{"id":29161,"date":"2022-12-16T22:30:18","date_gmt":"2022-12-16T21:30:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eduso.net\/res\/?post_type=articulo&#038;p=29161"},"modified":"2022-12-16T22:30:18","modified_gmt":"2022-12-16T21:30:18","slug":"tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social","title":{"rendered":"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p>[El ser humano]<em> es el animal que hereda condicionamientos simb\u00f3licos \u2014m\u00e1s tarde llamados, con un golpe ling\u00fc\u00edstico astuto, \u00absocializaci\u00f3n\u00bb\u2014 que determinan casi irreversiblemente su pertenencia cultural y su repertorio nervioso-central, a no ser que los corrija \u00e9l mismo lo bastante pronto mediante evasiones autodidactas de las estrecheces heredadas<\/em> (Sloterdijk, 2014, p. 14)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>El objetivo de este trabajo es presentar y analizar algunos de los que, desde mi punto de vista, son fen\u00f3menos, ideas y reflexiones fundamentales para entender el sentido, el significado y el contenido del calificativo \u201csocial\u201d en la actualidad. Tambi\u00e9n para conectarlo org\u00e1nicamente con la intervenci\u00f3n socioeducativa y, en general, con la educaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de siglo y medio que empez\u00f3 la pedagog\u00eda social en Alemania. Hasta entonces la pedagog\u00eda hab\u00eda sido siempre individual; esto es, se hab\u00eda focalizado sobre el sujeto que aprende. Si se caracteriza a la pedagog\u00eda como \u201csocial\u201d es porque conecta a la persona con la comunidad y con el entorno social en el que crece y se desarrolla. Tambi\u00e9n porque se piensa que aquel contexto social contribuye de manera determinante a dar forma a las personas. Lo social se encarna as\u00ed en una nueva pedagog\u00eda que, a partir de ese momento se va a ocupar de aquella interacci\u00f3n: la de la persona que crece y se desarrolla en mutua relaci\u00f3n e interdependencia con su entorno social.<\/p>\n<p>Ahora bien, el social que dio nombre, a mediados del siglo XIX a aquel nuevo tipo de pedagog\u00eda, tiene poco que ver con lo que significa lo social en la tercera d\u00e9cada del siglo XXI. Hay que se\u00f1alar que, en tanto que t\u00e9rmino, concepto y referente, lo social conjuga muy bien con muchos otros t\u00e9rminos que se refieren a otras dimensiones de la vida humana que, en principio, han sido tratadas como si estuvieran separadas y fueran diferentes. Eso ha generado unos usos ling\u00fc\u00edsticos muy diversos que, en muy pocas ocasiones resultan del todo transparentes. Hablamos, por ejemplo y entre otros, de lo <em>socio<\/em>cultural; de lo <em>socio<\/em>econ\u00f3mico; de lo <em>socio<\/em>pol\u00edtico; de lo <em>socio<\/em>afectivo y de lo <em>socio<\/em>ambiental. Para realizar un an\u00e1lisis actualizado que posibilite la construcci\u00f3n de una educaci\u00f3n social ajustada a la complejidad de nuestras sociedades, se hace necesario saber c\u00f3mo se implica, se conecta o se distingue la dimensi\u00f3n social de la existencia con todas esas otras dimensiones de la vida humana en el planeta. Definir c\u00f3mo es o ha de ser la educaci\u00f3n social de esta \u00e9poca pasa indefectiblemente por caracterizar los elementos, conexiones y entramados que configuran hoy ese social.<\/p>\n<p>La idea de este texto no es la de elaborar una revisi\u00f3n del estado del arte ni tampoco un an\u00e1lisis de c\u00f3mo ha evolucionado el concepto de lo \u201csocial\u201d en las ciencias sociales,<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> sino determinar c\u00f3mo se puede entender en el marco de la complejidad que rige la vida social en las comunidades f\u00edsicas y digitales de nuestro tiempo y, sobre todo, en relaci\u00f3n con la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"466\" class=\"alignnone size-full wp-image-29305\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/illustrations\/medios-de-comunicaci%c3%b3n-social-1635571\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<h2>\u00a01. \u201cLo social\u201d encarnado: sociabilidad y procesos de socializaci\u00f3n<\/h2>\n<p>De acuerdo con Sloterdijk (2014), lo social se transmite en forma de condicionamientos simb\u00f3licos que, desde que llegamos al mundo, instauran en nosotros todas aquellas personas y todos aquellos elementos que configuran el contexto que nos recibe: la familia, la comunidad territorial, social y cultural y el conjunto de la sociedad a trav\u00e9s de los medios y recursos en los que se encarna. A trav\u00e9s de los denominados procesos de socializaci\u00f3n todas estas instancias nos transmiten, de distintas maneras y con \u00e9nfasis e intensidades diferenciadas, un determinado \u201csocial\u201d. Aquel que, para cada una de ellas, ha sido el resultado de su propia historia de <em>evasiones autodidactas de las estrecheces heredadas<\/em>, como atinadamente apunta Sloterdijk. La sociabilidad se refiere, precisamente, a la capacidad de ser social de cada persona, que est\u00e1 vinculada a esa historia personal del propio desarrollo relacional. Una capacidad que puede ser estimulada u obstaculizada en grados diversos en funci\u00f3n del contexto espec\u00edfico en el que se ubique y de los procesos de socializaci\u00f3n que se den en su seno.<\/p>\n<p>En otro lugar he analizado las caracter\u00edsticas de dichos procesos de socializaci\u00f3n que, a diferencia de lo que establec\u00eda la sociolog\u00eda cl\u00e1sica, se producen de manera continua e ininterrumpida a lo largo de toda la vida y est\u00e1n muy distribuidos (\u00dacar, 2016a). Adem\u00e1s de la familia, la escuela y la comunidad hoy hay que a\u00f1adir, al menos, los medios de comunicaci\u00f3n, las redes sociales y los diferentes mundos a los que se accede a trav\u00e9s de internet.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"434\" class=\"alignnone size-full wp-image-29310\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-2.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/photos\/gente-red-smartphone-mano-3148100\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Imagen en Pixabay<\/a><\/h6>\n<p>Lo social es un constituyente fundamental de la naturaleza humana que est\u00e1 inscrito, de manera indeleble, en lo que significa ser humano. Por eso afirmamos, a pesar de Rousseau, que lo social es tambi\u00e9n y, antes que nada, naturaleza. Se hace dif\u00edcil cartografiar o poner l\u00edmites al contenido espec\u00edfico de este concepto. Se podr\u00eda decir que lo social se refiere a una nebulosa de ideas, significaciones, actitudes y comportamientos relativos a c\u00f3mo es o c\u00f3mo deber\u00eda ser la vida, la convivencia y las relaciones en el seno de un grupo, una comunidad o una sociedad. Lo social es el interlocutor simb\u00f3lico con el que las personas reci\u00e9n nacidas van a pasar toda su vida dialogando y negociando para poder y saber ser, en cada momento y en cada situaci\u00f3n, \u201cseres sociales\u201d; esto es, que se relacionan con otras personas, de una manera m\u00e1s o menos normalizada, en ambientes y marcos socioculturales f\u00edsicos y digitales <em>situados<\/em> que evolucionan constantemente.<\/p>\n<p>Es de dicho di\u00e1logo y negociaci\u00f3n de donde se derivan los valores, las normas, las prohibiciones, las orientaciones, las sugerencias, las invitaciones, las recomendaciones, las costumbres, las sanciones y las prescripciones que, entre otros muchos elementos, delimitan nuestros comportamientos en tanto que personas que conviven con otras personas en un determinado contexto territorial (f\u00edsico y digital) y sociocultural. Por ejemplificar, cada vez que alguien dice: \u201cen el cine no se habla, que molesta\u201d; \u201clos domingos hay que ir a misa\u201d; \u201crecoge los platos despu\u00e9s de comer, que si no lo haces t\u00fa alguien ha de hacerlo\u201d; \u201cno te muerdas las u\u00f1as\u201d; \u201cmejor que hables despacio, que si no, no se te entiende bien\u201d; etc., est\u00e1 emergiendo \u201clo social\u201d, que lleva a las personas que reciben estos mensajes a reorganizar o no, en consecuencia, sus comportamientos.