{"id":8913,"date":"2015-07-15T00:00:00","date_gmt":"2015-07-14T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/mujeres-y-mercado-laboral-en-la-actualidad-un-analisis-desde-la-perspectiva-de-genero-genericamente-empobrecidas-patriarcalmente-desiguales\/"},"modified":"2021-01-26T21:29:50","modified_gmt":"2021-01-26T20:29:50","slug":"mujeres-y-mercado-laboral-en-la-actualidad-un-analisis-desde-la-perspectiva-de-genero-genericamente-empobrecidas-patriarcalmente-desiguales","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/21\/el-tema-colaboraciones\/mujeres-y-mercado-laboral-en-la-actualidad-un-analisis-desde-la-perspectiva-de-genero-genericamente-empobrecidas-patriarcalmente-desiguales","title":{"rendered":"Mujeres y mercado laboral en la actualidad, un an\u00e1lisis desde la perspectiva de g\u00e9nero: Gen\u00e9ricamente empobrecidas, patriarcalmente desiguales"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Desigualdad gen\u00e9rica en el mercado de trabajo a partir del siglo XX.<\/strong><\/h2>\n<p>Para comprender el proceso de invisibilizaci\u00f3n, que ha vivido (y que sigue viviendo), la mujer a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, hemos de realizar un an\u00e1lisis socio-cr\u00edtico sobre proceso laboral acontecido en Espa\u00f1a desde inicios del siglo XX, e intentar dilucidar los aspectos relativos a la invisibilizaci\u00f3n, y diferencia en torno a cuestiones de g\u00e9nero, a partir de la interpretaci\u00f3n de la fenomenolog\u00eda del Trabajo y ejemplos acontecidos en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis gen\u00e9rico intenta entender lo masculino y lo femenino en diferentes contextos o condiciones sociales, as\u00ed como en situaciones contextuales. Entendiendo que las mujeres y hombres no son colectivos o grupos. Todos los individuos son sujetos de an\u00e1lisis bajo esta perspectiva, debido a que comprende el proceso hist\u00f3rico desde una perspectiva de g\u00e9nero, que a partir de la cual, podemos proceder a entender el resto de aspectos fundamentales para la convivencia en sociedad (econom\u00eda, pol\u00edtica, estructura social\u2026). Marcela Lagarde, partiendo de su obra G\u00e9nero y feminismo, analiza esta\u00a0 perspectiva, desde el an\u00e1lisis que supone estudiar a las mujeres y a los hombres como sujetos hist\u00f3ricos, construidos socialmente (Lagarde, 2001). Estudiando las relaciones de producci\u00f3n y de reproducci\u00f3n social como espacios de construcci\u00f3n de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Lo relevante en este trabajo, ser\u00e1 el an\u00e1lisis de las relaciones sociales intergen\u00e9ricas (entre diferentes sexos) e intragen\u00e9ricas (entre el mismo sexo), dentro de un mismo \u00e1mbito, y realizando una misma funci\u00f3n (Lagarde, 2001). Dicha revisi\u00f3n, estudia las relaciones en torno a esas construcciones socioculturales de lo masculino y lo femenino; Maquieira<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a> y Mart\u00edn Casares<a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a>, estudian las diferencias de la socializaci\u00f3n del g\u00e9nero, por medio de\u00a0 marcados componentes del g\u00e9nero, que dan como resultado una forma de comportamiento hegem\u00f3nica, tanto por parte de los hombres, como de las mujeres, vi\u00e9ndose as\u00ed limitados y adoctrinados en lo que a su forma de <em>ser natural<\/em> respecta.<\/p>\n<p>Al inicio del siglo XX, comienzan a vislumbrarse los primeros esquejes de la divisi\u00f3n salarial y laboral en funci\u00f3n de los estereotipos en la sociedad moderna. En el momento de la mecanizaci\u00f3n, se da paso a la abolici\u00f3n del trabajo manual (donde la \u201cdelicadeza\u201d de las mujeres era un bien preciado), las habilidades femeninas, por lo que establecidas las m\u00e1quinas, se volv\u00eda a recurrir al sesgo machista, y eran los hombres quienes volv\u00edan a realizar estas labores, aunque estas fueran en empresas de textil o confecci\u00f3n, el simple hecho de ser quienes llevaban las m\u00e1quinas (o es su defecto, los que dirig\u00edan a aquellas que llevaban las m\u00e1quinas) asumiendo un estatus y rol de prestigio ante las mujeres en la misma situaci\u00f3n (Soto, 1997).<\/p>\n<p>En 1890 , una de cada 19 mujeres trabajaba como criada, durante la guerra, se triplicaron estas cifras, sumando a esto que la situaci\u00f3n b\u00e9lica, obligaba a estas mujeres a trabajar en la construcci\u00f3n y elaboraci\u00f3n de materiales de guerra, sean cual fuere el objetivo de los mismos, mientras que los hombres se iban al frente, destacando ese rol de protectores (Bucklew, 2013).<\/p>\n<p>A partir de 1960 la mujer comenzaba a ejercer tareas de Administraci\u00f3n, donde no ten\u00edan autoridad ni poder alguno.\u00a0 Unido a la pol\u00edtica reproductiva para favorecer el modelo de <em>reproducci\u00f3n<\/em> del franquismo, donde las mujeres eran adoctrinadas y doblegadas al \u00e1mbito privado, al hogar. Existe entonces una sistematizaci\u00f3n de la procreaci\u00f3n, reproducci\u00f3n y por ende, una imposibilidad de producci\u00f3n, al ser quienes tienen atribuidas tradicional e injustamente los roles de cuidadoras y reproductoras de los sucesores, han tenido menor capacidad para ser sujetos de producci\u00f3n en la sociedad, al margen de las tareas machistamente atribuidas.