{"id":8786,"date":"2014-07-09T00:00:00","date_gmt":"2014-07-08T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/eduso.net\/res\/articulo\/adria-trescents-ribo-educador-de-calle-una-referencia-imprescindible-en-el-camino-de-la-educacion-social\/"},"modified":"2021-01-18T18:51:30","modified_gmt":"2021-01-18T17:51:30","slug":"adria-trescents-ribo-educador-de-calle-una-referencia-imprescindible-en-el-camino-de-la-educacion-social","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/19\/miscelanea\/adria-trescents-ribo-educador-de-calle-una-referencia-imprescindible-en-el-camino-de-la-educacion-social","title":{"rendered":"Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3: educador de calle. Una referencia imprescindible en el camino de la Educaci\u00f3n Social"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/h2>\n<p>Adri\u00e0 Trescents, fue considerado durante mucho tiempo como:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201c&#8230;\u201cel Educador de Calle de Barcelona\u201d. As\u00ed, en may\u00fasculas, porque era el \u00fanico. Siempre lo pod\u00edas encontrar en alguno de sus lugares de operaciones (diferentes bares del Chino), dispuesto a ayudar personalmente a los chavales que se le acercaban\u201d. (S\u00e1nchez-Valverde, 2006:17).<\/p><\/blockquote>\n<p>Quienes nos dedicamos a la Educaci\u00f3n Social hemos de considerarnos unos seres afortunados al tener la oportunidad y el privilegio de atender y cuidar a las personas. Supone un enorme reto con la consiguiente\u00a0responsabilidad\u00a0que comporta esta acci\u00f3n socioeducativa con las personas, para las personas y por las personas; es\u00a0nuestra raz\u00f3n de ser y est\u00e1 en la g\u00e9nesis de nuestra profesi\u00f3n: acompa\u00f1ar a las personas desde la relaci\u00f3n de ayuda.<\/p>\n<p><img style=\"float: left; margin-right: 20px; margin-top: 6px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/adria-trescents-ribo-1redu(6).jpg\" alt=\"Adri\u00e0 Trescents\" \/><\/p>\n<p>Como Educador Social considero de suma importancia recuperar de la memoria hist\u00f3rica a personas significativas y referentes de nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de esta investigaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 pretendo realizar una mirada introspectiva a la historia de la Educaci\u00f3n Social, con la esperanza de llegar a las entra\u00f1as de nuestra profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>De esta manera, se cumple un doble objetivo: por un lado, reconocer a una figura que ha sido trascendente para muchas personas en un momento dado de su trayectoria vital; y por otro lado, destacar a un profesional que puede ser considerado un espejo en el cual reflejarnos, al ser un marco de referencia.<\/p>\n<h2>\n<strong>Algunas referencias sobre la consolidaci\u00f3n de la educaci\u00f3n social.<\/strong><\/h2>\n<p>Funes y Comas (2001) se\u00f1alan el comienzo de la acci\u00f3n socioeducativa en medio abierto en los albores de la transici\u00f3n a la democracia en los a\u00f1os 70\u2019, destacando las ideas y los pensamientos de unas personas involucradas y comprometidas con la realidad social:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201cLa filosof\u00eda que rige los diferentes proyectos de educaci\u00f3n social de aquella \u00e9poca es necesario entenderla en el contexto de una sociedad que acababa de salir de la dictadura: funciona la teor\u00eda de educar en la libertad. El hecho marginal se interpreta desde la cr\u00edtica social y se valora positivamente una cierta marginalidad por lo que tiene de denuncia y cr\u00edtica al sistema establecido. A partir del 1980, con el traspaso de competencias de menores a la Generalitat, y la creaci\u00f3n de la Direcci\u00f3n General de Protecci\u00f3n y Tutela de Menores, se da soporte legal al modelo educativo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDe aquella \u00e9poca suenan nombres como Pius Fransoy, Jaume Funes, Toni Juli\u00e0, C\u00e9sar Mu\u00f1oz, Faustino Guerau, la gente de Obinso (Obra de Inserci\u00f3n Social), de IRES (Instituto de Reinserci\u00f3n Social), del GREDJ (Grupo de Investigaci\u00f3n de educaci\u00f3n de j\u00f3venes), etc., que van a contribuir a definir una nueva manera de actuar con los infantes y j\u00f3venes en situaci\u00f3n de riesgo social: en lugar de separarlos del medio, se trataba de atenderlos en su propio entorno\u201d (Funes y Comas, 2001:9).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>S\u00e1nchez-Valverde (2006) al realizar un recorrido por la historia de la Educaci\u00f3n Social, hace un recordatorio a diversos educadores que han dejado huella en la profesi\u00f3n, como por ejemplo: Pere Ponce Garc\u00eda, Juan Carlos \u00c1lvarez Barreiro, Juan Bernardo Mesa Moreno, Carlos Jos\u00e9 Mileo Arb\u00eda e Isabel Dom\u00ednguez Paniagua; y hace una menci\u00f3n expresa a Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 y Faustino Guerau de Arellano, a los cuales se refiere como <em>\u201c\u00a1educadores en tiempos heroicos!\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Estos dos \u00faltimos, adem\u00e1s de la amistad, ten\u00edan en com\u00fan el provenir de \u00f3rdenes religiosas dedicadas a la educaci\u00f3n, el haber comenzado el camino de la educaci\u00f3n social en los a\u00f1os 60\u2019 (Adri\u00e0 con los Hermanos de La Salle y Faustino, con los Jesuitas), haber coincidido en el Instituto Ram\u00f3n Albo de Mollet del Vall\u00e8s (Adri\u00e0 como Director y Faustino como orientador de estudios) y trabajar para el Ayuntamiento de Barcelona (Adri\u00e0 como Educador de calle y Faustino en el \u201cColectivo Juvenil Elcano\u201d).<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cAdri\u00e0 era como una obstinada m\u00e1quina que ten\u00eda muy claro qu\u00e9 hab\u00eda que hacer y lo hac\u00eda, en silencio\u2026 siempre desde un modesto silencio, con una sonrisa\u201d (S\u00e1nchez-Valverde, 2006:17).