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n: No olvidemos que la finalidad de la actuaci\u00f3n de los profesionales de los equipos de Tratamiento debe estar dirigida a la rehabilitaci\u00f3n y la reinserci\u00f3n social de la persona presa. En este programa se tendr\u00edan en cuenta aspectos como la ocupaci\u00f3n laboral, la formaci\u00f3n cultural y profesional, la aplicaci\u00f3n de medidas de ayuda, tratamiento y las que hubieran de tenerse en cuenta para el momento de su liberaci\u00f3n. La propuesta de este programa coincidir\u00eda con el momento de su clasificaci\u00f3n inicial y se revisar\u00eda peri\u00f3dicamente coincidiendo con la revisi\u00f3n de grado (como m\u00e1ximo cada seis meses. Ver Lorenzo, Aroca y Alba, 2013). No deja de ser preocupante los datos que se extraen de diversos estudios realizados con la poblaci\u00f3n penitenciaria: El 86% no ve nunca al Jurista y un porcentaje similar dice no tener constancia de la existencia del Pedagogo .En un entorno que causa estragos sobre la salud mental, 4 de cada 10 no han visto nunca al psic\u00f3logo y un 11 % de los drogodependientes asegura que necesitar\u00eda un tratamiento que no tiene. De los presos extranjeros el 80% dice que no tiene apoyo de su embajada o consulado (Gallego, Cabrera, R\u00edos y Segovia, 2010).\u00a0<\/li>\n<li>La intervenci\u00f3n socioeducativa con los presos no puede quedar intramuros, sino que debe llevar impl\u00edcita un cambio social (Ayuso, 2000). Se trata de una intervenci\u00f3n que deber\u00eda implicar no solo al sujeto excarcelado, sino tambi\u00e9n a su familia, a la propia instituci\u00f3n penitenciaria y a la comunidad. Ser\u00eda necesario que los Servicios Sociales Penitenciarios trabajasen coordinados con los Servicios Sociales B\u00e1sicos, dependientes de las entidades locales o de entidades privadas (como Cruz Roja o C\u00e1ritas). Sin embargo, la ubicaci\u00f3n de las macroc\u00e1rceles que se han ido poniendo en funcionamiento en los \u00faltimos a\u00f1os, alejadas de los n\u00facleos urbanos, dificulta en buena medida este trabajo en red. Ser\u00eda deseable que el preso no saliera de la c\u00e1rcel m\u00e1s desocializado de lo que entro. Para ello es preciso tambi\u00e9n mejorar la formaci\u00f3n laboral de los presos, con el fin de que al salir de la c\u00e1rcel el interno tenga las bases para encontrar un trabajo que garantice su autonom\u00eda. Tampoco es bueno que el tiempo de estancia en prisi\u00f3n sea excesivo si nos planteamos un trabajo m\u00e1s comunitario: Soy partidario junto a otros muchos de la reducci\u00f3n de las penas a 15 a\u00f1os, con un l\u00edmite m\u00e1ximo de 20 frente a los 40 actuales; mientras que las penas inferiores a un a\u00f1o de prisi\u00f3n deber\u00edan sustituirse por otras sin privaci\u00f3n de libertad (Gallego, Cabrera, R\u00edos y Segovia, 2010).\u00a0<\/li>\n<li>En la d\u00e9cada del 90 las prisiones estaban repletas de j\u00f3venes delincuentes como consecuencia de su adicci\u00f3n a las drogas. Aquellos chicos-as hab\u00edan crecido en situaciones de desventaja (familias multiproblem\u00e1ticas, fracaso escolar, ausencia de espacios que promovieran el ocio saludable donde poder acudir, etc.) donde las drogas con la delincuencia para costear su consumo eran una salida bastante natural. En la actualidad, desde mi experiencia como educador de calle, considero muy \u00fatil el trabajo que desde el marco de la educaci\u00f3n de calle se lleva a cabo en los barrios con menores y j\u00f3venes \u201cen riesgo\u201d, aminorando o corrigiendo el proceso de \u201cca\u00edda libre\u201d en que se encuentran, sin necesidad de que la cosa \u201cvaya a m\u00e1s\u201d. Se trata de un enfoque preventivo, pero que est\u00e1 dando sus frutos: Aumenta el n\u00famero de j\u00f3venes que participan en estos programas, se reduce el consumo de drogas, se previenen situaciones de conflicto o violencia, etc. y, como consecuencia, se reduce el n\u00famero de j\u00f3venes que ingresa en prisi\u00f3n. Adem\u00e1s, y en sinton\u00eda con el punto anterior, \u201cdesde la calle\u201d es m\u00e1s f\u00e1cil el trabajo en red con otros recursos de la comunidad, todo un reto educativo para aquellos que aspiran a una sociedad sin \u201cexclusi\u00f3n\u201d (Castillo, 2008).