<\/p>\n<p>Estos di\u00e1logos y negociaciones de las personas con el <em>frame <\/em>en el que se desenvuelven son el campo de acci\u00f3n de la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social. <em>Frame <\/em>es el t\u00e9rmino que Goffman (2006) utiliza para caracterizar el contexto en el que las personas nos hallamos situados. Un contexto multidimensional que es f\u00edsico, simb\u00f3lico, digital y, en todos los casos, sociocultural. Dice Goofman que <em>todo marco de referencia primario permite a su usuario situar, percibir, identificar y etiquetar un n\u00famero aparentemente infinito de sucesos concretos definidos en sus t\u00e9rminos <\/em>(2006, p. 23).<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que el <em>frame<\/em> es un dispositivo cognitivo y una pr\u00e1ctica de organizaci\u00f3n de la experiencia social que permite a una persona comprender la situaci\u00f3n que est\u00e1 viviendo y tomar parte en ella. Los marcos contextuales (<em>frames<\/em>) estructuran la definici\u00f3n y la interpretaci\u00f3n que las personas hacemos de cada situaci\u00f3n y, en consecuencia, nuestra manera de comprometernos con diferentes cursos de acci\u00f3n. Los procesos de socializaci\u00f3n, que se dan continuamente a lo largo de la vida, son los que proporcionan la informaci\u00f3n b\u00e1sica tanto para participar como para interpretar los diversos <em>frames<\/em> en los que se desenvuelve la vida relacional de las personas.<\/p>\n<p>Los procesos de socializaci\u00f3n que van dando forma a las personas a lo largo de su trayectoria vital son los que les ense\u00f1an a decodificar e interpretar cada uno de los <em>frames<\/em> en los que participan. Wolf afirma que el <em>frame <\/em>se refiere al sistema de <em>premisas e instrucciones necesarias para dar sentido al flujo de acontecimientos<\/em> (1982, p. 41). Goffman (2006) distingui\u00f3 diferentes tipos de marcos (<em>frames<\/em>) y describi\u00f3 numerosos mecanismos que posibilitan su an\u00e1lisis y comprensi\u00f3n. Los marcos proveen la informaci\u00f3n que las personas necesitamos para actuar, por lo que se convierten en ese \u201csocial\u201d que necesitamos conocer y dominar para actuar de manera congruente con \u00e9l. Ser social significa estar <em>situado<\/em> y ser capaz de evolucionar en nuestros comportamientos en respuesta a los cambios de los diferentes <em>frames <\/em>en los que se desarrollan nuestras vidas.<\/p>\n<h2>2 . El sentido y el significado de \u201clo social\u201d desde la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social<\/h2>\n<p>Numerosos han sido los autores que se han interrogado sobre el sentido y significado de lo social en el \u00e1mbito pedag\u00f3gico (Cleary, 2019; \u00dacar, 2013; H\u00e4m\u00e4l\u00e4inen, 2012, 2003; Couss\u00e9e, et al., 2010; y Caride, 2004, 2002). No es algo fortuito ya que, en tanto que referente esencial para la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica educativa, lo social marca y delimita el contexto de acci\u00f3n de la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n, las caracter\u00edsticas de las actividades que desarrolla, los valores que vehicula y, sobre todo, los objetivos que pretende conseguir. Esa es precisamente la raz\u00f3n por la que la pedagog\u00eda social es normativa (Cleary, 2019; \u00dacar, 2016c; Petrie\/Cameron, 2009; Marynowicz-Hetka, 2007; Trilla, 2005; H\u00e4m\u00e4l\u00e4inen, 2003; Eriksson\/Markstr\u00f6m, 2003): porque propone normas, objetivos, principios, t\u00e9cnicas y metodolog\u00edas para la acci\u00f3n socioeducativa que se fundamentan y orientan hacia determinados valores. Ahora bien, \u00bfen qu\u00e9 consiste ese \u201csocial\u201d en el que la educaci\u00f3n social pretende formar y acompa\u00f1ar a las personas, los grupos y las comunidades?<\/p>\n<p>Sin una definici\u00f3n clara y m\u00e1s o menos consensuada de lo social parece dif\u00edcil que los profesionales de la educaci\u00f3n social puedan orientar con sentido sus acciones m\u00e1s all\u00e1 de sus propias ideolog\u00edas o de las de las instituciones o entidades que los contratan. La apropiaci\u00f3n de la pedagog\u00eda social por parte del r\u00e9gimen nazi, con la intenci\u00f3n de instrumentalizarla para imponer sus propios valores a la sociedad germana (Lorenz, 2008; Kornbeck, 2013), es un buen ejemplo de los riesgos tanto de la falta de una definici\u00f3n consensuada de lo social, en un marco sociocultural determinado, como de una definici\u00f3n \u00fanica, unilateral y excluyente.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Muchas son las preguntas que nos hemos hecho con relaci\u00f3n a lo social de la pedagog\u00eda y de la educaci\u00f3n. Buena parte de la literatura acad\u00e9mica publicada sobre la pedagog\u00eda social en el \u00e1mbito anglosaj\u00f3n, en la primera d\u00e9cada de este nuevo milenio, se interrogaba, por ejemplo, sobre si el modelo de la pedagog\u00eda social, que se estaba desarrollando en la Europa continental, pod\u00eda ser importado a UK (Couss\u00e9e et al., 2010; Petrie\/Cameron, 2009; Kornbeck\/Rosendal Jensen, 2009; Lorenz, 2008; H\u00e4m\u00e4l\u00e4inen, 2003; Kornbeck, 2002).<\/p>\n<p>Me parece que \u00e9sta es una pregunta de especial importancia para la educaci\u00f3n social dado que pone sobre la mesa una cuesti\u00f3n fundamental: la del peso espec\u00edfico que tiene el contexto social en el desarrollo de las personas. Una pregunta que nos lleva a interrogarnos sobre la cuesti\u00f3n de la universalidad o particularidad de los procesos de crecimiento, desarrollo y maduraci\u00f3n personal y social de cada persona. En otros t\u00e9rminos: \u00bfPuede un determinado contexto social y cultural ejercer una influencia tan fuerte, tan diferencial y particular que borre, desdibuje o distinga la humanidad com\u00fan que comparten todos los seres humanos? Yo pienso que no. Y eso es, precisamente, lo que vendr\u00eda a afirmar una pedagog\u00eda\/educaci\u00f3n social que fuese totalmente diferente en funci\u00f3n del pa\u00eds, del territorio o de la cultura concreta en la que se desarrollara y que, en consecuencia, no fuera exportable.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"289\" class=\"alignnone size-full wp-image-29337\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-5.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/fotografia-en-escala-de-grises-de-personas-caminando-cerca-de-edificios-9816\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<p>Hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas que un informe de la UNESCO (1997), buscando configurar una \u00e9tica global, pon\u00eda en valor la idea de que las personas que habitamos el planeta compartimos y tenemos m\u00e1s rasgos en com\u00fan que diferencias. Lo ejemplificaba haciendo referencia a la expresi\u00f3n de los sentimientos: en todas las culturas se r\u00ede, se llora, se disfruta y se sufre, aunque, es un hecho, que cada una de ellas puede hacerlo de manera diferente. En l\u00ednea con esta idea, la investigaci\u00f3n comparada en pedagog\u00eda social ha demostrado, en los \u00e1mbitos acad\u00e9mico, formativo y profesional, que existe efectivamente un n\u00facleo esencial de la educaci\u00f3n social, pero tambi\u00e9n, que la manera espec\u00edfica en que se muestra o se encarna en la pr\u00e1ctica puede variar entre pa\u00edses en funci\u00f3n de sus caracter\u00edsticas culturales, ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas (Janer\/\u00dacar, 2020). No es extra\u00f1o as\u00ed que los autores anglosajones acabaran reconociendo no solo la aplicabilidad del modelo de la pedagog\u00eda social en UK, sino tambi\u00e9n los beneficios derivados para las personas participantes (Charfe\/Gardner, 2019; Hatton, 2013; Eichsteller\/Holthoff, 2012; Cameron\/Moss, 2011). Como resultado de eso la pedagog\u00eda social es hoy un campo en expansi\u00f3n en el contexto anglosaj\u00f3n.