{"id":22932,"date":"2021-05-21T22:33:43","date_gmt":"2021-05-21T20:33:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eduso.net\/res\/?post_type=articulo&#038;p=22932"},"modified":"2021-05-21T22:33:43","modified_gmt":"2021-05-21T20:33:43","slug":"el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias","title":{"rendered":"El estereotipo de \u201cheroin\u00f3mano\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La multidimensionalidad de los consumos de drogas es una de las caracter\u00edsticas que convierte a este fen\u00f3meno en objeto de estudio de m\u00faltiples disciplinas puesto que, constituye uno de los problemas sociales,\u00a0personales y sanitarios que m\u00e1s preocupan a nuestra sociedad (Mart\u00edn, 2009; Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015). Uno de los aspectos m\u00e1s relevantes son los diferentes elementos sociales que crean el estereotipo de la <em>droga<\/em> y del <em>drogadicto<\/em> y, en consecuencia, mantienen su estigma social dificultando la integraci\u00f3n social de este colectivo. En esta investigaci\u00f3n se presenta el modelo de normalizaci\u00f3n de los consumos de drogas y se analiza la percepci\u00f3n de las personas que consumen drogas sobre el estigma que padecen.<\/p>\n<h2><strong>\u00bfChutes de estigma? <\/strong><\/h2>\n<p>El t\u00e9rmino <em>estigma <\/em>acu\u00f1ado por los griegos, refiere a se\u00f1ales corporales con una\u00a0connotaci\u00f3n potencialmente negativa. Estos signos corporales que presentaban algunos\u00a0individuos simbolizaban ante la sociedad algo infame y se relacionaba directamente con\u00a0individuos pertenecientes a un <em>status <\/em>social inferior a lo que la superioridad moral exig\u00eda. Aquellos signos en su rostro y cuerpo informaban a la sociedad de que esos individuos\u00a0eran esclavos, criminales o traidores. Personas que, en definitiva, deb\u00edan evitarse a toda costa en lugares p\u00fablicos (Goffman, 2015).\u00a0<\/p>\n<p>El proceso de construcci\u00f3n de un estigma es siempre arbitrario y cultural; surge de la necesidad de apartar o rechazar a aquellas personas o grupos sociales que se desv\u00edan de aquello socialmente \u201cnormal\u201d y aceptable (Rubio, 2001). Los discursos sociales excluyentes generan, transmiten, mantienen y amplifican el estigma social de cada grupo o individuo lo que implica no ser reconocido como un ciudadano de pleno derecho y s\u00ed como un desviado social, inadaptado o marginado (Amor\u00f3s y Ayerbe, 2000).\u00a0<\/p>\n<p>El proceso de estigmatizaci\u00f3n social, derivado de la guerra contra las drogas convierte a la persona consumidora de drogas en un ser despose\u00eddo que incluso le despoja de su derecho a la salud (Ahern, Stuber y Galea, 2007), dificultando el acceso a los servicios de tratamiento o servicios de reducci\u00f3n de da\u00f1os (Rolles, Murkin, Powell, Kushlick y Slater, 2012). Su definici\u00f3n social se establece por comparaci\u00f3n con los no consumidores y este binomio sirve para consolidar el lugar del <em>otro<\/em>, cuya posici\u00f3n social es la del diferente e inferior a los dem\u00e1s. La mirada social hacia el colectivo de personas con drogodependencias, es potencialmente negativa y est\u00e1 caracterizada por un sinf\u00edn de atributos peyorativos que coexisten en el imaginario social y, en consecuencia, legitiman dicha exclusi\u00f3n social (Rubio, 2001). El efecto del consumo de algunas sustancias psicoactivas hace que la persona tenga conductas no\u00a0adecuadas al constructo social que le alejan del contexto de normalidad. Ello incluye el sufrimiento mental padecido por algunas personas consumidoras.<\/p>\n<p>En otro orden de cosas existe una relaci\u00f3n entre determinadas tipolog\u00edas de drogodependencia y actividad delictiva. En base a ello, la sociedad les califica de viciosos,\u00a0delincuentes e infinidad de atributos, sin tener en cuenta su condici\u00f3n de persona que ha perdido\u00a0el control sobre s\u00ed misma y sus actos (Panadero, V\u00e1zquez y Mart\u00edn, 2017). Existe pues una falta de conciencia social hacia la complejidad de este trastorno, que conduce en muchos casos a la marginaci\u00f3n y, en\u00a0consecuencia, a la exclusi\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"664\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23330\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1-300x285.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/ligero-hombre-efecto-desenfocado-caja-fuerte-3952202\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<p>Cuando se ha estudiado si la droga es un potencial factor de riesgo generador de actos delictivos o si es el\u00a0propio acto delictivo el que genera situaciones de consumo, los dos modelos se han encargado de dar respuesta a esta problem\u00e1tica: el modelo biopsicosocial y el modelo de la competencia social (Schulman, 2014). Ambos\u00a0modelos se caracterizan por proyectar una mirada multidimensional hacia la persona consumidora buscando as\u00ed la causalidad en dicho consumo (Schulman, 2014). Sin embargo, la relaci\u00f3n entre droga y delito existe porque algunos factores de riesgo que pueden impulsar a un\u00a0individuo a consumir sustancias psicoactivas son los mismos que pueden llevar a un individuo a cometer actos delictivos. Tambi\u00e9n es necesario apuntar que ni el consumo de drogas ni la adicci\u00f3n a las mismas est\u00e1n intr\u00ednsecamente relacionados con cometer actividades delictivas. Si existe este binomio droga-delito en parte es debido al paradigma jur\u00eddico que engloba el modelo prohibicionista de los consumos de drogas y sus efectos comunitarios (Szasz, 1993).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la cultura y la sociedad clasifican determinados consumos de drogas como propios de personas excluidas. En Espa\u00f1a son la coca\u00edna y la hero\u00edna fumadas en base o inyectadas las que han mantenido ese estatus de droga marginal, especialmente la hero\u00edna. El imaginario del consumidor de hero\u00edna parti\u00f3 de consumidores delincuentes como el Vaquilla que nacieron en barrios obreros perif\u00e9ricos a las grandes ciudades apartados de este tipo de comportamientos (Gamella, 1990). No hay que olvidar el pasado inmediato del consumo intravenoso de hero\u00edna cuyas consecuencias comunitarias fueron tan graves (nos estamos refiriendo a la epidemia de SIDA y muertes por sobredosis de finales de los a\u00f1os ochenta en Espa\u00f1a) (Brugal, Domingo-Salvany, Bravo, Neira-Le\u00f3n, y Barrio, 2006). En consecuencia, el consumo de sustancias\u00a0se relaciona intr\u00ednsecamente con otros estereotipos que se asocian al propio estigma, como son las enfermedades infecciosas (VIH, Hepatitis), la delincuencia y los problemas de salud mental (Roman\u00ed, 1999).<\/p>\n<p>Otra de las caracter\u00edsticas que mantienen el estigma del <em>drogadicto <\/em>es la carencia motivacional en la b\u00fasqueda de ayuda por miedo al qu\u00e9 dir\u00e1n o el miedo a tener problemas policiales (RIOD, 2019). Es destacable en este sentido el proceso de acceso a la terapia de adicciones de las mujeres, cuya estigmatizaci\u00f3n se acent\u00faa y tiene un impacto directo en el proceso de rehabilitaci\u00f3n (Calvo-Garc\u00eda, Costa y Valero-Piquer, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"466\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22935\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/drogas-1.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/drogas-1.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/drogas-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/photos\/suicidio-la-depresi%C3%B3n-triste-5127103\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<p>Por \u00faltimo, destacamos que el estigma afecta de manera transversal a su vida generando un impacto potencial en la salud f\u00edsica y mental, que dificulta la capacidad de encontrar trabajo y mantenerlo, as\u00ed como mantener una vivienda, una red social y su autoconcepto (RIOD, 2019). Esta situaci\u00f3n agrava su dependencia y es un factor\u00a0determinante, ya que, retrasa la b\u00fasqueda de un tratamiento adecuado y, a veces, es una barrera que impide su permanencia y duraci\u00f3n (RIOD, 2019).