<\/p>\n<p>Es a partir de la d\u00e9cada de los 70, donde comienza a hablarse, tras los informes que comenzaban a dilucidar, que las mujeres se encontraban en situaci\u00f3n de desventaja econ\u00f3mica progresiva, en comparaci\u00f3n con la posici\u00f3n masculina. A este fen\u00f3meno, se le denomin\u00f3 \u201cfeminizaci\u00f3n de la pobreza\u201d y que surg\u00eda, ante la oleada de estudios e investigaciones que ofrec\u00edan como resultados, un aumento considerable de las mujeres que se acercaban\u00a0 a ese umbral de pobreza tan estudiado desde diversas disciplinas (antropolog\u00eda del desarrollo\/urbana, Sociolog\u00eda de la pobreza, Psicolog\u00eda social o Econom\u00eda aplicada). Comprobando as\u00ed que las mujeres, comenzaban a tener m\u00e1s incidencia en la tasa de pobreza que los hombres. Lo que nos plantea la duda, primero, de porqu\u00e9 surgen estos dram\u00e1ticos hechos, y segundo, el an\u00e1lisis bajo la perspectiva de g\u00e9nero para dilucidar los \u00e1pices paradigm\u00e1ticos que en los \u00faltimos a\u00f1os ha hecho que se genere \u00e9sta <em>feminizaci\u00f3n de las causas de la pobreza<\/em>, una pobreza que trasciende de los factores como la carencia de bienes materiales, la dignidad o la autonom\u00eda personal<em>.<\/em><\/p>\n<p>Trataremos de desmigar los aspectos cualitativos de entre los datos cuantitativos refutados en las diversas investigaciones emp\u00edricas y te\u00f3ricas sobre este terreno, y focalizados en Espa\u00f1a, ya que para comprender este fen\u00f3meno sin generalizar a nivel mundial, tendr\u00edamos que aludir al relativismo cultural m\u00e1s puro, investigando cada lugar dentro de sus particularidades sociales, culturales y econ\u00f3mico-pol\u00edticas.\u00a0<\/p>\n<p>Dilucidamos entonces dentro de ese concepto de nuevos pobres las formas de exclusi\u00f3n gen\u00e9ricas, entendiendo este fen\u00f3meno como el hecho de disponer de un empleo o prestaciones sociales, y aun as\u00ed carecer de recursos suficientes como para poder cubrir sus necesidades, siendo a la vez perjudicados por las cuestiones de g\u00e9nero y los marcados estereotipos sociales (Mart\u00edn Casares, 2000).\u00a0<\/p>\n<h2><strong>Ambiente laboral y divisi\u00f3n sexual del Trabajo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p>Entenderemos que en la actualidad, y en lo referente al \u00e1mbito laboral y las condiciones de trabajo funci\u00f3n del g\u00e9nero, que las mujeres no tienen las mismas posibilidades de acceso al mercado en comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n masculina (Carrasco y Mayordomo, 2001); a\u00f1adiendo a la vez, el componente gen\u00e9rico de crianza adscrito a la mujer hist\u00f3ricamente, que da como resultado que en todav\u00eda muchos hogares, no haya una repartici\u00f3n equitativa de las tareas del hogar, por lo que la mujer tiene todav\u00eda menos acceso a la libertad y conformidad que los hombres. Debido a los roles sociales que les toca desempe\u00f1ar a las mujeres y el emparejamiento como causas esenciales (Mart\u00ednez Torres, 2009).<\/p>\n<p>La producci\u00f3n y reproducci\u00f3n en los roles de las mujeres y los hombres dentro de las familias, es extrapolada posteriormente en la libertad en la toma de decisiones de las mujeres (en este caso pobreza, familias monoparentales femeninas m\u00e1s perjudicadas por esta raz\u00f3n). Si es algo tan importan como la afiliaci\u00f3n en muchas ocasiones no es decidida por voluntad propia en el \u00e1mbito social esto restringe las oportunidades de estas mujeres (discapacidad intelectual, pobreza, sectores en exclusi\u00f3n social\u2026).<\/p>\n<p>Se ha de establecer entonces una revisi\u00f3n de la relaci\u00f3n producci\u00f3n\/reproducci\u00f3n en el \u00e1mbito laboral, de c\u00f3mo nos gustar\u00eda que fuese, partiendo de los preceptos que la metodolog\u00eda de la perspectiva de g\u00e9nero nos ofrece (divisi\u00f3n sexual de trabajo, remuneraci\u00f3n pormenorizada gen\u00e9rica, trabajo informal y no remunerado de las mujeres).\u00a0 Donde continuamos visualizando como los trabajos relacionados con la fuerza o la rudeza (valores asignados a las masculinidades) siguen siendo encomendados a los hombres, mientras que trabajos relacionados con el cuidado, tareas del hogar (empleos no remunerados) contin\u00faan siendo emprendidos por mujeres, representando la situaci\u00f3n de desventaja laboral imperante; aunque comenzamos igualmente a ver como el cambio se producir\u00e1 gracias al incremento de mujeres en el \u00e1mbito educativo y de altas cualificaciones.<img class=\"aligncenter\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Cuadro(1).JPG\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><small>Tabla (1). Fuente: EPA en Informe Mujeres y Hombres 2013. Gobierno de Espa\u00f1a.<\/small><\/h6>\n<p>En la distribuci\u00f3n de actividades en un d\u00eda promedio de hombres y mujeres que realizan las actividades consideradas, los varones en conjunto, dedican m\u00e1s tiempo al d\u00eda a todas las actividades excepto en el conjunto de hogar y familia. Las mujeres dedican en promedio 1 hora y 57 minutos diarios m\u00e1s al conjunto de actividades de hogar y familia que los varones (Informe Mujeres y Hombres, 2013).