<\/p>\n<h2>3. Indefinici\u00f3n, ambig\u00fcedad, estigma y evoluci\u00f3n de lo social<\/h2>\n<p>El calificativo \u201csocial\u201d hace algo m\u00e1s que delimitar el campo de acci\u00f3n de los educadores y educadoras sociales. Imprime un determinado car\u00e1cter, una manera particular de hacer. A finales de los 80 del pasado siglo se dec\u00eda en nuestro pa\u00eds que la animaci\u00f3n sociocultural no era tanto lo que se hac\u00eda, las actividades que desarrollaba, como la manera en que se hac\u00eda, lo que entonces se denominaba el <em>talante metodol\u00f3gico<\/em> (Quintana y otros, 1986). En el contexto anglosaj\u00f3n y en el novedoso discurso actual sobre la pedagog\u00eda social se dice de esta \u00faltima exactamente lo mismo.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Posiblemente sea cierto, por otra parte, que las profesiones sociales atraen, en general, a un tipo determinado de personas; con toda probabilidad a aquellas que tienen m\u00e1s conciencia de lo que supone la vida social y de las situaciones y problem\u00e1ticas que se pueden derivar de ella. Personas que, m\u00e1s all\u00e1 de lo que hagan o dejen de hacer, tienen una manera particular de enfocar las relaciones interpersonales y los procesos de ayuda y acompa\u00f1amiento a las otras personas en contextos sociales.<\/p>\n<p>Como profesionales de la educaci\u00f3n social necesitamos conocer cu\u00e1les son, los contenidos, las perspectivas, las representaciones, las caracter\u00edsticas y los valores que subyacen en la actualidad en el concepto de \u201clo social\u201d. Solamente as\u00ed vamos a ser capaces de ayudar a las personas con las que actuamos a generar respuestas ajustadas a la complejidad de la vida social de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>La social ha sido siempre nuestro referente, el de la pedagog\u00eda (social) y la educaci\u00f3n (social), pero tambi\u00e9n el de la asistencia (social) y el del trabajo (social). Un \u201csocial\u201d que hemos aceptado tradicionalmente como una entidad dada, estable y acabada. Un \u201csocial\u201d que, a lo largo de los a\u00f1os, se ha ido llenando de significado y que, en el marco del paradigma anal\u00edtico que se impone a partir del siglo XIX (Sloterdijk, 2016), ha sido tratado como algo espec\u00edfico y diferenciado que estaba separado del resto de dimensiones de la esfera de actividad humana.<\/p>\n<p>El vocablo \u201csocial\u201d identifica, desde el siglo XIX, a toda una serie de ciencias, metodolog\u00edas, pr\u00e1cticas y profesiones que tienen un cierto \u201c<em>aire de familia<\/em>\u201d, por utilizar la conocida expresi\u00f3n de Wittgenstein. Todas ellas se relacionan, de una manera u otra, con aspectos o dimensiones de la vida en com\u00fan de las personas, sea en grupos, comunidades o sociedades. Swedberg afirma, sin embargo, que <em>lo que constituye lo social no est\u00e1 en absoluto acordado en ciencias sociales<\/em>. [Y que] <em>eso era tan cierto hace cien a\u00f1os como lo es todav\u00eda hoy<\/em> (2016, p. 161). Curtis a\u00f1ade, adem\u00e1s, que <em>hay muchas historias posibles de lo social que podr\u00edan escribirse y, de hecho, en la discusi\u00f3n contempor\u00e1nea, &#8220;lo social&#8221; es invocado para referirse a cosas bastante diferentes <\/em>(2000, p. 85).<\/p>\n<p>Sloterdijk (2020) apunta que t\u00e9rminos como \u201csociedad\u201d y \u201clo social\u201d provienen del lat\u00edn \u201c<em>socius<\/em>\u201d que significa algo as\u00ed como \u201ccompa\u00f1ero\u201d, \u201cacompa\u00f1ante\u201d o \u201cayudante\u201d. Por su parte, Arendt (2002) explica el significado originario del t\u00e9rmino \u201csocial\u201d y se\u00f1ala que los romanos fueron los primeros en darle significado. Los griegos no consideraban que \u00e9ste fuera un atributo espec\u00edficamente humano dado que es un rasgo que los humanos comparten con los animales. Arendt explica que S\u00e9neca tradujo el <em>Zoon politikon<\/em> de Arist\u00f3teles como <em>Animal socialis<\/em> y que Santo Tom\u00e1s de Aquino perpetu\u00f3 este modelo de traducci\u00f3n al decir <em>home est naturaliter politicus, id est, socialis <\/em>(2002, p. 38).<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Esta equiparaci\u00f3n inicial entre lo social y lo pol\u00edtico ha generado y genera todav\u00eda numerosas confusiones, malentendidos y posicionamientos diferenciados en el campo de la educaci\u00f3n social y, en general, en el de las profesiones de lo social (\u00dacar, 2021).<\/p>\n<p>El uso del concepto de \u201clo social\u201d, tal y como lo entendemos hoy, es muy reciente. De hecho, no entr\u00f3 en el lenguaje cotidiano hasta el siglo XIX (Santana Acu\u00f1a, 2012). Rendueles (2013) afirma que se volvi\u00f3 de uso com\u00fan durante las primeras fases del capitalismo para designar el tipo de relaciones que se empezaron a establecer cuando las antiguas comunidades que daban sentido a la vida en com\u00fan empezaron a desaparecer. No obstante, m\u00e1s all\u00e1 de lo que pueda significar exactamente, me interesa resaltar que, de acuerdo con Manuel (2010), \u201clo social\u201d es una idea hist\u00f3rica y contingente. Esto quiere decir que no tiene sentido elaborar un concepto cerrado, intemporal y acabado de lo social, sino que, en todos los casos, hay que significarlo en el contexto espacio-temporal concreto al que se refiere o en el que se usa.<\/p>\n<p>Es posible ilustrar la preponderancia de esta idea en los campos del trabajo social y de la educaci\u00f3n social. En una investigaci\u00f3n de Dubet (2006) sobre las profesiones sociales, el grupo de trabajadores sociales participante conclu\u00eda, en relaci\u00f3n con los continuos cambios producidos en su \u00e1mbito profesional, que no es que <em>el trabajo social est\u00e9 en crisis, <\/em>[sino que]<em> simplemente \u201ces as\u00ed\u201d<\/em> (p. 300). En el caso de la educaci\u00f3n social y, tambi\u00e9n con relaci\u00f3n a los cambios constantes que se est\u00e1n produciendo en ella, se afirma en Espa\u00f1a que dicho \u00e1mbito <em>est\u00e1 en construcci\u00f3n<\/em> (Tor\u00edo, 2009; Caride, 2005; Ortega, 1997). Estoy de acuerdo con esta idea siempre y cuando tengamos claro que eso no ha de significar, en ning\u00fan caso, que llegar\u00e1 un momento en que dejar\u00e1 de estarlo. A partir de la idea de Manuel (2010), pienso que el \u201c<em>estar en construcci\u00f3n<\/em>\u201d es m\u00e1s una caracter\u00edstica esencial que coyuntural tanto de la educaci\u00f3n social como del trabajo social (\u00dacar, 2016a). Una caracter\u00edstica derivada del hecho de ser ambas \u201csociales\u201d. Si, al igual que las personas y las comunidades, lo social es m\u00f3vil, din\u00e1mico y est\u00e1 en continuo cambio, las profesiones sociales no pueden sino responder a estos mismos par\u00e1metros. De ah\u00ed la importancia de caracterizar c\u00f3mo se piensa y se entiende en la actualidad aquello que es caracterizado como \u201csocial\u201d.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito gen\u00e9rico de la <em>acci\u00f3n social, <\/em>\u201clo social\u201d se refer\u00eda, unas veces a los contextos f\u00edsicos, otras a los contextos y redes relacionales de personas, grupos y comunidades y, en la gran mayor\u00eda de los casos, designaba situaciones problem\u00e1ticas de riesgo, vulnerabilidad o necesidad de las personas, los grupos o las comunidades. Es sobre todo al amparo de este \u00faltimo sentido que se han construido mayoritariamente las profesiones sociales y, especialmente, la educaci\u00f3n social. Un sentido que a\u00fan sigue siendo predominante en buena parte de los pa\u00edses donde esta \u00faltima se ha desarrollado (Janer\/\u00dacar, 2019, 2020).