<\/p><\/blockquote>\n<p>Vega y Gar\u00edn (2013) nos invitan a recordar la figura de Adri\u00e0 y comprender mejor los inicios de la Educaci\u00f3n Social:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cLa educaci\u00f3n social como sistema y como proyecto, no deja de tener una historia y unos personajes que con empe\u00f1o desarrollaron en sus inicios una tarea educativa poco valorada, cuando no desconocida. Ellos actuaron como educadores en \u00e1mbitos abandonados por el sistema educativo, dejados en manos del sistema represivo o del asistencial su control y asistencia. En esta \u00e9poca no se valoraba la atenci\u00f3n educativa integral de las personas con dificultades de inserci\u00f3n, ni se ten\u00edan en cuenta los factores sociales que provocaban la inadaptaci\u00f3n social. Bastaba conseguir su control y alejamiento de la sociedad normalizada. De estas formas, no faltan personas comprometidas con los derechos de los menores, como Adriano Trescents, alias HAL, quienes con intenso empe\u00f1o abrieron ese camino profesional que hoy denominamos educaci\u00f3n social. Ellos fueron aut\u00e9nticos h\u00e9roes de la educaci\u00f3n ya que, sin el apoyo de la administraci\u00f3n ni el reconocimiento del mundo acad\u00e9mico, fueron capaces de realizar su trabajo educativo con las personas m\u00e1s vulnerables.\u201d (Vega y Gar\u00edn, 2013:1)<\/p><\/blockquote>\n<h2><strong>Posibles or\u00edgenes de la educaci\u00f3n de calle.<\/strong><\/h2>\n<p>Guerau de Arellano y Plaza (1982), entienden que la experiencia del Movimiento Pioneros como un posible origen de la educaci\u00f3n social en medio abierto.<\/p>\n<p>Juli\u00e1n Rezola en el a\u00f1o 1968 funda el Movimiento Pioneros\u00a0 para realizar una intervenci\u00f3n socioeducativa a nivel individual, grupal y comunitario con adolescentes y j\u00f3venes marginados e inadaptados sociales del barrio \u201cGeneral Yag\u00fce\u201d de la periferia de la ciudad de Logro\u00f1o.<\/p>\n<p>Tal como indican Guerau de Arellano y Plaza (1982):<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cPioneros naci\u00f3 en 1968, en Yag\u00fce, un suburbio, abandonado de la mano de Dios, de Logro\u00f1o. Ellos lo expresaron as\u00ed: En este barrio viv\u00edamos los j\u00f3venes como ratas, qui\u00e9n no hab\u00eda pasado por reformatorios estaba a punto de entrar, \u00e9ramos carne de rejas o de peonaje barato. Nuestra vida de ni\u00f1o consist\u00eda en ir al monte por le\u00f1a para poder calentar las casas, robar en los campos pr\u00f3ximos toda clase de comestibles, f\u00fatbol, hogueras\u2026 A los once a\u00f1os empez\u00e1bamos a trabajar\u201d (Guerau de Arellano y Plaza, 1982:25).<\/p><\/blockquote>\n<div>\n<p>Dichos autores, dejan constancia de las ideas pedag\u00f3gicas de Juli\u00e1n Rezola:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201cLas soluciones te\u00f3ricas apartan al chaval del medio en que vive, y eso es un error, porque cuando vuelve se encuentra con el mismo ambiente y los mismos problemas. De ah\u00ed la inutilidad de los reformatorios. Y lo que sucede con la mayor\u00eda de los educadores es que tienen muchos a\u00f1os de estudio y se saben todas las teor\u00edas de la educaci\u00f3n y de educaci\u00f3n especial; pero desconocen las circunstancias concretas de ese chico y de ese medio, ya que no lo han vivido.<\/p>\n<p>Todo\u00a0su programa va de la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica, cuando se ha de ir en estos casos al rev\u00e9s de la pr\u00e1ctica a la teor\u00eda. Los educadores han de estar en la calle, conviviendo con los chicos en su terreno\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEducar es esperar (\u2026). Estar en la calle, estar presente por donde se desenvuelven los chavales y que le vean, que sepan que est\u00e1s ah\u00ed, que eres un apoyo para cuando te necesiten y al que pueden recurrir. Al principio s\u00f3lo acuden a ti cuando est\u00e1n en dificultades, pero no importa. Lo que realizamos nosotros es una experiencia a largo plazo, y a la larga da resultados positivos\u2026 Nada de moralismo ni sermones.\u201d (Guerau de Arellano y Plaza, 1982:14-19).<\/p>\n<\/blockquote>\n<div>\n<p>El movimiento Pioneros, seg\u00fan Guerau de Arellano y Plaza (1982), tiene una fuente directa de inspiraci\u00f3n en el m\u00e9todo educativo que Paulo Freire\u00a0desarroll\u00f3\u00a0en el Brasil de la d\u00e9cada de los 60\u2019, concretamente en los procesos de alfabetizaci\u00f3n, al considerar la palabra como una herramienta de transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<h2><strong>El personaje.<\/strong><\/h2>\n<p>Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 llega a la Educaci\u00f3n Social desde la Educaci\u00f3n Formal, pasa de ser profesor y director del colegio de La Salle a director del Instituto\u00a0 Ram\u00f3n Albo; y a partir del a\u00f1o 1976 comienza su larga trayectoria en el mundo social, se dedica por completo a la educaci\u00f3n social como educador de calle en el barrio del Raval de Barcelona acompa\u00f1ando a las personas m\u00e1s oprimidas, marginadas y excluidas por la sociedad: personas privadas de la libertad, personas con dificultades con las drogas, personas enfermas de sida, personas dedicadas a la prostituci\u00f3n, atenci\u00f3n a la infancia en riesgo y a los transe\u00fantes sin domicilio fijo, etc.<\/p>\n<p>Comprometido con OBINSO (Obra de Inserci\u00f3n Social) desde el a\u00f1o 1974, como educador, en la residencia Els Alps en L\u2019Hospitalet de Llobregat. OBINSO es una entidad fundada por Jos\u00e9 Mar\u00eda Palom (hermano de la congregaci\u00f3n religiosa La Salle), dedicada a la atenci\u00f3n de personas con dificultades con el consumo de sustancias t\u00f3xicas, j\u00f3venes que han pasado un tiempo en prisi\u00f3n y sal\u00edan en libertad o con permisos. La idea central de esta entidad fue trabajar por las personas m\u00e1s necesitadas, buscando su reinserci\u00f3n sociolaboral; intentaban pasar inadvertidos, sin aparecer en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\n<img class=\"aligncenter\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/desp4.