<\/p>\n<p>El 38,7% de los varones (de 10 y m\u00e1s a\u00f1os) trabaja de forma remunerada y le dedica al trabajo una media diaria de 7 horas y 55 minutos, frente al 28,2% de las mujeres que dedican al trabajo 6 horas y 43 minutos diarios. El 91,9% de las mujeres (de 10 y m\u00e1s a\u00f1os) realizan tareas dom\u00e9sticas y se ocupan del cuidado de ni\u00f1os, ancianos y personas dependientes durante 4 horas y 29 minutos diarios, frente al 74,7% de los varones que dedican en promedio 2 horas y 32 minutos (Informe Mujeres y Hombres 2013, P. 346).<\/p>\n<p>Lo que nos da a entender que realmente se reproduce en el mercado laboral, la socializaci\u00f3n en funci\u00f3n del sexo: Masculinidades y Feminidades, (trabajo productivo, remunerado y mediante fuerza bruta, y en contrapartida, el trabajo reproductivo, no remunerado, y del cuidado respectivamente). Pero especialmente en el caso de hogar formado por pareja con hijos, en que la dedicaci\u00f3n diaria de la mujer casi duplica la dedicaci\u00f3n del var\u00f3n (4 horas y 37 minutos la mujer, 2 horas 34 minutos el var\u00f3n), seg\u00fan el mismo informe.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<table border=\"1\" cellspacing=\"1\" cellpadding=\"1\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Actividad hombres y mujeres 1.JPG\" alt=\"\" \/><\/td>\n<td><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Actividad hombres y mujeres 2.JPG\" alt=\"\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\"><small><br \/>\nTablas (2 y 3). Fuente: Informe Mujeres y Hombres 2013. Gobierno de Espa\u00f1a.<br \/>\n<\/small><small>Recuperado de <a href=\"http:\/\/www.inmujer.gob.es\/estadisticas\/mujeresHombres\/docs\/2014\/Mujeresyhombres2013.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.inmujer.gob.es\/estadisticas\/mujeresHombres\/docs\/2014\/Mujeresyhombres2013.pdf<\/a><\/p>\n<p><\/small><\/p>\n<p>La divisi\u00f3n sexual del trabajo, es una traba laboral, que ha d\u00eda de hoy, sigue perpetu\u00e1ndose; c\u00f3mo podemos observar en las tablas (2 y 3), las mujeres contin\u00faan en una situaci\u00f3n de desventaja entorno a la situaci\u00f3n que les marcaba durante el siglo XX, y es que como podemos observar, en lo referente al hogar y familia, al trabajo remunerado y a las actividades relacionadas con el hogar, o el uso y disfrute del ocio y tiempo libre; nos hacen comprender que la situaci\u00f3n acontecida en las \u00faltimas d\u00e9cadas, sigue siendo pr\u00e1cticamente la misma que la que nos acontece en la actualidad, a pesar de haber avanzado profusamente en el tema de derechos b\u00e1sicos, lo que ser\u00eda ya no la igualdad, sino la equidad (entendiendo \u00e9sta como igualdad de acceso a oportunidades), sigue estando pormenorizada para las mujeres en relaci\u00f3n a los hombres; hecho inaceptable para los tiempos que vivimos. Por otra parte, comenzamos a ver cambios en lo referente al \u00e1mbito educativo en lo mujeres, <a title=\"\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup><sup>[3]<\/sup><\/sup><\/a> siendo este cambio el que marque el futuro de los sistemas sociopol\u00edticos, pues ser\u00e1n ellas, quienes comiencen a cambiar estos paradigmas.<a title=\"\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup><sup>[4]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<h2><strong>Mujeres y empleo en la actualidad<\/strong><\/h2>\n<p>\u201c<em>El trabajo refleja qu\u00e9 modelo de sociedad estamos alimentando, defendiendo o por el que nos estamos dejando arrastrar, con distintos niveles de conciencia<\/em>\u201d (Castillo, 2013:47).<\/p>\n<p>Los datos que acontecemos en las \u00faltimas encuestas e informes, nos ofrecen con facilidad,\u00a0 los aspectos de incidencia y de vulnerabilidad de los diferentes g\u00e9neros, visualizando por ejemplo la diferenciaci\u00f3n de g\u00e9nero, apreciada en funci\u00f3n de los \u00e1mbitos laborales (construcci\u00f3n y socializaci\u00f3n de masculinidades y feminizaci\u00f3n); partiendo del supuesto de que las masculinidades y las estructuras de g\u00e9nero son socialmente construidas y culturalmente\u00a0 adoctrinadas (Kimmel, 1998; citado en Bonino, 2001), es decir, que durante un hist\u00f3rico proceso progresivo, se han inculcado valores que han condicionado a mujeres y hombres, a trabajar en diferentes \u00e1mbitos, los cuales estaban completamente condicionados, por unos estereotipos y unos sesgos sexistas y machistas.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo la feminizaci\u00f3n es un fen\u00f3meno de roles que perpet\u00faa \u00e9sta exclusi\u00f3n, la masculinidad hegem\u00f3nica, que como tal, impone un modo particular de configuraci\u00f3n de la subjetividad, la corporalidad, la posici\u00f3n existencial del com\u00fan de los hombres (Bonino, 2001), es otro factor, que al igual que uno condicionaba a las mujeres a trabajar desde el cuidado, \u00e9ste \u00faltimo condicionaba a los hombres a trabajar desde la fuerza bruta y la precariedad. Y ya no s\u00f3lo eso, sino que el sistema parental y relacional de estas personas, resultaban condicionante a la hora de acceder a un empleo y de ascender en la movilidad social.