<\/p>\n<p>En el campo espec\u00edfico de la intervenci\u00f3n social o socioeducativa, lo social ha sido planteado hist\u00f3ricamente como un \u00e1mbito estigmatizado (Carballeda, 2002). Si se revisa la trayectoria de la pedagog\u00eda social desde su aparici\u00f3n en Alemania, hace m\u00e1s de siglo y medio, hay que decir que, durante la mayor parte de su historia, ha estado actuando en \u00e1mbitos sociales problem\u00e1ticos; ya fuera por la existencia de d\u00e9ficits, de conflictos o de alg\u00fan tipo de riesgo o vulnerabilidad social. En el campo de la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n, lo social ha acarreado, a lo largo de su historia, el estigma de lo diferente, de lo a-normal. Muy probablemente ha sido as\u00ed porque se ocupaba de las personas \u201cdiferentes\u201d; aquellas que, por todo un conjunto muy diverso de razones, no segu\u00edan o no pod\u00edan seguir las trayectorias de vida consideradas \u201cnormales\u201d. Unas diferencias personales, sociales y culturales que pod\u00edan dar cabida a situaciones muy plurales y diversas: pobreza, discapacidad, marginaci\u00f3n, inadaptaci\u00f3n, exclusi\u00f3n social, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"466\" class=\"alignnone size-full wp-image-29523\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/photos\/pobre-barrios-marginales-india-2754335\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<p>Quiz\u00e1s esto sea explicable, como orientaci\u00f3n general de lo social, a partir de la gran influencia de Rousseau en el pensamiento social y pedag\u00f3gico. Una influencia que dot\u00f3 de connotaciones negativas al concepto \u201csocial\u201d y orient\u00f3 en un sentido muy espec\u00edfico el trabajo pedag\u00f3gico. Dichas connotaciones tienen probablemente mucho que ver con la manera como la filosof\u00eda social ha planteado el sentido y significado de lo \u201csocial\u201d.<\/p>\n<p>Al analizar c\u00f3mo ha sido desarrollado por los diferentes autores a partir de Rousseau, Honneth afirma que lo social ha sido tratado siempre en forma negativa: <em>La filosof\u00eda social no se presenta en ning\u00fan caso como teor\u00eda positiva<\/em> (\u2026.) <em>se trata siempre de una cr\u00edtica de un estado social, que es percibido como alienado o sin sentido, como cosificado o incluso enfermo.<\/em> (2011, p. 114).<\/p>\n<p>Sloterdijk (2014) todav\u00eda explicita m\u00e1s esta idea al apuntar que <em>Rousseau<\/em> <em>desteologiza el mal y transpone la fuente de la corrupci\u00f3n al campo de lo social <\/em>(p\u00e1g. 27). No resulta as\u00ed extra\u00f1o que lo social en general, pero de manera espec\u00edfica en la literatura pedag\u00f3gica, siempre haya sido relacionado con alg\u00fan tipo de estigma, sea en forma de necesidad, de d\u00e9ficit, de riesgo o de problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Focalizada en esta interpretaci\u00f3n de lo social, la pedagog\u00eda social,<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> ha sido entendida como una pedagog\u00eda que se ocupa, en exclusiva, de las personas necesitadas o que se hallan en situaci\u00f3n de riesgo, de los d\u00e9ficits personales y de las problem\u00e1ticas sociales. Una pedagog\u00eda social que act\u00faa desde un enfoque compensatorio o correctivo (Lorenzova, 2017). Una pedagog\u00eda social que se plantea como misi\u00f3n prioritaria dar respuesta a las problem\u00e1ticas sociales (Couss\u00e9e, et al., 2010; Smith\/White, 2007; Otto, 2009; H\u00e4m\u00e4l\u00e4inen, 2003).<\/p>\n<p>Desde mediados del siglo XX esta concepci\u00f3n de lo pedag\u00f3gico y lo social comienza a cambiar en Europa, probablemente por influjo, entre muchos otros factores, de la creciente importancia que se le empieza a dar a la cultura desde la pol\u00edtica.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> La pedagog\u00eda social empieza tambi\u00e9n gradualmente a ocuparse de las situaciones de normalidad de la vida cotidiana, del mantenimiento del bienestar (Eriksson\/Markstr\u00f6m, 2003) y, especialmente, de la promoci\u00f3n y el desarrollo sociocultural de las personas, los grupos y las comunidades. Los procesos de animaci\u00f3n sociocultural que se desarrollan en las comunidades y, en general, el trabajo socioeducativo a trav\u00e9s de la cultura y las artes, son un buen ejemplo.<\/p>\n<p>En nuestros d\u00edas una perspectiva que liga la educaci\u00f3n social en exclusiva a los d\u00e9ficits y las problem\u00e1ticas de personas y comunidades resulta muy insuficiente. Me parece m\u00e1s apropiado se\u00f1alar que la educaci\u00f3n social act\u00faa con personas que viven sus vidas en \u00e1mbitos de alta complejidad y que se ocupa tanto de las problem\u00e1ticas como de las situaciones normalizadas que se derivan de dicha complejidad.<\/p>\n<p>Intentando tambi\u00e9n ir m\u00e1s all\u00e1 del sesgo negativo de lo social, se\u00f1ala Schugurensky (2015) que no es suficiente con asignar a la pedagog\u00eda social las tres funciones cl\u00e1sicas de prevenci\u00f3n, ayuda y reinserci\u00f3n\/resocializaci\u00f3n ya que, siendo fundamentales en cualquier intervenci\u00f3n socioeducativa, se refieren m\u00e1s a la adaptaci\u00f3n que a la transformaci\u00f3n del orden sociocultural vigente. Este mismo autor nos recuerda que, a todo lo largo de su historia, la pedagog\u00eda social se ha preocupado tambi\u00e9n por la solidaridad, el comunitarismo, la justicia social y la democracia. Todo ello desde un marco humanista y con una perspectiva educativa integral.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"466\" class=\"alignnone size-full wp-image-29525\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-6.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/photos\/gente-la-humanidad-solidaridad-4200284\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<p>Siguiendo a Schugurensky\/Silver (2013) y a H\u00e4m\u00e4l\u00e4inen, (2012), se puede decir que, en los \u00faltimos a\u00f1os, la pedagog\u00eda social (y la educaci\u00f3n social) ha empezado a posicionarse m\u00e1s en el \u00e1mbito del desarrollo comunitario y humano y no tanto en el de las necesidades y el cuidado social. Por eso Stor\u00f8 (2013) sostiene que la pedagog\u00eda social pr\u00e1ctica, esto es, lo que nosotros denominamos educaci\u00f3n social, pretende en la actualidad construir m\u00e1s que compensar. La educaci\u00f3n social actual es algo m\u00e1s que una pedagog\u00eda de la necesidad, de la vulnerabilidad, del riesgo o, incluso, de la cultura o del aprendizaje. Es una pedagog\u00eda de la vida y para la vida en com\u00fan y en comunidad.<\/p>\n<h2>4. Lo social de la educaci\u00f3n social<\/h2>\n<p>Lo social imprime un car\u00e1cter espec\u00edfico a la educaci\u00f3n. Pretende focalizarla y dirigirla hacia un objetivo determinado: hacia el logro de unas relaciones ricas, armoniosas y satisfactorias entre las personas en los espacios de convivencia. Unas relaciones que las lleven a tener una vida articulada (\u00dacar, 2016b), resonante <a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> y buena.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Es esa riqueza y armon\u00eda relacional en espacios de convivencia y\/o contig\u00fcidad comunitaria lo que persigue la educaci\u00f3n social a trav\u00e9s de las relaciones socioeducativas en las que se implica.<\/p>\n<p>Una relaci\u00f3n socioeducativa se produce cuando un educador o educadora social y una persona, un grupo o una comunidad interact\u00faan y se vinculan, cada uno de ellos desde su particular situaci\u00f3n en el mundo, en un contexto sociocultural singular durante un periodo variable de tiempo. El objetivo de dicha relaci\u00f3n, que es din\u00e1mica y evoluciona en el tiempo y en el espacio, es generar aprendizajes y propiciar la emergencia o ampliaci\u00f3n de capacidades que ayuden a las personas participantes a transformar y mejorar sus situaciones vitales en su propio entorno.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino aprendizaje sigue teniendo en nuestra sociedad demasiadas connotaciones escolares y curriculares que no hacen sino reducir la riqueza de su significado. Los procesos de aprendizaje est\u00e1n tan pegados a la vida que se hace dif\u00edcil distinguirlos de aquella. El aprendizaje es mucho m\u00e1s que asimilar un contenido; es probar y experimentar pedazos de mundo. Por eso dice Cioran (2004) que despu\u00e9s de ciertas experiencias deber\u00edamos cambiar de nombre puesto que ya no somos los mismos. Nunca somos exactamente los mismos despu\u00e9s de un aprendizaje. El aprendizaje es el motor que impulsa la vida, que hace que la vida de una persona cambie y evolucione en el tiempo y en el espacio. Por eso decimos que la pedagog\u00eda social es una pedagog\u00eda de la vida y para la vida.