<\/p>\n<h2><strong>El modelo de normalizaci\u00f3n del consumo de drogas<\/strong><\/h2>\n<p>El origen del cambio de modelo en los consumos de drogas nace a mediados de 1987 y en los a\u00f1os posteriores el \u00e9xtasis y las llamadas <em>drogas de dise\u00f1o <\/em>empiezan a difundirse en contextos festivos de Reino Unido, Europa occidental y la pen\u00ednsula ib\u00e9rica (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015). Los nuevos consumos en la sociedad de principios de los 90 se alejaron de los problemas relacionados con las personas consumidoras de hero\u00edna, hacia la apertura de consumos m\u00e1s aceptados y menos problem\u00e1ticos. Despu\u00e9s de la crisis iniciada en 1992, la implementaci\u00f3n del <em>modelo glocal <\/em>(relaci\u00f3n entre la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica y el localismo social y pol\u00edtico de los Estados) y la sociedad de consumo, adem\u00e1s de problemas pol\u00edtico-econ\u00f3micos, conllevaron a los j\u00f3venes a mayores dificultades para alcanzar la autonom\u00eda propia de la adultez. Por consiguiente, estos pudieron desinhibirse de dicha situaci\u00f3n social y disfrutar de los placeres que les ofrec\u00edan las fiestas nocturnas, dado que en la sociedad de consumo las drogas estaban al alcance de todos los j\u00f3venes (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015). De este modo, la sociedad de consumo ofrec\u00eda a los consumidores un escenario id\u00f3neo normalizado para evitar los problemas que pod\u00edan asociarse a los consumos del mundo marginal. La normalizaci\u00f3n dio visibilidad a un proceso sociocultural de mayor tolerancia social hacia los consumos tratando de romper con el estigma que comport\u00f3 la alarma social derivada de los consumos de hero\u00edna de los a\u00f1os ochenta (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015). Las drogas ya no se asociaban a la marginalidad y se contemplaban en contextos categorizados como festivos y, por lo tanto, \u201cnormales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"458\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23332\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogadiccion-2.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogadiccion-2.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogadiccion-2-300x196.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/personas-dentro-de-una-habitacion-oscura-con-focos-426976\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<p>Por otra parte, la criminalizaci\u00f3n ha conseguido que gran parte de la\u00a0poblaci\u00f3n no acceda a sustancias psicoactivas aunque, en contrapartida, agrava potencialmente los problemas de aquellas personas consumidoras y adictas. No hay que olvidar que la criminalizaci\u00f3n favorece el mercado negro con drogas de baja calidad, diluciones, adulteraciones, procesos de elaboraci\u00f3n deficientes, etc\u00e9tera mientras que la normalizaci\u00f3n ayuda a terminar con la criminalizaci\u00f3n que padecen los consumidores y a garantizar un proceso de producci\u00f3n menos da\u00f1ino (Waisman y Benabarre, 2017).<\/p>\n<p>Siendo la coca\u00edna una de las drogas fiscalizadas m\u00e1s consumidas y normalizadas en la sociedad, al igual que el cannabis y, en menor medida, el \u00e9xtasis: <em>\u201cEl proceso de normalizaci\u00f3n modula la aceptabilidad o el rechazo, de las diferentes expresiones de los consumos para cada una de las drogas\u201d<\/em> (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015, p.132).<\/p>\n<p>Asimismo, los cambios en el discurso de la normalizaci\u00f3n que sufri\u00f3 el LSD, motivaron que empezara a considerarse una sustancia\u00a0potencialmente nociva. Sin embargo, la hero\u00edna y la coca\u00edna base (coca\u00edna fumada, crack) aunque hab\u00edan sufrido cambios en la mirada normalizadora segu\u00edan siendo rechazados por los j\u00f3venes normalizados. La hero\u00edna, al igual que la coca\u00edna base, se sigue relacionando con el mundo de la exclusi\u00f3n social, de la marginalidad, del <em>\u2018cuelgue\u2019<\/em>, del <em>yonqui<\/em>, de la enfermedad y de la muerte (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015). Se debe admitir que ello es comprensible, debido tambi\u00e9n a que a\u00fan hoy se est\u00e1n padeciendo los efectos de este tipo de consumo, siendo la sobredosis letal de opi\u00e1ceos y psicoestimulantes inyectados una de las principales causas de mortalidad de la poblaci\u00f3n joven (Calvo, Carbonell, Giralt, Lloveras y Turr\u00f3, 2017), aunque tambi\u00e9n se debe admitir que esa misma lectura de las consecuencias da\u00f1inas para el individuo y la sociedad respecto a otras sustancias, por ejemplo el alcohol o el tabaco, no se hace desde la misma lectura estigmatizadora (EMCDDA, 2017).<\/p>\n<p>Por consiguiente, se rechaza especialmente todo tipo de drogas y v\u00edas de administraci\u00f3n que tengan que ver con el estereotipo de <em>yonqui<\/em> de los a\u00f1os ochenta, sin repeler el tipo de droga en s\u00ed misma, recayendo sobre la est\u00e9tica del imaginario del <em>yonqui<\/em> (ch\u00e1ndal sucio, imagen desali\u00f1ada, estigma f\u00edsico, barrio perif\u00e9rico, vagabundo, etc\u00e9tera). A modo de ejemplo se puede apuntar como el peso del estigma del consumo de alcohol en una persona sin hogar que viva en la calle, desali\u00f1ada y sucia tendr\u00e1 m\u00e1s peso que el consumo de coca\u00edna de un ejecutivo. Ello se demuestra en parte desde la \u00f3ptica de la cl\u00ednica especializada en adicciones cuando personas con graves s\u00edntomas de un trastorno por dependencia a una droga insisten y persisten en su intenci\u00f3n de no ser calificados como <em>yonqui<\/em> (<em>yo no soy un yonqui<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"467\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23334\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-3.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-3.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/grupo-de-personas-multietnicas-reunidas-alrededor-de-la-oradora-en-estudio-3856027\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<h2><strong>Droga, drogas, f\u00e1rmacos y sustancias: la importancia de la carga sem\u00e1ntica\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p>Es necesario subrayar que la <em>droga <\/em>no existe y que existen diferentes tipos de <em>drogas<\/em> con diferentes efectos y consecuencias. La <em>droga<\/em> es una abstracci\u00f3n, un mito y muchas drogas s\u00f3lo tienen en com\u00fan el hecho de que el Estado haya decretado su ilegalidad (Fern\u00e1ndez-Calder\u00f3n, 2011).<\/p>\n<p>La droga como sustancia qu\u00edmica puede contribuir\u00a0al individuo al abuso y a la dependencia, aunque la sustancia en s\u00ed misma no es el \u00fanico factor\u00a0responsable, dado que existen otros factores potencialmente determinantes en la\u00a0posible adicci\u00f3n (Amig\u00f3, 2017). El consumo y la adicci\u00f3n de la sustancia est\u00e1n influidos, mayoritariamente, por factores sociales (el grupo de iguales, la familia, el estatus social, la propia pol\u00edtica de drogas de los gobiernos, etc\u00e9tera) aunque, los factores individuales tambi\u00e9n son potencialmente claves. Por consiguiente, las drogas, como tales, no son el problema. Asimismo, algunas drogas legales como el tabaco y el alcohol se siguen consumiendo, aunque estamos asistiendo a un cambio en la percepci\u00f3n de sus efectos perjudiciales. El alcohol, es una sustancia con un potencial adictivo muy elevado, ampliamente aceptada culturalmente, pero ha sido y sigue siendo la droga cuyos efectos perjudiciales sobre el individuo y la comunidad son significativamente superiores al resto de drogas (EMCDDA, 2017). Por lo tanto, el juicio que se hace de los efectos perjudiciales no se corresponde con la realidad de sus consecuencias. Dicho de otro modo, la sociedad es m\u00e1s tolerante con los efectos del consumo de alcohol, probablemente porque lo conoce mejor (Garc\u00eda, Calvo, Carbonell y Giralt, 2017; Golpe, Isorna, Barreiro, Bra\u00f1a, y Rial, 2017).<\/p>\n<p>En nuestra vida diaria estamos constantemente decidiendo qu\u00e9 riesgos asumimos y en base a qu\u00e9 o cu\u00e1les beneficios. Por este motivo, cuando alguien decide asumir cierto riesgo voluntario como escalar el Everest, est\u00e1 intr\u00ednsecamente aceptando que la expedici\u00f3n pueda terminar mal y, no por esto, se desvirt\u00faa el deporte de la escalada. As\u00ed, legitimamos que el hombre sea capaz de desafiar las leyes de la naturaleza, es m\u00e1s, la sociedad normaliza ciertas presiones f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas infligidas a deportistas de \u00e9lite, menores de edad, con el fin de que consigan una medalla ol\u00edmpica, aunque eso conlleve da\u00f1os colaterales en su salud f\u00edsica y mental. Pero, sin embargo, la sociedad criminaliza al hombre si desaf\u00eda a su propia mente sin, por ejemplo, una coartada deportiva de por medio. La asunci\u00f3n del riesgo depende, mayoritariamente, de la familiarizaci\u00f3n o habituaci\u00f3n que el individuo tenga. Por ejemplo, ir en coche supone un grave peligro dado que semanalmente mueren centenares de personas en las carreteras y no por ello dejamos de conducir. Creemos que, con precauci\u00f3n, eso no nos tocar\u00e1. Del mismo modo, asumimos los riesgos del consumo de esas drogas aceptadas culturalmente (alcohol, tabaco, caf\u00e9) pese a que la sociedad es consciente de que estas sustancias producen m\u00e1s muertes que los accidentes de tr\u00e1fico, por poner un ejemplo (Cebri\u00e1n, 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"467\" class=\"aligncenter size-full wp-image-22994\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Droga-5.