{"id":28430,"date":"2022-12-14T18:39:34","date_gmt":"2022-12-14T17:39:34","guid":{"rendered":"https:\/\/eduso.net\/res\/?post_type=articulo&#038;p=28430"},"modified":"2022-12-16T22:38:04","modified_gmt":"2022-12-16T21:38:04","slug":"la-paradoja-de-la-singularidad-y-las-practicas-colectivas","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/etapa-7-murcia\/la-paradoja-de-la-singularidad-y-las-practicas-colectivas","title":{"rendered":"La paradoja de la singularidad y las pr\u00e1cticas colectivas"},"content":{"rendered":"<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 33.3333%; text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"300\" height=\"197\" class=\"alignnone size-medium wp-image-24674\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/viiicongreso1r-300x197.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/viiicongreso1r-300x197.jpg 300w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/viiicongreso1r.jpg 398w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/td>\n<td style=\"width: 33.3333%; text-align: center;\">\n<p>Etapa 7, Murcia, 12\/mayo\/2022<\/p>\n<p><strong>Centro Social Universitario. Universidad de Murcia<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Mesa Coloquio<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Las paradojas de la Educaci\u00f3n Social <\/strong><strong style=\"font-family: inherit; font-size: inherit;\">y sus efectos<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 33.3333%; text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"307\" height=\"284\" class=\"alignnone size-full wp-image-27311\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/viiicongresoima.jpg\" alt=\"\" \/><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<h2>Estado de la cuesti\u00f3n<\/h2>\n<p>Las paradojas conducen a un enigma irresoluble, sin soluci\u00f3n. Es esta dimensi\u00f3n de enigma la que me interesa capturar y poner a trabajar en tanto que es reveladora de la complejidad de una pr\u00e1ctica. Qued\u00e9monos por el momento con esta idea; un enigma sin soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me propongo explorar la articulaci\u00f3n compleja, siempre incompleta, entre la singularidad y las pr\u00e1cticas colectivas. Una articulaci\u00f3n entre dos elementos que a veces se relacionan de manera problem\u00e1tica y excluyente. Lo singular y lo colectivo. A sabiendas de que las pr\u00e1cticas colectivas tienen una tendencia hacia la igualdad. El fil\u00f3sofo lo dice as\u00ed: el capitalismo, como sistema por y para la producci\u00f3n, \u00abexpulsa todo lo distinto\u00bb. El discurso de la \u00e9poca (y las instituciones no hacen excepci\u00f3n) propone \u00abla proliferaci\u00f3n de lo igual\u00bb como modo de producci\u00f3n de masas, siendo el correlato de pr\u00e1cticas segregativas ya que \u00ablo igual\u00bb niega lo distinto, lo diferente, lo extranjero. Esto que queda fuera es lo que resta, lo que queda segregado tras la aplicaci\u00f3n ciega de las normativas. Es decir, que la paradoja de la igualdad es el retorno de la norma para rechazar aquello que objeta por el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>Violeta N\u00fa\u00f1ez (2011) afirma que \u00abEl profesional es aquel que puede descifrar las pr\u00e1cticas hegem\u00f3nicas; delinear alternativas previendo sus efectos; hacer sitio a los sujetos; dar valor a su palabra\u00bb (p.10). Es decir, que se trata de organizar una praxis que si bien est\u00e9 orientada por una serie de ideales colectivos y compartidos (salud, v\u00ednculo social, prevenci\u00f3n, etc.) sea capaz de poner cierta distancia entre su funci\u00f3n ideal y la tarea de acompa\u00f1ar cada situaci\u00f3n particular. En caso contrario, el profesional puede quedar identificado a una posici\u00f3n que impida la emergencia de un sujeto. Presento dos ejemplos de mi pr\u00e1ctica de acompa\u00f1amiento.