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que la armon\u00eda relacional, a la que me he referido antes, no ha de entenderse, en ning\u00fan caso, como ausencia de disensos, disparidades, conflictos, diversidad y todos aquellos elementos que, m\u00e1s all\u00e1 de que sean valorados como positivos o negativos, hacen que la vida est\u00e9 viva. Esto es, que cambie, evolucione y avance.<\/p>\n<p>Todos y todas sabemos que la vida no es f\u00e1cil, la de nadie. Tambi\u00e9n que cada persona es una larga historia de encuentros, conflictos y desencuentros, de alegr\u00edas, penas y sinsabores, de esfuerzos, logros y decepciones. Todas esas situaciones son las que la educaci\u00f3n social busca que las personas con las que act\u00faa aprendan a gestionar. La educaci\u00f3n social no pretende normalizar la vida de nadie porque sabe que la singularidad de cada persona responde a su propia trayectoria vital que es \u00fanica e irrepetible. Lo que pretende es acompa\u00f1ar y ayudar a las personas a descubrir, aprender, ejercitar y mejorar aquellas capacidades (sean propias o aprendidas) que les pueden ayudar a tener unas vidas m\u00e1s plenas, esto es, articuladas, resonantes y buenas, en sus marcos sociales y culturales de referencia.<\/p>\n<p>En otro lugar he sostenido que la educaci\u00f3n social se desarrolla en la intersecci\u00f3n de tres ejes: el eje educativo, el eje relacional\/interactivo <a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> y el eje sociocultural (\u00dacar, 2020). Cada uno de estos ejes corresponde, como se puede observar en la figura 1, a una dimensi\u00f3n espec\u00edfica de la educaci\u00f3n social que tiene asignada una funci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"mt-1 alignnone wp-image-29322 size-full\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-4.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"334\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Figura 1: <em>Contenido de los ejes que articulan la educaci\u00f3n social<\/em>. Elaboraci\u00f3n propia.<\/h6>\n<p>Es en la intersecci\u00f3n de estos ejes donde se ubican, desde mi punto de vista, el n\u00facleo y el contenido esencial de la educaci\u00f3n social. Un contenido al que dan forma, de manera singular y \u00fanica en cada relaci\u00f3n socioeducativa, tres elementos:<\/p>\n<ol>\n<li>A) El desarrollo de la <strong>sociabilidad<\/strong> de las personas en los entornos f\u00edsicos o digitales en los que los procesos de <strong>socializaci\u00f3n<\/strong> act\u00faan sobre ellas. La vida en sociedad es siempre el resultado de una continua negociaci\u00f3n entre las fuerzas del contexto sociocultural (procesos de socializaci\u00f3n) que quieren influir, determinar o dirigir y las capacidades y actitudes con las que cada persona responde a ellas (sociabilidad). Se podr\u00eda decir que es una negociaci\u00f3n continua entre la persona en la que el contexto pretende convertirme y la que yo mismo puedo o quiero ser.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Ser social significa negociar constantemente con el propio contexto sociocultural en un continuo graduable que va desde la aceptaci\u00f3n acr\u00edtica, de las socializaciones que est\u00e1n actuando sobre una persona determinada, hasta el enfrentamiento o la negaci\u00f3n total de las mismas por parte de dicha persona. Se ha se\u00f1alado, en este sentido, que la pedagog\u00eda social contiene tanto una teor\u00eda de la socializaci\u00f3n como de la individualizaci\u00f3n o de la personalizaci\u00f3n (H\u00e4m\u00e4l\u00e4inen, 2012; Rothuizen\/Harbo, 2017). La pregunta sobre c\u00f3mo promover, acompa\u00f1ar, estimular y facilitar los procesos de crecimiento y desarrollo social de las personas en sus propios contextos socioculturales de maneras que sean al mismo tiempo eficaces, satisfactorias, equitativas y sostenibles es clave en educaci\u00f3n social.<\/p>\n<ol>\n<li>B) El fomento, acompa\u00f1amiento y facilitaci\u00f3n de la <strong>participaci\u00f3n<\/strong> de las personas, los grupos y las comunidades en la vida social y cultural, especialmente la de aquellas personas que se encuentran en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, en riesgo social o atrapadas en conflictos sociales. Por eso la buena educaci\u00f3n social es aquella que act\u00faa buscando la igualdad de oportunidades para todas las personas; acompa\u00f1ando y ayudando m\u00e1s a aquellas que m\u00e1s lo necesitan.<\/li>\n<li>C) La actuaci\u00f3n en los diversos contextos f\u00edsicos y digitales de <strong>la vida cotidiana<\/strong> de las personas, grupos y comunidades (Grunwald\/Thiersch, 2009). La educaci\u00f3n social se nutre de la materia de la que est\u00e1 hecha la propia vida en el marco comunitario y social. Por eso se ha se\u00f1alado que la educaci\u00f3n social diversifica los tiempos y los espacios en los que act\u00faa y, tambi\u00e9n que, a diferencia de la educaci\u00f3n familiar o escolar, no tiene un foco espec\u00edfico o un espacio o lugar concreto en el que desarrollar sus acciones. Como resultado de esto, no existen, en el marco de la educaci\u00f3n social, unos contenidos o unas metodolog\u00edas propias y diferenciadas de las de la escuela o la familia. Lo social es un intangible que permea personas, grupos, colectivos y comunidades; all\u00ed donde estos se encuentren y se relacionen: all\u00ed se encuentra la educaci\u00f3n social.<\/li>\n<\/ol>\n<h2>\u00a05. El valor de lo social: hacia un individualismo social<\/h2>\n<p>No es posible analizar los tejidos y las tramas que configuran hoy lo social sin referirse a dos elementos que resultan claves para llevar a cabo dicho estudio. El primero porque describe una situaci\u00f3n que parece contradecir o poner en cuesti\u00f3n la preponderancia e importancia actual de lo social. El segundo porque se refiere a una realidad tambi\u00e9n actual que, por el contrario, parece designar unas situaciones que ponen en valor todo aquello que sea social. Me refiero, en primer lugar, a los procesos de individualizaci\u00f3n y, en segundo, al capital social.<\/p>\n<h3><em>5.1. Procesos de individualizaci\u00f3n y formas del individualismo<\/em><\/h3>\n<p>Han sido numerosos los autores (Touraine, Castells, Giddens, Beck, Lash, Bauman, Elias, Luhmann y Habermas, entre muchos otros) que, a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, se han ocupado de los procesos de individualizaci\u00f3n que se han generalizado en las sociedades actuales.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> La individualizaci\u00f3n es un concepto que, al decir de Beck (1998), describe una transformaci\u00f3n estructural y sociol\u00f3gica de las instituciones sociales que implica modificaciones y cambios en la relaci\u00f3n del individuo con la sociedad. Este mismo autor se refiere a lo que denomina procesos de <em>socializaci\u00f3n parad\u00f3jica<\/em> (1998, p. 159) que apuntar\u00edan a la individualidad como la forma m\u00e1s avanzada de socializaci\u00f3n. Es decir, que los procesos de socializaci\u00f3n en la actualidad no apuntan tanto a convertirnos en \u201cseres sociales\u201d como en individuos que se relacionan con otros individuos.<\/p>\n<p>Todo un conjunto muy amplio de cambios <a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> en la organizaci\u00f3n social, en las relaciones de pareja, en la constituci\u00f3n de la familia y en los procesos de socializaci\u00f3n, entre muchos otros, han ido produciendo, a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, una atomizaci\u00f3n social (Ib\u00e1\u00f1ez, 1985) que nos ha llevado a una sociedad marcadamente individualizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"463\" class=\"alignnone size-full wp-image-29528\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-7.