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Droga-5.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Droga-5-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/moda-hombre-amor-gente-4379909\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<p>La escala de valores es un factor determinante en los riesgos que asumimos, es decir, nos permite ver por qu\u00e9 cosas vale la pena arriesgarse. Por ello, los nombres que se le dan a las cosas son esenciales en la toma de decisiones sobre los riesgos que se quieren asumir. As\u00ed pues, en palabras\u00a0de Cebri\u00e1n (2011):\u00a0<em>\u201cLas denominaciones de los hechos y la carga sem\u00e1ntica de\u00a0connotaciones que estas tienen, modifican nuestras decisiones. As\u00ed,\u00a0por ejemplo, pensemos en las palabras champagne y droga. \u00bfQu\u00e9 carga sem\u00e1ntica contienen y c\u00f3mo condicionan nuestras elecciones?\u201d<\/em> (p.56). La publicidad del cava ha\u00a0conseguido que tenga connotaciones de celebraci\u00f3n, de alegr\u00eda y de fiestas.\u00a0La <em>droga<\/em> se asocia a im\u00e1genes de degradaci\u00f3n, delincuencia y muerte. La elecci\u00f3n\u00a0est\u00e1 pues condicionada por el lenguaje. Algo parecido ocurre con los tranquilizantes, considerados un f\u00e1rmaco si son recetados por un m\u00e9dico pero si no, es un <em>drogadicto <\/em>que<em> abusa de f\u00e1rmacos<\/em> y con la hero\u00edna y la metadona (Cebri\u00e1n, 2011, p.56-57). En este sentido, para cambiar las percepciones entorno a las personas que usan drogas, es necesario cambiar la forma en que hablamos<em> \u201cy sacrificar la eficiencia a favor de la precisi\u00f3n y el potencial de minimizar las posibilidades de un mayor estigma y sesgo negativo\u201d<\/em> (Kelly, Saitz y Wakeman 2016 citado en Global Comission on Drug Policy, 2017, p.32)<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX y principios del siglo XX numerosas drogas que consideradas en la actualidad como drogas potencialmente peligrosas, ten\u00edan la misma utilidad que cualquier otro f\u00e1rmaco actual. Su empleo estaba generalizado para muchos usos, bien para tratamientos terap\u00e9uticos, o bien, para curar diferentes s\u00edntomas y\u00a0enfermedades (Us\u00f3, 2019). As\u00ed pues, la morfina fue el f\u00e1rmaco mundial del siglo XIX, dado que fue utilizada en potencia por su capacidad de anular el dolor durante la guerra civil americana y en la franco-prusiana de 1870 (Escohotado, 2018). En nuestro pa\u00eds, se consum\u00edan al a\u00f1o, en los hospitales, entre 10\u00a0y 20 kg de clorhidrato de morfina y coca\u00edna, respectivamente, y su uso era tambi\u00e9n com\u00fan en medicina dom\u00e9stica pese a que ya se sab\u00eda que eran sustancias perjudiciales para la salud.\u00a0Estas drogas se utilizaban para tratar diferentes s\u00edntomas o enfermedades: la\u00a0morfina se utilizaba como analg\u00e9sico, la hero\u00edna como antidepresivo y antitus\u00edgeno y la coca\u00edna como anest\u00e9sico local (Us\u00f3, 2019). La f\u00e1brica Bayer se convirti\u00f3 en un gigante mundial gracias a la comercializaci\u00f3n de la diacetilmorfina \u2013hero\u00edna\u2013, pues esta se vend\u00eda como una droga mucho m\u00e1s activa que la morfina y los efectos que produc\u00edan en el organismo eran m\u00e1s convincentes. En el prospecto del f\u00e1rmaco pod\u00edamos encontrar que la diacetilmorfina produc\u00eda un incremento de la actividad a diferencia de la morfina, as\u00ed como el bloqueo de sentimientos de temor. Y, adem\u00e1s, en peque\u00f1as dosis hac\u00eda desaparecer cualquier problema respiratorio como podr\u00eda ser un resfriado com\u00fan. Aunque, a la f\u00e1brica Bayer se le olvid\u00f3 mencionar el potencial adictivo que ten\u00eda \u2013tiene\u2013 la hero\u00edna (Escohotado, 2018).<\/p>\n<p>El C\u00f3digo Penal de 1870 respetaba los art\u00edculos mencionados en las Ordenanzas de Farmacia. Solamente castigaba con\u00a0penas de arresto y multa a aquellas personas que, de manera clandestina e il\u00edcita elaboraban y\u00a0vend\u00edan f\u00e1rmacos. Por ello, un traficante de drogas recib\u00eda el mismo castigo penal que un\u00a0vendedor de f\u00e1rmacos sin licencia. Asimismo, el C\u00f3digo Penal se refer\u00eda a las drogas como \u201csustancias nocivas a la salud o productos qu\u00edmicos que pueden causar grandes\u00a0estragos\u201d es decir,\u00a0no exist\u00eda ninguna diferencia t\u00e9cnica entre el da\u00f1o que pod\u00eda causar una sustancia psicoactiva y el que pod\u00eda causar otra sustancia qu\u00edmica como, por\u00a0ejemplo, el \u00e1cido sulf\u00farico (Us\u00f3, 2019).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"466\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23007\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogas-6.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogas-6.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogas-6-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/pixabay.com\/es\/photos\/las-manos-uno-productos-medicinales-1903104\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pixabay<\/a><\/h6>\n<h2><strong>Objetivos de la investigaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>El objetivo general de la presente investigaci\u00f3n es analizar el impacto del proceso de estigmatizaci\u00f3n social que padecen las personas que consumen drogas. Los objetivos espec\u00edficos son tres: 1) analizar la relaci\u00f3n entre estigma percibido y adicci\u00f3n a las drogas en personas\u00a0drogodependientes; 2) analizar el estigma extr\u00ednseco e intr\u00ednseco de la percepci\u00f3n que el usuario en\u00a0tratamiento activo de drogas tiene hacia el colectivo drogodependiente y hacia s\u00ed mismo;\u00a0y 3) definir el rol de la educaci\u00f3n social en el proceso de estigmatizaci\u00f3n que padecen las\u00a0personas que consumen drogas.<\/p>\n<h2><strong>Material y m\u00e9todo<\/strong><\/h2>\n<h3><em>Dise\u00f1o de la investigaci\u00f3n<\/em><\/h3>\n<p>El dise\u00f1o de la presente investigaci\u00f3n es de car\u00e1cter fenomenol\u00f3gico (Hern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez y Baptista, 2014, p.493) no experimental (Guijarro y Ballesteros, 2008), transeccional\/transversal y de car\u00e1cter descriptivo (Hern\u00e1ndez et al., 2014, p.92). Los datos fueron recogidos en febrero de 2020. Posteriormente, fueron codificados en categor\u00edas para comparar, a continuaci\u00f3n, las categor\u00edas entre s\u00ed y agruparlas en temas y buscar posibles vinculaciones (Hern\u00e1ndez et al., 2014, p.426). Finalmente, se recuperaron los segmentos de las diferentes unidades para la codificaci\u00f3n axial y establecer las relaciones entre categor\u00edas.<\/p>\n<h3><em>Muestra o participantes<\/em><\/h3>\n<p>Se entrevist\u00f3 a cinco personas usuarias ingresadas en un piso terap\u00e9utico de reinserci\u00f3n social para personas drogodependientes de la ciudad de Barcelona: dos mujeres y tres hombres, con edades comprendidas entre los 30 y los 51 a\u00f1os.<\/p>\n<h3><em>Instrumentos<\/em><\/h3>\n<p>Se utiliz\u00f3 una entrevista individual semiestructurada dise\u00f1ada <em>ad hoc<\/em>. El guion de la entrevista estaba dividido en dos partes. En la primera parte, se realizaron cuatro preguntas relacionadas con el estigma extr\u00ednseco, para analizar la percepci\u00f3n que el usuario en tratamiento activo de drogas\u00a0tiene hacia el colectivo drogodependiente. Y, en la segunda parte del guion, se realizaron tres preguntas relacionadas con el estigma intr\u00ednseco, para medir la percepci\u00f3n que el usuario en\u00a0tratamiento activo de drogas tiene hacia s\u00ed mismo.\u00a0Las entrevistas duraron entre treinta y cinco y sesenta minutos y se registraron en audio mediante un dispositivo electr\u00f3nico y se transcribieron.