<\/p>\n<p>Si visualizamos el progresivo aumento de esperanza de vida,<a title=\"\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup><sup>[5]<\/sup><\/sup><\/a> a sabiendas que esta misma aumenta en proporci\u00f3n a la calidad de vida que un pa\u00eds ofrece a sus ciudadanos, hemos de cuestionarnos como sobreviviremos ante estas preocupantes situaciones de<em> precarizaci\u00f3n<\/em>. M\u00e1s aun comprendiendo que el sistema en el que funcionamos, continua segregando y diferenciando entre g\u00e9neros, sexos, etnias, generaciones y estratificaci\u00f3n social, a la hora de ofrecer oportunidades de acceso al mercado laboral, y por ende al sistema socioecon\u00f3mico predominante.<\/p>\n<p>A pesar de haber igualado e incluso superado el nivel educativo de los hombres, las mujeres siguen estando sobrerrepresentadas en empleos de menor remuneraci\u00f3n y baja productividad. El empleo dom\u00e9stico, un refugio en tiempos de crisis, es un ejemplo de ello. Especialmente segregados est\u00e1n tambi\u00e9n todos los sectores destinados al cuidado de otras personas, como la educaci\u00f3n, la sanidad, los servicios sociales o las amas de casa. El concepto de Trabajo,\u00a0 como construcci\u00f3n sociocultural, ha de pasar por una reconceptualizaci\u00f3n (a trav\u00e9s de s\u00edmbolos, pol\u00edticas y actualizaciones de los valores desfasados), ajeno a las l\u00f3gicas heteropatriarcales y neoliberales dominantes, desvinculando el concepto de \u00e9xito al trabajo, siendo as\u00ed sometidas todas las personas que no puedan desempe\u00f1ar laboras \u201c\u00fatiles\u201d para la sociedad.<a title=\"\" href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup><sup>[6]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p><em>La segregaci\u00f3n laboral sigue aumentando<\/em>; Existe un conjunto complejo y a menudo interrelacionado de factores que originan la brecha salarial de g\u00e9nero. A la valoraci\u00f3n de las competencias laborales hay que unir <em>la segregaci\u00f3n<\/em> del mercado de trabajo con diferente representaci\u00f3n de hombres y mujeres en los distintos sectores econ\u00f3micos, las caracter\u00edsticas de la oferta de empleo femenino, la participaci\u00f3n en el trabajo a tiempo parcial y los mecanismos establecidos de retribuciones salariales (Mujeres y Hombres\u00a0 2014:90).<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe, la segregaci\u00f3n laboral que a\u00fan persiste en el mercado espa\u00f1ol explica c\u00f3mo el g\u00e9nero sigue siendo un factor desencadenante de la discriminaci\u00f3n y la vulnerabilidad de las mujeres en el trabajo frente a los hombres (Mu\u00f1oz &amp; Garc\u00eda, 2003). Mujeres y hombres desigualmente asignados en los mercados de trabajo, en funci\u00f3n de cuestiones gen\u00e9ricas o sexuales, y no en funci\u00f3n de las aptitudes y competencias que han de requerir determinados puestos; lo que nos da a entender en buena medida, los datos de diversos estudios que certifican que las mujeres quedan situadas en una posici\u00f3n peyorativa con respecto a los varones, hecho incrementado en este pa\u00eds, sobre todo si conocemos la historia reciente del mismo. En el a\u00f1o 2000, la tasa de ocupaci\u00f3n femenina era en Espa\u00f1a de 40\u20193%, mientras la media Europea era 13\u20195 puntos superior (Eurostat 2002, en Informe Mujeres y Hombres 2010). Pudiendo visualizar como son las mujeres quienes a d\u00eda de hoy siguen realizando la mayor\u00eda de tareas del hogar y por ende el trabajo dom\u00e9stico.<br \/>\n\u00a0<\/p>\n<table border=\"1\" cellspacing=\"1\" cellpadding=\"1\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Tasa de actividad.JPG\" alt=\"\" \/><\/td>\n<td><img src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Tasa de paro.JPG\" alt=\"\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\"><small><em>Tabla (4 y 5)): Informe Trimestral EPA, CLM IT V, tercer trimestre 2014. <\/em><\/small><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><small>Recuperado el 26\/06\/2015, en <a href=\"http:\/\/www.ine.es\/daco\/daco42\/daco4211\/epa0314.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.ine.es\/daco\/daco42\/daco4211\/epa0314.pdf<\/a><\/small><br \/>\n\u00a0<\/p>\n<p>La tasa de actividad y paro de los \u00faltimos trimestres, nos vienen a explicar, como en lo referente al paro, mujeres y hombres se encuentran en pr\u00e1cticamente la misma situaci\u00f3n, pero analizando la historia reciente, y haciendo hincapi\u00e9 en el estallido de la burbuja inmobiliaria, y la consecuente destrucci\u00f3n de empleo que contrajo, sobre todo de empleo masculino, ya que las eran los varones quienes realizaban estos trabajos, cumpliendo a la vez el sesgo heteropatriarcal,<a title=\"\" href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup><sup>[7]<\/sup><\/sup><\/a> mediante la fuerza bruta; la \u201cburbuja estall\u00f3\u201d, y el empleo disminuy\u00f3 considerablemente, situ\u00e1ndose pr\u00e1cticamente al mismo\u00a0 nivel que el de las mujeres. No estamos encaminados entonces, observando nuestro modelo de Trabajo a una sociedad integradora, sino a una sociedad deshumanizadora y que educa y alimenta un sistema heteropatriarcal hegem\u00f3nico.