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h2><strong>Educador de calle.<\/strong><\/h2>\n<p>En conexi\u00f3n con el Ayuntamiento de Barcelona como educador de calle en el barrio del Raval, y colaborando en el Centro Abierto Joan Salvador Gavina, (preparando cada d\u00eda el desayuno a los ni\u00f1os). Tambi\u00e9n particip\u00f3 en el proyecto de los Colectivos Infantiles del Ayuntamiento de Barcelona.<\/p>\n<p>A modo de s\u00edntesis, su campo de actuaci\u00f3n como educador se desarroll\u00f3 en 4 \u00e1mbitos:<\/p>\n<ol>\n<li>En las calles de los barrios Raval y G\u00f3tico.<\/li>\n<li>En el centro abierto Joan Salvador Gavina.<\/li>\n<li>En el centro Els Alps, mientras estuvo gestionado por OBINSO.<\/li>\n<li>En las c\u00e1rceles.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Las cr\u00f3nicas period\u00edsticas de la \u00e9poca muestran a Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 como una persona humilde, que intenta permanecer en el anonimato, rehuyendo de todo protagonismo, sin buscar honores ni alabanzas en su labor dedicada a los m\u00e1s desfavorecidos entre los desfavorecidos, a los m\u00e1s marginados entre los marginados.<\/p>\n<p>Lo presentan como un educador de calle del barrio del Raval de Barcelona, siendo la calle su espacio de trabajo, y donde los bares son sus \u201coficinas\u201d, donde atiende a sus \u201camigas y amigos\u201d.<\/p>\n<p><img style=\"float: left; margin-bottom: 25px; margin-right: 20px; margin-top: 6px;\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/cocredu.jpg\" alt=\"En el Centro Abierto Joan Salvador Gavina\" \/>Su jornada laboral comienza muy temprano por la ma\u00f1ana en el Centro Abierto Joan Salvador Gavina (fundado y dirigido por Conchita Mata) donde prepara desayunos a los ni\u00f1os y ni\u00f1as del barrio antes de ir a la escuela.<\/p>\n<p>Luego dedica el tiempo a callejear por el Raval, \u201cde oficina en oficina\u201d, en alusi\u00f3n a los bares del barrio, siendo lugares de encuentros, donde puede conversar con las personas en su propio medio, en un espacio de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo describen como un profesional que colabora con las entidades del barrio (Casales y otros centros culturales y sociales), y que se coordina con otros profesionales del Ayuntamiento de Barcelona (Asistentes Sociales, Psic\u00f3logos, Educadores, etc.).<\/p>\n<p>Y durante los fines de semana, est\u00e1 en la residencia Els Alps en L\u2019Hospitalet de Llobregat, gestionada por OBINSO, atend\u00eda en una parte a personas enviadas por el Ayuntamiento de L\u2019Hospitalet, y en otra parte a j\u00f3venes con problemas con la justicia, trabajando en pro de su reinserci\u00f3n sociolaboral. Incluso atend\u00eda a presos que sal\u00edan de permiso, o ex presos que recuperaban la libertad.<\/p>\n<p>Sus \u201cvacaciones\u201d las dedica a recorrer los centros penitenciarios de Espa\u00f1a, visitando a los \u201cpresos marginales\u201d; afirma que conoci\u00f3 las c\u00e1rceles cuando era Director del Instituto Ram\u00f3n Alb\u00f3 de la Junta de Protecci\u00f3n de Menores de Barcelona, en Mollet del Vall\u00e8s, cuando los s\u00e1bados acompa\u00f1aba a algunos ni\u00f1os a visitar a sus padres a \u201cla Modelo\u201d.<\/p>\n<p>Exponen que durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os, Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 ha acompa\u00f1ado a muchas personas, siempre desde el afecto, con cari\u00f1o y con una sonrisa limpia y serena. Su lema en su labor incansable de acompa\u00f1amiento fue: <em>\u201cconvivir, compartir, escuchar, orientar y servir\u201d<\/em> a los dem\u00e1s.<\/p>\n<h2><strong>El medio en el que se movi\u00f3.<\/strong><\/h2>\n<p>En sus memorias refleja una realidad social concreta, donde denuncia la existencia del cuarto mundo, es decir, la existencia de un tercer mundo dentro del primero.<\/p>\n<p>Muestra as\u00ed una Barcelona de personas excluidas, al margen del sistema de relaciones afectivas, personales y sociales, siendo un grupo muy heterog\u00e9neo formado por parados de larga duraci\u00f3n, personas mayores con pensiones muy bajas, mujeres solas con o sin menores a cargo, personas que ejercen la prostituci\u00f3n, personas privadas de libertad, personas ex reclusos en procesos de reinserci\u00f3n sociolaboral, personas de etnia gitana que se encuentran en conflicto con la cultura predominante, personas sin hogar, personas inmigrantes sin papeles, ni\u00f1os y ni\u00f1as en situaci\u00f3n de riesgo social, chaperos, personas sin ning\u00fan tipo de recurso econ\u00f3mico, personas enfermas afectadas por el VIH, etc.<\/p>\n<p>Sed\u00f3 (2008) considera, de forma acertada, que existen diversos tipos de calles, no es la misma realidad las calles de Pedralbes que las del \u201cChino\u201d:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cY tocar este tipo de calle, ser\u00e1 a menudo estar en contacto con el frio y el calor, con la pe\u00f1a con que se comparte la golfer\u00eda, con la comisaria y la polic\u00eda, con las drogas\u2026 Ser\u00e1n espacios fragmentados y cerrados, barrios con fronteras y lenguajes simb\u00f3licos propios, se vivir\u00e1 al d\u00eda y con un lenguaje bastante m\u00e1s corporal que intelectual, y donde las caras y los cuerpos reproducir\u00e1n como un espejo la fachada del barrio. Vivirlo, es tambi\u00e9n la posibilidad de desarrollar un sexto sentido, especializado a medir todo lo que pasa de forma r\u00e1pida: la piel\u201d. (Sed\u00f3, 2008:35).