<\/p>\n<h3><em>Aspectos \u00e9ticos<\/em><\/h3>\n<p>Esta investigaci\u00f3n respet\u00f3 los principios \u00e9ticos establecidos en la Declaraci\u00f3n de Helsinki de 1964 (Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Mundial, 2008) y fue coherente con el derecho a la confidencialidad de los participantes en base a la ley Org\u00e1nica 3\/2018, de 5 de diciembre. Los participantes firmaron un consentimiento informado\u00a0donde aceptaron ser conocedores de los objetivos del presente trabajo de investigaci\u00f3n; se\u00a0comprometieron a colaborar de manera responsable en la investigaci\u00f3n y cedieron a la investigaci\u00f3n los derechos de propiedad intelectual que les corresponden por su participaci\u00f3n en la misma. Para finalizar, esta investigaci\u00f3n ha seguido las directrices deontol\u00f3gicas apuntadas en el documento, <em>Documentos Profesionalizadores <\/em>(ASEDES, 2007). As\u00ed como, los cuatro principios \u00e9ticos b\u00e1sicos (respeto, beneficencia, no\u00a0maleficencia y justicia) que fundamentan toda investigaci\u00f3n cient\u00edfica y quedan recogidos en el Informe Belmont\u00a0(The National Commission for the Protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioral Research, 1978).<\/p>\n<h2><strong>Resultados\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p>A continuaci\u00f3n, se resume el an\u00e1lisis de las variables observadas (estigma percibido, adicci\u00f3n a drogas, estigma intr\u00ednseco y extr\u00ednseco) y la transcripci\u00f3n\u00a0de las entrevistas en relaci\u00f3n a los objetivos del presente trabajo. En cuanto al objetivo espec\u00edfico analizar la relaci\u00f3n entre estigma percibido y adicci\u00f3n a drogas en personas drogodependientes, el an\u00e1lisis de las entrevistas muestra una relaci\u00f3n potencialmente directa entre el individuo consumidor de\u00a0drogas y el estigma. Es decir, si un individuo manifest\u00f3 cierta vulnerabilidad y dependencia \u2013 f\u00edsica o psicol\u00f3gica\u2013 hacia una sustancia psicoactiva de inmediato, la sociedad lo estigmatiz\u00f3 con la etiqueta de <em>drogadicto, yonqui, drogata, colgado, <\/em>etc\u00e9tera y, en consecuencia, lo excluyeron. Por lo tanto, se verific\u00f3 nuestra hip\u00f3tesis\u00a0inicial al formular este objetivo espec\u00edfico. Los cinco entrevistados coincidieron en la relaci\u00f3n existente entre adicci\u00f3n a las drogas y predisposici\u00f3n a sufrir estigma\u00a0social:<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><em>Empec\u00e9 a ver como mis amigos ya no contaban conmigo para seg\u00fan qu\u00e9 actividades [\u2026]. Me estigmatizaban porque yo era el yonqui <\/em><em>que consum\u00eda diariamente<\/em><em>.<\/em><em>\u00a0<\/em><em>Dejaron de contar conmigo para salir<\/em><em>.<\/em> <em>La gente a\u00edsla a las personas drogadictas<\/em><em>.<\/em> <em>Ves a\u00a0una persona viviendo en la calle y ya la relacionas de manera inconsciente con las drogas<\/em>.\u00a0(E1, hombre, 33 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Creo que hay un rechazo muy grande. La gente cuando piensa en un\u00a0drogadicto se imagina a alguien que vive en la calle y que lo ha perdido todo. Una vez te\u00a0ponen la etiqueta de yonqui es muy dif\u00edcil cambiarla. Aunque, quiz\u00e1 con m\u00e1s informaci\u00f3n de esta enfermedad se podr\u00eda cambiar esto e ir quitando estigmas. Si se terminase con esa mirada\u00a0tan estigmatizante hacia el drogadicto, se atrever\u00edan m\u00e1s a pedir ayuda. Desde que estoy en tratamiento de drogas tengo m\u00e1s conciencia de lo que significa esta enfermedad y trato de no\u00a0estigmatizar a las personas que consumen drogas.<\/em> (E2, hombre, 30 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Creo que hay mucha discriminaci\u00f3n y rechazo hacia las personas drogodependientes. Pienso que ese rechazo viene dado porque la sociedad no sabe que es una enfermedad y hay muchos prejuicios. Si se diese a conocer lo que es esta enfermedad, tal vez, hubiese menos estigma hacia nosotros. La gente que consume puntualmente no se les nota tanto, como a los adictos que tenemos una continuidad de consumo. No se nos entiende y damos mala imagen. Por eso, creo que es importante dar a conocer esta enfermedad para que nos comprendan y se nos entienda m\u00e1s por todo lo que pasamos, porque no es f\u00e1cil ser adicto. Creo que la continuidad de consumo nos lleva a que nos miren mal. La gente que tiene un problema con la adicci\u00f3n pues da mala imagen hacia la sociedad<\/em>. (E3, mujer, 39 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Creo que la sociedad discrimina a las personas drogodependientes por falta\u00a0de conocimiento hacia la enfermedad. La gente desconoce que las personas\u00a0drogodependientes son enfermos y padecen adicci\u00f3n. Cuando ve\u00eda a un drogodependiente en\u00a0su fase m\u00e1s adicta me causaba rechazo y dec\u00eda: joder, como esta gente puede estar as\u00ed<\/em>. (E4, hombre, 38 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Los drogodependientes estamos muy mal vistos. Creo que no hay\u00a0conocimiento de lo que es una dependencia y, por tanto, no tienen en cuenta que es una\u00a0enfermedad y, se piensan que esto se hace porque uno quiere. No hay conciencia de adicci\u00f3n\u00a0y esto se tendr\u00eda que explicar m\u00e1s. Deber\u00eda haber mucha m\u00e1s informaci\u00f3n de esta enfermedad. Tal vez, si se conociese m\u00e1s y se comprendiese estar\u00eda m\u00e1s aceptada. <\/em>(E5, mujer, 51 a\u00f1os)<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En relaci\u00f3n al segundo objetivo espec\u00edfico de la investigaci\u00f3n, analizar el estigma extr\u00ednseco e\u00a0intr\u00ednseco de la percepci\u00f3n que el usuario en tratamiento activo de drogas tiene hacia el\u00a0colectivo drogodependiente y hacia s\u00ed mismo, el an\u00e1lisis de las entrevistas muestra el estigma\u00a0extr\u00ednseco que los entrevistados tienen hacia las personas que consumen\u00a0drogas \u2013concretamente, hacia los consumidores de hero\u00edna\u2013 y, en segunda lugar, se subraya el estigma intr\u00ednseco que padecen o han padecido.\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al estigma extr\u00ednseco,<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><em>La sociedad no ve igual a una persona que se inyecta hero\u00edna en plan yonqui de barrio, gente pobre y de clase muy baja, que a uno que est\u00e1 consumiendo coca\u00edna. Igual porque siempre se ha dicho que la coca\u00edna la consumen los ricos.<\/em> (E1, hombre, 33 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Pienso que para una persona consumidora de hero\u00edna el estigma\u00a0que sufre debe ser mucho m\u00e1s duro que el que puede sufrir otra\u00a0persona consumidora de otra sustancia. Por ejemplo, el consumo\u00a0de alcohol y de THC est\u00e1 muy normalizado, la gente lo conoce\u00a0mucho. La coca\u00edna para ciertas personas puede resultarles muy\u00a0familiar, aunque es un pelda\u00f1o m\u00e1s. Y, la hero\u00edna ya es el\u00a0pelda\u00f1o m\u00e1ximo. La hero\u00edna es algo mucho m\u00e1s oscuro<\/em>. (E2, hombre, 30 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>La hero\u00edna es una droga que te absorbe m\u00e1s y mucho m\u00e1s r\u00e1pido, te atrapa. Y, creo\u00a0que, cuesta mucho m\u00e1s salir de la hero\u00edna que de otra droga. La hero\u00edna est\u00e1 peor vista por\u00a0la sociedad que la coca\u00edna, digamos que si consumes coca\u00edna no has ca\u00eddo en el fondo del todo<\/em>. (E2, hombre, 30 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>[\u2026] Entiendo que la sociedad tenga m\u00e1s estigmatizados a los heroin\u00f3manos por la imagen que dan, est\u00e1n muy demacrados. La imagen que tiene la sociedad de los heroin\u00f3manos es muy mala. La gente cuando se imagina a un heroin\u00f3mano se lo imagina tirado en el suelo con una jeringuilla en el brazo<\/em>. (E3, mujer, 39 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Cuando era jovencito los rechazaba. Tambi\u00e9n es verdad que es lo que la\u00a0sociedad nos ha ense\u00f1ado, es decir, cuando dices drogodependiente te viene la imagen del\u00a0t\u00edpico drogadicto heroin\u00f3mano. Creo que hay varios tipos de drogadicto. El t\u00edpico heroin\u00f3mano, yonqui, de finales de los 80 tirado en la calle, es un caso s\u00faper extremo, no todos\u00a0los drogadictos son as\u00ed. Hoy en d\u00eda, los drogadictos consumen otras drogas. Yo consum\u00eda\u00a0coca\u00edna y los cocain\u00f3manos no estamos f\u00edsicamente tan deteriorados como los heroin\u00f3manos.