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, la <em>segregaci\u00f3n ocupacional<\/em> (Mu\u00f1oz &amp; Garc\u00eda, 2003) es uno de los aspectos que m\u00e1s han de preocuparnos, pues a d\u00eda de hoy, se sigue perdurando en las mujeres: tanto horizontalmente, a la hora de acceder a un puesto de trabajo, donde predominan los hombres, por esos mismos estereotipos masculinizados antes nombrados, y que relega a la mujer a un segundo plano de desventaja (como en el caso de la <em>Construcci\u00f3n<\/em>, antes nombrado); a la vez, visualizamos en una inmensa mayor\u00eda de casos, la imposibilidad de las mujeres a ascender y llegar (sin una excelsa dificultad) a puestos de poder o prestigio, pudiendo ascender en la movilidad social.<a title=\"\" href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup><sup>[8]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en lo relativo a las aficiones y el espacio p\u00fablico:<\/p>\n<p>\u201cEs superior el tiempo diario que los varones ocupados dedican a: vida social y diversi\u00f3n (1 hora 41 minutos los varones, 1 hora y 29 minutos las mujeres), a deportes (1 hora 43 minutos los varones, 1 hora y 31 minutos las mujeres), a aficiones e inform\u00e1tica (1 hora y 33 minutos los varones, 1 hora y 16 minutos las mujeres), a medios de comunicaci\u00f3n (2 horas y 20 minutos los varones, 2 horas y 2 minutos las mujeres)\u201d (Informe Mujeres y Hombres, 2010, P. 352).<\/p>\n<p>Como podemos observar en la anterior clarificaci\u00f3n, \u201cTodo lo hacen ellas\u201d. Las mujeres contin\u00faan realizando la mayor\u00eda de tarea del hogar, la asignaci\u00f3n de los cuidados (Tarea reproductiva\/afectiva), y por ende, dispone de menos tiempo f\u00edsico que los hombres, en lo referente al empleo del tiempo libre y disfrute del ocio (ensalzando el tradicional, aunque deber\u00eda ser caduco, debate sobre los espacios p\u00fablicos y privados), condicionando su forma de dedicar su tiempo, emplear o dedicarse a s\u00ed mismas o acceder a determinadas oportunidades.<\/p>\n<h2><strong>Conclusiones y alternativas al cambio desde la Educaci\u00f3n Social: el empoderamiento socio-laboral de g\u00e9nero.<\/strong><\/h2>\n<p>Como conclusi\u00f3n, y tras el an\u00e1lisis realizado con anterioridad, cabe destacar que continuamos inmersos en una sociedad que a pesar de mostrar avances, contin\u00faa fuertemente marcada por el patriarcado, y que a d\u00eda de hoy, apenas comienza a cambiar esta situaci\u00f3n de necesidad e inequidad, pues a pesar de conformar y reactualizar los modelos sociopol\u00edticos, en apariencia, hacia cuotas m\u00e1s humanitarias e igualitarias, seguimos encontr\u00e1ndonos en una realidad, que sesga, diferencia, y trata de diferente manera, a las personas que las componen, en funci\u00f3n de la procedencia, nivel acad\u00e9mico, sexo o g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Se han de estructurar mecanismos que faciliten la intervenci\u00f3n en este \u00e1mbito, fomentando el an\u00e1lisis y la cr\u00edtica social al sistema patriarcal vigente, utilizando los recursos de coordinaci\u00f3n y respuesta social existentes en el \u00e1mbito local, evaluando los programas y proyectos actuales a fin de re-enfocarlos desde una perspectiva de g\u00e9nero, que contemple los aspectos desintegradores que siguen visibles en la actualidad, en materia de inequidad gen\u00e9rica.<a title=\"\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup><sup>[9]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p>Es un hecho, que en lo referente a calidad de vida, las mujeres siguen teniendo menos oportunidades de mejora y de ascenso en la escala social, y en las situaciones de desventaja o exclusi\u00f3n, son las mujeres quienes salen peor amparadas, y si partimos del supuesto internacional, donde ni si quiera se reconocen unos derechos b\u00e1sicos para las mismas, la situaci\u00f3n se tuerce mucho m\u00e1s. La pobreza y exclusi\u00f3n entonces, perjudican en mayor medida a las mujeres que a los hombres, la mayor\u00eda de informes de realidad social apuntan en nuestro \u00e1mbito nacional; informes como EAPN (2014), FOESSA (2014), Mujeres y Hombres (2010), Informe Igualdad Salarial UGT (2015), o aquellos que realizan las propias asociaciones locales de intervenci\u00f3n sociocomunitaria.<\/p>\n<p>Para equiparar progresivamente la igualaci\u00f3n salarial entre los hombres y las mujeres, se requer\u00eda la necesidad de introducir masivamente a las mujeres en el \u00e1mbito formativo y educativo (hecho que comienza a visualizarse en la actualidad <a title=\"\" href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup><sup>[10]<\/sup><\/sup><\/a>), que nos conducir\u00e1 al empoderamiento tan necesario para balancear de la situaci\u00f3n de inequidad laboral gen\u00e9rica. La Educaci\u00f3n es entonces la herramienta m\u00e1s eficaz para erradicar estas desigualdades. Por lo que, el proceso de cambio, marcado por la educaci\u00f3n en el empoderamiento personal y colectivo, ha de estar estructurado en un marco normativo, es por ello que se ofrecen a continuaci\u00f3n una serie de alternativas al cambio, en lo referente a los paradigmas anteriormente planteados.