<\/p>\n<h2>Primer ejemplo. Es la normativa<\/h2>\n<p>Aitor se encuentra muy angustiado desde que a dos de sus familiares les hayan diagnosticado Covid-19. Teme contagiarse y le cuesta mantener el confinamiento en el recurso residencial donde vive desde hace dos a\u00f1os. Una noche y ante la emergencia de la angustia decide salir del piso y dar un paseo. Cuando vuelve le dicen que est\u00e1 expulsado. Realiza, entonces, actos de violencia (me explica: \u00ablo hice para que viniera la polic\u00eda y tener un techo donde dormir, no quiero volver a las calles\u00bb). Pasa la noche en comisar\u00eda y a la ma\u00f1ana siguiente le recibimos en el centro de d\u00eda. Se encuentra sin medicaci\u00f3n psiqui\u00e1trica (la medicaci\u00f3n est\u00e1 en el piso y no puede acceder a ella) y con ideaciones delirantes de contagio. Ni come, ni bebe ni va al ba\u00f1o por miedo al contacto con materiales, utensilios o recipientes que contengan el virus contaminante.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"463\" height=\"420\" class=\"alignnone size-full wp-image-28887\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/cosme.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><strong class=\"dos\">\u00a0Cosme S\u00e1nchez Alber.<\/strong><\/h6>\n<p>Este ejemplo me permite dar cuenta de los efectos, a veces parad\u00f3jicos, de una expulsi\u00f3n, como recurso \u00abeducativo\u00bb en multitud de servicios de la red asistencial. \u00bfQu\u00e9 ha pasado? El sujeto se ha quedado sin lugar en el Otro, sin asidero, y como resultado tenemos la respuesta violenta, parad\u00f3jica, para ser re-alojado de nuevo (es un intento desesperado del sujeto para incluirse de nuevo en el Otro: \u00abtener un techo donde dormir\u00bb). La consecuencia de haber quedado sin lugar, sin marco, produce la descompensaci\u00f3n del sujeto. En lugar de escuchar a Aitor y adaptar la normativa a las circunstancias del caso, se recurre a la expulsi\u00f3n directa, sin explicaciones (\u00a1es la normativa!). El sujeto queda as\u00ed fijado a una posici\u00f3n de objeto excluido (echado) instal\u00e1ndose una desconfianza que arrasa todo el campo de su subjetividad.<\/p>\n<p>El trabajo en servicios residenciales colectivos resulta extremadamente complejo, la convivencia diaria y las tensiones en lo cotidiano as\u00ed como la falta de personal y de recursos, nuestra precariedad, pueden hacer que en muchos equipos se recurra con demasiada frecuencia a la expulsi\u00f3n como \u00fanico modo de tratar la angustia y la impotencia de los equipos de intervenci\u00f3n directa. Existe una tendencia a la normativizaci\u00f3n de estos espacios de convivencia de manera que el acompa\u00f1amiento se reduce al cumplimiento de unas normas, tambi\u00e9n el acto profesional, cl\u00ednico o educativo queda empobrecido y supeditado al cumplimiento de estas normativas que regulan, en buena medida, la totalidad de la relaci\u00f3n profesional-sujeto. Por otra parte, estas pr\u00e1cticas evitan la conversaci\u00f3n y, en consecuencia, hacen obst\u00e1culo al v\u00ednculo social. Lo que se desaloja es la palabra, que se ha convertido en un estorbo. La instituci\u00f3n opera a partir de categor\u00edas y compartimentos estancos en cuyos intersticios los sujetos pierden su singularidad en favor de una representaci\u00f3n social asociada a una problem\u00e1tica concreta y definida a priori. La palabra, en cambio, hace emerger algo de lo inclasificable de la vida humana.