\u00a0La gente tiene la imagen del drogadicto como una persona acabada y tirada en el suelo, con\u00a0aspecto demacrado<\/em>. (E4, hombre, 38 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>A nivel social, no es lo mismo fumar hero\u00edna que inhalar\u00a0coca\u00edna. La hero\u00edna se relaciona mucho con la gente marginal.\u00a0La hero\u00edna te deja relajado [\u2026] al igual que el alcohol no se\u00a0pueden ocultar, creo que por eso el estigma y el rechazo.\u00a0Personalmente, no creo que la hero\u00edna sea m\u00e1s mala que la\u00a0coca\u00edna o el THC, pero la sociedad acepta m\u00e1s unas sustancias que otras.<\/em> (E5, mujer, 51 a\u00f1os)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En cuanto al estigma intr\u00ednseco,<\/p>\n<p><em>Mi madre me estigmatizaba mucho. Me llamaba yonqui, par\u00e1sito, ojal\u00e1 no\u00a0hubieses nacido. Y, m\u00e1s cosas que te puedes imaginar. Cosas muy desagradables.<\/em> (E1, hombre, 33 a\u00f1os)<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><em>S\u00ed, aunque poco, porque yo intentaba llevar mi consumo lo m\u00e1s escondido posible. Dentro del mismo mundo de los consumos, mi problema era el sexo. Y muchas veces me he visto rechazado por buscar sexo y sustancia, aunque yo tambi\u00e9n he rechazado y estigmatizado. He rechazado a parejas por consumir metanfetamina inyectada. Yo no lo hac\u00eda y sent\u00eda rechazo hacia qui\u00e9n lo hac\u00eda, estigmatic\u00e9. He llegado a estigmatizar a las personas drogadictas, aunque yo lo fuese. Quiz\u00e1 no al compa\u00f1ero que se drogaba conmigo, pero s\u00ed a alguien que viese en la calle drog\u00e1ndose. El estigma social a m\u00ed me ha ido bien para no avanzar tanto en los consumos. Tengo un t\u00edo que es drogadicto y yo ten\u00eda una mirada muy estigmatizante hacia \u00e9l. Ahora lo miro con otros ojos<\/em>. (E2, hombre, 30 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>En el \u00faltimo trabajo que tuve en un supermercado me echaron a la calle\u00a0cuando se enteraron que era drogadicta. Me he sentido estigmatizada por un t\u00edo que tengo,\u00a0s\u00e9 que ha dicho comentarios de m\u00ed. Nunca me he escondido. Yo solo quer\u00eda consumir. A m\u00ed\u00a0me daba igual todo. Creo que inconscientemente todos tenemos estigma hacia los\u00a0drogadictos, a veces veo gente y digo: mira esta como va. Y yo s\u00e9 lo que es y c\u00f3mo se pasa y\u00a0todo, pero s\u00ed tengo estigma inconscientemente.<\/em> (E3, mujer, 39 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Los drogadictos estamos muy mal vistos, como si fu\u00e9semos golfos. Hay\u00a0rechazo. Si le cuentas a alguien que eres drogadicto pues te rechaza y en un trabajo ya ni te\u00a0cuento. Esto no se puede decir libremente como el que dice que tiene una depresi\u00f3n o\u00a0cualquier otra enfermedad (\u2026) Un d\u00eda, esta persona, me vio muy consumida y me peg\u00f3 una\u00a0paliza. Tuve una ex pareja que tambi\u00e9n consum\u00eda y me hac\u00eda sentir como una mierda por\u00a0consumir y ser drogadicta<\/em>. (E5, mujer, 51 a\u00f1os)\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En relaci\u00f3n al tercer objetivo espec\u00edfico, definir el rol de la educaci\u00f3n\u00a0social en el proceso de estigmatizaci\u00f3n que padecen las personas que consumen drogas,\u00a0el an\u00e1lisis de las entrevistas alcanza a ofrecer una visi\u00f3n de la figura del educador social en el proceso de rehabilitaci\u00f3n de las personas que se\u00a0encuentran en tratamiento de adicciones.<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><em>El educador tiene un papel s\u00faper importante en este tratamiento, es la persona que m\u00e1s te conoce porque es tu d\u00eda a d\u00eda. El educador es tu referente. Creo que el v\u00ednculo con el educador es lo m\u00e1s importante, es la base de todo. Si no tienes v\u00ednculo con el educador poco a poco te ir\u00e1s desmotivando del tratamiento y no har\u00e1s un trabajo real. Creo que por eso la comunicaci\u00f3n entre el usuario y el educador tiene que ser vital<\/em>. (E1, hombre, 33 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Mi v\u00ednculo con mi educadora es muy bueno, la veo como una persona muy accesible, que se preocupa y que me ha ayudado mucho a entender y comprender esta enfermedad. La educadora me abri\u00f3 los ojos a conductas que ten\u00eda muy adictivas y que no pensaba que ten\u00eda tan incorporadas en mi vida. No me plantear\u00eda hacer un tratamiento de drogas sin un educador social acompa\u00f1\u00e1ndome en este proceso. La importancia del v\u00ednculo con la educadora porque es a ella a qui\u00e9n le cuentas todo, tus miedos, tus traumas, tus problemas familiares.<\/em> (E2, hombre, 30 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>La figura del educador es s\u00faper importante, es nuestro gu\u00eda y nuestro\u00a0apoyo. Sin ellos o ellas hay muchas cosas que no podr\u00eda hacer. El trabajo personal sin un\u00a0educador al lado ser\u00eda imposible hacerlo. Creo que es muy importante el v\u00ednculo con el\u00a0educador para que este proceso sea posible. El papel que ten\u00e9is los educadores es muy\u00a0importante, es lo m\u00e1s importante en este tratamiento. Sin vosotros esto no ser\u00eda posible.<\/em> (E3, mujer, 39 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>El educador aqu\u00ed en el piso es tu gu\u00eda, sobre todo al principio, luego ya te\u00a0vas dando cuenta t\u00fa. El educador te ayuda a gestionar tu d\u00eda a d\u00eda, a realizar una buena\u00a0planificaci\u00f3n de la semana y del fin de semana. Destaco mucho el v\u00ednculo. Necesitas crear\u00a0ese v\u00ednculo para poder tener confianza y contarle las cosas para que as\u00ed pueda ayudarte y\u00a0guiarte. Un educador no puede ser una persona alejada, obviamente tiene que poner l\u00edmites,\u00a0pero ser cercano.<\/em> (E4, hombre, 38 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>Al principio, es todo complicado porque no entiendes exactamente cu\u00e1l es\u00a0el papel del educador social en tu proceso, pero cuando entiendes el papel del educador en tu\u00a0proceso, entonces entiendes que es imprescindible. Creo que cuando ves la entrega real de\u00a0los educadores te da mucha fuerza para poder seguir. La figura del educador es\u00a0imprescindible aqu\u00ed en el piso, porque ya est\u00e1s en la calle y es muy importante tener al educador\u00a0muy cerca para que te ayude y te gu\u00ede. Es importante hacer la reinserci\u00f3n de la mano de los\u00a0educadores para luego ya poder hacerla sola.<\/em> (E5, mujer, 51 a\u00f1os)\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Finalmente, al explorar las posibles alternativas para cambiar la percepci\u00f3n del estigma que padecen las personas que consumen drogas desde la educaci\u00f3n social, los consumidores sugirieron que el modelo hegem\u00f3nico social del <em>problema de la droga\u00a0<\/em>no est\u00e1 funcionando.\u00a0<\/p>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><em>[\u2026] En los colegios se imparten charlas sobre las drogas, pero es de una mirada excluyente, o sea el mensaje es: la droga es mala, y al final ese mensaje lleva a que, de manera inconsciente, cuando vemos a alguien drog\u00e1ndose terminemos excluy\u00e9ndolo, as\u00ed que, las charlas en los colegios deber\u00edan ser m\u00e1s inclusivas. Si la persona quiere cambiar y la sociedad le tiende la mano esta situaci\u00f3n puede ser reversible, pero si empezamos a estigmatizar a las personas (\u2026), haremos que sean un desecho social.<\/em> (E2, hombre, 30 a\u00f1os)<\/p>\n<p><em>La sanidad deber\u00eda involucrarse m\u00e1s de cara a la sociedad porque no dan a entender lo que es la adicci\u00f3n. La sociedad desconoce esto y deber\u00eda darse a conocer, a\u00a0trav\u00e9s de charlas en colegios, por ejemplo. Tambi\u00e9n, creo que por la televisi\u00f3n podr\u00edan hacer\u00a0cosas interesantes de la adicci\u00f3n, concienciar a la gente de esta enfermedad igual que hacen\u00a0con la sexualidad.