<\/p>\n<p><img class=\"aligncenter\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Administracion 1.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><small>Imagen de la Administraci\u00f3n Nacional de la Seguridad Social <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/ansesgob\/8188957242\/in\/photolist-dtCxFY-jWLGfN-jWL4c9-c1nBdj-nojmWd-pxh7Ny-nEjkuc-nm2TSs-dg4mSu-nm3qyM-nm3aEP-nm312Z-nEiUdF-p8CoLr-noV4H5-c1nBiU-nm372W-dKa8bE-dK4E2T-dK4DYV-dKa3xw-dKa3zq-dK4zha-dKa3zj-dKa8d9-dKa89w-nm3U2c-nm36U2-nFoP2V-qXTEVV-q5dA7i-nFppkK-nCxE1C-nCybuK-noUYka-jWXofi-jRfatZ-jX2cZ8-jX5iCs-noUEcM-e8tYoG-e8ohYR-e8tXWo-e8oixH-e8ohUn-e8tYDh-e8oic2-e8oigK-e8tYe9-e8oikn\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">en Flickr<\/a><\/small><\/h6>\n<ul>\n<li style=\"text-align: left;\">Ampliaci\u00f3n de derechos e implantaci\u00f3n de pol\u00edticas, que erradiquen este sesgo de g\u00e9nero en las relaciones laborales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Seg\u00fan la teor\u00eda del capital humano, en la actualidad, hallar\u00edamos perjuicio en torno a la opci\u00f3n de continuar nuestra formaci\u00f3n, entendiendo la misma como una inversi\u00f3n y no como un coste; ya que para Gary Stanley, las personas seguir\u00e1n estudiando si el valor neto de los costos y de las ventajas es positivo, por lo que, visualizando el panorama nacional, y viendo que ni los trabajos mejor cualificados salen bien amparados en tiempos de recesi\u00f3n econ\u00f3mica, las personas realmente se plantean si cabe la posibilidad de la continuidad en los estudios suponga un ascenso conforme a la movilidad social.<\/p>\n<p>En lo referente al gasto social; <em>Espa\u00f1a sigue estando muy por debajo de la media de la Uni\u00f3n Europea en lo relativo a gasto social como porcentaje del PIB (20 por 100 en comparaci\u00f3n con el 27,3 por 100 de la UE en 2004 <\/em>(Mart\u00ednez Torres, 2009)<strong>. <\/strong>En la actualidad, seg\u00fan el INE por ejemplo podemos ver como Alemania recalca un gasto social producto del 30% del PIB, mientras Espa\u00f1a roza el 25%, y casi un 10 % menos que la media Europea (EU 27, en Mart\u00ednez Torres, 2009). Se ha de tratar este fen\u00f3meno desde esta transversalidad, partiendo de la elaboraci\u00f3n de <em>Pol\u00edticas p\u00fablicas desde las masculinidades y feminidades<\/em> (Guasch, 2009). Tras la realizaci\u00f3n de dichas pol\u00edticas, s\u00f3lo nos quedar\u00e1 acentuar el trabajo comunitario colaborativo dirigido al Empoderamiento colectivo e individual tan nombrado.<\/p>\n<p>Reactualizar los programas de sensibilizaci\u00f3n de los ciudadanos, e incluso\u00a0 acentuar los mismos, para que las personas a las que lleguen los mimos, sean conscientes del grave problema que supone la discriminaci\u00f3n salarial de la mujer y se eliminen los estereotipos y prejuicios\u00a0 que en m\u00faltiples ocasiones sirven de justificaci\u00f3n de dichas discriminaciones (empoderamiento colectivo), como por ejemplo, el pensamiento de que la mujer no quiere ocupar los puestos de direcci\u00f3n por motivos de conciliaci\u00f3n de la vida familiar y laboral.\u00a0 Hasta que la sociedad no elimine sus prejuicios y estereotipos, ser\u00e1 bastante dif\u00edcil que se logren resultados efectivos puesto que conductas discriminatorias ser\u00edan justificadas.\u00a0<\/p>\n<ul>\n<li><em>Las Pol\u00edticas de transparencia<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Adoptar el principio de transparencia como un elemento fundamental a la hora de luchar contra la discriminaci\u00f3n salarial. Transparencia para llegar al conocimiento, paso previo para el empoderamiento personal; pudiendo sacar a la luz todo aspecto relacionado con esta transparencia, en relaci\u00f3n con las relaciones laborales gen\u00e9ricas, es decir, tener la posibilidad como ciudadanos, de saber que empresas, asociaciones u organizaciones, han cometido fraudes, discriminaciones de cualquier tipo, o divisi\u00f3n sexual en el trabajo o diferenciaci\u00f3n entorno a los salarios. Tras este conocimiento, podremos elaborar nuevos modelos, definiendo qu\u00e9 trabajos son los que deber\u00edan desempe\u00f1arse en una sociedad como la que residimos (Castillo, 2013).<\/p>\n<p>Para romper finalmente el esquema de cuidados y tareas reproductivas,\u00a0 se han de comenzar a clasificar los trabajos en funci\u00f3n de la contribuci\u00f3n social de los mismos, es decir, en lo referente al cuidado de personas dependientes, personas mayores, etc. Si hacemos de estos trabajos, una cultura que justifique que estos trabajos han de ser desarrollados por el Estado, porque beneficia a la comunidad (al igual que en la recogida de basuras, los centros penitenciarios o los centros de reforma, en relaci\u00f3n a la inserci\u00f3n social), romper\u00edamos el esquema impuesto hasta el momento, y que doblega a las mujeres (partiendo de los estereotipos tan nombrados) a realizar dichos trabajos, bajo una cultura del cuidado; si colectivizamos los trabajos de cuidados (crianza, enfermos, cuidado emocional y afectivo\u2026), estos, pasar\u00edan a tener un alt\u00edsimo reconocimiento social (Castillo, 2013).