<\/p>\n<h2>Segundo ejemplo. \u00abEl chico de la calle\u00bb<\/h2>\n<p>Ismael, de 43 a\u00f1os, acude a solicitar plaza en el centro de d\u00eda en el 2015. Vive en la calle desde su adolescencia. Cuando era ni\u00f1o y, tras la prematura muerte de su hermano, Ismael se fug\u00f3 de casa y se hizo adicto a la hero\u00edna, estas fueron las respuestas del sujeto (la adicci\u00f3n y la errancia) frente al agujero abierto en lo real tras la muerte de su hermano. En nuestra primera conversaci\u00f3n me dijo \u00abNecesito un ordenador, quiero buscar mis principios para avanzar mi futuro, escribir mi libro. Mi vida es un caos, necesito orden\u00bb. Yo le dije: \u00abUsted busca un principio\u00bb y le propuse que los educadores del servicio pudieran facilitarle el uso de un ordenador y ayudarle con los procesadores de texto, \u00abuna colaboraci\u00f3n\u00bb. Ismael me responde \u00abSi, una cadena\u00bb.<\/p>\n<p>Presento este ejemplo para que podamos advertir las diferencias, a veces sutiles, entre proponer un programa previo y predeterminado o, como este caso nos ense\u00f1a, poder organizar un servicio en funci\u00f3n de la demanda de un sujeto. Crear la instituci\u00f3n a partir de la demanda de cada uno de los que solicitan un lugar en ella. Entonces, organizamos el servicio de manera tal que Ismael pudiera dedicar todo su tiempo, si lo deseaba, a la escritura. Es decir, dejando en suspenso su asistencia a las actividades y talleres que se proponen habitualmente desde este tipo de espacios. Un movimiento en el que la instituci\u00f3n hace suyo el proyecto del sujeto.<\/p>\n<p>Ismael ha escrito cuatro libros. En el primero de ellos, \u00abvida de un toxic\u00f3mano\u00bb, narra su vida como adicto a la hero\u00edna. Justo antes de terminarlo incluye un cambio en el t\u00edtulo, lo llamar\u00e1 vida de un ex-toxic\u00f3mano. Tras escribirlo, Ismael abandonar\u00e1 el consumo de t\u00f3xicos y se pone a trabajar repartiendo peri\u00f3dicos y poemas que escribe. A partir de este momento, dice ser \u00abescritor y poeta\u00bb. Es decir, deja caer su identificaci\u00f3n al ser-toxic\u00f3mano y, frente al vac\u00edo que esta identificaci\u00f3n deja viene otra en su auxilio, una palabra que le representa, una nominaci\u00f3n particular: \u00abSoy escritor y poeta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"467\" class=\"alignnone size-full wp-image-28889\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/sala4.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Sala.<\/h6>\n<p>En su segundo libro \u00abEl chico de la calle\u00bb, Ismael relata sus viajes, su deambular y su vida en la calle. Tras publicarlo, Ismael accede a una casa de un proyecto de la Diputaci\u00f3n, dejando su vida en la calle. He aqu\u00ed el compromiso de este sujeto con su escritura. Un ordenador que introduce tres tiempos: \u00abParar, pensar, actuar. \u00a1Una cadena!\u00bb se\u00f1ala Ismael.<\/p>\n<p>Su tercer libro lleva por t\u00edtulo \u00abAlma rota\u00bb, all\u00ed sit\u00faa con precisi\u00f3n la coyuntura de su desencadenamiento y los efectos en su cuerpo. \u00abAlma rota\u00bb es el significante que el sujeto encontr\u00f3 (invent\u00f3) para nominar el efecto que produjo en su cuerpo la prematura muerte de su hermano, momento de desencadenamiento de Ismael. Al escribir sobre este acontecimiento, Ismael reintroduce en el discurso, en la cadena del lenguaje, aquello que fue rechazado y que qued\u00f3 por fuera de la significaci\u00f3n como un real traum\u00e1tico. Lo dice as\u00ed: \u00abTengo impulsos autom\u00e1ticos, cuando menos me lo espero, no me avisan. Son temblores y dolor en todo el cuerpo. Rabia y ansia. El alma rota en el coraz\u00f3n. Se me queda la mente en blanco y no puedo pensar\u00bb. Finalmente escribe el que, hasta la fecha, es su \u00faltimo libro \u00abEl comienzo\u00bb.