<\/em> (E3, mujer, 39 a\u00f1os)<\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote class=\"citados\">\n<p><em>Esto deber\u00eda cambiarse dando charlas en los colegios desde bien jovencitos, porque esto es algo que le puede pasar a cualquier persona en cualquier momento de su vida<\/em>. (E5, mujer, 51 a\u00f1os)\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2><strong>Discusi\u00f3n <\/strong><\/h2>\n<p>Esta investigaci\u00f3n ha presentado una visi\u00f3n contrastada sobre la contraposici\u00f3n modelo prohibicionista y modelo normalizador de los consumos de drogas, con el objetivo de analizar el impacto de ellos en la generaci\u00f3n y mantenimiento del estigma que pesa sobre algunos consumos de drogas y v\u00edas de administraci\u00f3n (hero\u00edna y coca\u00edna fumadas o inyectadas). Para ello, se incluyeron los resultados de cinco entrevistas semiestructuradas a cinco pacientes de servicios residenciales. Los principales hallazgos indican que los participantes perciben el estigma intr\u00ednseco y extr\u00ednseco que pesa sobre ellos y sugieren algunos aspectos que podr\u00eda ayudar a reducirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"467\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23336\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-5.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-5.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-5-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/hombre-pareja-mujer-sin-rostro-6456305\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<p>Al analizar la relaci\u00f3n entre estigma\u00a0y adicci\u00f3n a las drogas en personas drogodependientes destaca, en primer lugar, que los datos obtenidos en el an\u00e1lisis de las entrevistas coinciden con las aportaciones de Rubio (2001), Panadero et al. 2017 y RIOD (2019). Los resultados\u00a0mostraron la relaci\u00f3n entre la adicci\u00f3n a las drogas y el estigma social. Espec\u00edficamente coincidieron en que existe rechazo hacia las personas drogodependientes y, en\u00a0consecuencia, esto conlleva a la exclusi\u00f3n social de este colectivo posiblemente debido a una falta de conciencia social hacia la adicci\u00f3n, es decir, hacia el trastorno.\u00a0La gran mayor\u00eda de la sociedad desconoce que las personas drogodependientes padecen un\u00a0trastorno cr\u00f3nico y, en consecuencia, tienden a estigmatizarlos. Asimismo, E2 y E5\u00a0coinciden en que, si se conociese que la adicci\u00f3n es un trastorno mental, se terminar\u00eda con el\u00a0estigma social. Sin embargo, el consumo de sustancias psicoactivas est\u00e1 intr\u00ednsecamente relacionado con otros estereotipos que se asocian al propio estigma como\u00a0son la delincuencia, la irresponsabilidad y las enfermedades v\u00edricas. Por lo tanto, el fin\u00a0de este estigma no depender\u00e1, exclusivamente, de su condici\u00f3n de trastorno mental (RIOD, 2019).<\/p>\n<p>En segundo lugar, otra de las caracter\u00edsticas que mantiene el\u00a0estigma de la persona consumidora es la falta de motivaci\u00f3n para pedir ayuda por el miedo a\u00a0ser juzgados y criminalizados. As\u00ed pues, la invisibilidad de este colectivo por miedo al rechazo\u00a0perpet\u00faa el estigma social (RIOD, 2019). Esto puede ejemplificarse con los argumentos que algunas personas drogodependientes esgrimen para abandonar de forma temprana los tratamientos de drogodependencias: que no se identifican con el estereotipo social del drogodependiente, precisamente a causa del estigma que provoca y, por otro lado, por una sensaci\u00f3n de control de sus s\u00edntomas y automejora percibida que lo aleja (deliberada o inconscientemente) de la cronicidad asociada al propio trastorno (Calvo et al., 2018).<\/p>\n<p>La sociedad normaliza muchos tipos de consumo de drogas. Mayoritariamente tolera o comprende mejor aquellos consumos de drogas legales como: cafe\u00edna, alcohol, benzodiacepinas, nicotina, y criminaliza el consumo de otras\u00a0sustancias psicoactivas como la coca\u00edna, la hero\u00edna. Ello se debe en parte al conocimiento y uso generalizado de las primeras y, por lo tanto, al desconocimiento de las segundas, influido este a su vez por la fiscalizaci\u00f3n a las que est\u00e1n sometidas. Esta fiscalizaci\u00f3n provoca unas consecuencias particulares relacionadas con la justicia, que a su vez amplifican la vulnerabilidad social de personas excluidas socialmente en un c\u00edrculo vicioso que se retroalimenta. Estas generan m\u00e1s alarma social y, por consiguiente, la sociedad no estigmatiza normalmente a las personas que son\u00a0adictas a sustancias legales y s\u00ed tiende a estigmatizar a aquellas personas que consumen sustancias fiscalizadas. Pero, tambi\u00e9n, acaba criminalizando a aquellas personas que hacen un uso de sustancias legales cuyas consecuencias se encuentran en el margen de lo permitido socialmente, incluy\u00e9ndolas en el estereotipo de <em>drogadicto<\/em>.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al segundo objetivo, analizar el estigma extr\u00ednseco\u00a0e intr\u00ednseco de la percepci\u00f3n que el usuario en tratamiento activo de drogas tiene hacia el\u00a0colectivo drogodependiente y hacia s\u00ed mismo, apuntamos la mirada estigmatizante que los pacientes tienen hacia los consumidores de hero\u00edna. La hero\u00edna y la coca\u00edna base (coca\u00edna fumada, <em>crack<\/em>) o inyectada, aunque hayan sufrido cambios en la mirada\u00a0normalizadora de los servicios de salud y servicios sociales, siguen siendo rechazados por la sociedad, especialmente por los j\u00f3venes y se siguen relacionando con personas que se encuentran en los l\u00edmites de la sociedad (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"467\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23342\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-7.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-7.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-7-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/mujer-en-negro-correa-de-espagueti-top-tenencia-papel-rosa-5723269\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<p>En relaci\u00f3n al tercer objetivo espec\u00edfico, definir el rol de la educaci\u00f3n\u00a0social en el proceso de estigmatizaci\u00f3n que padecen las personas que consumen drogas, destaca que la mirada de los entrevistados hacia la figura del educador social est\u00e1 muy alejada del requerimiento no estigmatizante que se le reclama (Fern\u00e1ndez, 2017). As\u00ed, las personas usuarias se sienten estigmatizadas tambi\u00e9n por los profesionales de la educaci\u00f3n social. Tienen una visi\u00f3n de ellos como de generadora de desconfianza con el usuario, de dificultad para establecer un\u00a0v\u00ednculo sano. Ello provoca en gran medida que el resultado de todo este proceso sea el fracaso en el tratamiento por la falta de un v\u00ednculo de trabajo estable y sano, que es la base de la intervenci\u00f3n socioeducativa.<\/p>\n<p>Por otra parte, todos los entrevistados apuntan que, el v\u00ednculo con los educadores sociales en su tratamiento terap\u00e9utico ha sido excelente. Coinciden en que la figura profesional de la educaci\u00f3n social es muy importante en este tratamiento porque no habr\u00edan seguido\u00a0un tratamiento de rehabilitaci\u00f3n sin su acompa\u00f1amiento en este dif\u00edcil\u00a0proceso. Los resultados coinciden con Fern\u00e1ndez (2017) en que, si no existe v\u00ednculo con el educador social, el usuario perder\u00e1 motivaci\u00f3n y, en consecuencia, abandonar\u00e1 el programa.\u00a0<\/p>\n<p>Destacamos que la\u00a0intervenci\u00f3n de la educaci\u00f3n social juega aqu\u00ed un papel muy importante porque el proceso de estigmatizaci\u00f3n es permanente, es decir,\u00a0la persona drogodependiente padece estigma antes de empezar el tratamiento, durante el\u00a0tratamiento y despu\u00e9s de terminar el tratamiento (Mart\u00edn, 2009; RIOD, 2019). Se reconocen dos tipos de estigma, el extr\u00ednseco y el intr\u00ednseco. El estigma extr\u00ednseco, es decir la percepci\u00f3n social hacia la persona drogodependiente, implica desigualdad, discriminaci\u00f3n y exclusi\u00f3n social (RIOD, 2019; Roman\u00ed, 2018). A su vez, existen\u00a0dos tipos de estigma relacionados con la mirada extr\u00ednseca, el estigma p\u00fablico y el estructural. El\u00a0estigma p\u00fablico que <em>\u201ctiene lugar cuando la poblaci\u00f3n aprueba los estereotipos y\u00a0conlleva una discriminaci\u00f3n directa y del que se derivan conductas como la negaci\u00f3n de los derechos\u00a0de la persona estigmatizada\u201d<\/em> (Fern\u00e1ndez, 2017, p. 86). El estigma estructural <em>\u201cse relaciona con la exclusi\u00f3n de un colectivo concreto debido a la\u00a0posici\u00f3n que ocupa en la sociedad, siendo \u00e9sta un posible atributo de relevancia para llevar a cabo una mayor exclusi\u00f3n y marginalizaci\u00f3n\u201d<\/em> (Fern\u00e1ndez, 2017, citado por RIOD, 2019, p. 9).