<\/p>\n<p>La irrupci\u00f3n de las <em>mujeres en el \u00e1mbito de la Pol\u00edtica,<a title=\"\" href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup><strong><sup>[11]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a> y las pol\u00edticas p\u00fablicas orientadas <\/em>a las mujeres y hombres en situaciones de desventaja o vulnerabilidad social en el proceso de empoderamiento personal y social; ser\u00e1n junto a las pol\u00edticas de igualdad y transparencia, las que posibiliten ese marco legislativo, que consecuentemente, posibilitar\u00e1 el proceso de cambio entre mujeres y hombres hacia la equidad.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<ul>\n<li>Desarrollo Socio-Comunitario y Empoderamiento femenino.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La discriminaci\u00f3n de g\u00e9nero es una caracter\u00edstica pol\u00edtica-econ\u00f3mica que data con anterioridad, a la entrada al mercado laboral de las mujeres (Mu\u00f1oz &amp; Garc\u00eda, 2003), por lo que es un problema que trasciende del propio mercado laboral, por ejemplo, en materia educativa, acontecemos un panorama mundial, que al igual que en algunos lugares del mundo se sigue prohibiendo que las ni\u00f1as vayan a la escuela;<a title=\"\" href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup><sup>[12]<\/sup><\/sup><\/a> mientras que en otros pa\u00edses del mundo (en la mayor\u00eda en la actualidad) es un hecho indiscutible, y que en algunos casos, supera las expectativas de hace a\u00f1os, cuando visualizamos diversos ejemplos de empoderamiento progresivo (aunque dificultado): la tasa acad\u00e9mica entre hombres y mujeres, el inicio de visibilizaci\u00f3n de mujeres directivas, y el inicio de pol\u00edticas de igualdad, que aunque en principio simplistas, marcan un comienzo de sensibilizaci\u00f3n social y empoderamiento colectivo.<\/p>\n<p>Es por ello, que hemos de acu\u00f1ar unos principios b\u00e1sicos en torno a la conceptualizaci\u00f3n del <em>Empoderamiento femenino,<\/em> para poder entender y comprender los problemas que todav\u00eda viven las mujeres en\u00a0 las relaciones de poder, y de las posibles alternativas de las que podemos hacer menci\u00f3n para menguar esta situaci\u00f3n (y erradicar progresivamente la misma); por ello, hemos de aludir a aquellas declaraciones, que nos sirvan de gu\u00eda o marco para nuestra posterior intervenci\u00f3n, de las que a nivel internacional, caben destacar los Principios de la Fundaci\u00f3n Calvert,<a title=\"\" href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup><sup>[13]<\/sup><\/sup><\/a> o los Principios de Empoderamiento para Mujeres (ONU Mujeres).<a title=\"\" href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup><sup>[14]<\/sup><\/sup><\/a><\/p>\n<p><em>El empoderamiento personal,<a title=\"\" href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup><strong><sup>[15]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a> <\/em>es un t\u00e9rmino que ha sido muchas veces rebautizado (Friedmann, Freire, Fetterman, Fromm\u2026), pero a la hora de hablar del Empoderamiento de las mujeres, hacemos alusi\u00f3n, a la necesidad de apoderarse de los conocimientos y herramientas necesarias, para cambiar la situaci\u00f3n de inequidad y desigualdad, acontecida entre la diferenciaci\u00f3n de g\u00e9nero, y divisi\u00f3n sexual en todo \u00e1mbito pol\u00edtico, econ\u00f3mico y sociolaboral. Ya declaraba Betty Friedman, a trav\u00e9s de las oleadas de Feminismo Liberal, y social; que se ha de realzar una visualizaci\u00f3n del g\u00e9nero a trav\u00e9s del empoderamiento femenino; como por ejemplo el paradigma de Empoderamiento llevado a la pr\u00e1ctica desde Etiopia, dirigido por y para mujeres (Proyecto Acaifeyda, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img style=\"height: 467px; width: 700px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/Fundacion Cibervoluntarios 1.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen de Fundaci\u00f3n Cibervoluntarios <a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/cibervoluntarios\/8734831793\/in\/photolist-eiY2Xy-eiWnDE-e4JYbw-e4DmX4-e4JYdC-bnxnLm-eiY2jA-eiSiba-eiSirD-eiY2Ly-eiSig4-eiShHp-eiShmv-eiShzn-eiY2u5-eiY2AN-eiSimr\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">en Flickr<\/a>\u00a0<\/h6>\n<p>Es por ello que bas\u00e1ndonos en el principio de acci\u00f3n social, y tras las anteriores premisas mencionadas, se propone estructurar movimientos c\u00edvicos socioeducativos, que conformados por profesionales y expertos junto con la propia ciudadan\u00eda, se coordinen, denuncien y transformen las desigualdades a nivel local. <em>\u201cEl hombre se reconoce como sujeto que elabora el mundo; en \u00e9l, se lleva a cabo la necesaria mediaci\u00f3n del autorreconocimiento que los personaliza y le hace cobrar conciencia, como autores responsables de su propia historia\u201d<\/em> (Freire, 1975:21). Estos espacios, equipos y movimientos tratar\u00e1n de llevar a cabo el cumplimiento y la protecci\u00f3n de los derechos emergentes nombrados a lo largo de este an\u00e1lisis; funcionando como dispositivos de integraci\u00f3n socio-laboral.