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/persona-irreconocible-caminando-por-la-calle-iluminada-por-la-noche-3876372\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<p>La individualizaci\u00f3n pone en cuesti\u00f3n los presupuestos de la sociolog\u00eda cl\u00e1sica con relaci\u00f3n a la socializaci\u00f3n, ya que significa que las personas dejan de estar sometidas a los roles sociales, tradicionalmente establecidos, para pasar a ser dependientes en todos los aspectos de su vida de los requerimientos del mercado. En otros t\u00e9rminos, la sociedad ya no es la responsable de se\u00f1alar el camino o la trayectoria vital que cada persona ha de seguir a lo largo de su vida, sino que es <em>tarea<\/em> de cada persona elegir y construir su vida, a partir de su propia situaci\u00f3n y posibilidades y cargar, en consecuencia, con los efectos derivados de dicha construcci\u00f3n (Bauman, 2003). Por eso Beck\/Beck-Gernsheim (2003) se\u00f1alan que la biograf\u00eda normal de una persona se convierte en <em>biograf\u00eda electiva<\/em> (p. 40). Beck (1998), por su parte, enfatiza el hecho de que <em>el individuo mismo (o la individua misma) se convierte en la unidad reproductiva de lo social en el mundo de la vida<\/em> (p. 98).<\/p>\n<p>Y de aqu\u00ed deriva la idea, recurrentemente citada, de que, en las sociedades occidentales individualizadas, las personas se ven forzadas a <em>buscar soluciones biogr\u00e1ficas a contradicciones sist\u00e9micas<\/em> (Beck, 1998, p. 173).<\/p>\n<p>Me parece que los planteamientos sociol\u00f3gicos que tempranamente elabor\u00f3 Beck <a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> han sido corroborados por los hechos de las \u00faltimas d\u00e9cadas. El individualismo <a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> que este autor dibuj\u00f3 refiere la debilidad, el riesgo y la indefensi\u00f3n de las personas frente a las directrices de un sistema (neoliberal) capitalista de consumo que pretende y consigue en muchos casos, no solo abandonar a las personas a su suerte sino, adem\u00e1s, responsabilizarlas de sus propios fracasos y desgracias (Beck, 1998). Pero, desde mi punto de vista, tambi\u00e9n hay otras maneras de interpretar el individualismo.<\/p>\n<p>Una mirada gen\u00e9rica y simplificada a la evoluci\u00f3n de la historia de la humanidad nos lleva a destacar dos ideas. La primera se refiere al hecho de que la evoluci\u00f3n ha ido ampliando, a lo largo de los siglos, el n\u00famero y caracter\u00edsticas de las personas que protagonizaban la historia, al menos, tal y como ha llegado a nosotros a trav\u00e9s de los textos.<\/p>\n<p>La historia lejana recoge, en lo que se refiere a los seres humanos, solamente hechos relacionados con los dioses, el clero, los reyes y los arist\u00f3cratas y, quiz\u00e1s, se podr\u00eda a\u00f1adir tambi\u00e9n a los artistas. En la Edad media aparece la burgues\u00eda, que ampl\u00eda notablemente el n\u00famero de personas que empiezan a jugar su papel en la historia. En los siglos XIX y XX se va desarrollando y ampliando aquella burgues\u00eda inicial, que toma la forma de clases sociales (baja, media y alta) que estructuran las sociedades. Ser\u00e1 sobre todo en este \u00faltimo siglo donde las masas, en tanto que configuraciones sociales, hagan su aparici\u00f3n como nuevos protagonistas de la historia, mostrando que las sociedades, con independencia de quien las dirija o las controle, de c\u00f3mo est\u00e9n estructuradas y del papel espec\u00edfico que juegue cada persona concreta en ellas, est\u00e1n formadas por personas individuales. El estadio siguiente parece l\u00f3gico: el hombre-masa da paso al individuo que ya no es solo hombre, sino que es tambi\u00e9n mujer e incluso otros g\u00e9neros ya no-binarios.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Las sociedades actuales son sociedades configuradas por individuos.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>La segunda idea es que dicha ampliaci\u00f3n de los protagonistas de la historia no ha seguido ni una evoluci\u00f3n lineal ni ha estado exenta de conflictos y dificultades. En cada momento de la historia el, por as\u00ed llamarlo, <em>nuevo formato social<\/em> ha tenido que lidiar, en tanto que innovaci\u00f3n en lo social, con las formas sociales establecidas; consiguiendo en unos casos permanecer y en otros siendo obligado a desaparecer. Coincido con la idea, formulada de maneras diversas por los autores, de que la individualizaci\u00f3n ha llegado para quedarse (Bauman, 2003). Precisamente, porque puede suponer una mejora en las relaciones sociales y en el conjunto de la vida, ya que asigna el protagonismo a cada persona en las elecciones y decisiones relativas a la gesti\u00f3n y desarrollo de su propia vida. Obviamente inserta, en todos los casos, en la trama de dependencias que configuran la vida de las personas.<\/p>\n<p>Es cierto, por otra parte, que esta descentralizaci\u00f3n sociopol\u00edtica de la gesti\u00f3n de la vida de las personas implica un aumento exponencial de la complejidad de los grupos, las comunidades y las sociedades. Y m\u00e1s, en todo el largo proceso que ha de acompa\u00f1arla en su camino hacia el futuro, en la \u201cdesinstitucionalizaci\u00f3n\u201d de lo social tal y como hoy lo conocemos. Mi tesis es que el siguiente paso evolutivo en lo social, hoy tendiente a la individualizaci\u00f3n en todas las sociedades, es un individualismo, ya asumido como forma social mayoritaria, que no tiene porqu\u00e9 ser d\u00e9bil o desamparado frente a los riesgos sist\u00e9micos, como plante\u00f3 Beck. M\u00e1s bien al contrario, es o puede ser un individualismo consciente de la necesidad imperiosa y, al mismo tiempo, la obligaci\u00f3n \u00e9tica y la <em>respons-habilidad<\/em> (Haraway, 2019, p. 18) de reconstruir o imaginar nuevas relaciones sociales que se vinculen y construyan sobre la riqueza de individualidades responsablemente conscientes de habitar y compartir un espacio com\u00fan. Un individualismo que sea, en definitiva, m\u00e1s social que nunca. Hay que apuntar, sin embargo, que, hoy en d\u00eda, este individualismo al que me refiero es solamente una hip\u00f3tesis de futuro que todav\u00eda necesita tiempo para acabar de experimentarse y aceptarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Me parece muy acertada, en este sentido, la diferenciaci\u00f3n que establece Camps (1993) entre el individualismo <em>positivo<\/em> y el <em>negativo<\/em>. Esta autora se\u00f1ala que el primero se refiere a una manera de actuar desarrollada por personalidades fuertes. Personas que no temen a las otras personas ni al hecho de asumir compromisos y responsabilidades en las relaciones interpersonales. Personas que son plenamente conscientes de que, m\u00e1s que disminuirlas o ponerlas en peligro, lo que aquellas relaciones van a hacer es enriquecerlas como personas y, en definitiva, mejorar su interacci\u00f3n con el mundo. Dado que no temen perder nada ni ser agredidas, las personas se abren a la relaci\u00f3n y se presentan ante ella abiertas, receptivas y sin prejuicios.<\/p>\n<p>El <em>individualismo negativo, <\/em>por el contrario<em>,<\/em> ser\u00eda el resultado \u2013siempre seg\u00fan Camps- de personalidades d\u00e9biles, que temen el contacto con los otros porque piensan que pueden ser agredidas o desmerecidas. Es una forma de individualismo cerrada y excluyente. En general, se puede decir que es el tipo de individualismo que ejercen personas que solamente exigen derechos individuales y no los deberes y las obligaciones sociales que han de sostener y acompa\u00f1ar a esos derechos. Es esa apertura al compromiso que se da en los individualismos de corte positivo, lo que permite identificar y al mismo tiempo construir al individuo consciente al que nos hemos referido. Un individualismo evolucionado que, desde mi punto de vista, est\u00e1 mejor capacitado para lidiar con la complejidad de las situaciones y problem\u00e1ticas que plantea el presente.