\u00a0<\/li>\n<li>Los profesionales que trabajan en las c\u00e1rceles en los equipos de tratamiento tienen una formaci\u00f3n superior que avala su trabajo, pero una revisi\u00f3n de los nuevos planes de estudio de los Grados nos enfrenta con una realidad poco edificante: En las universidades que imparten el grado de Pedagog\u00eda no se incluye una materia espec\u00edfica sobre este tema, salvo alg\u00fan caso muy excepcional (Moledo, Aroca y Alba, 2013). Por lo que respecta al Grado de Educaci\u00f3n Social en la Universidad de Salamanca, donde curs\u00f3 sus estudios quien suscribe, si bien s\u00ed se indica en el apartado de salidas profesionales el trabajo en las instituciones penitenciarias, sin embargo, en el Plan de Estudios vigente no hay ninguna asignatura (ni siquiera entre las Optativas) que aluda a esta intervenci\u00f3n educativa espec\u00edfica (USAL, 2014).\u00a0<\/li>\n<li>Adem\u00e1s, no pocos autores que investigan y estudian sobre estos temas sostienen que carecemos de un modelo s\u00f3lido que explique la conducta antisocial y que gu\u00ede los programas de intervenci\u00f3n en contextos como el de la prisi\u00f3n (Herrero, 2006).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Memoria y deseo, dos impulsos que han guiado mis reflexiones como educador al elaborar este art\u00edculo. Junto al an\u00e1lisis de lo vivido me he atrevido a sugerir nuevos retos que sirvan para mejorar el trabajo educativo en prisi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[433,430,431,432],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Intervenci\u00f3n educativa en prisi\u00f3n: Memoria y deseo - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"INTRODUCCI\u00d3N En el presente art\u00edculo pretendo hacer Memoria de la intervenci\u00f3n educativa llevada a cabo en el penitenciario de Topas...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-01-31T10:17:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"22 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\",\"name\":\"RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg\",\"contentUrl\":\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#webpage\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo\",\"name\":\"Intervenci\\u00f3n educativa en prisi\\u00f3n: Memoria y deseo - RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2016-01-23T23:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2021-01-31T10:17:10+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Intervenci\\u00f3n educativa en prisi\\u00f3n: Memoria y deseo\"}]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Intervenci\u00f3n educativa en prisi\u00f3n: Memoria y deseo - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","og_description":"INTRODUCCI\u00d3N En el presente art\u00edculo pretendo hacer Memoria de la intervenci\u00f3n educativa llevada a cabo en el penitenciario de Topas...","og_url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo","og_site_name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","article_modified_time":"2021-01-31T10:17:10+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"22 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/","name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#primaryimage","inLanguage":"es","url":"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg","contentUrl":"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/topar.jpg"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#webpage","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo","name":"Intervenci\u00f3n educativa en prisi\u00f3n: Memoria y deseo - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","isPartOf":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#primaryimage"},"datePublished":"2016-01-23T23:00:00+00:00","dateModified":"2021-01-31T10:17:10+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/22\/el-tema-experiencias-investigaciones\/intervencion-educativa-en-prision-memoria-y-deseo#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/eduso.net\/res\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Intervenci\u00f3n educativa en prisi\u00f3n: Memoria y deseo"}]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/8966"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/8966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20168,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/8966\/revisions\/20168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"palabra_clave","embeddable":true,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/palabra_clave?post=8966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}