<\/p><\/blockquote>\n<p>Villar (1996) en su libro \u201c<em>Historia y leyenda del Barrio Chino<\/em>\u201d, ofrece su particular cr\u00f3nica sobre los bajos fondos de la Barcelona de los a\u00f1os 1975 a 1992:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201c\u2026el Raval va a vivir una de las etapas m\u00e1s intensas y dram\u00e1ticas de su historia: el Raval se convertir\u00e1 en un foco insostenible de delincuencia y marginaci\u00f3n; una situaci\u00f3n que afectar\u00e1 igualmente con id\u00e9ntica virulencia a la plaza Reial, la zona de Escudellers y la parte baja de la Rambla. La grave crisis econ\u00f3mica iniciada en 1973, y el consiguiente impacto del paro, el cambio pol\u00edtico y social producido a continuaci\u00f3n en el pais con el triunfo de la democracia; la presencia de gran n\u00famero de extranjeros incontrolados y, sobre todo, la expansi\u00f3n del mercado de la droga, en particular el de la hero\u00edna, convulsionar\u00e1n en mayor o menor medida la parte de la ciudad que actualmente conocemos como Ciutat Vella (Barri G\u00f2tic, Casc Antic, La Rambla, Raval y Barceloneta): la droga lo transformar\u00e1 todo.\u201d (Villar, 1996:289)<\/p><\/blockquote>\n<p>La coca\u00edna y la hero\u00edna pasaron de un consumo minoritario, de la clase alta, a la juventud m\u00e1s marginal, lo que provoc\u00f3 una transformaci\u00f3n en el barrio: <em>\u201ctraficantes, yonquis, delito e inseguridad invadieron escandalosamente de nuevo sus viejas arterias\u201d.<\/em><\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cLa jeringa y la papelina se convirtieron en nuevos atajos hacia un bienestar, en nuevos carriles sin salida \u2013junto a la delincuencia, el alcoholismo y la locura- de la autopista de la desesperaci\u00f3n\u201d. (Villar, 1996:297)<\/p><\/blockquote>\n<p>Laia Manresa y Sergi Dies nos ofrecen su particular punto de vista en la pel\u00edcula <em>Morir de d\u00eda<\/em> (2011) donde muestran un aspecto de la realidad social de los a\u00f1os 80\u2019: la entrada de la hero\u00edna en Barcelona, unido a las historias de personajes de la escena contracultural y de la vida pol\u00edtica catalana.<\/p>\n<p>Tal como lo expresa Villar (1996), en la d\u00e9cada de los 80\u2019, la prostituci\u00f3n sigue siendo una de las actividades t\u00edpicas del barrio chino.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cLa mayor parte de la prostitutas que frecuentaban las viejas calles del Raval se encontraban inmersas en el declive de su vida profesional: su edad era avanzada y su situaci\u00f3n personal, en muchos casos, dram\u00e1tica. Coexist\u00eda junto a esta clase de prostituci\u00f3n otra, integrada por mujeres mucho m\u00e1s j\u00f3venes, extranjeras en gran n\u00famero, vinculadas algunas a clanes de proxenetas sudamericanos y franceses. Su tarifa, evidentemente, era m\u00e1s elevada, y su modo de operar, sensiblemente distinto, salvo excepciones: no habitaban en el barrio, y en ning\u00fan caso permanec\u00edan mucho tiempo en el mismo lugar de trabajo. A principios de esa d\u00e9cada, el incremento de consumo de hero\u00edna gener\u00f3 la aparici\u00f3n de un tercer tipo de prostituta: la yonqui. Las yonkis estaban dispuestas a realizar cualquier servicio sexual por complicado que fuera, con tal de conseguir los recursos necesarios para financiar su adicci\u00f3n; no dudaban, incluso, a robar al cliente si surg\u00eda la oportunidad\u2026\u201d (Villar, 1996:300).<\/p><\/blockquote>\n<p>En la pel\u00edcula <em>\u201cEn la puta vida\u201d<\/em> (2001), se evidencia el drama sufrido por una joven mujer uruguaya, que llega a Barcelona enga\u00f1ada con falsas proposiciones de un \u201c<em>pseudo\u201d<\/em> empresario que le obliga a ejercer la prostituci\u00f3n. La cineasta Flores dibuja el ambiente nocturno conflictivo del barrio, y pone al descubierto la mafia que existe alrededor del tr\u00e1fico internacional de mujeres.<\/p>\n<p>Por estas mismas calles que describen Villar y Flores, es por donde camina Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3.<\/p>\n<h2><strong>El reconocimiento social.<\/strong><\/h2>\n<p>Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 recibi\u00f3 algunos reconocimientos de prestigiosas instituciones de la sociedad catalana, como por ejemplo:<\/p>\n<ul>\n<li>En el a\u00f1o 1987, fue galardonado con el premio Solidaridad en su primera edici\u00f3n, por parte del Instituto de Derechos Humanos de Catalu\u00f1a, por su destacada lucha en defensa de los derechos humanos.<\/li>\n<li>En el a\u00f1o 1996, la Generalitat de Catalu\u00f1a le concede la Cruz de Sant Jordi. \u00a0En la exposici\u00f3n de motivos que consta en el decreto 174\/1996, del 30 de abril de 1996, Diario Oficial n\u00famero 2215-7.6.1996, se puede leer:<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"margin-left: 35.4pt;\"><em>\u201cSe\u00f1or Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3. Religioso y Educador social. En reconocimiento de una abnegada dedicaci\u00f3n espiritual, c\u00edvica y humana de m\u00e1s de treinta a\u00f1os para atender personas sometidas al mundo de la prostituci\u00f3n, a la prisi\u00f3n, el sida o la drogadicci\u00f3n. Por una labor, que desarrolla incansablemente, ejemplo c\u00edvico y de dedicaci\u00f3n a los colectivos de la marginaci\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n<h2><strong><img class=\"aligncenter\" src=\"\/res\/wp-content\/uploads\/imgCK\/images\/med4.jpg\" alt=\"Entrega de la Medalla de Santo Jordi\" \/>Su pedagog\u00eda.<\/strong><\/h2>\n<p>En la segunda parte del libro <em>El educador de calle<\/em> (1987), Trescents al explicar porque es necesaria la figura profesional del educador de calle, explica:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201cDebido al ambiente del Distrito en su parte del Raval y tambi\u00e9n en buena parte del otro lado de la Rambla, zonas ambas muy conflictivas y como he visto que dif\u00edcilmente otros podr\u00e1n dedicarse a los m\u00e1s asociales y delincuentes, me he se\u00f1alado como objetivo primero de mi trabajo llegar a ellos, estar con ellos, convivir lo m\u00e1s posible con ellos, y participar de sus angustias como si fueran tambi\u00e9n m\u00edas.