<\/p>\n<p>La escritura es, para Ismael, un lugar que lo separa del caos del mundo y que le permite instaurar \u00abuna cadena\u00bb all\u00ed donde no la hab\u00eda, en el lenguaje. Un lugar a partir del cual inaugurar un nuevo orden y, en consecuencia, producir \u00abun comienzo\u00bb (su \u00faltimo libro). Con su escritura, Ismael inventa una soluci\u00f3n singular. Ismael me dice: \u00abEscribir es una liberaci\u00f3n, me libero de mi rabia, de mi ira, es como un im\u00e1n, me pego a la silla y al ordenador y escribo para las futuras generaciones, para dar testimonio, es terap\u00e9utico, no s\u00e9 por qu\u00e9, pero me libera. Pasar del caos al orden\u00bb. La escritura le ha servido para darse un nuevo nombre y un nuevo lazo social instaur\u00e1ndose una temporalidad que le permite reapropiarse de su propio cuerpo y comenzar.<\/p>\n<p>Este caso excepcional y \u00fanico nos ense\u00f1a a confiar en las soluciones que el sujeto trae consigo, all\u00ed est\u00e1 el comienzo de un nuevo anudamiento y lazo social. Estar atento a los dichos del sujeto &#8211; aprender a hablar su lengua &#8211; tomarlos como referencia y gu\u00eda aunque no los entendamos, de hecho, no se trata de comprender, la v\u00eda del sentido nos conduce en no pocas ocasiones a un callej\u00f3n sin salida. En todo caso, es a posteriori que uno puede comprender en parte, siempre parcialmente, los efectos de una escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"272\" class=\"alignnone size-full wp-image-28891\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/cosme2r.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><strong class=\"dos\">Segundo Moyano Mangas, Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez Fuentes, Marta Venceslao Pueyo, M\u00f3nica Gij\u00f3n Casares, Cosme S\u00e1nchez Alber, Juan S\u00e1ez Carreras.<\/strong><\/h6>\n<p>Ismael nos ense\u00f1a que, para construir un lugar en el mundo, cada uno de nosotros nos vemos confrontados a inventar una manera propia, por fuera de las normas y las soluciones pr\u00eat-\u00e0-porter. El profesional bien podr\u00e1 acompa\u00f1arlas en esta tarea, descompletando su propio saber y favoreciendo las invenciones de cada sujeto implicado. Este ejemplo nos anima a seguir explorando las relaciones entre la singularidad y el lazo social. Una pr\u00e1ctica orientada por la singularidad es aquella que no conf\u00eda demasiado en las soluciones del lado de los universales, los manuales de la normalidad o las exigencias de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>Discusi\u00f3n y debate<\/h2>\n<p>En el interior de la relaci\u00f3n asistencial concurren multitud de paradojas y contradicciones que nos interesa conocer y para ello es necesario que los educadores sociales no renuncien a lo que llamar\u00e9 una posici\u00f3n \u00ab\u00e9xtima\u00bb, es decir, que es \u00edntima y externa al mismo tiempo. Externa porque nuestra funci\u00f3n se incluye en un marco de trabajo, en un programa, en una demanda institucional que nos precede. \u00cdntima porque cada persona que atendemos nos convoca a un enigma irresoluble que nos confronta con nuestra propia diferencia, es decir, con aquello que cojea en cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n \u00e9xtima nos permitir\u00e1 leer algunas de las contradicciones de la red asistencial, no para oponernos a ellas o para quejarnos, sino para saber hacer con ellas, que no es lo mismo, por ejemplo proponiendo otras maneras de hacer. Una orientaci\u00f3n es, tambi\u00e9n, un l\u00edmite a la demanda, a veces, imposible del programa institucional, de lo contrario corremos el riesgo de quedar absorbidos, aspirados, por el discurso hegem\u00f3nico, la rutina o el aburrimiento.