<\/p>\n<p>Acabar este punto se\u00f1alando que, como dice Bauman (2001), es una obviedad se\u00f1alar que la individualizaci\u00f3n es producida socialmente. Sin embargo, a menudo se ha planteado lo social y lo individual como opuestos (Elias, 1990) y han sido muy numerosos los autores que han intentado superar dicha oposici\u00f3n (Ucar, 2016b). Desde mi perspectiva lo social y lo individual se hallan entreverados en estas sociedades del nuevo milenio. Lo social y lo individual no son dos instancias separadas sino un continuo que resulta dif\u00edcil separar, por m\u00e1s que la tradici\u00f3n occidental de pensamiento se haya obstinado en ello. Lo social y lo individual son solamente los t\u00e9rminos que nos hemos dado para intentar caracterizar y comprender, en el marco del enfoque anal\u00edtico, una realidad inaprensible de otra manera por su complejidad. Hoy somos conscientes de que aquellos ofrecen, por separado, una perspectiva simplificada, parcial e incompleta de dicha realidad. Lo social y lo individual son una dimensi\u00f3n \u00fanica y continua de lo humano en la que resulta muy dif\u00edcil, sino imposible, discernir d\u00f3nde comienza uno o se acaba el otro.<\/p>\n<h3><em>5.2. La capitalizaci\u00f3n consciente de lo social: sobre relaciones y redes<\/em><\/h3>\n<p>Hace poco m\u00e1s de un siglo de la aparici\u00f3n en Estados Unidos del concepto de capital social.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> No ser\u00e1, sin embargo, hasta la d\u00e9cada de los 80 del pasado siglo, cuando la investigaci\u00f3n sobre este concepto se generalice en el mundo. Han sido muy numerosos los autores (Bourdieu, Coleman, Putnam, Fukuyama, Woolcock, Halpen, Durston, etc.) y las instituciones (World Bank, OCDE, etc.) que lo han desarrollado en diferentes \u00e1mbitos de las ciencias sociales (pol\u00edtica, econom\u00eda, sociolog\u00eda, educaci\u00f3n, etc.) y existe, en la actualidad, una muy amplia bibliograf\u00eda sobre el tema. El inter\u00e9s creciente en este concepto radica en el hecho de que numerosas investigaciones han demostrado que, en aquellas comunidades donde hay niveles elevados de capital social, se vive en general mejor y se enfrentan de manera m\u00e1s eficiente las situaciones y problem\u00e1ticas que se les presentan.<\/p>\n<p>No obstante, la evoluci\u00f3n en el estudio del capital social no ha estado exenta de pol\u00e9mica. Buena parte de las cr\u00edticas han girado alrededor del uso del t\u00e9rmino \u201ccapital\u201d aplicado a lo social y, asimismo, a su vinculaci\u00f3n con criterios econ\u00f3micos. M\u00e1s all\u00e1 de esta pol\u00e9mica me parece que el concepto de capital social, tal y como ha sido trabajado desde el campo de la sociolog\u00eda y la pol\u00edtica, es muy interesante y \u00fatil para la perspectiva socioeducativa, precisamente, porque pone en valor la construcci\u00f3n consciente de lo social. Y, tambi\u00e9n, porque ayuda, por un lado, a visibilizar, conocer, describir, trazar, analizar y evaluar lo social y, por otro, porque ofrece, en consecuencia, una informaci\u00f3n de base muy apropiada para fundamentar y configurar las acciones socioeducativas de los profesionales de la educaci\u00f3n social en el marco de los contextos comunitarios.<\/p>\n<p>Putnam (2002) analiza el capital social diferenci\u00e1ndolo del capital f\u00edsico, que se refiere a recursos, prestaciones y servicios. Tambi\u00e9n del capital humano, que engloba las capacidades y potencialidades de las personas. A diferencia de estos dos tipos, el capital social se refiere a las relaciones que vinculan a las personas. De hecho, comienza su libro m\u00e1s conocido, titulado \u201c<em>Solo en la Bolera<\/em>\u201d, ejemplificando con una an\u00e9cdota el valor y la importancia del capital social para la vida de las personas. Explica que hay una persona que necesita un trasplante de ri\u00f1\u00f3n y que, despu\u00e9s de hacer una amplia llamada para obtenerlo, obtiene dicho \u00f3rgano de un donante a quien no conoce. Preguntado por el motivo de la donaci\u00f3n la persona donante explica que lo ha ofrecido porque tanto \u00e9l como la persona que necesita el trasplante forman parte de la misma liga de bolos. La consecuencia es clara. La vinculaci\u00f3n conseguida por el hecho de formar parte de una asociaci\u00f3n o una actividad colectiva puede proporcionar importantes recursos a las personas implicadas.<\/p>\n<p>De una manera simplificada se podr\u00eda decir que la idea central de la teor\u00eda del capital social es que las relaciones sociales se constituyen como un recurso esencial para la emergencia y el sostenimiento de las acciones y proyectos colectivos. El capital social se refiere al conjunto de relaciones y redes sociales que generan confianza entre las personas y fomentan la cooperaci\u00f3n, facilitan la coordinaci\u00f3n de actividades y apoyan el logro de metas individuales y colectivas. Desde este punto de vista, el capital social es, en esencia, relaciones sociales de calidad. Coleman (1988) se\u00f1ala, en ese sentido, que el capital social tiene un car\u00e1cter colectivo; no se encuentra ni en el individuo ni en el grupo, sino que est\u00e1 impl\u00edcito en la relaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> Esta \u00faltima propiedad es la que permite que el capital social pueda ser considerado como un bien p\u00fablico y es tambi\u00e9n la que lo convierte en una herramienta muy potente al servicio de esos individuos conscientes de lo social a los que nos hemos referido en el \u00faltimo apartado.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s porque, como dec\u00eda V\u00e1zquez Montalb\u00e1n, <em>hay que evidenciar lo evidente\u2026\u2026. por si acaso<\/em>, quiero enfatizar que me estoy refiriendo, en todos los casos al \u201cbuen\u201d capital social. Es decir, a aquellas redes de relaciones que se alinean con objetivos valiosos, en el marco de los derechos humanos, y que redundan en la mejora de la vida de las personas y las comunidades.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Tres son las dimensiones esenciales para entender el capital social: la estructural, la relacional y la orientada a los recursos. La primera perspectiva enfatiza las caracter\u00edsticas de la estructura (densidad, amplitud, etc.) que configura la red relacional generadora de capital social. La segunda enfatiza el valor de los recursos sociales generados, esto es, las redes sociales que se forman, su estabilidad y durabilidad, a partir de relaciones que pueden ser entre individuos o grupos. La tercera perspectiva, por \u00faltimo, enfatiza el acceso a los recursos y considera el capital social como la capacidad para conseguir beneficios en virtud de la pertenencia a redes sociales.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de identificarlo como recurso, entiendo el capital social, siguiendo a Lorenzelli (2004), como una capacidad colectiva y comunitaria. Este mismo autor lo define como la capacidad de un grupo de personas para realizar acciones colectivas que beneficien a todos sus integrantes. El hecho de ser una capacidad significa que el capital social es un factor sobre el que se puede actuar; que es posible incrementarlo y mejorarlo. Significa, en \u00faltima instancia, que se puede ense\u00f1ar y aprender a generar capital social o, en otros t\u00e9rminos, que puede ser objetivo, actividad, medio o veh\u00edculo de las intervenciones socioeducativas de los educadores y educadoras sociales.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s se podr\u00eda decir que el capital social, tal y como lo hemos caracterizado, es la mejor versi\u00f3n de \u201clo social\u201d. Representa una manera de entender lo social que se fundamenta en las conexiones, en las relaciones y en los intercambios no comerciales entre las personas. La confianza interpersonal, uno de sus componentes esenciales, es puesta en valor en estas redes generadoras de capital social. Representa, en ese sentido, una apuesta frente a los planteamientos capitalistas neoliberales que convierten cualquier tipo de experiencia o de relaci\u00f3n en una transacci\u00f3n comercial. En un estudio sobre la confianza Luhmann argumenta que, <em>donde hay confianza hay aumento de posibilidades para la experiencia y la acci\u00f3n <\/em>(\u2026..) <em>porque la confianza constituye la forma m\u00e1s efectiva de reducci\u00f3n de la complejidad<\/em> (2005, p. 14).