<\/p>\n<p>Solo as\u00ed voy comprendiendo algunas situaciones completamente an\u00f3malas e impensables, que jam\u00e1s pueden entenderse desde una mesa de despacho.<\/p>\n<p>Hay ni\u00f1os, j\u00f3venes,\u2026 que nunca acudir\u00e1n a los centros de esplai que se monten para ni\u00f1os y j\u00f3venes; que nunca podr\u00e1n participar en grupos y locales donde todo tipo de vida organizada est\u00e1 diametralmente opuesta a su manera de ser.<\/p>\n<p>Ellos no van a la sociedad. Ni sienten necesidad de hacerlo. Hasta cierto punto, se encuentran bien donde est\u00e1n y como est\u00e1n: socializados en la disocialidad; desarrollados en el mundo marginal y delincuencial.<\/p>\n<p>Por este motivo hace falta que alguien de la sociedad llegue hasta ellos; que se mezcle con ellos, para comenzar un trabajo de interiorizaci\u00f3n capaz de despertar a nuevos horizontes.\u201d (Trescents, 1987:107).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Caride (2002) le considera un ejemplo de profesional de la educaci\u00f3n social, comprometido con la realidad social, y un verdadero protagonista de una acci\u00f3n educativa en busca de la transformaci\u00f3n social:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 35.4pt;\"><img style=\"float: right; margin-left: 10px; margin-top: 6px;\" src=\"http:\/\/www.eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/image.php?id=4298\" alt=\"\" \/><\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cUn buen ejemplo de c\u00f3mo se percibe este compromiso nos lo muestran Guereau de Arellano y Trescents (1987), en su libro Educador de calle, presentando de manera asequible la figura profesional del educador especializado de calle, a\u00f1os antes de que este \u201cperfil\u201d se integrara en lo que hoy conocemos como educaci\u00f3n social. El testimonio que sobre su \u201cidentidad profesional\u201d nos ofrec\u00eda Adri\u00e0 Trescents \u2013 ya entonces uno de los educadores m\u00e1s veteranos, tras veinte a\u00f1os de experiencia en Catalu\u00f1a-, desvela muchas de las dif\u00edciles y cr\u00edticas funciones del educador que trabaja en un medio abierto.\u201d (Caride, 2002: 111).<\/p><\/blockquote>\n<p>Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 defend\u00eda una visi\u00f3n de la educaci\u00f3n social que tiene a la persona en su n\u00facleo central; lo que da sentido a la intervenci\u00f3n socioeducativa es priorizar la atenci\u00f3n de las personas, lo que implica estar cerca de las personas, pr\u00f3ximos, desde la misma vida cotidiana. Por lo tanto, el acompa\u00f1amiento a las personas es lo que da sentido a la funci\u00f3n del educador de calle.<\/p>\n<p>Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 (1987:108) insiste en el acompa\u00f1amiento de las personas como una forma normalizada en el proceso de socializaci\u00f3n. Al relacionarse con las personas, intenta establecer una relaci\u00f3n de confianza que le permita como educador de calle ser:<\/p>\n<ul>\n<li>Interlocutor,<\/li>\n<li>Puente de enlace, y<\/li>\n<li>Punto de referencia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Como interlocutor, el educador de calle representar\u00e1 a una figura adulta positiva; procurando que las personas tomen las riendas de su vida, se responsabilicen de su situaci\u00f3n, y de esta manera decidan dar los primeros pasos para ser protagonistas en la construcci\u00f3n de su propio destino.<\/p>\n<p>Como puente de enlace, el educador de calle se ha de coordinar con personas, instituciones y entidades donde pueda derivar a las personas en su proceso de reinserci\u00f3n sociolaboral; lo que supone un trabajo en red.<\/p>\n<p>Como punto de referencia, el educador de calle ha de mantener contacto con las personas con las que ha establecido un v\u00ednculo educativo basado en una relaci\u00f3n de confianza, por lo tanto, no ha de desaparecer, sino que ha de realizar un seguimiento del caso con otros educadores.<\/p>\n<p>Su m\u00e9todo de trabajo se centra en conectar con las personas desde su propia realidad, al considerar a cada persona desde su singularidad, cada persona es un ser \u00fanico e irrepetible. Se puede sintetizar su posicionamiento en la siguiente idea que est\u00e1 en la esencia de su pensamiento: <em>\u201cno hay pobres, hay personas\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n de la memoria de su trabajo correspondiente al curso 1985 \u2013 1986, se puede leer:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201cPara un Educador de Calle, y mayormente del Barrio Chino, resulta materialmente imposible reflejar en una memoria todas sus actividades, los contactos que ha tenido, las personas con que se ha relacionado, los casos que han intentado resolver, los problemas que ha debido afrontar, las dificultades con que se ha encontrado, los lugares que ha frecuentado, etc., etc.<\/p>\n<p>La vida del Educador de Calle es un continuo imprevisto, por m\u00e1s que trace sus planes y haga sus proyectos; y es tambi\u00e9n un continuo sobresalto.<\/p>\n<p>Es una avanzadilla de la Acci\u00f3n Social; como aquella Brigada de Choque en la que luch\u00e9 durante los a\u00f1os 1938 y primeros meses del 39, con la 19 Brigada Mixta en los frentes del Pirineo, del Segre y la retirada de Catalu\u00f1a. Ella recib\u00eda los primeros golpes y los m\u00e1s fuertes. Igual le pasa al Educador de Calle: est\u00e1 en la calle, es decir en roce y trato continuo con la gente m\u00e1s marginal, aquella que tiene mucha reticencia y desconfianza en acudir a los centros de servicios sociales, porque no puede fiarse ni confiar en nadie.<\/p>\n<p>La gente le encuentra a uno en la calle, y acude a \u00e9l con confianza. Y uno ha de multiplicarse para orientar, para aconsejar, para calmar situaciones muchas veces, para encaminar casos hacia recursos que puedan solucionarlos. No puede negarse a las demandas que recibe, a menos de encerrarse en un despacho y obligar a que la gente con problemas acuda al despacho: ya no ser\u00e1 Educador de Calle.