\u00a0En cuanto al autoestigma o estigma intr\u00ednseco, caracterizado por ser el autoconcepto que la propia persona drogodependiente tiene sobre s\u00ed misma, las personas adictas interiorizan los estereotipos y se discriminan a s\u00ed mismas, internalizando las creencias estereotipadas y, por ende, autoexcluy\u00e9ndose de ciertos \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>Por lo tanto, los profesionales de la educaci\u00f3n\u00a0social deben identificar que en el propio tratamiento terap\u00e9utico o sociosanitario, existe un estigma hacia las personas drogodependientes cuya importancia puede incluso condicionar el resultado del proceso terap\u00e9utico (Fern\u00e1ndez, 2017). Es, por lo tanto, de vital importancia tomar conciencia de ello y realizar cambios internos para cambiar esta visi\u00f3n prejuiciosa y estereotipante, empezando por uno mismo, el equipo de trabajo, la direcci\u00f3n, la instituci\u00f3n e incluso la comunidad general.<\/p>\n<p>La falta de confianza hacia el usuario en la resoluci\u00f3n de conflictos, la\u00a0desconfianza como denominador com\u00fan en el an\u00e1lisis de sus acciones y la toma de decisiones (por ejemplo: el abandono o descuido hacia sus hijos por ser consumidores). Otros estigmas son el trato\u00a0infantilizado y relativo a una baja capacidad cognitiva hacia el usuario, la toma de decisiones del profesional sin tener en cuenta el criterio del usuario, la imposici\u00f3n del criterio\u00a0del profesional sin tener en cuenta la realidad del usuario, etc\u00e9tera (Fern\u00e1ndez, 2017).\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al objetivo general de la investigaci\u00f3n, analizar el\u00a0impacto del proceso de estigmatizaci\u00f3n social que padecen las personas que consumen\u00a0drogas, apuntamos que la\u00a0droga desde la percepci\u00f3n de problema sanitario, es concebida por la mayor parte de la sociedad\u00a0como sin\u00f3nimo de enfermedad y de muerte. En palabras de Cebri\u00e1n (2011), los drogadictos\u00a0son toxic\u00f3manos, mani\u00e1ticos de lo t\u00f3xico, de lo que mata. Por lo tanto, un vendedor de droga\u00a0es un \u201ctraficante de muerte\u201d.\u00a0Desde esta percepci\u00f3n, qui\u00e9n empieza a consumir drogas no puede dejar de hacerlo y, en consecuencia, es capaz de cometer cualquier locura con tal de consumirla. La droga es da\u00f1ina y perjudicial para la salud, produce dependencia en quien la consume y termina quit\u00e1ndole la vida (Cebri\u00e1n, 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"525\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23340\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-6.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-6.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-6-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<h6 style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/hombre-en-ropa-azul-dando-agua-a-un-anciano-3996734\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/h6>\n<p>As\u00ed pues, como apunta Cebri\u00e1n (2011), la percepci\u00f3n de la droga como problema de\u00a0orden p\u00fablico, tiene su origen en los estragos que produjo el consumo de hero\u00edna en los a\u00f1os\u00a0ochenta. La droga llevaba a los consumidores a la ruina econ\u00f3mica, a la delincuencia, en\u00a0definitiva, al caos. As\u00ed\u00a0pues, el discurso de la normalizaci\u00f3n de sus\u00a0consumidores sigue teniendo esta influencia hacia los consumidores de hero\u00edna (Cebri\u00e1n, 2011; Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015).<\/p>\n<p>Por otra parte, los usuarios entrevistados comparten esta misma mirada social. Los\u00a0entrevistados \u2013consumidores\u00a0problem\u00e1ticos en el imaginario social del discurso de la normalizaci\u00f3n\u2013 perciben que la sociedad no ve igual, por ejemplo,\u00a0a un consumidor de hero\u00edna que a un consumidor de coca\u00edna. Enfatizan en que la hero\u00edna es una droga que te absorbe mucho m\u00e1s r\u00e1pido, te atrapa. En el imaginario social, un heroin\u00f3mano\u00a0es aquella persona tirada en el suelo con una jeringuilla en el brazo.<\/p>\n<p>Para finalizar, el an\u00e1lisis de los resultados muestra el fuerte impacto que han sufrido los entrevistados. E2 apunta que intentaba llevar su consumo escondido por el miedo a ser\u00a0juzgado y criminalizado. Asimismo, \u00e9l tambi\u00e9n juzgaba ciertos tipos de consumo, destacamos:\u00a0<em>\u201che rechazado a parejas por consumir metanfetamina inyectada, yo no lo hac\u00eda y sent\u00eda rechazo\u00a0hacia quien lo hac\u00eda, estigmatic\u00e9\u201d<\/em>. Afirmaci\u00f3n que coincide con el discurso de la normalizaci\u00f3n de sus consumidores (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015).\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, seguimos apuntando el impacto que el estigma ha tenido en los\u00a0consumidores. La criminalizaci\u00f3n y la exclusi\u00f3n social hacia las personas consumidoras de sustancias psicoactivas radica en el origen del\u00a0modelo punitivo de los consumos de drogas, presentado a la sociedad por los medios de comunicaci\u00f3n y apoyado por el modelo judicial que configura este paradigma. Nuestros entrevistados sugieren un cambio de modelo,\u00a0puesto que el actual sigue criminalizando a sus consumidores y, en consecuencia,\u00a0marginaliz\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>Por una parte, E2, E3 y E5 coinciden en que el modelo hegem\u00f3nico\u00a0prohibicionista de los consumos de drogas no est\u00e1 funcionando. No obstante, las miradas son\u00a0distintas. As\u00ed pues, E3 y E5 comparten una perspectiva m\u00e1s cl\u00ednica e, incluso, con cierto tinte\u00a0prohibicionista, puesto que, consideran que deber\u00edan impartirse charlas educativas en los centros escolares para concienciar a los j\u00f3venes y adolescentes de la complejidad que tiene la\u00a0enfermedad de la adicci\u00f3n. Enfatizan en que, el Estado no hace nada para dar visibilidad a esta\u00a0enfermedad. Sin embargo, los resultados del an\u00e1lisis de datos de la entrevista realizada a E2,\u00a0muestran el fracaso rotundo que el modelo prohibicionista ha tenido. E2 enfatiza en que, las\u00a0charlas que se ofrecen en los institutos tienen una mirada, totalmente, excluyente. El mensaje\u00a0es claro y conciso: <em>\u201cla droga es mala\u201d, \u201cy al final esto lleva a que, de manera inconsciente,\u00a0cuando vemos a alguien drog\u00e1ndose terminemos excluy\u00e9ndole\u201d. \u201cLas charlas en los colegios\u00a0deber\u00edan ser m\u00e1s inclusivas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Por otra parte,\u00a0E2, E3 y E5 coinciden con Waisman y Benabarre (2017) en un denominador com\u00fan: el modelo\u00a0hegem\u00f3nico no est\u00e1 funcionando y la normalizaci\u00f3n deber\u00eda ayudar a\u00a0terminar con la criminalizaci\u00f3n que padecen los consumidores. Asimismo, la fiscalizaci\u00f3n de\u00a0las drogas agrava potencialmente los problemas de aquellas personas consumidoras, ya que la\u00a0ilegalizaci\u00f3n favorece al mercado negro y, en consecuencia, las drogas son de baja calidad, sufren adulteraciones en los niveles de pureza y los procesos de elaboraci\u00f3n son potencialmente\u00a0deficientes. No obstante, como apunta Mart\u00ednez Or\u00f3 (2015), el discurso de la normalizaci\u00f3n de\u00a0los consumos de drogas tambi\u00e9n excluye ciertos tipos de consumo. Los consumidores\u00a0simpatizantes de este modelo, criminalizan a ciertos grupos sociales por el tipo de consumo, es\u00a0decir, la normalizaci\u00f3n de los consumos de drogas clasifica los consumos en categor\u00edas: tolerables, normales y problem\u00e1ticos. As\u00ed pues, al igual que rechazan ciertos tipos de drogas o\u00a0v\u00edas de administraci\u00f3n, tambi\u00e9n rechazan ciertos tipos de consumidores. Por consiguiente, la hero\u00edna se sigue relacionando con el mundo de la exclusi\u00f3n social, de la\u00a0marginalidad, del cuelgue, del <em>yonqui. <\/em>En consecuencia, el estereotipo de <em>yonqui <\/em>consumidor\u00a0de hero\u00edna sirve de chivo expiatorio a los consumidores recreativos para\u00a0normalizar sus consumos y, de este modo, darse a s\u00ed mismos una mirada poco problem\u00e1tica (Mart\u00ednez Or\u00f3, 2015).