<\/p>\n<p>Se\u00f1alar, para acabar este apartado, que, en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, se est\u00e1 desarrollando una l\u00ednea de investigaci\u00f3n e intervenci\u00f3n comunitaria y socioeducativa muy interesante y productiva que conecta la educaci\u00f3n social, el trabajo en red y la generaci\u00f3n de capital social. Se habla, espec\u00edficamente, de redes socioeducativas que son <em>redes organizacionales de car\u00e1cter formal orientadas a metas socioeducativas comunes, que fundamentan sus acciones en la cooperaci\u00f3n a trav\u00e9s de una programaci\u00f3n estrat\u00e9gica conjunta y son promotoras de capital social <\/em>(D\u00edaz\/Civ\u00eds, 2011, p. 419).<\/p>\n<p>La visibilizaci\u00f3n, creaci\u00f3n e intervenci\u00f3n socioeducativa en estas redes busca, de manera expl\u00edcita, la concienciaci\u00f3n e implicaci\u00f3n de las personas en la construcci\u00f3n de un nuevo formato de lo social. Una nueva concepci\u00f3n de lo social que recupere, recree, construya y ponga a disposici\u00f3n de aquellas personas, individualmente organizadas en redes, formales e informales, los recursos tangibles e intangibles necesarios para encarar un futuro consciente, viable, sostenible, pleno y, en la medida de lo posible, venturoso.<\/p>\n<h2>6. Apuntes finales sobre la complejidad de lo social<\/h2>\n<p>Lo social es una dimensi\u00f3n contin\u00faa insertada de manera indeleble en las trayectorias vitales de las personas. La historia de la pedagog\u00eda, de la ling\u00fc\u00edstica y de la sociolog\u00eda dispone de ejemplos, m\u00e1s que expl\u00edcitos, sobre las problem\u00e1ticas derivadas del hecho de pasar los primeros a\u00f1os de la vida fuera de lo social (humano). Hay cientos de casos documentados que llegan hasta nuestros d\u00edas.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a> Los m\u00e1s conocidos son el \u201cni\u00f1o-lobo de Aveyr\u00f3n\u201d <a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><sup>[21]<\/sup><\/a> y \u201cKaspar Hauser\u201d <a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><sup>[22]<\/sup><\/a> en el siglo XIX y las ni\u00f1as-lobo de la India a principios del siglo XX.<\/p>\n<p>Parece claro, a tenor de las situaciones vividas por estos ni\u00f1os, que sin socializaci\u00f3n dif\u00edcilmente puede haber humanidad o, si la hay, es una humanidad herida o amputada. Tambi\u00e9n que la socializaci\u00f3n o, con mayor precisi\u00f3n, las socializaciones son, como se ha apuntado, continuas y se est\u00e1n produciendo a lo largo de toda la vida. Lo social es una dimensi\u00f3n continua que implica, afecta y se mezcla y confunde con todas las facetas y dimensiones de la vida de las personas.<\/p>\n<p>Lo social no es, en ning\u00fan caso, discreto o discontinuo y las fronteras que artificial y convencionalmente hemos estado erigiendo -sean disciplinarias, metodol\u00f3gicas o profesionales- acaban siendo permeabilizadas por una realidad que las sobrepasa. Los tiempos actuales nos han llevado a visibilizar los tejidos y tramas que est\u00e1n configurando, en tiempo real, la complejidad de lo social, pero carecemos todav\u00eda de perspectivas y herramientas conceptuales y metodol\u00f3gicas que permitan construir una cartograf\u00eda actualizada. A lo que podemos aspirar, a falta de dichas herramientas, es a ir investigando los hilos que configuran aquellas tramas y a buscar c\u00f3mo se entretejen entre ellos. En otros t\u00e9rminos, de lo que se trata es de buscar c\u00f3mo se entreteje lo social con otras dimensiones de la vida humana.<\/p>\n<p>Se\u00f1alar, por \u00faltimo, que me parece indispensable establecer puentes que conecten la investigaci\u00f3n y la experiencia profesional de los diferentes campos de conocimiento y acci\u00f3n y, asimismo, entre las disciplinas y profesiones que comparten lo social como \u00e1mbito de actuaci\u00f3n. El campo de lo social es demasiado complejo como para pretender agotarlo desde una \u00fanica disciplina o profesi\u00f3n. Tambi\u00e9n como para tener que competir entre ellas por unos recursos que son escasos. Solamente desde la interacci\u00f3n generosa de los diferentes acad\u00e9micos y profesionales y desde un di\u00e1logo limpio y abierto entre los diversos saberes disciplinarios -educaci\u00f3n, psicolog\u00eda, sociolog\u00eda, pol\u00edtica, econom\u00eda, antropolog\u00eda, pedagog\u00eda y trabajo social- resulta posible dar respuestas que sean a un tiempo integrales, apropiadas y ajustadas a la complejidad de las realidades sociales que viven las personas y comunidades en la actualidad.<\/p>\n<p>Parece claro que todas las personas del planeta tierra compartimos una humanidad com\u00fan que, en funci\u00f3n de los contextos territoriales, sociales y culturales, muestra rasgos espec\u00edficos que singularizan las formas de vivir y de relacionarse. Es decir, de conducirse, gobernarse y autogobernarse. Eso nos lleva necesariamente a seguir deconstruyendo \u201clo social\u201d para as\u00ed poder entretejerlo con el resto de las dimensiones de la vida humana.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1620,57,2045,2042,58,1439,1444,1629,728,913,382,2046,2044],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"[El ser humano] es el animal que hereda condicionamientos simb\u00f3licos \u2014m\u00e1s tarde llamados, con un golpe ling\u00fc\u00edstico astuto, \u00absocializaci\u00f3n\u00bb\u2014 que...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"39 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\",\"name\":\"RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg\",\"width\":700,\"height\":466},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#webpage\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social\",\"name\":\"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\\u00eda y la educaci\\u00f3n social - RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2022-12-16T21:30:18+00:00\",\"dateModified\":\"2022-12-16T21:30:18+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\\u00eda y la educaci\\u00f3n social\"}]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","og_description":"[El ser humano] es el animal que hereda condicionamientos simb\u00f3licos \u2014m\u00e1s tarde llamados, con un golpe ling\u00fc\u00edstico astuto, \u00absocializaci\u00f3n\u00bb\u2014 que...","og_url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social","og_site_name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","og_image":[{"url":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"39 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/","name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Lo-social-1.jpg","width":700,"height":466},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#webpage","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social","name":"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","isPartOf":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#primaryimage"},"datePublished":"2022-12-16T21:30:18+00:00","dateModified":"2022-12-16T21:30:18+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/miscelanea\/tejidos-y-tramas-de-lo-social-perspectivas-desde-la-pedagogia-y-la-educacion-social#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/eduso.net\/res\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Tejidos y tramas de lo social: perspectivas desde la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n social"}]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/29161"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"version-history":[{"count":29,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/29161\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29918,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/29161\/revisions\/29918"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29161"}],"wp:term":[{"taxonomy":"palabra_clave","embeddable":true,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/palabra_clave?post=29161"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}