\u201d<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) estoy convencido que m\u00e1s que solucionar, debo poner en v\u00edas de soluci\u00f3n; m\u00e1s que solventar problemas, encaminar a la persona problem\u00e1tica a otros que puedan tratarle m\u00e1s sosegada y cient\u00edficamente; m\u00e1s que organizar, hacer que tomen parte en grupos ya organizados; m\u00e1s que ser UN RECURSO, ser PUENTE hacia los RECURSOS.\u201d (Trescents, 1986:4-5).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Al final de esta misma memoria del curso 1985 &#8211; 1986, Adri\u00e0 describe la figura del Educador de calle, su historia y su evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Expresa que la implantaci\u00f3n del Educador de calle en los Equipos de Atenci\u00f3n Primaria o de Base ha sido por <em>\u201cesnobismo\u201d, \u201csin tener las cosas claras\u201d, \u201ccomo si tuviera que ser el mozo de recados del equipo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Refiere una cierta incomprensi\u00f3n, recelo y temor en este profesional tan involucrado con la realidad social m\u00e1s marginal.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201c(\u2026) nadie tiene claro lo que es el EDUCADOR DE CALLE y casi se pretende manejarlo a merced de qui\u00e9n dirige los Servicios Sociales, como una marioneta que ha de responder a todos los hilos de la representaci\u00f3n.\u201d (Trescents, 1986:76)<\/p><\/blockquote>\n<p>Es claro al advertir que no hay un tipo \u00fanico que caracterice a la figura del educador de calle. Aunque destaca lo m\u00e1s significativo de su labor:<\/p>\n<ul>\n<li>Su actuaci\u00f3n se desarrolla sobre todo en la calle: <em>\u201clas calles, las plazas, los bares, las salas de juegos, los lugares donde se concentran grupos juveniles.\u201d<\/em>\u00a0<\/li>\n<li>Su intervenci\u00f3n se despliega a diferentes niveles: individual, grupal, familiar y\/o comunitario.<\/li>\n<li>La poblaci\u00f3n diana se centra en la infancia y la adolescencia en situaci\u00f3n de riesgo social.<\/li>\n<\/ul>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p>\u201cEl Educador sabr\u00e1 escuchar y dialogar, sabr\u00e1 interpelar al joven o a los j\u00f3venes, y poco a poco intentar\u00e1 encaminarles hacia el lugar donde puedan formalizar su acceso a una relaci\u00f3n social normalizada (\u2026).<\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">El Educador de Calle deber\u00e1 compartir con los j\u00f3venes sus horas de ocio, sus diversiones, su soledad, sus apuros y violencias, y estar\u00e1 dispuesto tambi\u00e9n a acompa\u00f1arles en lo posible, en las circunstancias adversas de represi\u00f3n social, y acudir\u00e1 a comisar\u00edas o juzgados, y les visitar\u00e1 en las c\u00e1rceles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">El Educador de Calle deber\u00e1 mantener relaci\u00f3n con los amigos y colegas de los j\u00f3venes con quienes trabaja; deber\u00e1 cuando sea posible y oportuno, relacionarse con sus familias. Y cuando los haya encaminado ya a alg\u00fan lugar de trato m\u00e1s formalizado, deber\u00e1 seguir lejanamente su evoluci\u00f3n y para ello estar\u00e1 en contacto con los nuevos educadores que traten con el joven.\u201d (Trescents, 1986:77).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<h2><strong>Dejar huella.<\/strong><\/h2>\n<p>Se destaca el rigor de Adri\u00e0 a la hora de dejar constancia por escrito su trabajo educativo con diferentes instrumentos: diarios, memorias, correspondencia, conferencias y charlas.<\/p>\n<p>Vilanou y Planella (2010) invitan al historiador social a la recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica de pr\u00e1cticas socioeducativas. En este sentido, expresan:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cEs evidente que la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica (si se quiere, de manera m\u00e1s o menos informal) tiene un papel relevante en la proyecci\u00f3n de ideas para intervenir sobre determinadas problem\u00e1ticas que hay en la sociedad. Pero tambi\u00e9n es cierto que la pr\u00e1ctica cotidiana de los profesionales de la intervenci\u00f3n socioeducativa pasa m\u00e1s bien por actuar que por visitar espacios y territorios en los que quedan custodiadas estas experiencias entra\u00f1ables (&#8230;).\u201d (Vilanou y Planella, 2010:34)<\/p><\/blockquote>\n<p>Parafraseando a dichos autores, me he sumergido en lo que se puede denominar el \u201carchivo de Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3\u201d, y he comenzado a recuperar as\u00ed algunas de sus experiencias socioeducativas.<\/p>\n<ul>\n<li><img style=\"float: right; margin-left: 10px; margin-top: 6px;\" src=\"http:\/\/www.eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/image.php?id=4297\" alt=\"\" \/>Diarios: escritos por Adri\u00e0 al final de cada jornada, durante los 365 d\u00edas del a\u00f1o, donde explica y reflexiona sobre su actuaci\u00f3n como Educador de calle. Describe el seguimiento de sus casos, aportando hechos, sucesos, acontecimientos, avances y retrocesos, etc.\u00a0<\/li>\n<li>Memorias: donde Adri\u00e0 da cuenta de su actuaci\u00f3n como Educador de calle: la situaci\u00f3n del barrio, las personas atendidas, destacando la infancia y la adolescencia en riesgo social, mujeres que se dedican a la prostituci\u00f3n, j\u00f3venes ex presidiarios en procesos de reinserci\u00f3n sociolaboral, visitas a presos en diferentes centros penitenciarios, relaciones epistolares con personas privadas de la libertad, relaciones con instituciones colaboradoras; y haciendo las veces de interventor de cuentas, deja constancia en que ha utilizado el dinero. Por lo general, a\u00f1ade un apartado de anecdotario. Y en ocasiones, agrega otro apartado por dem\u00e1s interesante titulado: \u201csatisfacciones y amarguras\u201d, o \u201c\u00e9xitos y fracasos\u201d.