<\/p>\n<p>Propongo entonces reivindicar lo colectivo y lo comunitario pero a condici\u00f3n de re-introducir lo singular como principio organizador de una pr\u00e1ctica posible, como nos ense\u00f1a Ismael. Lo comunitario se vuelve problem\u00e1tico si no contemplamos las diferencias, la diversidad. Es decir, que lo colectivo debe incluir la dimensi\u00f3n de la subjetividad para agujerear cualquier voluntad de homogeneizaci\u00f3n o adoctrinamiento. Cada caso que atendemos encierra un saber, un enigma que hay que dilucidar en cada ocasi\u00f3n; poni\u00e9ndolo al trabajo.<\/p>\n<p>No se trata de renunciar a los protocolos ni a los programas de intervenci\u00f3n que bien usados permiten regular las redes asistenciales as\u00ed como dotar de un marco, y de unas funciones, a los diversos profesionales, disciplinas y saberes que interactuamos en red, sino m\u00e1s bien poder situar algunos de sus l\u00edmites y de los excesos que se derivan del abuso de los procedimientos de evaluaci\u00f3n y burocracia en nuestras pr\u00e1cticas.<\/p>\n<h2>Conclusiones<\/h2>\n<p>Del lado de la instituci\u00f3n, propongo no tanto la proliferaci\u00f3n de pr\u00e1cticas y servicios normativizados sino de pr\u00e1cticas reguladas que permitan alojar las invenciones, el saber y la palabra, de cada sujeto. Una pr\u00e1ctica regulada es aquella capaz de ordenar un espacio, un campo y una atm\u00f3sfera a partir de los cuerpos, la presencia y la palabra de todos y cada uno de los que se inscriben en dicho espacio. Y para ello, es imprescindible que el profesional se coloque en una posici\u00f3n de no-saber. \u00a1Hay que decirlo! \u00a1Hay que aprender a no saber! Es decir, no taponar con nuestras ideas (ideales, prejuicios, suposiciones) ni con nuestros conocimientos (programas, teor\u00edas, modelos) la falla por la que cada sujeto est\u00e1 habitado y que supone la puerta de entrada a su propio saber, un saber ignorado pero que est\u00e1 all\u00ed, esperando. Un saber pendiente de elaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La localizaci\u00f3n del saber ha sido uno de los aspectos decisivos en la base de la fundaci\u00f3n de la Antenne, instituci\u00f3n dedicada al autismo y a la psicosis en la infancia. Antonio Di Ciaccia, fundador de esta instituci\u00f3n, advirti\u00f3 que esos ni\u00f1os llamados psic\u00f3ticos se dirig\u00edan m\u00e1s gustosamente a la mujer de la limpieza o al cocinero, es decir, a personas no implicadas en el trabajo cl\u00ednico, y cuya tarea concern\u00eda a las m\u00e1s humildes necesidades y cuidados. As\u00ed dedujo que estos ni\u00f1os buscan un partenaire que no es o que no est\u00e1 puesto en posici\u00f3n de saber. El no-saber en el lugar del Otro (en la instituci\u00f3n) es la condici\u00f3n previa para que estos sujetos salgan de su repliegue y se arriesguen a incluirnos en sus operaciones. Este es el tipo de instituci\u00f3n que podemos, no sin dificultades, proponer e inventar entre todos. Y cuando digo \u00abtodos\u00bb me refiero a los t\u00e9cnicos, a los representantes institucionales, a los acad\u00e9micos y a los diferentes agentes de la red asistencial.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[2005,2011,2013,2012,572,1779,2004,2009,1313,2010,2003,2006],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/35\/etapa-7-murcia\/la-paradoja-de-la-singularidad-y-las-practicas-colectivas\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La paradoja de la singularidad y las pr\u00e1cticas colectivas - RES. 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