\u00a0<\/p>\n<h2><strong>Conclusiones\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p>En primer lugar, destacamos, en opini\u00f3n de las personas que han consumido drogas y se encuentran en tratamiento residencial, la intr\u00ednseca relaci\u00f3n que existe entre la adicci\u00f3n a\u00a0sustancias psicoactivas y el estigma social. En el imaginario social, la persona\u00a0drogodependiente es sin\u00f3nimo de <em>yonqui, enfermo, delincuente\u2026 <\/em>Por lo tanto, la respuesta a \u00bfcu\u00e1les son los elementos sociales que\u00a0crean el estereotipo de la droga y de la persona drogadicta? Consideramos que es el modelo hegem\u00f3nico prohibicionista. Como apunta\u00a0Mart\u00ednez Or\u00f3 (2015), este discurso prohibicionista nace en EE. UU por intereses pol\u00edticos de\u00a0una minor\u00eda puritana. Este discurso cristaliz\u00f3 a escala mundial mediante el ejercicio de la\u00a0diplomacia internacional y es el discurso existente en el sistema de valores actual de nuestra\u00a0sociedad. El prohibicionismo opera en nuestro imaginario social y crea el estereotipo de la droga como algo negativo, fruto de las pol\u00edticas prohibicionistas de drogas. El estereotipo de droga como sin\u00f3nimo de muerte forma parte de un sistema de valores social potencialmente punitivo. La droga como sustancia qu\u00edmica no es ni buena ni mala, es decir, todo depender\u00e1\u00a0del uso que se haga de la sustancia y de la toxicidad que dicha sustancia posea. Por\u00a0consiguiente, para que el individuo desarrolle dependencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica hacia la droga,\u00a0adem\u00e1s de la propia naturaleza de la sustancia deben tenerse en cuenta los condicionantes individuales y contextuales de cada persona (Rovireta, 2000).<\/p>\n<p>En segundo lugar, los consumidores subrayan el fracaso del modelo prohibicionista de los consumos de drogas y que, por consiguiente, se deben buscar soluciones reales al <em>problema de la droga. <\/em>El\u00a0modelo de la normalizaci\u00f3n de los consumos de drogas parece ser la \u00fanica alternativa tangible a esta problem\u00e1tica. Dicho discurso emerge de la propia evoluci\u00f3n social que lleva a\u00a0la aceptaci\u00f3n de los consumos de drogas, aunque, el discurso de la normalizaci\u00f3n tropieza con\u00a0algunos l\u00edmites que alteran nuestro principal objeto de estudio, el estigma. El discurso de la normalizaci\u00f3n de los consumos de drogas sigue utilizando como chivo expiatorio a ciertos tipos\u00a0de consumos o consumidores. El paradigma de la hero\u00edna como sin\u00f3nimo de muerte y\u00a0destrucci\u00f3n sirve a muchos consumidores de otras sustancias para mantenerse normalizados.\u00a0Apuntamos que, el discurso de la normalizaci\u00f3n deber\u00eda aceptar y no criminalizar ning\u00fan tipo\u00a0de consumo, puesto que, sino, en cierta manera, seguimos adscritos al registro del discurso prohibicionista. La minor\u00eda puritana por intereses pol\u00edticos-morales y los normalizadores por\u00a0intereses individuales. El resultado es el mismo, excluir m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00e1rgenes sociales a los m\u00e1s desfavorecidos, tanto a nivel social como a nivel econ\u00f3mico. No obstante, el estatus social\u00a0y el econ\u00f3mico est\u00e1n directamente relacionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"467\" class=\"aligncenter size-full wp-image-23338\" src=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-4.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-4.jpg 700w, https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Imagen en <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/hombre-asiatico-ayudando-a-un-amigo-a-levantarse-del-suelo-5368943\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pexels<\/a><\/p>\n<p>En tercer lugar, consideramos necesario destacar que desde la educaci\u00f3n social\u00a0se deben promover estrategias de cambio destinadas a erradicar el estigma social que sufre este\u00a0colectivo, empezando por la disciplina de la educaci\u00f3n social misma. Dando visibilidad a las drogas y a los consumos como parte de la propia sociedad\u00a0consumista y hedonista en la que vivimos. Existen los consumos como parte de una sociedad\u00a0que invita al placer. Por lo tanto, la sociedad no deber\u00eda estigmatizar a las personas que consumen drogas y, de\u00a0ning\u00fan modo, rechazar y apartar a \u00e9stas m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00e1rgenes de la sociedad.\u00a0Parece contradictorio, la sociedad invita al placer y al mismo tiempo criminaliza y rechaza al\u00a0que queda flotando en \u00e9l.<\/p>\n<p>Por lo tanto, debemos promover pol\u00edticas inclusivas donde cada uno elija ser del color\u00a0que quiera ser y, no por eso, tenga que sufrir el tan funesto estigma social. Y, en consecuencia,\u00a0la sociedad en vez de excluirlo trate de comprenderlo y acompa\u00f1arlo.\u00a0Finalmente, apuntamos que esta investigaci\u00f3n ha sido una primera aproximaci\u00f3n a toda la\u00a0complejidad que engloba <em>el problema de la droga<\/em>. En l\u00edneas futuras de investigaci\u00f3n, se debe tratar de dar respuestas para terminar con\u00a0el imaginario social que se tiene acerca de este concepto. Apoyando pol\u00edticas de reducci\u00f3n y\u00a0prevenci\u00f3n de riesgos, para que as\u00ed, la sociedad pueda conocer de manera objetiva qu\u00e9 son las sustancias psicoactivas y qu\u00e9 riesgos o da\u00f1os asume qui\u00e9n las consume, as\u00ed como, qu\u00e9\u00a0beneficios o placeres puede obtener. De este modo, con libertad de valores individuales, los\u00a0ciudadanos, puedan decidir, sin intermediarios, qu\u00e9 precisan en sus\u00a0vidas.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","palabra_clave":[1646,1649,1650,57,1648,541,728,811,1647],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v16.7 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El estereotipo de \u201cheroin\u00f3mano\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Introducci\u00f3n La multidimensionalidad de los consumos de drogas es una de las caracter\u00edsticas que convierte a este fen\u00f3meno en objeto...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"38 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\",\"name\":\"RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg\",\"width\":700,\"height\":664},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#webpage\",\"url\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias\",\"name\":\"El estereotipo de \\u201cheroin\\u00f3mano\\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias - RES. Revista de Educaci\\u00f3n Social\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2021-05-21T20:33:43+00:00\",\"dateModified\":\"2021-05-21T20:33:43+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/eduso.net\/res\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El estereotipo de \\u201cheroin\\u00f3mano\\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias\"}]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El estereotipo de \u201cheroin\u00f3mano\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","og_description":"Introducci\u00f3n La multidimensionalidad de los consumos de drogas es una de las caracter\u00edsticas que convierte a este fen\u00f3meno en objeto...","og_url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias","og_site_name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","og_image":[{"url":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"38 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/","name":"RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/eduso.net\/res\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Drogodependencia-1.jpg","width":700,"height":664},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#webpage","url":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias","name":"El estereotipo de \u201cheroin\u00f3mano\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias - RES. Revista de Educaci\u00f3n Social","isPartOf":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#primaryimage"},"datePublished":"2021-05-21T20:33:43+00:00","dateModified":"2021-05-21T20:33:43+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/eduso.net\/res\/revista\/32\/miscelanea\/el-estereotipo-de-heroinomano-como-chivo-expiatorio-del-consumo-de-drogas-normalizado-estigma-y-personas-con-drogodependencias#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/eduso.net\/res\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El estereotipo de \u201cheroin\u00f3mano\u201d como chivo expiatorio del consumo de drogas normalizado: estigma y personas con drogodependencias"}]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/22932"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"version-history":[{"count":29,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/22932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23352,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/22932\/revisions\/23352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"palabra_clave","embeddable":true,"href":"https:\/\/eduso.net\/res\/wp-json\/wp\/v2\/palabra_clave?post=22932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}