\u00a0<\/li>\n<li>Correspondencias: relaciones epistolares mantenidas por Adri\u00e0 con personas que durante una etapa de su vida se han visto privados de la libertad, recluidos en diferentes centros penitenciarios de Espa\u00f1a.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Contempla la carta recibida y una copia con la respuesta de Adri\u00e0 a cada una de las personas, para tener una idea de la magnitud cuantitativa del volumen de cartas escritas, en la memoria del curso 1985 \u2013 1986, ha recibido y contestado 514 cartas de 169 presos;\u00a0 y en la memoria del curso 2004 \u2013 2005: 467 cartas contestadas.<\/p>\n<ul>\n<li>Conferencias: entre las varias conferencias y charlas en las que ha participado Adri\u00e0 como disertante, explicando la situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n en que se encontraba la poblaci\u00f3n del barrio del Raval, as\u00ed aparecen en las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca conferencias vinculadas a la iglesia cat\u00f3lica.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Adri\u00e0 demuestra un cuidado especial en la protecci\u00f3n de los datos de las personas que ha acompa\u00f1ado durante una etapa de su vida, utilizando en la mayor\u00eda de los casos apodos en lugar de nombre y apellidos de las personas, o cuando alude a visitas a domicilios o pensiones tiene en cuenta no aportar las direcciones exactas.<\/p>\n<p>Considera importante, dirigirse a las personas con las que habla por su nombre de pila, mote o alias, por qu\u00e9 ha comprobado desde la experiencia que es una forma de dar confianza, y a la vez, intimidad en la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es por dem\u00e1s interesante disponer de una informaci\u00f3n tan completa sobre las personas atendidas por Adri\u00e0. Siendo de enorme utilidad para realizar futuros estudios de mayor profundidad, tanto respecto al \u201carchivo Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3\u201d como a la recuperaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica de muchas personas y familias que Adri\u00e1 acompa\u00f1\u00f3 en un momento dado de su trayectoria vital.<\/p>\n<p>Como Educador Social considero de suma importancia tener una mirada cr\u00edtica, tanto respecto de la realidad que nos toca vivir como de nuestra propia pr\u00e1ctica socioeducativa.<\/p>\n<h2><strong>Escuela de futuro.<\/strong><\/h2>\n<p>En este sentido, aprovecho la oportunidad para transcribir dos textos de Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3, rescatados de sus memorias, donde nos ilustra de ese esp\u00edritu cr\u00edtico que nunca se ha de abandonar.<\/p>\n<p>Con dos t\u00edtulos por dem\u00e1s sugerentes, a saber:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00c9xitos y fracasos.<\/li>\n<li>Satisfacciones y amarguras.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Nada mejor que las palabras de Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 para evidenciar sus valoraciones sobre los datos contenidos en sus memorias.<\/p>\n<p>De la memoria del curso 2004-2005, una de las \u00faltimas, (Trescents, 2005), \u201c\u00c9xitos y fracasos\u201d, quiero destacar:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">\u201cCompadezco a los Trabajadores Sociales que han de dar cuenta de sus \u00e9xitos y les piden cuenta de sus fracasos. Sobre todo, compadezco a los Trabajadores Sociales de entidades oficiales. Quienes piden cuentas, dif\u00edcilmente pueden comprender los aspectos de su trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Recuerdo aquellos tres primeros a\u00f1os de Educador de calle para el Ayuntamiento de Barcelona (1976-1979). \u00c9ramos varios equipos que trabaj\u00e1bamos en el Raval, en el G\u00f3tico, en la Barceloneta y en Ciudad Vieja. Entre nosotros hab\u00eda una gran compenetraci\u00f3n y sentido de ayuda mutua, patentizado todo en nuestras reuniones semanales. Y a esas reuniones semanales, nos llegaban siempre las orientaciones de qui\u00e9n controlaba nuestro trabajo. Un se\u00f1or de un sexto piso del Ayuntamiento, que nunca supo qu\u00e9 era un chico de la calle, porque nunca estuvo en la calle. Le\u00edamos sus orientaciones. Las guard\u00e1bamos en un sobre y comenz\u00e1bamos la reuni\u00f3n, que presid\u00edamos por turno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">En mi servicio a las personas de la calle y a los presos que visito, unos y otros todos ellos marginados, no puedo predecir nunca cuanto tendr\u00e9 de \u00e9xito. O cuando uno de mis amigos se rehabilitar\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Les acepto como son. Y procuro estar con ellos en todos sus altibajos o en su hundimiento total.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Les acompa\u00f1o y sirvo como puedo en lo que puedo y como puedo, y dejo que ellos sigan o mejoren o cambien o se rehabiliten. O simplemente se r\u00edan un poco, a veces, de mis buenas intenciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Debo actuar con realismo. A mis amigos les resulta muy dif\u00edcil por no decir imposible, cambiar de vida. Y a veces, incluso, me pregunto si realmente han de cambiar. Lo tr\u00e1gico es que si no cambian seguir\u00e1n sufriendo en la miseria, seguir\u00e1n siendo \u201cpeligrosos\u201d para la sociedad y la sociedad seguir\u00e1 \u201ccastig\u00e1ndolos\u201d. (Trescents, 2005:50-51)<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>De la memoria del curso 1990-1991 (Trescents, 1991), destacar los apartados \u201csatisfacciones y amarguras\u201d.