<\/p>\n<p>Existen ejemplos para poder visualizar mejor estas acciones desde cualquier parte del mundo: desde nuestro pa\u00eds, las asociaciones de amas de casa, supusieron un cambio de mejor\u00eda en muchos barrios donde todav\u00eda quedaban marcados sesgos machistas, procedentes del franquismo; el inicio de las pol\u00edticas de igualdad, la denuncia social contin\u00faa por parte de hombres y mujeres a lo largo del \u00faltimo siglo, y los proyectos emprendidos bajo el amparo del inicio de un sistema de bienestar,<a title=\"\" href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup><sup>[16]<\/sup><\/sup><\/a> son las que han emprendido la lucha activa por la equidad e igualdad entre hombres y mujeres, que perpet\u00faa una desigualdad il\u00f3gica inherente a la condici\u00f3n biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>As\u00ed como el desarrollo comunitario ejercido en otros pa\u00edses, donde incluso la capacidad participativa ciudadana, quedaba mucho m\u00e1s limitada, como el ejemplo de Addis Adeba,<a title=\"\" href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup><sup>[17]<\/sup><\/sup><\/a> el de las mujeres mineras de Colombia\/Ecuador, o el IND en la India. En el que se ha destacado febrilmente que por medio del empoderamiento de las personas, en la colectividad, se puede acabar con las desigualdades comunes e individuales.<\/p>\n<p>La ausencia de empleo, de una rutina ocupacional, de la entrada de ingresos econ\u00f3micos a la familia, y el nuevo factor de exclusi\u00f3n de parados de larga duraci\u00f3n (y nuevas situaciones de exclusi\u00f3n debido a esta crisis), perpet\u00faan la situaci\u00f3n de desigualdad gen\u00e9rica; hemos de\u00a0 programar y ajustar programas individuales a los protocolos de actuaci\u00f3n de esta \u00edndole,\u00a0 dise\u00f1ados te\u00f3ricamente con anterioridad, en el momento en el que se intervenga en esta necesidad, se podr\u00e1 contribuir al proceso rec\u00edproco que la adquisici\u00f3n del empleo representa al desarrollo personal, social e integral de toda persona (Moreno, 2000).<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito formativo-laboral, se ha de intentar promover la mejora de las posibilidades de inserci\u00f3n laboral, que busque coordinar las diversas estructuras f\u00edsicas de Empleo (como el INEM y los recursos auton\u00f3micos que este gestiona), as\u00ed como los diversos recursos provinciales, logrando una integraci\u00f3n progresiva por medio del reconocimiento de habilidades y competencias personales, aptitudes con vistas al futuro, y la integraci\u00f3n y resoluci\u00f3n del c\u00edrculo de empobrecimiento que genera la falta de empleo, tanto en la propia persona, como en su v\u00ednculo afectivo m\u00e1s cercano. Con el fin de crear planes individualizados interdisciplinarios, pudiendo efectuar diagn\u00f3sticos territoriales y socioecon\u00f3micos, en relaci\u00f3n a la realidad sociolaboral de un determinado contexto.<\/p>\n<p>Finalizando, y tras lo mencionado en las anteriores premisas, desde la Educaci\u00f3n social, nuestra aportaci\u00f3n principal ha de ir encaminada en dos sentidos principales: una legitimizaci\u00f3n de la igualdad, es decir, la lucha activa por los derechos de equidad e igualdad, as\u00ed como de la previa denuncia de desigualdades gen\u00e9ricas; y por otra parte, la intervenci\u00f3n directa con aquellas personas, que se encuentren en una situaci\u00f3n de desventaja en \u00e9ste sentido; enmarc\u00e1ndonos en los proyectos, programas y planes existentes,<a title=\"\" href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup><sup>[18]<\/sup><\/sup><\/a> a fin de aportar el tratamiento desde la perspectiva de g\u00e9nero,<a title=\"\" href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup><sup>[19]<\/sup><\/sup><\/a> para romper con el sistema androc\u00e9ntrico vigente hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>La mediaci\u00f3n, la promoci\u00f3n de igualdad, y la lucha activa por los derechos de equidad tanto con las personas con las que trabajemos, como con el c\u00f3mputo de la sociedad, ser\u00e1 la que cambie la realidad vigente y desigual actual; partiendo de la base, de que es nuestra obligaci\u00f3n, denunciar y cambiar estas situaciones de desigualdad social, haciendo que sea la persona quien tome decisiones y gobierne su propia vida, y no que est\u00e9 condicionada por cuestiones biol\u00f3gicas, est\u00e9ticas o socio-culturales. Rompiendo un panorama que a pesar de avanzar en determinados \u00e1mbitos, sigue estigmatizando a las mujeres y los hombres, mermando sus posibilidades de mejora, de ascenso en la escala social, o de poder vivir dignamente sin quedar sujetos a estereotipos o prejuicios gen\u00e9ricos e irracionales.<\/p>\n<div>\n<div id=\"ftn1\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[323,57,322,317,291,321,319,318,320],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/21\/el-tema-colaboraciones\/mujeres-y-mercado-laboral-en-la-actualidad-un-analisis-desde-la-perspectiva-de-genero-genericamente-empobrecidas-patriarcalmente-desiguales\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mujeres y mercado laboral en la actualidad, un an\u00e1lisis desde la perspectiva de g\u00e9nero: Gen\u00e9ricamente empobrecidas, patriarcalmente desiguales - RES. 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