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">\u201cMi trabajo est\u00e1 lleno de satisfacciones. Nadie puede trabajar siempre a contrapelo. Es preciso gozar en el trabajo. Encontrar satisfacciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Satisfecho por la risa de los peque\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Satisfacci\u00f3n por las lecciones de vida y de muerte que estoy recibiendo todos los d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Satisfecho por la amistad que me prodigan tantos y tantos a quienes intento ayudar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Satisfacci\u00f3n por tantas oportunidades de compartir experiencias, temores, dudas, alegr\u00edas, sinsabores, resultados, preguntas\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Satisfacci\u00f3n por los resultados, pocos, que se van viendo. Algunos han salido de la marginaci\u00f3n. Unos han dejado la delincuencia. Otros hace un tiempo han re\u00f1ido con la droga\u2026\u201d (Trescents, 1991:96-97)<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Pero no todo son satisfacciones en el trabajo del educador de calle, tambi\u00e9n aparecen las amarguras:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">\u201cAmargura por tantas muertes. Por tantos j\u00f3venes que por la droga, o por el sida, o por la violencia, est\u00e1n muriendo antes de tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Amargura por la incapacidad de recuperaci\u00f3n de muchos de ellos. Uno ve claramente que no pueden rehabilitarse (\u2026).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Amargura por la reincidencia inevitable de muchos de ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Amargura, ante la suficiencia y autocomplacencia de muchos te\u00f3ricos que aturden a los que viven la realidad. Que les atosigan con teor\u00edas improcedentes, v\u00e1lidas sobre la mesa de despacho y sobre papeles impolutos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Amargura ante la inoperancia de casi todas las administraciones. Para quienes es v\u00e1lido solamente lo que lleva olor a propaganda para su partido o para su organizaci\u00f3n. No se mira a la persona. Como no la miran tampoco, de ordinario los jueces, que m\u00e1s parece que condenen papeles que personas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: var(--fuente-1); font-size: 14px; text-align: justify;\">Amargura, al ver que pagan siempre los m\u00e1s d\u00e9biles y pagan m\u00e1s que nadie.\u201d(Trescents, 1991:98).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3 entiende que la raz\u00f3n de ser del educador de calle es el\u00a0 acompa\u00f1amiento a las personas, siendo la persona acompa\u00f1ada el centro de la relaci\u00f3n educativa, fomentando su participaci\u00f3n activa en la construcci\u00f3n de su propio destino, siendo protagonistas en la b\u00fasqueda del bienestar y de una mejor calidad de vida.<\/p>\n<p>Su lema ha sido siempre escuchar a las personas, dejando que se expresen, y en todo caso, ayudando a que verbalicen sus situaciones y logren as\u00ed poner palabras a sus sentimientos, a sus emociones, a su sentir,\u2026<\/p>\n<p>Dada su larga trayectoria en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n social, entiende que los resultados se han de valorar a medio y largo plazo; ya que considera que el trabajo educativo necesita tiempo, siendo lento, como \u201cun gota a gota\u201d; ya que la impaciencia por obtener resultados inmediatos de \u00e9xito nos podr\u00eda conducir a falsear la tarea educativa.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cToda educaci\u00f3n es lenta, es una labor de orfebre, y mucho m\u00e1s la reeducaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n de los muchachos de la calle.\u201d (Trescents, 1987:111).<\/p><\/blockquote>\n<p>La educaci\u00f3n ha de saber esperar, sin perder la confianza en la persona, y con el convencimiento de la utilidad del trabajo en equipo y en red.<\/p>\n<div>\n<p>Un educador que trabaje con esta perspectiva, afirma Adri\u00e0:<\/p>\n<div>\n<blockquote class=\"citados\"><p>\u201cno se cansar\u00e1 ni se \u201cquemar\u00e1\u201d, \u201cporque en medio de las contradicciones y fracasos moment\u00e1neos, sabr\u00e1 descubrir siempre los s\u00edntomas de lo que puede ser una transformaci\u00f3n profunda en el tiempo.\u201d (Trescents, 1984:12).<\/p><\/blockquote>\n<p>Dada la rigurosidad en la elaboraci\u00f3n de sus diarios, donde deja reflejado los sucesos y acontecimientos de la vida cotidiana, las conversaciones con las personas que trata, la atenci\u00f3n personalizada e individualizada, adem\u00e1s del seguimiento de los casos de una forma continuada, permite un conocimiento completo de\u00a0su intervenci\u00f3n socioeducativa y de la trayectoria de las personas que acompa\u00f1a, los testimonios de sus \u201camigos y amigas\u201d (\u201cla voz de los marginados\u201d), su pensamiento y sus reflexiones acerca del trabajo educativo.<\/p>\n<h2><strong>El respeto.<\/strong><\/h2>\n<p>Se ha de enfatizar el escrupuloso cuidado que ha tenido en el manejo de la informaci\u00f3n sobre las personas que ha acompa\u00f1ado, por ejemplo al escribir las memorias de su actuaci\u00f3n, tiene especial cuidado en la confidencialidad y la protecci\u00f3n de los datos de las personas; es habitual el uso de los motes o alias, que solo Adri\u00e0 es el conocedor de los mismos.<\/p>\n<p>Y para finalizar, evidenciar su visi\u00f3n cr\u00edtica de la realidad social que le ha tocado vivir, su compromiso por la lucha por la justicia social y su presencia al lado de los m\u00e1s d\u00e9biles, acompa\u00f1ando a las personas m\u00e1s fr\u00e1giles y vulnerables por el camino hacia una mejor calidad de vida.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[95,57,96,94],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/19\/miscelanea\/adria-trescents-ribo-educador-de-calle-una-referencia-imprescindible-en-el-camino-de-la-educacion-social\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Adri\u00e0 Trescents Rib\u00f3: educador de calle. 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